The International Journal of Communication is an online, multi-media, academic journal that adheres to the highest standards of peer review and engages established and emerging scholars from anywhere in the world. The International Journal of Communication is an interdisciplinary journal that, while centered in communication, is open and welcoming to contributions from the many disciplines and approaches that meet at the crossroads that is communication study. We encourage readers to REGISTER now.
Vol 1 (2007)
Table of Contents
Articles
Governance Without Politics: Civil Society, Development and the Postcolonial State
Abstract PDF
Paula Chakravartty
pp.21
Democratizing Global Communication? Global Civil Society and the Campaign for Communication Rights in the Information Society
Abstract PDF
Milton L. Mueller, Brenden N. Kuerbis, Christiane Pagé
pp.30
Communication, Power and Counter-power in the Network Society
Abstract PDF
Manuel Castells
pp.29
Regarding the Imprisonment of Others: Prison Abuse Photographs and Social Change
Abstract PDF
Dan Berger
pp.28
Humor in the Age of Digital Reproduction: Continuity and Change in Internet-Based Comic Texts
Abstract PDF
Limor Shifman
pp.23
Communicating Criticality
Abstract PDF
Steven Maras
pp.20
'No More Peace!': How Disaster, Terror and War Have Upstaged Media Events
Abstract PDF
Elihu Katz, Tamar Liebes
pp.10
More Articles...
Saudi Arabia, Lebanon and the Changing Arab Information Order
Abstract PDF
Marwan M. Kraidy
pp.18
Gideon Who Will Be 25 in the Year 2012: Growing Up Gay Today
Abstract PDF
Larry Gross
pp.18
After Mobile Phones, What? Re-embedding the Social in China’s “Digital Revolution”
Abstract PDF
Yuezhi Zhao
pp.29
The Wireless Leash: Mobile Messaging Service as a Means of Control
Abstract PDF
Jack Linchuan Qiu
pp.18
Governing the “Spatial Reach” ? Spheres of Influence and Challenges to Global Media Policy
Abstract PDF
Ingrid Volkmer
pp.18
The UNESCO Convention on the Protection and Promotion of the Diversity of Cultural Expressions: Building a New World Information and Communication Order?
Abstract PDF
Rachael Craufurd Smith
pp.31
Rawls, Fraser, redistribution, recognition and The World Summit on the Information Society
Abstract PDF
Richard Collins
pp.23
Book Reviews
[Todos los textos se pueden ver en: http://ijoc.org/ojs/index.php/ijoc ]
miércoles 28 de febrero de 2007
martes 27 de febrero de 2007
Sobre alianzas y teoría de juegos

Hola, sigo en la discusión con Silvio, lo último es http://grancomboclub.blogspot.com/2007/02/las-alianzas-y-la-teora-de-juegos.html y sus comentarios.
Para quienes no han seguido el asunto, estábamos debatiendo sobre la existencia o no de una alianza entre el APRA y el fujimorismo. Sobre este asunto en particular, ya no voy a seguir, creo que los argumentos están expuestos, y cada quien sacará sus conclusiones. Además, no quiero dar la impresión de que descarto totalmente la idea de esa alianza; mi punto es que, al menos todavía, no hay evidencia que sostenga esa hipótesis; sostengo que entre ambos lo que hay son importantes intereses coincidentes, donde cada quien busca lo suyo, sin necesidad de entrar en negociación, compromiso, alianza con el otro, lo que ya es de por sí sumamente preocupante.
En este post quiero seguir la discusión con Silvio, pero en un terreno más académico, que me parece puede ser útil con fines educativos. Es el tema del uso de la teoría de juegos para dar cuenta de las acciones de los actores, en alianza o no, visto por un economista y por un politólogo-sociólogo. Espero que con esto podamos despertar un poco el interés por esta teoría en el medio peruano.
Silvio dice en su post que para que exista una alianza bastaría con que tengamos un juego cooperativo, y juegos no cooperativos con los que están fuera de la alianza. Señala también que puede haber alianzas sin transacciones de por medio, sin "contubernio", sin que medie una "foto" tipo la de Haya y Beltrán. Estoy en desacuerdo con lo primero, de acuerdo parcialmente con lo segundo.
Empiezo reiterando que no veo por qué la existencia de jugadas cooperativas implicaría la existencia de una alianza. Puse el ejemplo de la guerra fría; no hubo guerra nuclear, pero no por ello hubo una alianza entre EU y la URSS. Hubo competencia y conflicto entre ambos, pero igual cooperaban al no agredirse mutuamente. Thomas Schelling ha escrito sobre el equilibrio que produjo la destrucción mutua asegurada, y cómo la posibilidad de respuestas altamente destructivas del adversario pudo evitar la guerra nuclear. A propósito, ver:
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/entrevista-thomas-schelling.html
Esto nos lleva al tema de cómo se llega a soluciones cooperativas. Silvio tiene razón: se puede cooperar sin transacciones de por medio; el ejemplo de la guerra fría puede ser ilustrativo (en cuyo caso, para mí, no podría hablarse de alianza). Hay juegos del tipo "chicken game" donde se coopera simplemente porque los costos de no cooperar se perciben como excesivamente altos. Si no recuerdo mal, este era uno de los argumentos centrales del libro The Possibility of Cooperation, de Michael Taylor (cito de memoria, sin tener el libro a la mano). Se llega así a la cooperación sin mediar ninguna coordinación.
De otro lado, hay situaciones en las que se alcanza la cooperación mediante una negociación implícita, no explícita, sin que medie ninguna reunión de la cual se pueda sacar una foto tipo Haya-Beltrán. Acá si cabe hablar de alianza. Este es uno de los temas centrales de cómo llegar a una solución cooperativa a un dilema del prisionero.
Si no recuerdo mal (nuevamente cito de memoria) Robert Axelrod, en La evolución de la cooperación, ponía el ejemplo de cómo alemanes y franceses en las trincheras durante la primera guerra habían llegado al acuerdo, sin haberse "reunido" para coordinar, de disparar errando deliberadamente el blanco para no hacerse daño. Acá hubo una negociación implícita, un tit-for-tat en un juego reiterativo. Yo arranco cooperando (disparo a otro lado); si tú respondes disparando a otro lado, seguimos cooperando, haciendo disparos sin hacernos daño. Pero si alguno rompe el acuerdo, disparando al enemigo, la cooperación termina y regresamos a la guerra de verdad. En este caso hubo una negociación implícita que permitió una alianza (ninguno hace lo que normalmente haría (atacar), hay negociación (tit-for-tat), compromisos, sanciones, pero sin haberse sentado en una mesa.
Esto también se aplica al ejemplo que puso Silvio de dos empresas que forman un oligopolio: sin necesidad de coordinar, actúan subiendo, no compitiendo y bajando los precios (lo que deberían hacer normalmente), de allí se puede sostener la idea de una alianza, y sobre esa base puede venir la sanción de un regulador (entre paréntesis, Silvio, un matrimonio sí es una alianza; implica compromisos, sanciones, negociación, no es que cada quien actúe como si estuviera soltero... junto con la voluntad de estar juntos, y los beneficios que trae la unión).
De más está reiterar que creo que no hay evidencia en este sentido en cuanto al fujimorismo y el APRA, porque ambos hacen lo que harían normalmente, sin necesidad de comprometerse a nada ni negociar. Pueden cooperar en algunas cosas sin alianza, sin transacción de por medio, en medio de relaciones que para algunas cosas los acercan y en otras los alejan.
Para los interesados en estas cuestiones, recomiendo ver http://www.gametheory.net/
Ver también http://ocw.mit.edu/OcwWeb/Political-Science/17-881Fall-2004/CourseHome/
Este curso está tomado de la página de cursos abiertos del MIT, http://ocw.mit.edu/OcwWeb/index.htm página alucinantemente buena.
Para quienes no han seguido el asunto, estábamos debatiendo sobre la existencia o no de una alianza entre el APRA y el fujimorismo. Sobre este asunto en particular, ya no voy a seguir, creo que los argumentos están expuestos, y cada quien sacará sus conclusiones. Además, no quiero dar la impresión de que descarto totalmente la idea de esa alianza; mi punto es que, al menos todavía, no hay evidencia que sostenga esa hipótesis; sostengo que entre ambos lo que hay son importantes intereses coincidentes, donde cada quien busca lo suyo, sin necesidad de entrar en negociación, compromiso, alianza con el otro, lo que ya es de por sí sumamente preocupante.
En este post quiero seguir la discusión con Silvio, pero en un terreno más académico, que me parece puede ser útil con fines educativos. Es el tema del uso de la teoría de juegos para dar cuenta de las acciones de los actores, en alianza o no, visto por un economista y por un politólogo-sociólogo. Espero que con esto podamos despertar un poco el interés por esta teoría en el medio peruano.
Silvio dice en su post que para que exista una alianza bastaría con que tengamos un juego cooperativo, y juegos no cooperativos con los que están fuera de la alianza. Señala también que puede haber alianzas sin transacciones de por medio, sin "contubernio", sin que medie una "foto" tipo la de Haya y Beltrán. Estoy en desacuerdo con lo primero, de acuerdo parcialmente con lo segundo.
Empiezo reiterando que no veo por qué la existencia de jugadas cooperativas implicaría la existencia de una alianza. Puse el ejemplo de la guerra fría; no hubo guerra nuclear, pero no por ello hubo una alianza entre EU y la URSS. Hubo competencia y conflicto entre ambos, pero igual cooperaban al no agredirse mutuamente. Thomas Schelling ha escrito sobre el equilibrio que produjo la destrucción mutua asegurada, y cómo la posibilidad de respuestas altamente destructivas del adversario pudo evitar la guerra nuclear. A propósito, ver:
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/entrevista-thomas-schelling.html
Esto nos lleva al tema de cómo se llega a soluciones cooperativas. Silvio tiene razón: se puede cooperar sin transacciones de por medio; el ejemplo de la guerra fría puede ser ilustrativo (en cuyo caso, para mí, no podría hablarse de alianza). Hay juegos del tipo "chicken game" donde se coopera simplemente porque los costos de no cooperar se perciben como excesivamente altos. Si no recuerdo mal, este era uno de los argumentos centrales del libro The Possibility of Cooperation, de Michael Taylor (cito de memoria, sin tener el libro a la mano). Se llega así a la cooperación sin mediar ninguna coordinación.
De otro lado, hay situaciones en las que se alcanza la cooperación mediante una negociación implícita, no explícita, sin que medie ninguna reunión de la cual se pueda sacar una foto tipo Haya-Beltrán. Acá si cabe hablar de alianza. Este es uno de los temas centrales de cómo llegar a una solución cooperativa a un dilema del prisionero.
Si no recuerdo mal (nuevamente cito de memoria) Robert Axelrod, en La evolución de la cooperación, ponía el ejemplo de cómo alemanes y franceses en las trincheras durante la primera guerra habían llegado al acuerdo, sin haberse "reunido" para coordinar, de disparar errando deliberadamente el blanco para no hacerse daño. Acá hubo una negociación implícita, un tit-for-tat en un juego reiterativo. Yo arranco cooperando (disparo a otro lado); si tú respondes disparando a otro lado, seguimos cooperando, haciendo disparos sin hacernos daño. Pero si alguno rompe el acuerdo, disparando al enemigo, la cooperación termina y regresamos a la guerra de verdad. En este caso hubo una negociación implícita que permitió una alianza (ninguno hace lo que normalmente haría (atacar), hay negociación (tit-for-tat), compromisos, sanciones, pero sin haberse sentado en una mesa.
Esto también se aplica al ejemplo que puso Silvio de dos empresas que forman un oligopolio: sin necesidad de coordinar, actúan subiendo, no compitiendo y bajando los precios (lo que deberían hacer normalmente), de allí se puede sostener la idea de una alianza, y sobre esa base puede venir la sanción de un regulador (entre paréntesis, Silvio, un matrimonio sí es una alianza; implica compromisos, sanciones, negociación, no es que cada quien actúe como si estuviera soltero... junto con la voluntad de estar juntos, y los beneficios que trae la unión).
De más está reiterar que creo que no hay evidencia en este sentido en cuanto al fujimorismo y el APRA, porque ambos hacen lo que harían normalmente, sin necesidad de comprometerse a nada ni negociar. Pueden cooperar en algunas cosas sin alianza, sin transacción de por medio, en medio de relaciones que para algunas cosas los acercan y en otras los alejan.
Para los interesados en estas cuestiones, recomiendo ver http://www.gametheory.net/
Ver también http://ocw.mit.edu/OcwWeb/Political-Science/17-881Fall-2004/CourseHome/
Este curso está tomado de la página de cursos abiertos del MIT, http://ocw.mit.edu/OcwWeb/index.htm página alucinantemente buena.
Sobre el APRA y sus 'alianzas'
Artículo publicado en Perú21, martes 27 de febrero de 2007
He recibido interesantes comentarios por mi último artículo sobre la "alianza apro-fujimorista", entre ellos, los de Mirko Lauer en La República y de Nelson Manrique en Perú.21. Ahora quiero tratar el tema general de cómo se perfila el juego de presiones entre los actores políticos para influir sobre el rumbo de un gobierno que aparece regido por una lógica de corto plazo, que resuelve 'pragmáticamente' según las circunstancias.
Empecemos por los grupos de poder empresarial y algunos tecnócratas liberales: para ellos, las cosas marchan muy bien y, para que sigan así, la consigna parece ser 'no hacer olas'. García ha aislado el manejo macroeconómico, así que las desviaciones populistas se le perdonan; hay que colaborar, en tanto no se atente contra la estabilidad de los contratos. Además, el Apra asegura un manejo político de los problemas medianamente eficaz, al menos mucho mejor que con Toledo. No muy lejos de esta lógica está la UPP, con importancia en el Congreso, pero no fuera de él; juegan a presentarse como un socio confiable, como la mejor opción para una alianza formal, garantizar mayoría en el Congreso, a cambio de poco.
En el otro extremo se hallan quienes buscan encabezar la oposición: Ollanta Humala y Lourdes Flores. Humala puede cuestionar frontalmente el manejo del Gobierno, desde posiciones de izquierda; para Flores es bien complicado: podría haber jugado la carta de oposición desde un liberalismo reformista consecuente, pero Unidad Nacional ha tenido tantas deserciones a favor del Gobierno, que se ha quedado sin piso. El problema para ambos es que, sin 'huestes' que movilizar, están reducidos casi a ser líderes de opinión: sus bancadas congresales no son disciplinadas, tienen escasa presencia en las regiones, nula presencia gremial. Por ahora, juegan a esperar, a ser críticos, esperando cosechar en el futuro cuando el Gobierno se desgaste.
La tecnocracia de izquierda, que rodeó a Paniagua y a Toledo, que compensó su orfandad electoral y social con sus capacidades profesionales y políticas, podría darle a García eficacia y perspectiva; el problema es que no pueden asegurar fidelidad, y proponen reformas complicadas, que García instintivamente rechaza.
¿Y el fujimorismo? Sabe que para el Gobierno sería muy costoso hacer una alianza con ellos;sin embargo, tiene cierta capacidad de presión. Por ello, su estrategia es combinar demostraciones de fuerza (no te conviene meterte conmigo) con algunos quecos (lo mejor es que seamos amigos). Últimamente han aparecido muchos puntos de coincidencia entre ambos, lo que, precisamente, excluye para el Gobierno la necesidad de una alianza (puede recibir sin dar nada a cambio).
El balance para el Gobierno es que cuenta con el apoyo de grupos poderosos y con la oposición de sectores sin capacidad de presión efectiva. Tal vez por eso confíe en que puede empezar a gobernar sin amigos, sólo con el partido. ¿Debemos leer el nombramiento de Luis Alva en este sentido? El tiempo lo dirá.
ACTUALIZACIÓN: Además de los comentarios de Manrique y Lauer, citados en este blog, están por supuesto los de Silvio. Nuestro intercambio de opiniones continúa, ver lo último en http://grancomboclub.blogspot.com/2007/02/las-alianzas-y-la-teora-de-juegos.html y sus comentarios. Espero que no estemos aburriendo a los lectores con este diálogo bilateral...
He recibido interesantes comentarios por mi último artículo sobre la "alianza apro-fujimorista", entre ellos, los de Mirko Lauer en La República y de Nelson Manrique en Perú.21. Ahora quiero tratar el tema general de cómo se perfila el juego de presiones entre los actores políticos para influir sobre el rumbo de un gobierno que aparece regido por una lógica de corto plazo, que resuelve 'pragmáticamente' según las circunstancias.
Empecemos por los grupos de poder empresarial y algunos tecnócratas liberales: para ellos, las cosas marchan muy bien y, para que sigan así, la consigna parece ser 'no hacer olas'. García ha aislado el manejo macroeconómico, así que las desviaciones populistas se le perdonan; hay que colaborar, en tanto no se atente contra la estabilidad de los contratos. Además, el Apra asegura un manejo político de los problemas medianamente eficaz, al menos mucho mejor que con Toledo. No muy lejos de esta lógica está la UPP, con importancia en el Congreso, pero no fuera de él; juegan a presentarse como un socio confiable, como la mejor opción para una alianza formal, garantizar mayoría en el Congreso, a cambio de poco.
En el otro extremo se hallan quienes buscan encabezar la oposición: Ollanta Humala y Lourdes Flores. Humala puede cuestionar frontalmente el manejo del Gobierno, desde posiciones de izquierda; para Flores es bien complicado: podría haber jugado la carta de oposición desde un liberalismo reformista consecuente, pero Unidad Nacional ha tenido tantas deserciones a favor del Gobierno, que se ha quedado sin piso. El problema para ambos es que, sin 'huestes' que movilizar, están reducidos casi a ser líderes de opinión: sus bancadas congresales no son disciplinadas, tienen escasa presencia en las regiones, nula presencia gremial. Por ahora, juegan a esperar, a ser críticos, esperando cosechar en el futuro cuando el Gobierno se desgaste.
La tecnocracia de izquierda, que rodeó a Paniagua y a Toledo, que compensó su orfandad electoral y social con sus capacidades profesionales y políticas, podría darle a García eficacia y perspectiva; el problema es que no pueden asegurar fidelidad, y proponen reformas complicadas, que García instintivamente rechaza.
¿Y el fujimorismo? Sabe que para el Gobierno sería muy costoso hacer una alianza con ellos;sin embargo, tiene cierta capacidad de presión. Por ello, su estrategia es combinar demostraciones de fuerza (no te conviene meterte conmigo) con algunos quecos (lo mejor es que seamos amigos). Últimamente han aparecido muchos puntos de coincidencia entre ambos, lo que, precisamente, excluye para el Gobierno la necesidad de una alianza (puede recibir sin dar nada a cambio).
El balance para el Gobierno es que cuenta con el apoyo de grupos poderosos y con la oposición de sectores sin capacidad de presión efectiva. Tal vez por eso confíe en que puede empezar a gobernar sin amigos, sólo con el partido. ¿Debemos leer el nombramiento de Luis Alva en este sentido? El tiempo lo dirá.
ACTUALIZACIÓN: Además de los comentarios de Manrique y Lauer, citados en este blog, están por supuesto los de Silvio. Nuestro intercambio de opiniones continúa, ver lo último en http://grancomboclub.blogspot.com/2007/02/las-alianzas-y-la-teora-de-juegos.html y sus comentarios. Espero que no estemos aburriendo a los lectores con este diálogo bilateral...
lunes 26 de febrero de 2007
Respuestas sobre la alianza apro-fujimorista...
Bueno, está interesante el debate. Empiezo comentando a Nelson Manrique. La primera parte de su artículo me parece débil; ya dije que al APRA no le entusiasma la extradición de Fujimori. ¿Por qué esa falta de interés probaría la existencia de una alianza? No veo por dónde. Y esto no implica decir que haya "coqueteos inocentes"; lo que hay son posturas coincidentes muy preocupantes. De otro lado, Manrique invoca, para "probar" la alianza, el hecho de que el fujimorismo tiene algunos cargos en el congreso. ¿Qué prueba eso? Todas las bancadas tienen cargos en la mesa directiva y las comisiones, proporcionales a su votación y representación parlamentaria. ¿Qué tiene eso de raro?
El segundo asunto de su artículo es insistir en la idea de que García quiso sacar al Perú de la competencia de la Corte IDH, como parte de su alianza con el fujimorismo. Acá la idea es que sí quiso hacerlo, sólo que no pudo. Yo digo nunca quiso hacerlo, se trató de una maniobra distractiva. Le concedo a Nelson que ambas hipótesis son posibles; sin embargo, creo que, entre una hipótesis que dice que hay una alianza, y otra que no la hay (hipótesis nula), tenemos que optar por la segunda, a menos que haya evidencia concluyente, que espero haber demostrado que no existe.
Creo que mucho más útil es pensar, como propone Lauer, en que la relación entre el gobierno y el fujimorismo está marcada por una táctica de "alianza y lucha". Es decir, es una relación signada por la ambigüedad, no se trata de una alianza en sentido estricto, si es que ese término tiene algún sentido preciso, y no caemos en un problema de "estiramiento conceptual".
Finalmente, sobre Silvio. Su punto fuerte se refiere precisamente a cómo definir una alianza, y cómo distinguirla de accciones coincidentes. Para aclarar el asunto: hablar de alianza implica necesariamente hablar de negociación, de transacción, de asumir compromisos, de dar y recibir más allá de lo que habría ocurrido de manera "natural". No veo por qué Silvio ve "morbo" en esto. Hay alianzas entre sectores contrarios; también entre "aliados naturales". En el segundo caso, también se tienen que cumplir los requisitos de la definición. Para seguir con el ejemplo de Silvio, hubo alianza entre Roosevelt y Stalin, y entre Roosevelt y Churchill. En el segundo caso, el punto de partida es una alianza "liberal" natural. Pero al establecer la alianza, tuvo que haber transacción y compromiso. Ejemplos: ¿por dónde empezar la reconquista de Europa? ¿Por Francia o por Italia? ¿Quién encabeza las tropas? Si Eisenhower encabeza el mando aliado, ¿qué papel se le asigna a Montgomery, para que no aparezca subordinado? Etc., etc. La alianza obligó a compromisos, a sacrificios, a negociaciones (me acuerdo de los conflictos entre Patton y Montgomery, por ejemplo).
En cuanto al gobierno de García y al fujimorismo, no veo hasta ahora prueba de compromisos, sacrificios, negociaciones, intercambios, entre ellos; no los veo dando o recibiendo más allá de acciones que harían igual sin mediar ninguna alianza. Veo sí, con preocupación, muchas posturas coincidentes. Sobre ellas, coincido con Silvio, tenemos que estar alertas. También sobre las contradicciones entre ellos, que pueden ser parte de futuras negociaciones.
El segundo asunto de su artículo es insistir en la idea de que García quiso sacar al Perú de la competencia de la Corte IDH, como parte de su alianza con el fujimorismo. Acá la idea es que sí quiso hacerlo, sólo que no pudo. Yo digo nunca quiso hacerlo, se trató de una maniobra distractiva. Le concedo a Nelson que ambas hipótesis son posibles; sin embargo, creo que, entre una hipótesis que dice que hay una alianza, y otra que no la hay (hipótesis nula), tenemos que optar por la segunda, a menos que haya evidencia concluyente, que espero haber demostrado que no existe.
Creo que mucho más útil es pensar, como propone Lauer, en que la relación entre el gobierno y el fujimorismo está marcada por una táctica de "alianza y lucha". Es decir, es una relación signada por la ambigüedad, no se trata de una alianza en sentido estricto, si es que ese término tiene algún sentido preciso, y no caemos en un problema de "estiramiento conceptual".
Finalmente, sobre Silvio. Su punto fuerte se refiere precisamente a cómo definir una alianza, y cómo distinguirla de accciones coincidentes. Para aclarar el asunto: hablar de alianza implica necesariamente hablar de negociación, de transacción, de asumir compromisos, de dar y recibir más allá de lo que habría ocurrido de manera "natural". No veo por qué Silvio ve "morbo" en esto. Hay alianzas entre sectores contrarios; también entre "aliados naturales". En el segundo caso, también se tienen que cumplir los requisitos de la definición. Para seguir con el ejemplo de Silvio, hubo alianza entre Roosevelt y Stalin, y entre Roosevelt y Churchill. En el segundo caso, el punto de partida es una alianza "liberal" natural. Pero al establecer la alianza, tuvo que haber transacción y compromiso. Ejemplos: ¿por dónde empezar la reconquista de Europa? ¿Por Francia o por Italia? ¿Quién encabeza las tropas? Si Eisenhower encabeza el mando aliado, ¿qué papel se le asigna a Montgomery, para que no aparezca subordinado? Etc., etc. La alianza obligó a compromisos, a sacrificios, a negociaciones (me acuerdo de los conflictos entre Patton y Montgomery, por ejemplo).
En cuanto al gobierno de García y al fujimorismo, no veo hasta ahora prueba de compromisos, sacrificios, negociaciones, intercambios, entre ellos; no los veo dando o recibiendo más allá de acciones que harían igual sin mediar ninguna alianza. Veo sí, con preocupación, muchas posturas coincidentes. Sobre ellas, coincido con Silvio, tenemos que estar alertas. También sobre las contradicciones entre ellos, que pueden ser parte de futuras negociaciones.
Concurso “La producción de ciencias sociales en América Latina”
Congreso Latinoamericano y Caribeño de Ciencias Sociales
29-31 de octubre de 2007 Quito, Ecuador
ÍCONOS, Revista de Ciencias Sociales
CONVOCATORIA
CONCURSO INTERNACIONAL DE ENSAYOS
“La producción de ciencias sociales en América Latina”
La sede Ecuador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Ecuador) convoca al concurso internacional de ensayos sobre “La producción de ciencias sociales en América Latina”. El concurso se realiza en el contexto de las celebraciones de los cincuenta años del sistema FLACSO y de los diez años de publicación de ICONOS, Revista de Ciencias Sociales.
Temática y objetivos del Concurso
El certamen está orientado a motivar la reflexión sobre las condiciones de producción de las ciencias sociales en América Latina. Esto puede incluir discusiones sobre los siguientes aspectos:
- Las condiciones materiales, intelectuales e institucionales de producción de ciencias sociales en América Latina.
- Los distintos debates de las ciencias sociales con relación a la sociedad, el Estado, los organismos multilaterales y otras instancias de decisión y poder.
- Los procesos históricos y contemporáneos de constitución de los distintos campos (o disciplinas) al interior de las ciencias sociales.
- Las reflexiones epistemológicas sobre la producción de pensamiento social en América Latina.
Bases del Concurso
Participantes: El concurso está abierto a investigadores(as) y académicos(as) de dentro y fuera de la región preocupados(as) por esta problemática. No podrán participar los miembros del Comité Editorial ni del Comité Asesor Internacional de la revista ÍCONOS, ni tampoco los profesores(as) de la Sede Ecuador de FLACSO.
Normas: Los ensayos deberán ajustarse a la política editorial y a las normas de presentación de originales de la revista ÍCONOS. Deberán ser trabajos originales, no publicados. Su extensión no será menor a los 25.000 caracteres con espacios ni mayor a los 35.000. Si bien se trata de un concurso de ensayos se entiende que estos se basan en estudios de caso y en material empírico, y que tienen un sustento teórico. Los ensayos pueden ser de uno o más autores/as. Solo se receptará un trabajo por autor/a.
Ver normas en: www.flacso.org.ec/html/iconos.html
o solicitarlas a revistaiconos@flacso.org.ec
Envío de ensayos y datos por correo: para participar, los y las interesados(as) deberán enviar un único paquete que contenga a su vez dos sobres cerrados y un CD, rotulados con pseudónimo, de la siguiente forma:
- Envío de ensayos: se enviarán tres copias del ensayo en un sobre cerrado, en el cual constará únicamente un pseudónimo del autor o autora y la palabra “ENSAYOS”. En los ensayos no deberá constar el nombre del/la concursante. Las páginas de texto deben estar bajo el siguiente formato: numeradas, en letra Times New Roman de 12 picas, interlineado de un espacio y medio, y márgenes de 2,5cm en cada lado; las páginas pueden estar impresas por ambas caras.
- Envío de datos: en otro sobre cerrado, más pequeño, se incluirá el Formulario de datos que la revista ICONOS exige a quien presenta originales a consideración. Este segundo sobre se rotulará con el pseudónimo del autor o autora y la palabra “FORMULARIO”.
Ver formulario en http://www.flacso.org.ec/docs/formico.doc
o solicitarlo a revistaiconos@flacso.org.ec
- Envío del texto en formato digital: en el paquete de envío se incluirá un CD (disco compacto), rotulado con el pseudónimo, que contenga únicamente el texto del ensayo.
- Los envíos se harán a la siguiente dirección:
Concurso de Ensayos
ICONOS, Revista de Ciencias Sociales
Flacso-Ecuador
La Pradera E7-174 y Av. Almagro
Casilla 17-11-06362
Quito-Ecuador
Propuestas por E-mail: podrán recibirse ensayos por correo electrónico, siempre y cuando se envíen desde cuentas gratuitas de proveedores genéricos (Yahoo, Hotmail, etc.). La identificación de la cuenta (ID) estará a nombre del pseudónimo. Concluida la evaluación del jurado, los(as) participantes que usen este mecanismo recibirán un mensaje de la revista pidiendo los datos del autor(a). En los ensayos no deberá constar el nombre del/la concursante, solo el pseudónimo. Si el anonimato se perdiera por errores de envío del autor(a) el texto no podrá ser evaluado. Las propuestas deberán ser enviadas al e-mail de la revista ICONOS:
revistaiconos@flacso.org.ec
Fecha límite de recepción: los ensayos serán recibidos por correo certificado o electrónico hasta el 30 de agosto de 2007. En el caso del correo certificado se tomará en cuenta la fecha de recepción, no del matasellos.
Jurado y sigilo: El jurado estará compuesto por académicos/as e investigadores/as de distintos países. Los nombres de los miembros del jurado no se conocerán sino hasta el día de la proclamación de resultados. Los ensayos que no tomen en cuenta los procedimientos formales de este concurso y/o las normas editoriales de la revista ICONOS no serán sometidos a consideración del jurado.
Dictamen: Los resultados del concurso serán dados a conocer en la ceremonia de inauguración del Congreso por los 50 años de FLACSO, el 29 de octubre de 2007, y serán de carácter inapelable. El jurado no podrá declarar desierto el concurso.
Premios: Se otorgará un único premio consistente en un diploma de reconocimiento, la cantidad de mil dólares estadounidenses (USD 1.000,oo) y la publicación del ensayo en la revista ÍCONOS. Adicionalmente, si así lo considera, el jurado podrá recomendar la publicación de otros de los artículos finalistas.
29-31 de octubre de 2007 Quito, Ecuador
ÍCONOS, Revista de Ciencias Sociales
CONVOCATORIA
CONCURSO INTERNACIONAL DE ENSAYOS
“La producción de ciencias sociales en América Latina”
La sede Ecuador de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO-Ecuador) convoca al concurso internacional de ensayos sobre “La producción de ciencias sociales en América Latina”. El concurso se realiza en el contexto de las celebraciones de los cincuenta años del sistema FLACSO y de los diez años de publicación de ICONOS, Revista de Ciencias Sociales.
Temática y objetivos del Concurso
El certamen está orientado a motivar la reflexión sobre las condiciones de producción de las ciencias sociales en América Latina. Esto puede incluir discusiones sobre los siguientes aspectos:
- Las condiciones materiales, intelectuales e institucionales de producción de ciencias sociales en América Latina.
- Los distintos debates de las ciencias sociales con relación a la sociedad, el Estado, los organismos multilaterales y otras instancias de decisión y poder.
- Los procesos históricos y contemporáneos de constitución de los distintos campos (o disciplinas) al interior de las ciencias sociales.
- Las reflexiones epistemológicas sobre la producción de pensamiento social en América Latina.
Bases del Concurso
Participantes: El concurso está abierto a investigadores(as) y académicos(as) de dentro y fuera de la región preocupados(as) por esta problemática. No podrán participar los miembros del Comité Editorial ni del Comité Asesor Internacional de la revista ÍCONOS, ni tampoco los profesores(as) de la Sede Ecuador de FLACSO.
Normas: Los ensayos deberán ajustarse a la política editorial y a las normas de presentación de originales de la revista ÍCONOS. Deberán ser trabajos originales, no publicados. Su extensión no será menor a los 25.000 caracteres con espacios ni mayor a los 35.000. Si bien se trata de un concurso de ensayos se entiende que estos se basan en estudios de caso y en material empírico, y que tienen un sustento teórico. Los ensayos pueden ser de uno o más autores/as. Solo se receptará un trabajo por autor/a.
Ver normas en: www.flacso.org.ec/html/iconos.html
o solicitarlas a revistaiconos@flacso.org.ec
Envío de ensayos y datos por correo: para participar, los y las interesados(as) deberán enviar un único paquete que contenga a su vez dos sobres cerrados y un CD, rotulados con pseudónimo, de la siguiente forma:
- Envío de ensayos: se enviarán tres copias del ensayo en un sobre cerrado, en el cual constará únicamente un pseudónimo del autor o autora y la palabra “ENSAYOS”. En los ensayos no deberá constar el nombre del/la concursante. Las páginas de texto deben estar bajo el siguiente formato: numeradas, en letra Times New Roman de 12 picas, interlineado de un espacio y medio, y márgenes de 2,5cm en cada lado; las páginas pueden estar impresas por ambas caras.
- Envío de datos: en otro sobre cerrado, más pequeño, se incluirá el Formulario de datos que la revista ICONOS exige a quien presenta originales a consideración. Este segundo sobre se rotulará con el pseudónimo del autor o autora y la palabra “FORMULARIO”.
Ver formulario en http://www.flacso.org.ec/docs/formico.doc
o solicitarlo a revistaiconos@flacso.org.ec
- Envío del texto en formato digital: en el paquete de envío se incluirá un CD (disco compacto), rotulado con el pseudónimo, que contenga únicamente el texto del ensayo.
- Los envíos se harán a la siguiente dirección:
Concurso de Ensayos
ICONOS, Revista de Ciencias Sociales
Flacso-Ecuador
La Pradera E7-174 y Av. Almagro
Casilla 17-11-06362
Quito-Ecuador
Propuestas por E-mail: podrán recibirse ensayos por correo electrónico, siempre y cuando se envíen desde cuentas gratuitas de proveedores genéricos (Yahoo, Hotmail, etc.). La identificación de la cuenta (ID) estará a nombre del pseudónimo. Concluida la evaluación del jurado, los(as) participantes que usen este mecanismo recibirán un mensaje de la revista pidiendo los datos del autor(a). En los ensayos no deberá constar el nombre del/la concursante, solo el pseudónimo. Si el anonimato se perdiera por errores de envío del autor(a) el texto no podrá ser evaluado. Las propuestas deberán ser enviadas al e-mail de la revista ICONOS:
revistaiconos@flacso.org.ec
Fecha límite de recepción: los ensayos serán recibidos por correo certificado o electrónico hasta el 30 de agosto de 2007. En el caso del correo certificado se tomará en cuenta la fecha de recepción, no del matasellos.
Jurado y sigilo: El jurado estará compuesto por académicos/as e investigadores/as de distintos países. Los nombres de los miembros del jurado no se conocerán sino hasta el día de la proclamación de resultados. Los ensayos que no tomen en cuenta los procedimientos formales de este concurso y/o las normas editoriales de la revista ICONOS no serán sometidos a consideración del jurado.
Dictamen: Los resultados del concurso serán dados a conocer en la ceremonia de inauguración del Congreso por los 50 años de FLACSO, el 29 de octubre de 2007, y serán de carácter inapelable. El jurado no podrá declarar desierto el concurso.
Premios: Se otorgará un único premio consistente en un diploma de reconocimiento, la cantidad de mil dólares estadounidenses (USD 1.000,oo) y la publicación del ensayo en la revista ÍCONOS. Adicionalmente, si así lo considera, el jurado podrá recomendar la publicación de otros de los artículos finalistas.
Respuesta de Nelson Manrique...

[ Hola, Nelson Manrique responde en su columna de hoy en Perú 21 a mi columna anterior, sobre la "alianza apro-fujimorista"; ya son dos comentarios en diarios que recibo, el otro de Mirko Lauer. También están las objeciones que presenta Silvio en su blog. Pronto respondo a todo esto. Ver:
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/alianza-apro-fujimorista_20.html
http://www.larepublica.com.pe/content/view/144507/559/
http://grancomboclub.blogspot.com/2007/02/alianza-apro-fujimorista-comentario_26.html ].
Apristas y fujimoristas: ¿coqueteos inocentes?
Un artículo de Martín Tanaka ("¿Alianza apro-fujimorista?", Perú.21, 20 de febrero de 2007) revisa la cuestión de la naturaleza de las relaciones entre el Apra y Fujimori.
Martín Tanaka considera que la hipótesis de una alianza entre el Apra y el fujimorismo no se sostiene: estos a lo más coinciden en su aversión a las ONG y a la 'izquierda caviar', en la desconfianza frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la causa de estos derechos. Que al Apra no le entusiasme la extradición de Fujimori es natural, pues tampoco le entusiasmaba a Toledo. Aunque es verdad que Toledo no puso gran entusiasmo en el tema, al menos durante su gobierno hubo pronunciamientos internacionales demandando someter a Fujimori a la justicia peruana. Estos cesaron por completo cuando Alan García llegó al poder. La procuraduría encargada de la extradición de Fujimori fue desmantelada y se encomendó su dirección a un jurista que declaró que conocía el caso por los periódicos. A esto hay que añadir el apoyo del Apra en el Congreso a María Luisa Cuculiza para la mesa directiva, a Rolando Souza -hasta ese momento abogado defensor de Alberto Fujimori- para la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores, y a Keiko Sofía Fujimori para la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Chile. ¿Solo coincidencias?
Sobre el tema de los derechos humanos, Tanaka considera que los hechos demuestran que sobre ellos no existe alianza: "todo el argumento según el cual la propuesta de la pena de muerte era parte de una estrategia para sacar al Estado de la Corte de San José, porque García tenía miedo de sus próximos fallos, y porque así favorecía también a Fujimori, hace rato que se demostró falso. No pasó nada". Este asunto demanda una mayor reflexión.
¿Recuerdan cuán importante era para Alan García la pena de muerte? Por él, estaba dispuesto a ir contra la mayoría de sus ministros y contra un importante sector del Apra que no compartía sus planteamientos. Cuando el Congreso rechazó su propuesta, García anunció que estaba dispuesto a convocar a un referéndum, y hasta a reformar la Constitución. ¿Cuándo perdió Alan García el interés en el tema? Fue después de que, presionado por el emplazamiento de la prensa, se vio obligado a declarar que no tenía la intención de retirar al Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Cerrado este camino, el tema de la pena de muerte, que debía justificar el retiro, dejó de interesarle. Así de simple.
Me ratifico en que para la alianza entre el Apra y el fujimorismo son fundamentales los derechos humanos y la corrupción. La posición del Apra sobre este último tema está muy bien ilustrada por el proyecto de ley que acaba de presentar la bancada aprista, que propone que en la Declaración Jurada de Vida de los candidatos a la presidencia de la República, gobiernos locales y regionales, se omita la relación de las sentencias y las condenas ya cumplidas por diversos delitos. Viva la transparencia.
http://www.peru21.com/comunidad/Columnistas/Html/ManriqueIndex.html
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/alianza-apro-fujimorista_20.html
http://www.larepublica.com.pe/content/view/144507/559/
http://grancomboclub.blogspot.com/2007/02/alianza-apro-fujimorista-comentario_26.html ].
Apristas y fujimoristas: ¿coqueteos inocentes?
Un artículo de Martín Tanaka ("¿Alianza apro-fujimorista?", Perú.21, 20 de febrero de 2007) revisa la cuestión de la naturaleza de las relaciones entre el Apra y Fujimori.
Martín Tanaka considera que la hipótesis de una alianza entre el Apra y el fujimorismo no se sostiene: estos a lo más coinciden en su aversión a las ONG y a la 'izquierda caviar', en la desconfianza frente a la Corte Interamericana de Derechos Humanos y la causa de estos derechos. Que al Apra no le entusiasme la extradición de Fujimori es natural, pues tampoco le entusiasmaba a Toledo. Aunque es verdad que Toledo no puso gran entusiasmo en el tema, al menos durante su gobierno hubo pronunciamientos internacionales demandando someter a Fujimori a la justicia peruana. Estos cesaron por completo cuando Alan García llegó al poder. La procuraduría encargada de la extradición de Fujimori fue desmantelada y se encomendó su dirección a un jurista que declaró que conocía el caso por los periódicos. A esto hay que añadir el apoyo del Apra en el Congreso a María Luisa Cuculiza para la mesa directiva, a Rolando Souza -hasta ese momento abogado defensor de Alberto Fujimori- para la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores, y a Keiko Sofía Fujimori para la Liga Parlamentaria de Amistad Perú-Chile. ¿Solo coincidencias?
Sobre el tema de los derechos humanos, Tanaka considera que los hechos demuestran que sobre ellos no existe alianza: "todo el argumento según el cual la propuesta de la pena de muerte era parte de una estrategia para sacar al Estado de la Corte de San José, porque García tenía miedo de sus próximos fallos, y porque así favorecía también a Fujimori, hace rato que se demostró falso. No pasó nada". Este asunto demanda una mayor reflexión.
¿Recuerdan cuán importante era para Alan García la pena de muerte? Por él, estaba dispuesto a ir contra la mayoría de sus ministros y contra un importante sector del Apra que no compartía sus planteamientos. Cuando el Congreso rechazó su propuesta, García anunció que estaba dispuesto a convocar a un referéndum, y hasta a reformar la Constitución. ¿Cuándo perdió Alan García el interés en el tema? Fue después de que, presionado por el emplazamiento de la prensa, se vio obligado a declarar que no tenía la intención de retirar al Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Cerrado este camino, el tema de la pena de muerte, que debía justificar el retiro, dejó de interesarle. Así de simple.
Me ratifico en que para la alianza entre el Apra y el fujimorismo son fundamentales los derechos humanos y la corrupción. La posición del Apra sobre este último tema está muy bien ilustrada por el proyecto de ley que acaba de presentar la bancada aprista, que propone que en la Declaración Jurada de Vida de los candidatos a la presidencia de la República, gobiernos locales y regionales, se omita la relación de las sentencias y las condenas ya cumplidas por diversos delitos. Viva la transparencia.
http://www.peru21.com/comunidad/Columnistas/Html/ManriqueIndex.html
Left and right defined the 20th century. What's next?

Buenísimo este artículo del último número de Prospect Magazine. Encontrarán comentarios de gente tan disímil e interesante como Brian Eno, Anthony Giddens, John Gray, Eric Hobsbawm, Michael Ignatieff, Mary Kaldor, James Lovelock, Peter Neumann, entre muchos otros.
The big question
We asked 100 writers and thinkers to answer the following question: Left and right defined the 20th century. What's next? The pessimism of their responses is striking: almost nobody expects the world to get better in the coming decades, and many think it will get worse.
http://www.prospect-magazine.co.uk/article_details.php?id=8339
The big question
We asked 100 writers and thinkers to answer the following question: Left and right defined the 20th century. What's next? The pessimism of their responses is striking: almost nobody expects the world to get better in the coming decades, and many think it will get worse.
http://www.prospect-magazine.co.uk/article_details.php?id=8339
viernes 23 de febrero de 2007
Más sobre las fotocopias y la industria editorial
Hola, ha seguido la discusión iniciada por la "Oda a la fotocopia" de Rocío Silva. Ver mi post, luego el de Roberto, luego el de Silvio.
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/sobre-la-oda-la-fotocopia.html
http://elmorsa.blogspot.com/2007/02/derechos-de-autor-fotocopiar-o-no.html
http://grancomboclub.blogspot.com/2007/02/cultura-fotocopia.html
Carlos Contreras responde a continuación los comentarios de Silvio en esta comunicación personal.
Amigos:
Me parece muy interesante el comentario de Silvio Rendón. Lo que me he preguntado muchas veces es por qué, por ejemplo, existiendo tantos cursos de Introducción a la economía peruana o similares en las Universidades del Perú, no existe un texto universitario al respecto. Igual, sobre cursos de Realidad nacional o Sociología del Perú. ¿Por qué no existen esos libros de texto? Mi respuesta es porque, aunque no lo parezca, escribirlos es complicado ya que no resulta sólo del trabajo de uno o varios autores, sino que hay que meterle mucho trabajo de edición.
De ahí voy al siguiente punto. Lo más costoso de hacer un libro (una vez que ya esté escrito, claro, porque ese es otro cantar), no es imprimirlo, en lo que, por si acaso, la fotocopiadora no es más barata que el offset, sino adecuar el texto, corregirlo, diagramarlo; en suma, convertir el manuscrito en un libro. Ese es el trabajo que el pirata se ahorra, además de todos los impuestos, claro, y de la traducción, si la hay.
A veces he pensado en lo que propone Silvio: sacar productos editoriales para los sectores C y D, como se dice ahora. Es decir, libros baratos, sin tanto trabajo de edición. Después de todo, ¿qué importa más? ¿que el libro pueda costar la mitad, o que la ortografía y las sintaxis sea correcta, que la bibliografía sea completa, que contenga los cuadros que debe contener, que considere los matices y ángulos de cada idea que sostiene? Puede ser que en nuestro medio importe más lo primero y entonces los manuscritos se vayan defrente a la imprenta, o a la fotocopiadora, sin ningún trabajo editorial. Habría que probar a ver qué pasa. De hecho, algo de esto ya sucede con el internet y los artículos que sin ninguna edición ya circulan por el cíber espacio. De hecho, los correctores automáticos de ortografía y las facilidades para que uno mismo diagrama su texto han aumentado en los últimos años.
Y, por supuesto, si los tirajes que hacemos en el IEP fueran como los de los años setenta, de diez mil ejemplares, evidentemente un libro que hoy se vende a cuarenta soles podría venderse a la mitad, cuando menos. Y la distancia entre el precio del fotocopiado anillado con la edición offset encuadernada sería ya pequeña.
El problema para las ediciones baratas, he constatado con mi experiencia, solemos ser los propios autores: queremos que la carátula sea a todo color, que cada capítulo comience en una página derecha, que la letra sea grande, los márgenes amplios, que no haya ninguna errata (para lo cual habrá que revisar las pruebas como cinco veces y cada revisión cuesta). Claro, también queremos que el libro sea barato, pero con todo eso, imposible. Bueno, basta de cháchara, que ya está larga.
Saludos,
Carlos
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/sobre-la-oda-la-fotocopia.html
http://elmorsa.blogspot.com/2007/02/derechos-de-autor-fotocopiar-o-no.html
http://grancomboclub.blogspot.com/2007/02/cultura-fotocopia.html
Carlos Contreras responde a continuación los comentarios de Silvio en esta comunicación personal.
Amigos:
Me parece muy interesante el comentario de Silvio Rendón. Lo que me he preguntado muchas veces es por qué, por ejemplo, existiendo tantos cursos de Introducción a la economía peruana o similares en las Universidades del Perú, no existe un texto universitario al respecto. Igual, sobre cursos de Realidad nacional o Sociología del Perú. ¿Por qué no existen esos libros de texto? Mi respuesta es porque, aunque no lo parezca, escribirlos es complicado ya que no resulta sólo del trabajo de uno o varios autores, sino que hay que meterle mucho trabajo de edición.
De ahí voy al siguiente punto. Lo más costoso de hacer un libro (una vez que ya esté escrito, claro, porque ese es otro cantar), no es imprimirlo, en lo que, por si acaso, la fotocopiadora no es más barata que el offset, sino adecuar el texto, corregirlo, diagramarlo; en suma, convertir el manuscrito en un libro. Ese es el trabajo que el pirata se ahorra, además de todos los impuestos, claro, y de la traducción, si la hay.
A veces he pensado en lo que propone Silvio: sacar productos editoriales para los sectores C y D, como se dice ahora. Es decir, libros baratos, sin tanto trabajo de edición. Después de todo, ¿qué importa más? ¿que el libro pueda costar la mitad, o que la ortografía y las sintaxis sea correcta, que la bibliografía sea completa, que contenga los cuadros que debe contener, que considere los matices y ángulos de cada idea que sostiene? Puede ser que en nuestro medio importe más lo primero y entonces los manuscritos se vayan defrente a la imprenta, o a la fotocopiadora, sin ningún trabajo editorial. Habría que probar a ver qué pasa. De hecho, algo de esto ya sucede con el internet y los artículos que sin ninguna edición ya circulan por el cíber espacio. De hecho, los correctores automáticos de ortografía y las facilidades para que uno mismo diagrama su texto han aumentado en los últimos años.
Y, por supuesto, si los tirajes que hacemos en el IEP fueran como los de los años setenta, de diez mil ejemplares, evidentemente un libro que hoy se vende a cuarenta soles podría venderse a la mitad, cuando menos. Y la distancia entre el precio del fotocopiado anillado con la edición offset encuadernada sería ya pequeña.
El problema para las ediciones baratas, he constatado con mi experiencia, solemos ser los propios autores: queremos que la carátula sea a todo color, que cada capítulo comience en una página derecha, que la letra sea grande, los márgenes amplios, que no haya ninguna errata (para lo cual habrá que revisar las pruebas como cinco veces y cada revisión cuesta). Claro, también queremos que el libro sea barato, pero con todo eso, imposible. Bueno, basta de cháchara, que ya está larga.
Saludos,
Carlos
Lauer, el aprismo y el fujimorismo
En La República de hoy Mirko Lauer comenta mi último artículo en Perú21, sobre la "alianza apro-fujimorista"
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/alianza-apro-fujimorista_20.html
y hace interesantes apuntes sobre la lógica del fujimorismo. Después elaboro algo partiendo de lo de Lauer. Saludos.
Dos tácticas del fujimorismo frente al aprismo
Mirko Lauer
El sociólogo Martín Tanaka (IEP) ha publicado en Perú. 21 una ilustrativa columna argumentando que entre el gobierno y los fujimoristas no hay alianza sino una coincidencia sin transacción. Presenta una argumentación pulcra, pero evita entrar al tema de los nombramientos de algunos prominentes fujimoristas, que hubiera rematado bien el texto.
Pero los puntos que toca son convincentes: el Apra no necesita realmente los 13 votos fujimoristas, las iniciativas que parecían pactos no se han materializado, es muy difícil que el gobierno peruano pueda influir en el tema de la extradición de Alberto Fujimori, cada sector tiene sus propios motivos para detestar a las ONG.
La idea de fondo de Tanaka es que hay una coincidencia "natural", mas no sustantiva. Aunque el autor no lo dice, viene implícito que en esa medida esta coincidencia no tiene el futuro asegurado. Es probable que la prisión de Fujimori en Lima introduzca tensiones serias en lo que ahora es una marcha paralela, no se sabe bien hacia dónde.
¿Qué piensa el fujimorismo de esto? Todo sugiere que allí hay una variedad de alas y tácticas. Es claro que la bancada fujimorista está activamente dedicada a coincidir con el gobierno y a transmitir esa imagen de coincidencia, cuyo principal objetivo es aparecer como socios virtuales del Apra en el poder.
Pero hay mucho más. El ala montesinista del fujimorismo no solo es la que más se ha podido acercar a cargos importantes, sino que a la vez desarrolla lo que en los años 70 un sector de la izquierda llamaba una táctica de alianza y lucha: colabora con el gobierno en unas cosas, y lo va socavando en otras.
El diario de la familia Wolfenson es el escenario más claro de esta táctica. De un lado vocifera contra aquellos ministros y altos funcionarios que el montesinismo quiere sacar de sus cargos, y del otro escamotea la condición necesariamente unitaria de un gobierno donde toda política se remite en última instancia al liderazgo de Alan García.
Este modus operandi no deja de ser interesante: el diario se rasga los caftanes denunciando un supuesto pro-chilenismo doloso de algunos funcionarios públicos, pero se cuida mucho de decir que todas las políticas actuales frente a Chile –incluida la nueva relación privilegiada– nacen de orientaciones de García.
Así, mientras la bancada se abraza de la pierna de García cada vez que puede, sistemas de inteligencia paralelos le van serruchando el piso de diversos ministerios. Lo que los chinos llaman socavar los cimientos para derribar la torre. Ninguna de las dos tácticas es para hoy. Las dos, y alguna otra más, se juntarán mañana.
http://www.larepublica.com.pe/content/view/144507/559/
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/alianza-apro-fujimorista_20.html
y hace interesantes apuntes sobre la lógica del fujimorismo. Después elaboro algo partiendo de lo de Lauer. Saludos.
Dos tácticas del fujimorismo frente al aprismo
Mirko Lauer
El sociólogo Martín Tanaka (IEP) ha publicado en Perú. 21 una ilustrativa columna argumentando que entre el gobierno y los fujimoristas no hay alianza sino una coincidencia sin transacción. Presenta una argumentación pulcra, pero evita entrar al tema de los nombramientos de algunos prominentes fujimoristas, que hubiera rematado bien el texto.
Pero los puntos que toca son convincentes: el Apra no necesita realmente los 13 votos fujimoristas, las iniciativas que parecían pactos no se han materializado, es muy difícil que el gobierno peruano pueda influir en el tema de la extradición de Alberto Fujimori, cada sector tiene sus propios motivos para detestar a las ONG.
La idea de fondo de Tanaka es que hay una coincidencia "natural", mas no sustantiva. Aunque el autor no lo dice, viene implícito que en esa medida esta coincidencia no tiene el futuro asegurado. Es probable que la prisión de Fujimori en Lima introduzca tensiones serias en lo que ahora es una marcha paralela, no se sabe bien hacia dónde.
¿Qué piensa el fujimorismo de esto? Todo sugiere que allí hay una variedad de alas y tácticas. Es claro que la bancada fujimorista está activamente dedicada a coincidir con el gobierno y a transmitir esa imagen de coincidencia, cuyo principal objetivo es aparecer como socios virtuales del Apra en el poder.
Pero hay mucho más. El ala montesinista del fujimorismo no solo es la que más se ha podido acercar a cargos importantes, sino que a la vez desarrolla lo que en los años 70 un sector de la izquierda llamaba una táctica de alianza y lucha: colabora con el gobierno en unas cosas, y lo va socavando en otras.
El diario de la familia Wolfenson es el escenario más claro de esta táctica. De un lado vocifera contra aquellos ministros y altos funcionarios que el montesinismo quiere sacar de sus cargos, y del otro escamotea la condición necesariamente unitaria de un gobierno donde toda política se remite en última instancia al liderazgo de Alan García.
Este modus operandi no deja de ser interesante: el diario se rasga los caftanes denunciando un supuesto pro-chilenismo doloso de algunos funcionarios públicos, pero se cuida mucho de decir que todas las políticas actuales frente a Chile –incluida la nueva relación privilegiada– nacen de orientaciones de García.
Así, mientras la bancada se abraza de la pierna de García cada vez que puede, sistemas de inteligencia paralelos le van serruchando el piso de diversos ministerios. Lo que los chinos llaman socavar los cimientos para derribar la torre. Ninguna de las dos tácticas es para hoy. Las dos, y alguna otra más, se juntarán mañana.
http://www.larepublica.com.pe/content/view/144507/559/
miércoles 21 de febrero de 2007
Portal Persée
Visiten el portal Persée: http://www.persee.fr , allí encontrarán textos completos digitalizados de varias revistas francesas, entre ellas Actes de la recherche en sciences sociales, fundada por Pierre Bourdieu. En el área de "Science politique" podrán ver:
» Politique étrangère
Politique étrangère, revue trimestrielle, a pour ambition de mettre en lumière les débats relevant des relations internationales, de proposer des analyses approfondies de l'actualité internationale, et d'être un instrument de référence pour les milieux académiques, les décideurs et la société civile.
» Politix. Revue des sciences sociales du politique
L’ambition de Politix est de contribuer au renouvellement des thèmes abordés par la science politique dans la perspective d’un débat interdisciplinaire avec les autres sciences sociales intéressées par la dimension politique des phénomènes sociaux.
» Revue française de science politique
Fondée en 1951, la Revue française de science politique est publiée tous les deux mois par l’Association française de science politique et la Fondation nationale des sciences politiques, avec le concours du Centre national de la recherche scientifique.
El listado de las revistas disponibles se encuentra en: http://www.persee.fr/listRevues.do?oai=false
» Politique étrangère
Politique étrangère, revue trimestrielle, a pour ambition de mettre en lumière les débats relevant des relations internationales, de proposer des analyses approfondies de l'actualité internationale, et d'être un instrument de référence pour les milieux académiques, les décideurs et la société civile.
» Politix. Revue des sciences sociales du politique
L’ambition de Politix est de contribuer au renouvellement des thèmes abordés par la science politique dans la perspective d’un débat interdisciplinaire avec les autres sciences sociales intéressées par la dimension politique des phénomènes sociaux.
» Revue française de science politique
Fondée en 1951, la Revue française de science politique est publiée tous les deux mois par l’Association française de science politique et la Fondation nationale des sciences politiques, avec le concours du Centre national de la recherche scientifique.
El listado de las revistas disponibles se encuentra en: http://www.persee.fr/listRevues.do?oai=false
XX Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado
XX Concurso del CLAD sobre Reforma del Estado y Modernización de la Administración Pública 2007
"¿Cómo enfrentar los desafíos de la transversalidad y de la intersectorialidad en la gestión pública?"
El concurso es organizado periódicamente por el CLAD para impulsar el estudio de los problemas de organización y gestión del sector público. Tiene como propósito directo premiar y difundir monografías inéditas sobre el tema y estimular la elaboración y presentación de trabajos en los Congresos Internacionales del CLAD sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública.
El Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo, CLAD, es un organismo público internacional, de carácter intergubernamental. Se constituyó en el año 1972 bajo la iniciativa de los gobiernos de México, Perú y Venezuela. Su creación fue recomendada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (Resolución 2802 - XXVI) con la idea de establecer una entidad regional que tuviera como eje de su actividad la modernización de las administraciones públicas, un factor estratégico en el proceso de desarrollo económico y social.
>>Bases Generales del Concurso
En este concurso las monografías deberán abordar obligatoriamente aspectos relativos al tema "¿Cómo enfrentar los desafíos de la transversalidad y de la intersectorialidad en la gestión pública?".
El fortalecimiento de los derechos de la ciudadanía implica actualmente poner especial atención a las políticas transversales que atienden a la emergencia de nuevos derechos tales como la equidad de género o el respeto a la diversidad. Tales tipos de políticas no pueden ser desarrolladas como un área específica de la gestión gubernamental, sino que requieren abordajes también transversales.
Por otra parte, el reconocimiento de que la mayor parte de los problemas sociales, incluidos el de la pobreza y el de la exclusión no se explican con arreglo a una sola causa, así como la creciente preocupación por la calidad de vida, revelan la importancia de las políticas integrales que no sólo involucran coordinación institucional sino integración de enfoques y de recursos.
La transversalidad y la intersectorialidad constituyen en consecuencia los desafíos clave de la gestión pública. Asociados a ellos, cabe indagar cuáles son las instituciones y las condiciones políticas que inciden en su realización. También cuáles son las herramientas más apropiadas para gestionar esta nueva generación de políticas, así como los arreglos institucionales que pueden construirle viabilidad política, económica y técnica. Se aspira a que los trabajos aporten respuestas a tales cuestiones, sea problematizando sobre las experiencias nacionales y locales, u ofreciendo nuevas perspectivas teóricas.
Se podrá abordar el tema antes mencionado considerando el ámbito regional, subregional o nacional. Podrán participar en el Concurso personas radicadas en cualquier país del mundo, siempre y cuando los trabajos sean presentados en español, portugués o inglés. Se podrán presentar trabajos individuales o grupales. En ningún caso se recibirá más de una monografía por concursante, individual o grupal.
Las personas que hayan sido acreedoras a un premio o una mención honorífica en los dos últimos concursos convocados por el CLAD, no podrán participar en el presente concurso, ya sea a título individual o formando parte de un trabajo colectivo.
El período de recepción de las monografías, tanto en la versión impresa como en la electrónica, finalizará el 29 de junio de 2007, debiendo los autores tomar las previsiones necesarias para asegurar que los trabajos lleguen a la Secretaría General no más tarde de dicha fecha. Se dará a conocer el dictamen del jurado a partir del 31 de agosto de 2007.
[Más información en: http://www.clad.org.ve/concurso/concuxx.html ]
"¿Cómo enfrentar los desafíos de la transversalidad y de la intersectorialidad en la gestión pública?"
El concurso es organizado periódicamente por el CLAD para impulsar el estudio de los problemas de organización y gestión del sector público. Tiene como propósito directo premiar y difundir monografías inéditas sobre el tema y estimular la elaboración y presentación de trabajos en los Congresos Internacionales del CLAD sobre la Reforma del Estado y de la Administración Pública.
El Centro Latinoamericano de Administración para el Desarrollo, CLAD, es un organismo público internacional, de carácter intergubernamental. Se constituyó en el año 1972 bajo la iniciativa de los gobiernos de México, Perú y Venezuela. Su creación fue recomendada por la Asamblea General de las Naciones Unidas (Resolución 2802 - XXVI) con la idea de establecer una entidad regional que tuviera como eje de su actividad la modernización de las administraciones públicas, un factor estratégico en el proceso de desarrollo económico y social.
>>Bases Generales del Concurso
En este concurso las monografías deberán abordar obligatoriamente aspectos relativos al tema "¿Cómo enfrentar los desafíos de la transversalidad y de la intersectorialidad en la gestión pública?".
El fortalecimiento de los derechos de la ciudadanía implica actualmente poner especial atención a las políticas transversales que atienden a la emergencia de nuevos derechos tales como la equidad de género o el respeto a la diversidad. Tales tipos de políticas no pueden ser desarrolladas como un área específica de la gestión gubernamental, sino que requieren abordajes también transversales.
Por otra parte, el reconocimiento de que la mayor parte de los problemas sociales, incluidos el de la pobreza y el de la exclusión no se explican con arreglo a una sola causa, así como la creciente preocupación por la calidad de vida, revelan la importancia de las políticas integrales que no sólo involucran coordinación institucional sino integración de enfoques y de recursos.
La transversalidad y la intersectorialidad constituyen en consecuencia los desafíos clave de la gestión pública. Asociados a ellos, cabe indagar cuáles son las instituciones y las condiciones políticas que inciden en su realización. También cuáles son las herramientas más apropiadas para gestionar esta nueva generación de políticas, así como los arreglos institucionales que pueden construirle viabilidad política, económica y técnica. Se aspira a que los trabajos aporten respuestas a tales cuestiones, sea problematizando sobre las experiencias nacionales y locales, u ofreciendo nuevas perspectivas teóricas.
Se podrá abordar el tema antes mencionado considerando el ámbito regional, subregional o nacional. Podrán participar en el Concurso personas radicadas en cualquier país del mundo, siempre y cuando los trabajos sean presentados en español, portugués o inglés. Se podrán presentar trabajos individuales o grupales. En ningún caso se recibirá más de una monografía por concursante, individual o grupal.
Las personas que hayan sido acreedoras a un premio o una mención honorífica en los dos últimos concursos convocados por el CLAD, no podrán participar en el presente concurso, ya sea a título individual o formando parte de un trabajo colectivo.
El período de recepción de las monografías, tanto en la versión impresa como en la electrónica, finalizará el 29 de junio de 2007, debiendo los autores tomar las previsiones necesarias para asegurar que los trabajos lleguen a la Secretaría General no más tarde de dicha fecha. Se dará a conocer el dictamen del jurado a partir del 31 de agosto de 2007.
[Más información en: http://www.clad.org.ve/concurso/concuxx.html ]
La "izquierda" en América Latina

Hola, permítanme compartir con ustedes la noticia de la aparición del libro La "izquierda" en América Latina, de Pedro Pérez, ed. Madrid, ed. Editorial Pablo Iglesias, 2006. En él hay un capítulo mío, “El agotamiento del modelo neoliberal y el resurgimiento de la izquierda en los países andinos” (p. 253-272). El libro reune las ponencias de un seminario celebrado en Madrid en noviembre de 2005. El libro es interesante, más allá de mi modesta contribución; a continuación el índice (espero que razonablemente pronto se pueda conseguir en Lima)
7 alfonso guerra
Prólogo
11 pedro pérez herrero
Introducción
21 ludolfo paramio
La izquierda y el populismo
47 jorge lanzaro
La "tercera ola" de las izquierdas latinoamericanas
83 eolo díaz-tendero espinoza
Iluminismo democrático "versus" ciudadanía sectorial
115 marcos novaro
Izquierda y populismo en Argentina
191 maría herminia tavares de almeida
Brasil: La izquierda en el Gobierno
217 luiz carlos bresser-pereira
La paradoja de la izquierda en Brasil
253 martín tanaka
El agotamiento del modelo neoliberal y el
resurgimiento de la izquierda en los países andinos
273 josé woldenberg
La izquierda mexicana y las elecciones
291 peter h. smith
Perspectivas de la izquierda latinoamericana
307 Programa
[Más información: http://www.sigloxxieditores.com/20.html ]
Sobre la "oda a la fotocopia"

El domingo pasado en La República, Rocío Silva escribió un artículo provocador, la "Oda a la fotocopia", en donde dice que "la fotocopia anillada de un ejemplar completo se ha vuelto la manera imprescindible de poder estudiar, conocer, investigar, ergo, remontar lo que algunos sociólogos denominan "la colonialidad del saber""; y termina diciendo que "la fotocopia es una reivindicación imprescindible en un mundo académico injusto". El texto puede verse en:
http://www.larepublica.com.pe/content/view/143469/
Ha llegado hoy a mi correo una respuesta del historiador Carlos Contreras: el debate recién empieza, qué les parece.
San Miguel, 21 de Febrero de 2007
Sres. La República
Suplemento Domingo
Ponderar la piratería de libros a texto completo como la manera de combatir la desigualdad en el acceso al conocimiento y romper con la “colonialidad del saber”, a la que nos invita la habitualmente aguda escritora Rocío Silva Santisteban en su “Oda a la fotocopia”, creo que es ver sólo un lado del problema, sin detenerse en sus consecuencias de largo plazo. Si en el Perú los libros académicos no se fotocopiasen impunemente, como hoy sucede, sus tirajes serían mayores, sus precios serían más bajos, los estudiantes podrían estudiar en volúmenes conservables por más tiempo, conociendo quién es el autor y cómo se titula la obra; y, lo más importante, se escribirían más libros, porque los editores podrían contratar su hechura a los autores, con alguna seguridad de poder recuperar la inversión mediante la venta.
¿No se han percatado de que en el Perú no es escriben, casi, libros de texto universitario? ¿Que nuestros estudiantes tienen que educarse con libros de texto escritos para otras realidades? ¿Qué en nuestro medio las editoriales privadas de libros académicos han desaparecido y para publicar sólo queda depender de algún mecenazgo sin fines de lucro, como en los tiempos del Antiguo Régimen? Eso sí que es colonialidad del saber.
Carlos Contreras
martes 20 de febrero de 2007
Entrevista a Thomas Schelling
[Thomas Schelling, premio nobel de economía en el 2005, uno de los autores más importantes en teoría de juegos y aplicaciones en temas de cooperación y conflicto en las relaciones internacionales, entre otros temas. Varios de sus libros son imprescindibles: entre ellos The Strategy of Conflict (1960), y Micromotives and Macrobehavior (1978) ]
Mr. Counterintuition
America is safer with sophisticated enemies.
BY MICHAEL SPENCE Saturday, February 17, 2007 12:01 a.m. EST
Wall Street Journal
CHEVY CHASE, Md.--On a recent Sunday, I showed up on Tom Schelling's doorstep for lunch, having flown in from California via Europe. Although it was still 25 minutes before noon, he uncorked some wine--red for himself, white for me--and we sat down for a chat in a living room that boasted two Chagalls on the walls (and one painting that might just be by Chagall, Tom thinks, although he hasn't had it looked at by an expert).
Tom, now 86 years of age, was my Ph.D. thesis adviser at Harvard, and this conversation--in which we focused on global threats--reminded me of so many others from the past, conversations that affected permanently the way I think and reason about the world. Every interaction with Tom is energizing. He is erect in his bearing (suggesting a military background) and precise with his words. And then he will think of something funny and dissolve into laughter. There is so much that is original and surprising and often funny when he thinks out loud and talks.
The last time I saw Tom and his wife, Alice, was in Stockholm in December 2005, when, surrounded by a large contingent of children and grandchildren, he received the Nobel Prize in economics for the originality and impact of his applications of game theory to negotiation, nuclear deterrence, global warming, and the surprising effect of preferences for diversity on the composition of neighborhoods. If Tom's work has a leitmotif, it is counterintuition.
Sipping his Cabernet carefully, Tom tells me that he "was in South Korea shortly after North Korea exploded their [recent] nuclear device. When I got back, Henry Kissinger and others were suggesting that this was the beginning of the end of the nuclear non-proliferation treaty and era. There are 30 to 40 nations that have the capacity to acquire nuclear weapons, and that was true 30 years ago. Condoleezza Rice went to East Asia to organize a punitive response to the North Koreans. In my view that should have been the second priority.
"The first mission should have been to encourage the three countries most threatened, Taiwan, South Korea and Japan--all of whom have the capacity to develop nuclear weapons--to reaffirm their commitment to the NPT and non-nuclear status with support from the U.S. and the leading nuclear powers, signaling that they had no intention of using North Korea as an excuse to start building weapons. I view this as a significant missed opportunity on the part of the international community and the U.S. to reaffirm the deep importance of the non-proliferation regime."
Tom Schelling expects Iran to get nuclear weapons. "Once a country becomes the owner of nuclear weapons, it is imperative that they learn to deal with them responsibly." He pointed out that it took the U.S. 15 years after World War II to learn to think seriously about the security of its weapons. Before that, weapons did not have combination locks, let alone complex electronic security codes. Now, most weapons will not detonate even if given the codes unless they are at their designated targets. He recalled that a friend who had a role in developing the weapons told him that one day in the late 1950s, he got off a plane at an air base in Germany and saw a military aircraft on the tarmac with a bomb beside it guarded by a single soldier. In those days there were not locks and codes. The man strolled over and asked the soldier what this was. The answer: "I believe it is a nuclear bomb, sir." When asked what he would do if someone started to roll the weapon away, the soldier replied that he would call his superiors for instructions. A further enquiry established that the phone was some 300 meters away.
The issue of learning to be a responsible owner of these weapons goes beyond security and codes. "The Soviet Union," Tom says, "always had civilian officials in charge of the weapons, and never let an aircraft carrying nuclear weapons out of Soviet airspace. China has a very separate army unit for this purpose. Who has control, are they trustworthy, are they put under control of the military, do we trust them? And if [control is] given to civilians, is that an act of mistrust of the military that may have adverse consequences? What are the safeguards against theft, sabotage or unauthorized use, and how will the weapons be protected and hence be credible with respect to retaliation and deterrence?
"These issues were addressed collectively and quietly by the nuclear powers during the Cold War. There was, for much of the Cold War, a surprising, effective, direct and entirely unofficial conversation involving policy makers and 'military' intellectuals from all the nuclear powers, including enemies, whose purpose was to learn and disseminate knowledge in this arena." This took placed because of the recognition on the part of all nuclear powers that there was a shared interest in elevating the level of competence in the nuclear club. "India and Pakistan and China were all involved in these conversations and have deep knowledge of the issues and best practices. Iran should probably be the next member of the group with North Korea to follow. Perhaps China, a highly competent and experienced owner of weapons, could start the process by organizing a conference that included others with experience, India, Pakistan, and then Iran and North Korea."
It was clear to me that Tom--who, as chairman of several interagency committees concerned with nuclear weapons policy in the 1960s and early '70s, participated in much of the effort that ensured an effective taboo against the use of nuclear weapons in the Cold War--was deeply worried that in the post-Soviet period, the isolation of the newly arrived owners of weapons would lead to seriously inadequate strategic preparation, and therefore imperfect deterrence, and the risk of miscalculation or misuse.
[La entrevista completa en:
http://www.opinionjournal.com/editorial/feature.html?id=110009680 ]
Mr. Counterintuition
America is safer with sophisticated enemies.
BY MICHAEL SPENCE Saturday, February 17, 2007 12:01 a.m. EST
Wall Street Journal
CHEVY CHASE, Md.--On a recent Sunday, I showed up on Tom Schelling's doorstep for lunch, having flown in from California via Europe. Although it was still 25 minutes before noon, he uncorked some wine--red for himself, white for me--and we sat down for a chat in a living room that boasted two Chagalls on the walls (and one painting that might just be by Chagall, Tom thinks, although he hasn't had it looked at by an expert).
Tom, now 86 years of age, was my Ph.D. thesis adviser at Harvard, and this conversation--in which we focused on global threats--reminded me of so many others from the past, conversations that affected permanently the way I think and reason about the world. Every interaction with Tom is energizing. He is erect in his bearing (suggesting a military background) and precise with his words. And then he will think of something funny and dissolve into laughter. There is so much that is original and surprising and often funny when he thinks out loud and talks.
The last time I saw Tom and his wife, Alice, was in Stockholm in December 2005, when, surrounded by a large contingent of children and grandchildren, he received the Nobel Prize in economics for the originality and impact of his applications of game theory to negotiation, nuclear deterrence, global warming, and the surprising effect of preferences for diversity on the composition of neighborhoods. If Tom's work has a leitmotif, it is counterintuition.
Sipping his Cabernet carefully, Tom tells me that he "was in South Korea shortly after North Korea exploded their [recent] nuclear device. When I got back, Henry Kissinger and others were suggesting that this was the beginning of the end of the nuclear non-proliferation treaty and era. There are 30 to 40 nations that have the capacity to acquire nuclear weapons, and that was true 30 years ago. Condoleezza Rice went to East Asia to organize a punitive response to the North Koreans. In my view that should have been the second priority.
"The first mission should have been to encourage the three countries most threatened, Taiwan, South Korea and Japan--all of whom have the capacity to develop nuclear weapons--to reaffirm their commitment to the NPT and non-nuclear status with support from the U.S. and the leading nuclear powers, signaling that they had no intention of using North Korea as an excuse to start building weapons. I view this as a significant missed opportunity on the part of the international community and the U.S. to reaffirm the deep importance of the non-proliferation regime."
Tom Schelling expects Iran to get nuclear weapons. "Once a country becomes the owner of nuclear weapons, it is imperative that they learn to deal with them responsibly." He pointed out that it took the U.S. 15 years after World War II to learn to think seriously about the security of its weapons. Before that, weapons did not have combination locks, let alone complex electronic security codes. Now, most weapons will not detonate even if given the codes unless they are at their designated targets. He recalled that a friend who had a role in developing the weapons told him that one day in the late 1950s, he got off a plane at an air base in Germany and saw a military aircraft on the tarmac with a bomb beside it guarded by a single soldier. In those days there were not locks and codes. The man strolled over and asked the soldier what this was. The answer: "I believe it is a nuclear bomb, sir." When asked what he would do if someone started to roll the weapon away, the soldier replied that he would call his superiors for instructions. A further enquiry established that the phone was some 300 meters away.
The issue of learning to be a responsible owner of these weapons goes beyond security and codes. "The Soviet Union," Tom says, "always had civilian officials in charge of the weapons, and never let an aircraft carrying nuclear weapons out of Soviet airspace. China has a very separate army unit for this purpose. Who has control, are they trustworthy, are they put under control of the military, do we trust them? And if [control is] given to civilians, is that an act of mistrust of the military that may have adverse consequences? What are the safeguards against theft, sabotage or unauthorized use, and how will the weapons be protected and hence be credible with respect to retaliation and deterrence?
"These issues were addressed collectively and quietly by the nuclear powers during the Cold War. There was, for much of the Cold War, a surprising, effective, direct and entirely unofficial conversation involving policy makers and 'military' intellectuals from all the nuclear powers, including enemies, whose purpose was to learn and disseminate knowledge in this arena." This took placed because of the recognition on the part of all nuclear powers that there was a shared interest in elevating the level of competence in the nuclear club. "India and Pakistan and China were all involved in these conversations and have deep knowledge of the issues and best practices. Iran should probably be the next member of the group with North Korea to follow. Perhaps China, a highly competent and experienced owner of weapons, could start the process by organizing a conference that included others with experience, India, Pakistan, and then Iran and North Korea."
It was clear to me that Tom--who, as chairman of several interagency committees concerned with nuclear weapons policy in the 1960s and early '70s, participated in much of the effort that ensured an effective taboo against the use of nuclear weapons in the Cold War--was deeply worried that in the post-Soviet period, the isolation of the newly arrived owners of weapons would lead to seriously inadequate strategic preparation, and therefore imperfect deterrence, and the risk of miscalculation or misuse.
[La entrevista completa en:
http://www.opinionjournal.com/editorial/feature.html?id=110009680 ]
¿Alianza apro-fujimorista? (Perú21)
Artículo publicado en Perú21, martes 20 de febrero de 2007
Entro un poco retrasado a este tema de debate. ¿Hay o no hay alianza? Ella supone compromisos definidos para hacer cosas que uno no haría, naturalmente, a cambio de algo. Lo contrario sería la existencia de coincidencias, en el sentido de que cada uno defendería por convicción propia las mismas posturas, sin que haya una transacción de por medio. En la hipótesis de la alianza, la bancada fujimorista apoyaría al Gobierno a cambio de que este obstruya o impida la extradición de Fujimori. ¿Los indicios? De un lado, el apoyo del fujimorismo al Gobierno en temas como la pena de muerte, las críticas a las ONG, a la Corte de San José, y una suerte de estrategia común en contra de la 'izquierda caviar' y sus banderas, como los derechos humanos. De otro lado, el gobierno estaría arrastrando los pies en cuanto a la extradición de Fujimori.
Creo que esta hipótesis no se sostiene. Primero, los puntos coincidentes entre el Apra y el fujimorismo no revelan que alguno de ellos haga algo diferente a lo que normalmente haría. Es 'natural' que ambos consideren adversarios a las ONG y a la 'izquierda caviar', que desconfíen de la Corte IDH y de la causa de los derechos humanos. Es previsible también que al Gobierno no le entusiasme la extradición de Fujimori, como tampoco le entusiasmó al de Toledo. Acá no hay transacción; a lo más, coordinación de posturas coincidentes, lo que tampoco tendría nada de sorprendente. Segundo, todo el argumento según el cual la propuesta de la pena de muerte era parte de una estrategia para sacar al Estado de la Corte de San José, porque García tenía miedo de sus próximos fallos, y porque así favorecía también a Fujimori, hace rato que se demostró falso. No pasó nada. Tercero, al Gobierno no le caen mal los votos fujimoristas en el Congreso, pero tampoco los necesita. Arma fácilmente mayoría con UN y UPP. Cuarto, el Apra no puede prometer creíblemente hacer nada efectivo en Chile para evitar la extradición de Fujimori. En suma: lo más que se puede decir es que hay cierta coordinación en torno a algunas posiciones coincidentes.
¿Por qué una idea que no se sostiene en los hechos es tan persuasiva? Me parece que es porque sirve bien en el discurso político, para denunciar ciertas tendencias que se consideran detestables; otra razón está en el atractivo innato que tienen las explicaciones conspirativas. ¿Por qué es importante este debate? La idea de una alianza implica una caracterización en la cual el Gobierno estaría ya claramente 'jugado' en un sentido. Hablar de coincidencias supone el diagnóstico de un gobierno mucho más abierto y contradictorio. Finalmente, la tesis de la alianza pierde de vista que, si bien el fujimorismo está muy de acuerdo con el Gobierno en algunas cosas, es muy crítico en otras: pensar, por ejemplo, en las críticas a las políticas que siguen el Ministerio de Defensa y la Cancillería, supuestamente "pro chilenos". Deberíamos estar más atentos a estas movidas.
[ Como ven, sin habérmelo propuesto, el post sobre este tema me sirvió de base para el artículo de Perú21, por lo que agradezco nuevamente los comentarios recibidos, que me sirvieron mucho. Como habrán visto, si bien soy terco, he tomado en cuenta varias de las críticas que recibí. Sobre las críticas del fujimorismo al gobierno, tema que me parece muy revelador e importante, ver post de ayer del blog de José A. Godoy, http://desdeeltercerpiso.blogspot.com/2007/02/wagner-la-proxima-victima.html ]
Entro un poco retrasado a este tema de debate. ¿Hay o no hay alianza? Ella supone compromisos definidos para hacer cosas que uno no haría, naturalmente, a cambio de algo. Lo contrario sería la existencia de coincidencias, en el sentido de que cada uno defendería por convicción propia las mismas posturas, sin que haya una transacción de por medio. En la hipótesis de la alianza, la bancada fujimorista apoyaría al Gobierno a cambio de que este obstruya o impida la extradición de Fujimori. ¿Los indicios? De un lado, el apoyo del fujimorismo al Gobierno en temas como la pena de muerte, las críticas a las ONG, a la Corte de San José, y una suerte de estrategia común en contra de la 'izquierda caviar' y sus banderas, como los derechos humanos. De otro lado, el gobierno estaría arrastrando los pies en cuanto a la extradición de Fujimori.
Creo que esta hipótesis no se sostiene. Primero, los puntos coincidentes entre el Apra y el fujimorismo no revelan que alguno de ellos haga algo diferente a lo que normalmente haría. Es 'natural' que ambos consideren adversarios a las ONG y a la 'izquierda caviar', que desconfíen de la Corte IDH y de la causa de los derechos humanos. Es previsible también que al Gobierno no le entusiasme la extradición de Fujimori, como tampoco le entusiasmó al de Toledo. Acá no hay transacción; a lo más, coordinación de posturas coincidentes, lo que tampoco tendría nada de sorprendente. Segundo, todo el argumento según el cual la propuesta de la pena de muerte era parte de una estrategia para sacar al Estado de la Corte de San José, porque García tenía miedo de sus próximos fallos, y porque así favorecía también a Fujimori, hace rato que se demostró falso. No pasó nada. Tercero, al Gobierno no le caen mal los votos fujimoristas en el Congreso, pero tampoco los necesita. Arma fácilmente mayoría con UN y UPP. Cuarto, el Apra no puede prometer creíblemente hacer nada efectivo en Chile para evitar la extradición de Fujimori. En suma: lo más que se puede decir es que hay cierta coordinación en torno a algunas posiciones coincidentes.
¿Por qué una idea que no se sostiene en los hechos es tan persuasiva? Me parece que es porque sirve bien en el discurso político, para denunciar ciertas tendencias que se consideran detestables; otra razón está en el atractivo innato que tienen las explicaciones conspirativas. ¿Por qué es importante este debate? La idea de una alianza implica una caracterización en la cual el Gobierno estaría ya claramente 'jugado' en un sentido. Hablar de coincidencias supone el diagnóstico de un gobierno mucho más abierto y contradictorio. Finalmente, la tesis de la alianza pierde de vista que, si bien el fujimorismo está muy de acuerdo con el Gobierno en algunas cosas, es muy crítico en otras: pensar, por ejemplo, en las críticas a las políticas que siguen el Ministerio de Defensa y la Cancillería, supuestamente "pro chilenos". Deberíamos estar más atentos a estas movidas.
[ Como ven, sin habérmelo propuesto, el post sobre este tema me sirvió de base para el artículo de Perú21, por lo que agradezco nuevamente los comentarios recibidos, que me sirvieron mucho. Como habrán visto, si bien soy terco, he tomado en cuenta varias de las críticas que recibí. Sobre las críticas del fujimorismo al gobierno, tema que me parece muy revelador e importante, ver post de ayer del blog de José A. Godoy, http://desdeeltercerpiso.blogspot.com/2007/02/wagner-la-proxima-victima.html ]
lunes 19 de febrero de 2007
Hobsbawm y la guerra civil española
War of ideas
The Spanish civil war united a generation of young writers, poets and artists in political fervour. The wrong side may have won, but in creating the world's memory of the conflict, the pen, the brush and the camera have had the more lasting triumph, argues Eric Hobsbawm
Saturday February 17, 2007 The Guardian
The film Casablanca (1942) has become a permanent icon of a certain kind of educated culture, at least among older generations. The cast will still be familiar, I hope: Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Peter Lorre, Sydney Greenstreet, Marcel Dalio, Conrad Veidt, Claude Rains. Its phrases have become part of our discourse, such as the endlessly misquoted "Play it again, Sam" or "Round up the usual suspects". If we leave aside the basic love affair, this is a film about the relations of the Spanish civil war and the wider politics of that strange but decisive period in 20th-century history, the era of Adolf Hitler. Rick, the hero, has fought for the republicans in the Spanish civil war. He emerges from it defeated and cynical in his Moroccan café, and the film ends with him returning to the struggle in the second world war. In short, Casablanca is about the mobilisation of anti-fascism in the 1930s. And those who mobilised against fascism before most others, and most passionately, were western intellectuals.
Today it is possible to see the civil war, Spain's contribution to the tragic history of that most brutal of centuries, the 20th, in its historical context. It was not, as the neoliberal François Furet argued it should have been, a war against both the ultra-right and the Comintern - a view shared, from a Trotskyist sectarian angle, by Ken Loach's powerful film Land and Freedom (1995). The only choice was between two sides, and liberal-democratic opinion overwhelmingly chose anti-fascism. Hence, asked in early 1939 who they wanted to win in a war between Russia and Germany, 83 per cent of Americans wanted a Russian victory. Spain was a war against Franco - that is to say, against the forces of fascism with which Franco was aligned - and 87 per cent of Americans favoured the republic. Alas, unlike in the second world war, the wrong side won. But it is largely due to the intellectuals, the artists and writers who mobilised so overwhelmingly in favour of the republic, that in this instance history has not been written by the victors.
The Spanish civil war was both at the centre and on the margin of the era of anti-fascism. It was central, since it was immediately seen as a European war between fascism and anti-fascism, almost as the first battle in the coming world war, some of the characteristic aspects of which - for example, air raids against civilian populations - it anticipated. But Spain took no part in the second world war. Franco's victory was to have no bearing on the collapse of France in 1940, and the experience of the republican armed forces was not relevant to the subsequent wartime resistance movements, even though in France these were largely composed of refugee Spanish republicans, and former international brigaders played a major role in those of other countries.
To situate the Spanish civil war within the general framework of the anti-fascist era, we have to bear in mind both the failure to resist fascism and the disproportionate success of anti-fascist mobilisation among Europe's intellectuals. I am referring not only to the success of fascist expansionism and the failure of the forces favouring peace to halt the apparently inevitable approach of another world war. I am also remembering the failure of its opponents to change public opinion. The only regions that saw a genuine political shift to the left after the Great Depression were Scandinavia and North America. Much of central and southern Europe was already under authoritarian governments or was to fall into their hands, but insofar as we can judge from the scattered electoral data, the drift in Hungary and Russia, not to mention among the German diaspora, was sharply to the right. On the other hand, the Popular Front's victory in France was a shift within the French left, not a shift of opinion to the left. The 1936 election gave the combined radicals, socialists and communists barely 1 per cent more votes than in 1932.
And yet, if I can reconstruct the feelings of that generation from personal memory, my generation of the left, whether we were intellectuals or not, did not see ourselves as a retreating minority. We did not think that fascism would inevitably continue to advance. We were sure that a new world would come. Given the logic of anti-fascist unity, only the failure of governments and progressive parties to unite against fascism accounted for our series of defeats.
This helps to explain the disproportionate shift towards the communists among those already on the left. But it also helps to explain our confidence as young intellectuals, for this social group was most easily, and disproportionately, mobilised against fascism. The reason is obvious. Fascism - even Italian fascism - was opposed in principle to the causes that defined and mobilised intellectuals as such, namely the values of the Enlightenment and the American and French revolutions. Except in Germany, with its powerful schools of theory critical of liberalism, there was no significant body of secular intellectuals who did not belong to this tradition. The Roman Catholic church had very few eminent intellectuals known and respected as such outside its own ranks. I am not denying that in some fields, notably literature, some of the most distinguished figures were clearly on the right - TS Eliot, Knut Hamsun, Ezra Pound, WB Yeats, Paul Claudel, Céline, Evelyn Waugh - but even in the armies of literature, the politically conscious right formed a modest regiment in the 1930s, except perhaps in France. Once again, this became evident in 1936. American writers, whether or not they accepted American neutrality, were overwhelmingly opposed to Franco, and Hollywood even more so. Of the British writers asked, five (Waugh, Eleanor Smith and Edmund Blunden among them) favoured the Nationalists, 16 were neutral (including Eliot, Charles Morgan, Pound, Alec Waugh, Sean O'Faolain, HG Wells and Vita Sackville-West) and 106 were for the republic, many of them passionately. As for Spain, there is no doubt where the poets of the Spanish language - those who are now remembered - stood: García Lorca, the brothers Machado, Alberti, Miguel Hernández, Neruda, Vallejo, Guillén.
[El artículo completo en:
http://books.guardian.co.uk/review/story/0,,2014119,00.html]
The Spanish civil war united a generation of young writers, poets and artists in political fervour. The wrong side may have won, but in creating the world's memory of the conflict, the pen, the brush and the camera have had the more lasting triumph, argues Eric Hobsbawm
Saturday February 17, 2007 The Guardian
The film Casablanca (1942) has become a permanent icon of a certain kind of educated culture, at least among older generations. The cast will still be familiar, I hope: Humphrey Bogart, Ingrid Bergman, Peter Lorre, Sydney Greenstreet, Marcel Dalio, Conrad Veidt, Claude Rains. Its phrases have become part of our discourse, such as the endlessly misquoted "Play it again, Sam" or "Round up the usual suspects". If we leave aside the basic love affair, this is a film about the relations of the Spanish civil war and the wider politics of that strange but decisive period in 20th-century history, the era of Adolf Hitler. Rick, the hero, has fought for the republicans in the Spanish civil war. He emerges from it defeated and cynical in his Moroccan café, and the film ends with him returning to the struggle in the second world war. In short, Casablanca is about the mobilisation of anti-fascism in the 1930s. And those who mobilised against fascism before most others, and most passionately, were western intellectuals.
Today it is possible to see the civil war, Spain's contribution to the tragic history of that most brutal of centuries, the 20th, in its historical context. It was not, as the neoliberal François Furet argued it should have been, a war against both the ultra-right and the Comintern - a view shared, from a Trotskyist sectarian angle, by Ken Loach's powerful film Land and Freedom (1995). The only choice was between two sides, and liberal-democratic opinion overwhelmingly chose anti-fascism. Hence, asked in early 1939 who they wanted to win in a war between Russia and Germany, 83 per cent of Americans wanted a Russian victory. Spain was a war against Franco - that is to say, against the forces of fascism with which Franco was aligned - and 87 per cent of Americans favoured the republic. Alas, unlike in the second world war, the wrong side won. But it is largely due to the intellectuals, the artists and writers who mobilised so overwhelmingly in favour of the republic, that in this instance history has not been written by the victors.
The Spanish civil war was both at the centre and on the margin of the era of anti-fascism. It was central, since it was immediately seen as a European war between fascism and anti-fascism, almost as the first battle in the coming world war, some of the characteristic aspects of which - for example, air raids against civilian populations - it anticipated. But Spain took no part in the second world war. Franco's victory was to have no bearing on the collapse of France in 1940, and the experience of the republican armed forces was not relevant to the subsequent wartime resistance movements, even though in France these were largely composed of refugee Spanish republicans, and former international brigaders played a major role in those of other countries.
To situate the Spanish civil war within the general framework of the anti-fascist era, we have to bear in mind both the failure to resist fascism and the disproportionate success of anti-fascist mobilisation among Europe's intellectuals. I am referring not only to the success of fascist expansionism and the failure of the forces favouring peace to halt the apparently inevitable approach of another world war. I am also remembering the failure of its opponents to change public opinion. The only regions that saw a genuine political shift to the left after the Great Depression were Scandinavia and North America. Much of central and southern Europe was already under authoritarian governments or was to fall into their hands, but insofar as we can judge from the scattered electoral data, the drift in Hungary and Russia, not to mention among the German diaspora, was sharply to the right. On the other hand, the Popular Front's victory in France was a shift within the French left, not a shift of opinion to the left. The 1936 election gave the combined radicals, socialists and communists barely 1 per cent more votes than in 1932.
And yet, if I can reconstruct the feelings of that generation from personal memory, my generation of the left, whether we were intellectuals or not, did not see ourselves as a retreating minority. We did not think that fascism would inevitably continue to advance. We were sure that a new world would come. Given the logic of anti-fascist unity, only the failure of governments and progressive parties to unite against fascism accounted for our series of defeats.
This helps to explain the disproportionate shift towards the communists among those already on the left. But it also helps to explain our confidence as young intellectuals, for this social group was most easily, and disproportionately, mobilised against fascism. The reason is obvious. Fascism - even Italian fascism - was opposed in principle to the causes that defined and mobilised intellectuals as such, namely the values of the Enlightenment and the American and French revolutions. Except in Germany, with its powerful schools of theory critical of liberalism, there was no significant body of secular intellectuals who did not belong to this tradition. The Roman Catholic church had very few eminent intellectuals known and respected as such outside its own ranks. I am not denying that in some fields, notably literature, some of the most distinguished figures were clearly on the right - TS Eliot, Knut Hamsun, Ezra Pound, WB Yeats, Paul Claudel, Céline, Evelyn Waugh - but even in the armies of literature, the politically conscious right formed a modest regiment in the 1930s, except perhaps in France. Once again, this became evident in 1936. American writers, whether or not they accepted American neutrality, were overwhelmingly opposed to Franco, and Hollywood even more so. Of the British writers asked, five (Waugh, Eleanor Smith and Edmund Blunden among them) favoured the Nationalists, 16 were neutral (including Eliot, Charles Morgan, Pound, Alec Waugh, Sean O'Faolain, HG Wells and Vita Sackville-West) and 106 were for the republic, many of them passionately. As for Spain, there is no doubt where the poets of the Spanish language - those who are now remembered - stood: García Lorca, the brothers Machado, Alberti, Miguel Hernández, Neruda, Vallejo, Guillén.
[El artículo completo en:
http://books.guardian.co.uk/review/story/0,,2014119,00.html]
jueves 15 de febrero de 2007
“Sin ti no soy nada”: AGP y el APRA.
[Este artículo de Carlos Meléndez iba a ser publicado en La República, pero al final no salió... como puede verse, debería haberse publicado el 14 de febrero... ]
Carlos Meléndez Guerrero
Instituto de Estudios Peruanos
Uno de los romances más controvertidos en nuestra política en los últimos tiempos ha sido el del Presidente Alan García y el Partido Aprista Peruano. Como sabemos, fue Alan García quien llevó al partido de la estrella por primera vez al gobierno en 1985, cumpliendo el sueño dorado del partido más viejo de nuestra historia. Como los primeros años de cualquier romance, el inicio fue digno de una luna de miel. El gobernante alcanzó el 97% de popularidad (agosto, 1985) y el partido penetró en la burocracia estatal apasionadamente. Los defectos y las primeras faltas –el creciente caudillismo, la naciente corrupción-- se perdonaban por la juventud del idilio, aunque precisamente en ellas anidarían las causas de la posterior separación. Fueron los años difíciles –para algunos inútiles--. En medio de la crisis generalizada, el final de la gestión abría gran incertidumbre sobre el futuro de la relación.
Alan García se fue del país en 1992 y la relación con el APRA se limitó a un “amor de lejos”. Como todo romance a la distancia, surgieron las dudas e indecisiones que sólo sobrevivían gracias a la promesa de un retorno y a la cada vez más fría comunicación epistolar. El APRA entró rápidamente en crisis, evidenciado por el bajo desempeño electoral de sus candidaturas presidenciales y parlamentarias que no superaban el 8%. Para algunos, incluso, García se había convertido en un tipo gris, casi sin sombra, que no se sobreponía a la soledad del destierro. En el año 2000, la distancia parecía haber hecho demasiado daño: el candidato presidencial aprista Abel Salinas obtuvo el 1.4%, nuevos dirigentes emplazaban por cambios mayores e inclusive hubo voces que propugnaban una separación definitiva de con quien habían pasado los mejores años de sus vidas. Los buenos recuerdos por entonces no bastaban.
Quizás en el momento más crítico para ambos, AGP volvió avivando los viejos sentimientos. AGP y el APRA parecían redescubrir su romance, al punto que del 1.4% del 2000, pasó al 25.8% en primera vuelta del 2001 y al 46.92% en la segunda vuelta ese mismo año. AGP había reconquistado al viejo partido y los fantasmas de la separación parecían esfumarse del todo. Sin embargo, como dos viejos amantes que se unen luego de muchos años, el vertiginoso reencuentro da paso rápidamente al cotejo de los cambios. Las elecciones del 2006 los evidenciaron: no pudieron superar el techo del 25% en la primera vuelta. AGP mantenía sus características de líder, pero le costaba más llegar a un país que también había cambiado. Por otro lado, el APRA había dejado de ser el partido arraigado en la sociedad que le permitiera dar organicidad al respaldo electoral de García. Sin embargo, la relación sobrevivió y pasó (a las justas) a una nueva etapa, cuya esencia parece ser sobre todo la costumbre de viejos conocidos que ya no están para arriesgarse a nuevas aventuras.
El actual gobierno de AGP y del APRA evidencia una relación de baja intensidad, como una pareja que prefiere llevar los líos por dentro y guardar las formas, aunque de vez en cuando salgan a la luz las diferencias (encontronazos sobre temas como la pena de muerte, la acusación constitucional a Alejandro Toledo, etc.). Sin embargo, las pequeñas crisis se sobrellevan porque ambos se conocen mejor que nadie. AGP sabe que su liderazgo no es el mismo de antaño y que no puede prescindir del partido. El APRA sabe, y lo ha vivido en carne propia, que es muy improbable que por el momento alguien ocupe el lugar de AGP. Ambos se necesitan y son, aparentemente, el uno para el otro. Aunque el pragmatismo y la conveniencia parecen imponerse, finalmente el primer amor no se va, no se olvida.
Carlos Meléndez Guerrero
Instituto de Estudios Peruanos
Uno de los romances más controvertidos en nuestra política en los últimos tiempos ha sido el del Presidente Alan García y el Partido Aprista Peruano. Como sabemos, fue Alan García quien llevó al partido de la estrella por primera vez al gobierno en 1985, cumpliendo el sueño dorado del partido más viejo de nuestra historia. Como los primeros años de cualquier romance, el inicio fue digno de una luna de miel. El gobernante alcanzó el 97% de popularidad (agosto, 1985) y el partido penetró en la burocracia estatal apasionadamente. Los defectos y las primeras faltas –el creciente caudillismo, la naciente corrupción-- se perdonaban por la juventud del idilio, aunque precisamente en ellas anidarían las causas de la posterior separación. Fueron los años difíciles –para algunos inútiles--. En medio de la crisis generalizada, el final de la gestión abría gran incertidumbre sobre el futuro de la relación.
Alan García se fue del país en 1992 y la relación con el APRA se limitó a un “amor de lejos”. Como todo romance a la distancia, surgieron las dudas e indecisiones que sólo sobrevivían gracias a la promesa de un retorno y a la cada vez más fría comunicación epistolar. El APRA entró rápidamente en crisis, evidenciado por el bajo desempeño electoral de sus candidaturas presidenciales y parlamentarias que no superaban el 8%. Para algunos, incluso, García se había convertido en un tipo gris, casi sin sombra, que no se sobreponía a la soledad del destierro. En el año 2000, la distancia parecía haber hecho demasiado daño: el candidato presidencial aprista Abel Salinas obtuvo el 1.4%, nuevos dirigentes emplazaban por cambios mayores e inclusive hubo voces que propugnaban una separación definitiva de con quien habían pasado los mejores años de sus vidas. Los buenos recuerdos por entonces no bastaban.
Quizás en el momento más crítico para ambos, AGP volvió avivando los viejos sentimientos. AGP y el APRA parecían redescubrir su romance, al punto que del 1.4% del 2000, pasó al 25.8% en primera vuelta del 2001 y al 46.92% en la segunda vuelta ese mismo año. AGP había reconquistado al viejo partido y los fantasmas de la separación parecían esfumarse del todo. Sin embargo, como dos viejos amantes que se unen luego de muchos años, el vertiginoso reencuentro da paso rápidamente al cotejo de los cambios. Las elecciones del 2006 los evidenciaron: no pudieron superar el techo del 25% en la primera vuelta. AGP mantenía sus características de líder, pero le costaba más llegar a un país que también había cambiado. Por otro lado, el APRA había dejado de ser el partido arraigado en la sociedad que le permitiera dar organicidad al respaldo electoral de García. Sin embargo, la relación sobrevivió y pasó (a las justas) a una nueva etapa, cuya esencia parece ser sobre todo la costumbre de viejos conocidos que ya no están para arriesgarse a nuevas aventuras.
El actual gobierno de AGP y del APRA evidencia una relación de baja intensidad, como una pareja que prefiere llevar los líos por dentro y guardar las formas, aunque de vez en cuando salgan a la luz las diferencias (encontronazos sobre temas como la pena de muerte, la acusación constitucional a Alejandro Toledo, etc.). Sin embargo, las pequeñas crisis se sobrellevan porque ambos se conocen mejor que nadie. AGP sabe que su liderazgo no es el mismo de antaño y que no puede prescindir del partido. El APRA sabe, y lo ha vivido en carne propia, que es muy improbable que por el momento alguien ocupe el lugar de AGP. Ambos se necesitan y son, aparentemente, el uno para el otro. Aunque el pragmatismo y la conveniencia parecen imponerse, finalmente el primer amor no se va, no se olvida.
¿Alianza apro-fujimorista?

Hola, hace días que quería comentar sobre el debate referido a la existencia o no de un pacto entre el gobierno de Alan García y el fujimorismo. Quiero enfocar esta discusión desde un ángulo estrictamente metodológico. Como verán, no creo para nada en la validez de la hipótesis de la alianza. Ya sé que esto me valdrá críticas tanto de detractores habituales como de amigos, pero en fin, así pienso, qué voy a hacer. Y entro en este debate porque me parece que permite hacer un discusión muy instructiva.
¿Hay o no hay alianza? El primer paso debe ser definir qué sería una alianza, y poder distinguirla de lo que no lo es. Hablar de alianza supone compromisos para hacer o dejar de hacer cosas que uno no haría naturalmente, a cambio de algo. Lo contrario a la existencia de la alianza sería la existencia de coincidencias, no en el sentido de que ocurran acuerdos aleatorios, sino de que cada uno defiende por propia convicción las mismas posturas, sin que haya na transacción de por medio. ¿En qué consistiría la transacción? De un lado, la bancada fujimorista apoyaría al gobierno de García a cambio de que el gobierno obstruya o impida la extradición de Fujimori. Esta sería la idea. García necesita los votos fujimoristas en el congreso, y neutralizar un adversario; los fujimoristas necesitan salvar a su líder. La noticia reciente de El Mercurio ilustraría muy bien esta lógica.
Muchos piensan que es así. Las pruebas: de un lado, el fujimorismo apoya al gobierno en muchos temas, tales como las agresiones a las ONGs, a la CIDH, a la causa de los derechos humanos en general, en la fobia a la CVR, etc. De otro lado, el gobierno muestra no mucho entusiasmo, por decir lo menos, en cuanto al tema de la extradición de Fujimori. Allí estaría la prueba del cumplimiento de los compromisos.
A mí me parece que este razonamiento hace agua por todos lados. No se sostiene por ninguna parte. Veamos. Pimero: los puntos coincidentes entre el APRA y el fujimorismo: ¿deberían llamarnos la atención? Para nada. Me parece de lo más normal y esperable que ambos consideren adversarios a las ONGs, a la CIDH, a la “izquierda caviar”, que desconfíen de la causa de los derechos humanos. Siempre ha sido así. ¿Qué tiene de raro? El argumento de la alianza sería verosímil si el fujimorismo apoyara al gobierno en algo que normalmente no haría.
Sobre esto, otra cosa: el gobierno retrocedió al final en temas como la pena de muerte y el retiro de la CIDH: ¿en qué quedó el pacto? ¿Qué clase de alianza es ésta donde una parte no cumple sus compromisos y no tiene ninguna sanción? De otro lado, ¿dónde están los que decían que la propuesta de la pena de muerte era una estrategia del gobierno para sacarnos de la CIDH, porque García tenía miedo por los fallos de la Corte respecto al juicio Cantoral? ¿Ahora ya no le preocupa? ¿Qué pasó?
Segundo. No me parece que el APRA necesite del fujimorismo para manejar el congreso; ¿para qué comprometerme a algo con alguien a quien no necesito? El artículo de El Mercurio dice “el APRA sólo logra mayoría parlamentaria al sumar los 13 escaños del fujimorismo”. Nada que ver. Recordemos la composición del congreso:
Escaños 120
UPP
45
APRA
36
UN
17
AF
13
FDC
5
PP
2
RN
2
Digamos que la división UPP-PNP los pone más o menos mita mita. Al APRA le hacen falta unos 25 congresistas para formar mayoría. Los tiene fácil con UN y la UPP. ¿Le hacen tanta falta los 13 votos fujimoristas? Si bien no le caen mal, tampoco es sean imprescindibles. La capacidad de chantaje del fujimorismo no es tan grande.
Tercero: ¿es convincente que el APRA pueda prometer creíblemente a los fujimoristas que puede hacer algo eficaz para evitar la extradición de Fujimori? Creo que no. ¿Es creíble que García puede mangonear a Bachelet para que ella su vez mangonee a los jueces chilenos? No es creíble. ¿El fujimorismo se va a comprometer a apoyar a García a cambio de algo que García no puede asegurar que vaya a funcionar? No me parecen tan tontos.
Cuarto: es cierto que al APRA no parece “entusiasmarle” la extradición de Fujimori. Ok, pero, ¿es eso raro? ¿En realidad pensamos que “naturalmente” le interesaría, pero que no hace gran cosa porque hizo una alianza con el fujimorismo? Razonamiento muy ingenuo. En realidad, al APRA no le entusiasma la idea, como tampoco le entusiasmó a Toledo; por eso el procurador Gamarra se fue cuando Toledo era presidente, no García, otro error de El Mercurio. Ni a Toledo ni a García les gusta la idea de Fujimori en Lima, concitando la atención y moviendo sus fichas. Por eso ninguno de los dos ha sido muy prolijo en este asunto; porque no les conviene, no porque hayan pactado con el fujimorismo.
En suma: no veo por ningún lado cómo poder fundamentar, con un mínimo de solidez, la existencia de una alianza. Lo que veo, simplemente, es cada quien está haciendo lo esperable, dados sus intereses.
¿Por qué una idea que no tiene como sostenerse es tan persuasiva? Me parece que es porque sirve bien en el discurso político: denunciar que el APRA y el fujimorismo están en lo mismo, expresar el rechazo a que el APRA esté siguiendo ese camino, definir bien un adversario para golpearlo. En este plano, la solidez metodológica de la tesis no interesa. Perfecto, que los políticos lo usen así, me parece muy bien; hablar de alianza es gráfico, eficaz. Pero los académicos, los analistas, no deberíamos hacer lo mismo. Otra razón está en el atractivo innato que tienen las explicaciones conspirativas.
Termino con esto: ¿tiene esta discusión algún interés más allá del metodológico? ¿No es más que una exquisitez académica? Creo que sí. Asumir que existe una alianza implica reducir el margen de opciones existentes para el gobierno. Asumir que hay coincidencias, no alianza, implica reconocer que el gobierno es mucho más abierto, más contradictorio, más atravesado por diferentes corrientes de lo que parece (al menos hasta ahora). Si no, ¿qué hace Sofía Macher trabajando en el programa de reparaciones? Por poner un ejemplo.
Ya me dirán qué les parece todo esto. este Me imagino que muchos lectores no estarán muy de acuerdo... en fin, el propósito de este blog es promover la reflexión y el debate, así que ahí está. Saludos.
¿Hay o no hay alianza? El primer paso debe ser definir qué sería una alianza, y poder distinguirla de lo que no lo es. Hablar de alianza supone compromisos para hacer o dejar de hacer cosas que uno no haría naturalmente, a cambio de algo. Lo contrario a la existencia de la alianza sería la existencia de coincidencias, no en el sentido de que ocurran acuerdos aleatorios, sino de que cada uno defiende por propia convicción las mismas posturas, sin que haya na transacción de por medio. ¿En qué consistiría la transacción? De un lado, la bancada fujimorista apoyaría al gobierno de García a cambio de que el gobierno obstruya o impida la extradición de Fujimori. Esta sería la idea. García necesita los votos fujimoristas en el congreso, y neutralizar un adversario; los fujimoristas necesitan salvar a su líder. La noticia reciente de El Mercurio ilustraría muy bien esta lógica.
Muchos piensan que es así. Las pruebas: de un lado, el fujimorismo apoya al gobierno en muchos temas, tales como las agresiones a las ONGs, a la CIDH, a la causa de los derechos humanos en general, en la fobia a la CVR, etc. De otro lado, el gobierno muestra no mucho entusiasmo, por decir lo menos, en cuanto al tema de la extradición de Fujimori. Allí estaría la prueba del cumplimiento de los compromisos.
A mí me parece que este razonamiento hace agua por todos lados. No se sostiene por ninguna parte. Veamos. Pimero: los puntos coincidentes entre el APRA y el fujimorismo: ¿deberían llamarnos la atención? Para nada. Me parece de lo más normal y esperable que ambos consideren adversarios a las ONGs, a la CIDH, a la “izquierda caviar”, que desconfíen de la causa de los derechos humanos. Siempre ha sido así. ¿Qué tiene de raro? El argumento de la alianza sería verosímil si el fujimorismo apoyara al gobierno en algo que normalmente no haría.
Sobre esto, otra cosa: el gobierno retrocedió al final en temas como la pena de muerte y el retiro de la CIDH: ¿en qué quedó el pacto? ¿Qué clase de alianza es ésta donde una parte no cumple sus compromisos y no tiene ninguna sanción? De otro lado, ¿dónde están los que decían que la propuesta de la pena de muerte era una estrategia del gobierno para sacarnos de la CIDH, porque García tenía miedo por los fallos de la Corte respecto al juicio Cantoral? ¿Ahora ya no le preocupa? ¿Qué pasó?
Segundo. No me parece que el APRA necesite del fujimorismo para manejar el congreso; ¿para qué comprometerme a algo con alguien a quien no necesito? El artículo de El Mercurio dice “el APRA sólo logra mayoría parlamentaria al sumar los 13 escaños del fujimorismo”. Nada que ver. Recordemos la composición del congreso:
Escaños 120
UPP
45
APRA
36
UN
17
AF
13
FDC
5
PP
2
RN
2
Digamos que la división UPP-PNP los pone más o menos mita mita. Al APRA le hacen falta unos 25 congresistas para formar mayoría. Los tiene fácil con UN y la UPP. ¿Le hacen tanta falta los 13 votos fujimoristas? Si bien no le caen mal, tampoco es sean imprescindibles. La capacidad de chantaje del fujimorismo no es tan grande.
Tercero: ¿es convincente que el APRA pueda prometer creíblemente a los fujimoristas que puede hacer algo eficaz para evitar la extradición de Fujimori? Creo que no. ¿Es creíble que García puede mangonear a Bachelet para que ella su vez mangonee a los jueces chilenos? No es creíble. ¿El fujimorismo se va a comprometer a apoyar a García a cambio de algo que García no puede asegurar que vaya a funcionar? No me parecen tan tontos.
Cuarto: es cierto que al APRA no parece “entusiasmarle” la extradición de Fujimori. Ok, pero, ¿es eso raro? ¿En realidad pensamos que “naturalmente” le interesaría, pero que no hace gran cosa porque hizo una alianza con el fujimorismo? Razonamiento muy ingenuo. En realidad, al APRA no le entusiasma la idea, como tampoco le entusiasmó a Toledo; por eso el procurador Gamarra se fue cuando Toledo era presidente, no García, otro error de El Mercurio. Ni a Toledo ni a García les gusta la idea de Fujimori en Lima, concitando la atención y moviendo sus fichas. Por eso ninguno de los dos ha sido muy prolijo en este asunto; porque no les conviene, no porque hayan pactado con el fujimorismo.
En suma: no veo por ningún lado cómo poder fundamentar, con un mínimo de solidez, la existencia de una alianza. Lo que veo, simplemente, es cada quien está haciendo lo esperable, dados sus intereses.
¿Por qué una idea que no tiene como sostenerse es tan persuasiva? Me parece que es porque sirve bien en el discurso político: denunciar que el APRA y el fujimorismo están en lo mismo, expresar el rechazo a que el APRA esté siguiendo ese camino, definir bien un adversario para golpearlo. En este plano, la solidez metodológica de la tesis no interesa. Perfecto, que los políticos lo usen así, me parece muy bien; hablar de alianza es gráfico, eficaz. Pero los académicos, los analistas, no deberíamos hacer lo mismo. Otra razón está en el atractivo innato que tienen las explicaciones conspirativas.
Termino con esto: ¿tiene esta discusión algún interés más allá del metodológico? ¿No es más que una exquisitez académica? Creo que sí. Asumir que existe una alianza implica reducir el margen de opciones existentes para el gobierno. Asumir que hay coincidencias, no alianza, implica reconocer que el gobierno es mucho más abierto, más contradictorio, más atravesado por diferentes corrientes de lo que parece (al menos hasta ahora). Si no, ¿qué hace Sofía Macher trabajando en el programa de reparaciones? Por poner un ejemplo.
Ya me dirán qué les parece todo esto. este Me imagino que muchos lectores no estarán muy de acuerdo... en fin, el propósito de este blog es promover la reflexión y el debate, así que ahí está. Saludos.
miércoles 14 de febrero de 2007
Ahora Marx y Engels sobre Bill Gates...
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Willy Rochabrún sigue con sus andadas... y ha involucrado también a Héctor Maletta... léanlo con calma, son una excelentes clases de marxismo aplicado, por dos de los académicos que mejor conocen a Marx en nuestro medio. Las letras entre paréntesis en la carta de Engels (a), (b), etc., sirven de guía para leer las respuestas de Marx más abajo.
* Una inmediata misiva de respuesta de Engels, desde su fábrica textil de Manchester, encontrada por el Prof. Héctor Maletta, arroja un renovado interés a las anteriores reflexiones de Marx. (Guillermo Rochabrún S.)
Manchester, 14 de febrero de 2007*
Querido Moro,
Como siempre tu mente sigue alerta a los nuevos desarrollos, con ideas que se adelantan a los tiempos. Como recordarás, ya hemos hablado de este tema en ocasiones anteriores. En general concuerdo contigo en que el desarrollo de la informática plantea problemas a las relaciones de propiedad que se desarrollaron durante la fase industrial del capitalismo a partir de la Revolución Industrial. Tengo sin embargo algunas dudas sobre las conclusiones o hipótesis que tú adelantas en tu carta. Si tienes tiempo me gustaría que me las aclares.
1. El hecho de que Bill Gates y sus secuaces inventen maneras de hacer valer sus derechos de propiedad sobre los bienes informáticos no es ninguna novedad (a). Desde que sus antecesores cercaban los campos comunales en Escocia en el siglo XVIII, o hacían que la policía persiguiese a quienes robaban cualquier cosa en los mercados, siempre ha sido así. Las relaciones de propiedad capitalistas, antiguas o nuevas, siempre han restringido el acceso de las masas a los medios de producción, y siempre han exigido un pago para acceder a los bienes y servicios que ellas producen. El monopolio de los medios de producción por la clase capitalista (incluyendo los conocimientos patentados) impide que otros reproduzcan los mismos productos, empezando por los simples trabajadores carentes de medios de producción, y continuando con la temida competencia de los otros capitalistas (amigos y adversarios a la vez). Tú mismo has hecho notar en tus escritos sobre la tasa de ganancia que los capitalistas introducen adelantos técnicos porque temporalmente gozan de un monopolio sobre la nueva técnica, y que ello les produce una super-ganancia, hasta tanto otros capitalistas los imitan, generalizando la nueva técnica de modo tal que se abarata el precio de las mercancías y así se pierden esas super-ganancias temporarias (tú además dices que de ese modo, al ir bajando los precios de todas las mercancías mientras aumenta el capital invertido para producirlas, se establece una nueva tasa general de ganancia que tiene tendencia a ser cada vez más baja, pero últimamente he leído algunas demostraciones matemáticas de que esto no es necesariamente así, porque también se abaratan los medios de producción; esto, sin embargo, es otra historia).
2. El punto que me parece discutible es que esto marque el inicio de una abolición de la división del trabajo y el inicio de la producción directa por los consumidores. Bajarse una película de la Web es consumir gratis, pero no es producir. Producir sería poder hacer esa película en casa, lo cual por ahora no es posible.(b) Sólo es posible su reproducción o copia, y es sobre ese aspecto que los capitalistas están perdiendo el control. El desarrollo de las fuerzas productivas ha llegado a un punto en que resulta difícil asegurar el cobro por cada unidad de esa mercancía, y por lo tanto se le hace difícil a las empresas recuperar las inversiones realizadas para crear el producto original (la película) y obtener además una ganancia.
3. Lo que debemos analizar es si esta situación implica que las relaciones de propiedad capitalistas realmente han dejado de ser un sostén para el desarrollo de las fuerzas productivas y se han convertido en cambio en un obstáculo (como tú lo expresaste tan brillantemente en el Prefacio de tu Contributición de 1859). Si esto fuera así, efectivamente se desarrollarían formas alternativas de propiedad capaces de desarrollar las fuerzas productivas en forma más rápida, más potente, más "competitiva" como se dice ahora. Si esto no fuese así, entonces las formas capitalistas de propiedad seguirían siendo por ahora la forma más eficiente de desarrollar las fuerzas productivas, y habría que esperar que choquen con su límite histórico. Ya sabemos lo que pasó cuando nuestros camaradas de 1917 quisieron apresurar las cosas: los tiempos no estaban maduros, y el capitalismo (lejos de estar en su etapa parasitaria y en sus estertores finales, como Lenin decía en 1916) siguió desarrollando las fuerzas productivas de manera más dinámica y creadora que el llamado "socialismo" durante todo el siglo XX, hasta dar por tierra con nuestros apresurados camaradas rusos y chinos que confundieron voluntad con realidad.
4. Hasta el momento yo no percibo que el problema de la imposibilidad de evitar las copias pirata de los productos informáticos pueda hacer sucumbir el capitalismo (c). De hecho, el archi-rival de Bill Gates, es decir Steven Jobs de Apple, acaba de abogar por la abolición del esquema DRM, alegando que de hecho no es efectivo (menos del 3% del total de música que albergan los iPods de Apple es efectivamente comprada legalmente, a pesar de todas las precauciones que tratan de evitarlo); el director del New York Times acaba de predecir que en cinco años ese periódico dejará de imprimirse y pasará a ser únicamente publicado en la Web. Este malhadado sistema económico tiene una asombrosa capacidad de adaptación, que le permite absorber más y más desafíos, y sobreponerse a todas las dificultades que su propio desarrollo le plantea, desde el empobrecimiento de los trabajadores en el siglo XIX hasta las guerras inter-imperialistas de la primera mitad del siglo XX, hasta la tendencia al creciente desempleo en la segunda mitad, hasta esta cuestión de la informática y otras cuestiones paralelas como el envejecimiento demográfico y las migraciones hacia países ricos que lo están acosando en el siglo XXI. Cada una de estas dificultades lo obliga a encarar transformaciones, y todas esas transformaciones son dialécticas y contradictorias: por un lado profundizan la centralización capitalista, y por otro acentúan el carácter social del sistema y hacen avanzar los derechos de los trabajadores (al menos en los países capitalistas avanzados).
5. Si quieres un tema más jugoso para tus reflexiones, ¿por qué no examinas el tema de los fondos de pensiones? (d) En todos los países capitalistas, el sistema de pensiones está pasando del sistema retributivo o de reparto al sistema contributivo o acumulativo. Los fondos de pensión invierten los ahorros forzosos de los trabajadores en títulos de la deuda pública o acciones de la bolsa, con lo cual los trabajadores de todos los niveles se van convirtiendo en propietarios de una fracción creciente de la riqueza nacional. En Estados Unidos, los fondos poseen alrededor del 25% de la capitalización bursátil, sin contar los ahorros privados de los hogares no incorporados en fondos de pensión. Y esta participación va aumentando rápidamente.
Más aún, del total de utilidades netas de las empresas, la parte destinada al consumo de los capitalistas es cada vez menor, destinándose la mayor parte a la reinversión (real o financiera, es decir en la propia empresa o indirectamente en otras). Si bien esos capitalistas llevan todavía vidas lujosísimas debido al alto nivel de ingresos de que gozan, lo consiguen con una fracción infinitesimal de sus ingresos (Bill Gates consume por año menos del uno por mil de sus ingresos, y si se atribuye ese consumo a sus ingresos salariales como gerente de Microsoft, podría decirse que no gasta en consumo nada de su ingreso como capitalista). (Esto no incluye la donación filantrópica de una parte de su riqueza, ni tampoco sus eventuales inversiones en bienes durables como inmuebles, aviones o cosas similares, que son meros cambios de forma de su riqueza (e)).
Todo esto implicaría que se está pasando gradualmente a un sistema donde la propiedad de las empresas y de la riqueza va pasando a los trabajadores (individualmente o bien organizados en fondos de pensión), donde los capitalistas y sus familias consumen sólo una parte infinitesimal de sus ingresos (que generalmente corresponde al precio de mercado de su fuerza laboral como gerentes), y el Estado mismo deja de ser un comité de administración de la alta burguesía para convertirse en una democracia representativa muy sensible a la opinión pública que se expresa en el voto universal, que no existía en el siglo XIX (f).
La globalización, por otro lado, está llevando ya las instituciones capitalistas (económicas y políticas) a todos los rincones del globo, y las antiguas naciones coloniales compiten entre sí para establecer instituciones confiables y business friendly que atraigan inversores (nacionales o foráneos) hacia sus territorios. A propósito, te he mandado varios artículos recientes sobre China, Vietnam y la India, que espero te hayan interesado (hay que leerlos en paralelo con nuestro Manifiesto de 1848, y con tus artículos de 1853 sobre la revuelta de los cipayos en la India).
A estas alturas ya ambos hemos abandonado hace tiempo nuestras ideas juveniles y voluntaristas sobre la violencia como partera de la historia (g), y creemos más bien que "ninguna formación social desaparece hasta tanto se hayan desarrollado plenamente todas las fuerzas productivas que caben en su seno", para usar tus brillantes palabras de 1859, nunca tan vigentes como ahora. Creo que el capitalismo puro y duro de nuestra juventud hace rato que fue superado (h), y que se ha abierto "una época de transformación social" que nos llevará hacia una organización social diferente. No se originará en los derechos de autor sobre la música rock, sino en la propiedad de los trabajadores sobre los medios de producción de la sociedad. No surgirá por la acción de una vanguardia iluminada, ni por una revuelta de desarrapados (¿cuántos desarrapados quedan en Silicon Valley?) sino por el desarrollo mismo del sistema capitalista de acuerdo a sus "leyes de movimiento," o como yo lo puse en uno de mis párrafos a tu obra, "como resultante ciega de un inmenso paralelogramo de múltiples fuerzas opuestas." ¿Acaso estoy soñando despierto, o me estoy volviendo demasiado viejo?
Afectuosamente,
Fred
Londres, 14 de Febrero de 2007
Querido Fred:
No contaba con tu astucia, digo, con tu rapidez. Me he permitido resaltar algunas frases sobre las que quiero hacer algunos comentarios. Gracias por muchos de los datos que incluyes. Como siempre, tú andas mucho más atento que yo a la coyuntura. Si tú te estás volviendo viejo, ¿qué podré decir yo, aún si los adelantos de la ciencia me libraron de mis forúnculos hace ya un tiempo?
(a) Es claro que si un sistema se rige por ciertas leyes de propiedad, sus clases dominantes, pero en general todos, van a estar más o menos interesados en que ellas se respeten. Si a un asaltante le roban su casa mientras “trabaja” no debería tener reparos en hacer la denuncia a la policía. Pero ese no es mi punto, sino las restricciones al acceso a “bienes” que forman parte de las mercancías, pero que no se venden con ellas. Es lo que se expresa en las patentes, y que dan lugar a sistemas de licencias para usar marcas, etc.
(b) ¿Producir una película en casa? Espérate un poco. Fíjate como va avanzando la animación virtual en 3 dimensiones. ¿No tienes en lo que era un antiguo galpón de tu fábrica, ahora que necesitas menos espacio de almacenamiento, tu biohuerto hidropónico? Siempre he dicho que tus lechugas son deliciosas. Y por otra parte, deja volar mi imaginación. Ya lo hice en los Grundrisse, aunque ese manuscrito no lo llegaste a ver hasta la edición de Dietz Verlag. (¡Buena sorpresa te llevaste!)
(c) Yo tampoco creo que la piratería haga sucumbir al capitalismo. Si vuelves a leer mi carta verás que yo considero a los piratas como la nueva vanguardia del capitalismo. Hernando[1] va a querer subirse al carro –con sus ambulantes, que son el último eslabón de la cadena-, pero yo no me refiero a los piratas de medio pelo, sino a los verdaderamente grandes.
(d) Muy buena tu referencia a los fondos de pensiones. Hace unos años lo hizo el viejo Druker en Post-Capitalist Society, quien pensaba de manera muy parecida a la mía, aunque al otro lado de la barricada. Si pues, nuestros obreros y nuestros burgueses se desvanecen, las personificaciones de las categorías son otras, pero el capitalismo ahí sigue.
(e) Esto me recuerda una historieta del Pato Donald que mi bisnieto Siegfried me trajo hace un tiempo. El tío millonario, Rico MacPato, amenazado por los impuestos, decide hacer un viaje con su sobrino y gastar plata a manos llenas, para así reducir sus ganancias y pagar una tasa mucho menor. Al regresar recibe un inmenso cargamento de dinero, con lo que vuelve al punto inicial: era el dinero que había gastado en el viaje, pues lo había estado haciendo en sus propias empresas. Ese comic es muy bueno para hacer entender a la gente la importancia de analizar la reproducción, y no sólo la producción.
(f) Hasta ahora me cuesta entender cómo pude haber sido tan miope –y eso va para ti también-, al no haber considerado que el capitalismo podía ser institucionalmente flexible. Pero en gran parte eso ha sido por la eficacia de la lucha de los trabajadores. Teniendo la razón, el gradualismo nos ganó por tercos.
(g) Ocurre que no todas las violencias dan algo a luz. Eso de la partera, tú lo sabes querido Fred, es una metáfora: la partera ayuda al parto, pero no se confunde con la madre. El problema es que eso no lo notaron muchos de nuestros discípulos (y discípulas), como si no hubieran tenido hijos. Se dedicaron a ser comadronas, cuando no había embarazo de por medio.
(h) Aquí sólo tendría que repetir mi comentario (f). Pero no nos descuidemos: hay muchos desarrollos institucionales, eso que ahora llaman “civil society” (¡cómo ha cambiado el significado del término, desde el viejo Hegel!), pero hay evidencias de que el capitalismo sigue manteniendo la misma entraña. Una cosa es que no pueda, otra es que no quiera. ¿Has visto África, las formas casi esclavistas en muchas partes? Por otra parte el miedo –en realidad los miedos- se va a ir expandiendo, y es muy mal consejero.
Tuyo,
Karl
[1] Marx se refiere a Hernando de Soto, abogado peruano que funge de economista, conocido por haber “transformado” a los pobres urbanos en prósperos empresarios populares.
* Una inmediata misiva de respuesta de Engels, desde su fábrica textil de Manchester, encontrada por el Prof. Héctor Maletta, arroja un renovado interés a las anteriores reflexiones de Marx. (Guillermo Rochabrún S.)
Manchester, 14 de febrero de 2007*
Querido Moro,
Como siempre tu mente sigue alerta a los nuevos desarrollos, con ideas que se adelantan a los tiempos. Como recordarás, ya hemos hablado de este tema en ocasiones anteriores. En general concuerdo contigo en que el desarrollo de la informática plantea problemas a las relaciones de propiedad que se desarrollaron durante la fase industrial del capitalismo a partir de la Revolución Industrial. Tengo sin embargo algunas dudas sobre las conclusiones o hipótesis que tú adelantas en tu carta. Si tienes tiempo me gustaría que me las aclares.
1. El hecho de que Bill Gates y sus secuaces inventen maneras de hacer valer sus derechos de propiedad sobre los bienes informáticos no es ninguna novedad (a). Desde que sus antecesores cercaban los campos comunales en Escocia en el siglo XVIII, o hacían que la policía persiguiese a quienes robaban cualquier cosa en los mercados, siempre ha sido así. Las relaciones de propiedad capitalistas, antiguas o nuevas, siempre han restringido el acceso de las masas a los medios de producción, y siempre han exigido un pago para acceder a los bienes y servicios que ellas producen. El monopolio de los medios de producción por la clase capitalista (incluyendo los conocimientos patentados) impide que otros reproduzcan los mismos productos, empezando por los simples trabajadores carentes de medios de producción, y continuando con la temida competencia de los otros capitalistas (amigos y adversarios a la vez). Tú mismo has hecho notar en tus escritos sobre la tasa de ganancia que los capitalistas introducen adelantos técnicos porque temporalmente gozan de un monopolio sobre la nueva técnica, y que ello les produce una super-ganancia, hasta tanto otros capitalistas los imitan, generalizando la nueva técnica de modo tal que se abarata el precio de las mercancías y así se pierden esas super-ganancias temporarias (tú además dices que de ese modo, al ir bajando los precios de todas las mercancías mientras aumenta el capital invertido para producirlas, se establece una nueva tasa general de ganancia que tiene tendencia a ser cada vez más baja, pero últimamente he leído algunas demostraciones matemáticas de que esto no es necesariamente así, porque también se abaratan los medios de producción; esto, sin embargo, es otra historia).
2. El punto que me parece discutible es que esto marque el inicio de una abolición de la división del trabajo y el inicio de la producción directa por los consumidores. Bajarse una película de la Web es consumir gratis, pero no es producir. Producir sería poder hacer esa película en casa, lo cual por ahora no es posible.(b) Sólo es posible su reproducción o copia, y es sobre ese aspecto que los capitalistas están perdiendo el control. El desarrollo de las fuerzas productivas ha llegado a un punto en que resulta difícil asegurar el cobro por cada unidad de esa mercancía, y por lo tanto se le hace difícil a las empresas recuperar las inversiones realizadas para crear el producto original (la película) y obtener además una ganancia.
3. Lo que debemos analizar es si esta situación implica que las relaciones de propiedad capitalistas realmente han dejado de ser un sostén para el desarrollo de las fuerzas productivas y se han convertido en cambio en un obstáculo (como tú lo expresaste tan brillantemente en el Prefacio de tu Contributición de 1859). Si esto fuera así, efectivamente se desarrollarían formas alternativas de propiedad capaces de desarrollar las fuerzas productivas en forma más rápida, más potente, más "competitiva" como se dice ahora. Si esto no fuese así, entonces las formas capitalistas de propiedad seguirían siendo por ahora la forma más eficiente de desarrollar las fuerzas productivas, y habría que esperar que choquen con su límite histórico. Ya sabemos lo que pasó cuando nuestros camaradas de 1917 quisieron apresurar las cosas: los tiempos no estaban maduros, y el capitalismo (lejos de estar en su etapa parasitaria y en sus estertores finales, como Lenin decía en 1916) siguió desarrollando las fuerzas productivas de manera más dinámica y creadora que el llamado "socialismo" durante todo el siglo XX, hasta dar por tierra con nuestros apresurados camaradas rusos y chinos que confundieron voluntad con realidad.
4. Hasta el momento yo no percibo que el problema de la imposibilidad de evitar las copias pirata de los productos informáticos pueda hacer sucumbir el capitalismo (c). De hecho, el archi-rival de Bill Gates, es decir Steven Jobs de Apple, acaba de abogar por la abolición del esquema DRM, alegando que de hecho no es efectivo (menos del 3% del total de música que albergan los iPods de Apple es efectivamente comprada legalmente, a pesar de todas las precauciones que tratan de evitarlo); el director del New York Times acaba de predecir que en cinco años ese periódico dejará de imprimirse y pasará a ser únicamente publicado en la Web. Este malhadado sistema económico tiene una asombrosa capacidad de adaptación, que le permite absorber más y más desafíos, y sobreponerse a todas las dificultades que su propio desarrollo le plantea, desde el empobrecimiento de los trabajadores en el siglo XIX hasta las guerras inter-imperialistas de la primera mitad del siglo XX, hasta la tendencia al creciente desempleo en la segunda mitad, hasta esta cuestión de la informática y otras cuestiones paralelas como el envejecimiento demográfico y las migraciones hacia países ricos que lo están acosando en el siglo XXI. Cada una de estas dificultades lo obliga a encarar transformaciones, y todas esas transformaciones son dialécticas y contradictorias: por un lado profundizan la centralización capitalista, y por otro acentúan el carácter social del sistema y hacen avanzar los derechos de los trabajadores (al menos en los países capitalistas avanzados).
5. Si quieres un tema más jugoso para tus reflexiones, ¿por qué no examinas el tema de los fondos de pensiones? (d) En todos los países capitalistas, el sistema de pensiones está pasando del sistema retributivo o de reparto al sistema contributivo o acumulativo. Los fondos de pensión invierten los ahorros forzosos de los trabajadores en títulos de la deuda pública o acciones de la bolsa, con lo cual los trabajadores de todos los niveles se van convirtiendo en propietarios de una fracción creciente de la riqueza nacional. En Estados Unidos, los fondos poseen alrededor del 25% de la capitalización bursátil, sin contar los ahorros privados de los hogares no incorporados en fondos de pensión. Y esta participación va aumentando rápidamente.
Más aún, del total de utilidades netas de las empresas, la parte destinada al consumo de los capitalistas es cada vez menor, destinándose la mayor parte a la reinversión (real o financiera, es decir en la propia empresa o indirectamente en otras). Si bien esos capitalistas llevan todavía vidas lujosísimas debido al alto nivel de ingresos de que gozan, lo consiguen con una fracción infinitesimal de sus ingresos (Bill Gates consume por año menos del uno por mil de sus ingresos, y si se atribuye ese consumo a sus ingresos salariales como gerente de Microsoft, podría decirse que no gasta en consumo nada de su ingreso como capitalista). (Esto no incluye la donación filantrópica de una parte de su riqueza, ni tampoco sus eventuales inversiones en bienes durables como inmuebles, aviones o cosas similares, que son meros cambios de forma de su riqueza (e)).
Todo esto implicaría que se está pasando gradualmente a un sistema donde la propiedad de las empresas y de la riqueza va pasando a los trabajadores (individualmente o bien organizados en fondos de pensión), donde los capitalistas y sus familias consumen sólo una parte infinitesimal de sus ingresos (que generalmente corresponde al precio de mercado de su fuerza laboral como gerentes), y el Estado mismo deja de ser un comité de administración de la alta burguesía para convertirse en una democracia representativa muy sensible a la opinión pública que se expresa en el voto universal, que no existía en el siglo XIX (f).
La globalización, por otro lado, está llevando ya las instituciones capitalistas (económicas y políticas) a todos los rincones del globo, y las antiguas naciones coloniales compiten entre sí para establecer instituciones confiables y business friendly que atraigan inversores (nacionales o foráneos) hacia sus territorios. A propósito, te he mandado varios artículos recientes sobre China, Vietnam y la India, que espero te hayan interesado (hay que leerlos en paralelo con nuestro Manifiesto de 1848, y con tus artículos de 1853 sobre la revuelta de los cipayos en la India).
A estas alturas ya ambos hemos abandonado hace tiempo nuestras ideas juveniles y voluntaristas sobre la violencia como partera de la historia (g), y creemos más bien que "ninguna formación social desaparece hasta tanto se hayan desarrollado plenamente todas las fuerzas productivas que caben en su seno", para usar tus brillantes palabras de 1859, nunca tan vigentes como ahora. Creo que el capitalismo puro y duro de nuestra juventud hace rato que fue superado (h), y que se ha abierto "una época de transformación social" que nos llevará hacia una organización social diferente. No se originará en los derechos de autor sobre la música rock, sino en la propiedad de los trabajadores sobre los medios de producción de la sociedad. No surgirá por la acción de una vanguardia iluminada, ni por una revuelta de desarrapados (¿cuántos desarrapados quedan en Silicon Valley?) sino por el desarrollo mismo del sistema capitalista de acuerdo a sus "leyes de movimiento," o como yo lo puse en uno de mis párrafos a tu obra, "como resultante ciega de un inmenso paralelogramo de múltiples fuerzas opuestas." ¿Acaso estoy soñando despierto, o me estoy volviendo demasiado viejo?
Afectuosamente,
Fred
Londres, 14 de Febrero de 2007
Querido Fred:
No contaba con tu astucia, digo, con tu rapidez. Me he permitido resaltar algunas frases sobre las que quiero hacer algunos comentarios. Gracias por muchos de los datos que incluyes. Como siempre, tú andas mucho más atento que yo a la coyuntura. Si tú te estás volviendo viejo, ¿qué podré decir yo, aún si los adelantos de la ciencia me libraron de mis forúnculos hace ya un tiempo?
(a) Es claro que si un sistema se rige por ciertas leyes de propiedad, sus clases dominantes, pero en general todos, van a estar más o menos interesados en que ellas se respeten. Si a un asaltante le roban su casa mientras “trabaja” no debería tener reparos en hacer la denuncia a la policía. Pero ese no es mi punto, sino las restricciones al acceso a “bienes” que forman parte de las mercancías, pero que no se venden con ellas. Es lo que se expresa en las patentes, y que dan lugar a sistemas de licencias para usar marcas, etc.
(b) ¿Producir una película en casa? Espérate un poco. Fíjate como va avanzando la animación virtual en 3 dimensiones. ¿No tienes en lo que era un antiguo galpón de tu fábrica, ahora que necesitas menos espacio de almacenamiento, tu biohuerto hidropónico? Siempre he dicho que tus lechugas son deliciosas. Y por otra parte, deja volar mi imaginación. Ya lo hice en los Grundrisse, aunque ese manuscrito no lo llegaste a ver hasta la edición de Dietz Verlag. (¡Buena sorpresa te llevaste!)
(c) Yo tampoco creo que la piratería haga sucumbir al capitalismo. Si vuelves a leer mi carta verás que yo considero a los piratas como la nueva vanguardia del capitalismo. Hernando[1] va a querer subirse al carro –con sus ambulantes, que son el último eslabón de la cadena-, pero yo no me refiero a los piratas de medio pelo, sino a los verdaderamente grandes.
(d) Muy buena tu referencia a los fondos de pensiones. Hace unos años lo hizo el viejo Druker en Post-Capitalist Society, quien pensaba de manera muy parecida a la mía, aunque al otro lado de la barricada. Si pues, nuestros obreros y nuestros burgueses se desvanecen, las personificaciones de las categorías son otras, pero el capitalismo ahí sigue.
(e) Esto me recuerda una historieta del Pato Donald que mi bisnieto Siegfried me trajo hace un tiempo. El tío millonario, Rico MacPato, amenazado por los impuestos, decide hacer un viaje con su sobrino y gastar plata a manos llenas, para así reducir sus ganancias y pagar una tasa mucho menor. Al regresar recibe un inmenso cargamento de dinero, con lo que vuelve al punto inicial: era el dinero que había gastado en el viaje, pues lo había estado haciendo en sus propias empresas. Ese comic es muy bueno para hacer entender a la gente la importancia de analizar la reproducción, y no sólo la producción.
(f) Hasta ahora me cuesta entender cómo pude haber sido tan miope –y eso va para ti también-, al no haber considerado que el capitalismo podía ser institucionalmente flexible. Pero en gran parte eso ha sido por la eficacia de la lucha de los trabajadores. Teniendo la razón, el gradualismo nos ganó por tercos.
(g) Ocurre que no todas las violencias dan algo a luz. Eso de la partera, tú lo sabes querido Fred, es una metáfora: la partera ayuda al parto, pero no se confunde con la madre. El problema es que eso no lo notaron muchos de nuestros discípulos (y discípulas), como si no hubieran tenido hijos. Se dedicaron a ser comadronas, cuando no había embarazo de por medio.
(h) Aquí sólo tendría que repetir mi comentario (f). Pero no nos descuidemos: hay muchos desarrollos institucionales, eso que ahora llaman “civil society” (¡cómo ha cambiado el significado del término, desde el viejo Hegel!), pero hay evidencias de que el capitalismo sigue manteniendo la misma entraña. Una cosa es que no pueda, otra es que no quiera. ¿Has visto África, las formas casi esclavistas en muchas partes? Por otra parte el miedo –en realidad los miedos- se va a ir expandiendo, y es muy mal consejero.
Tuyo,
Karl
[1] Marx se refiere a Hernando de Soto, abogado peruano que funge de economista, conocido por haber “transformado” a los pobres urbanos en prósperos empresarios populares.
martes 13 de febrero de 2007
Windows Vista comentado por Karl Marx

Para los que no lo sabían, Willy Rochabrún, nuestro maestro de teoría sociológica en la PUC, ha sido colaborador de Monos y Monadas, y no ha perdido la afición al género literario... a continuación, un texto muy bueno que me mandó recién.
Señores Feudales y Piratas en el Capitalismo Post-Industrial
(Nueva carta de Karl Marx a Friedrich Engels*)
Londres, 13 de Febrero del 2007
Querido Fred[1]:
Anoche, en medio de tanto spam, recibí en mi correo electrónico el siguiente mensaje anónimo, que me ha parecido muy interesante como una muestra de los rumbos actuales de la lucha de clases. Lo transcribo tal cual.
“Windows Vista, el último sistema operativo de Microsoft, está plagado de sistemas de protección anticopia y de bloqueo de contenidos por presiones de entidades como la MPAA, la RIAA o la SGAE, supuestamente para combatir la piratería. Estos sistemas están integrados en la programación básica del sistema, por lo que son muy difíciles de cancelar o rodear.
El resultado es que, si te instalas Windows Vista o compras un ordenador que lo traiga preinstalado, ya no podrás ver o grabar vídeos ni escuchar o grabar música descargados de Internet. Lo más grave es que, en muchos casos, tampoco podrás hacerlo ni siquiera aunque hayas comprado legalmente el contenido , porque el DRM (sistema de protección de derechos de autor) integrado no permite, por ejemplo, que te puedas pasar una canción de un DVD (comprado legalmente) a tu MP3. Ni que te puedas tostar una selección de canciones (compradas legalmente) para el CD de tu coche. Y, con frecuencia, ni siquiera podrás reproducir una película (comprada legalmente) en tu ordenador o en cualquier medio que no sea un reproductor específico autorizado por Microsoft y los fabricantes de contenidos. Si intentas hacerlo, lo reproduce con mala calidad o directamente lo impide.
La única solución segura para evitar este abuso es no instalar Windows Vista y rechazar cualquier ordenador que te intenten vender con Windows Vista preinstalado. Sigue con Windows XP o considera pasarte a algún sistema operativo ‘libre’, como Linux.
Por favor, PÁSALO. Es posible que si Microsoft ve que no hay forma de vender el Windows Vista por culpa de esta barbaridad, se lo piensen mejor la próxima.”
Este llamado a la acción, que circula actualmente por los correos electrónicos de miles de navegantes, mayormente pequeñoburgueses (no nos engañemos al respecto), me motiva a plantear algunas observaciones que te quiero comentar.
1.- Pone de manifiesto la discrepancia actual entre las posibilidades actuales de las fuerzas productivas (que nos permite fabricar CDs, DVDs, etc. en casa, con la misma calidad que los originales), y las relaciones de producción capitalistas: en este caso los derechos de propiedad de diversos recursos (diseños, conocimientos, habilidades, etc.) Estos últimos están organizados de tal manera que dan lugar a monopolios, a cobros que van más allá de toda relación con el coste de producción y reproducción de tales recursos. Así, un artista graba una canción, y tiene el derecho a recibir por ese trabajo un ingreso cada vez que alguien hace una copia, aunque ello no le cueste a él absolutamente nada. Es el caso de las fotocopiadoras en las universidades USA: los estudiantes pueden sacar fotocopias si pagan los derechos de autor (y de editor) correspondientes. (Así, sin vender más copias de mis traducciones al inglés, Weidenfeld and Nicholson, o Internacional Publishers, o estos condenados trotskistas de Pluto Press, se embolsican algunas pounds[2]. Pero no creo que me estén pagando todos mis derechos. Deberé hablar con mi abogado.)
Traslademos esto a los productos en general; sería como si luego de haber comprado una estufa tuviéramos que pagar una suma cualquiera cada vez que la encendamos para protegernos de este condenado frío londinense. O que tuviésemos que pagar cada vez que tostamos un par de rebanadas de pan en “nuestra” tostadora. Los derechos de autor, los conocimientos, habilidades, etc., vienen a funcionar bajo formas monopólicas –en cierta forma pre-mercantiles-, porque nunca se terminan de pagar. En verdad no se venden, y de esta manera proporcionan ingresos permanentes a sus autores.
2.- ¿Corresponde a la “moral” del mercado?, ¿es “capitalistamente correcto”? En los hechos se está haciendo una sutil distinción entre el productor, y el autor o inventor de un bien. El capitalista contrata a un diseñador, y queda como el dueño de su trabajo. Pero por lo visto el consumidor en estos casos no obtiene lo mismo al comprar el producto: no es dueño del diseño. La diferencia es básicamente de poder: el productor tiene muchísimo más poder que el consumidor, y el diseñador cierra filas con aquél. De ahí que ese mensaje anónimo apele a una acción conjunta de los consumidores, para equilibrar el poder del productor. Apela a una “conciencia de clase” muy elemental (los intereses del bolsillo), donde la línea de oposición la define un mostrador, y el enfrentamiento tiene lugar entre los que están “dentro” y los que están “fuera”. Esto no se traduce en una “lucha de clases” tal como tú y yo la entendemos, porque esta línea divisoria no define posiciones estables: los vendedores de hoy mañana serán compradores, y viceversa.
3.- La llamada “piratería” seria un intento de romper con monopolios que impiden el pleno desarrollo capitalista. Pero hay “piratas” caseros, y Piratas 5 estrellas. Estos últimos son la vanguardia, la nueva bourgeoisie conquérante del capitalismo, mientras que los actuales magnates (los que aparecen en Fortune, y a veces en ¡Cosas!) son resabios de los cada vez más caducos privilegios feudales. Los “piratas” caseros, como quien escribió el llamado a la lucha contra “Windows Vista” –como tú y yo Fred, cuando de vez en cuando nos “bajamos” algunas melodías de Internet- no pasan de ser una ingenua masa de maniobra de los verdaderos corsarios, que ya no tienen pata de palo, parche en el ojo, garfio en la muñeca izquierda y loro en el hombro. Le dan un toque “populista” y “popular” a la lucha del capitalista pirata contra el señor feudal Gates (por añadidura, filántropo … Para mí ese es un “tic” feudal inequívoco.)
4.- Visto abstractamente en el futuro la actual dirección del desarrollo de las fuerzas productivas del capitalismo pondrá al alcance de los consumidores más y más posibilidades de producción directa. En el límite llevaría a abolir la división del trabajo, y terminar en una autarquía más allá de las “utopías” de Al[3]. Si el agotamiento de los recursos y el calentamiento global lo permiten Pero las relaciones de producción conspirarán para impedirlo. Debo reconocer que no es exactamente el futuro del capitalismo que me imaginaba en 1867, cuando saqué el primer tomo de El Capital (¿te acuerdas? ¡parece que fuese ayer!), pero la idea central todavía funciona.
Esperando tus comentarios, tu amigo de siempre
“El Moro”[4]
* Las notas han sido escritas por el editor de este hallazgo, Guillermo Rochabrún S.
[1] “Fred” es la manera familiar en que Marx suele referirse a su compañero de ideas, socio político y mecenas, Friedrich Engels.
[2] Siguiendo las normas editoriales habituales, el original en alemán se ha traducido al castellano, manteniendo las palabras, expresiones y frases en otros idiomas.
[3] Marx se refiere aquí a Aldous Huxley y a su obra más conocida, Un Mundo Feliz, a partir de la cual Marx hizo una de sus pocas amistades en los cerca de 160 años que tiene viviendo en Inglaterra.
[4] Debido a su color oscuro, desde sus años juveniles Marx ha sido llamado familiarmente “el Moro”. Esta es la única carta que se conoce en la que él mismo utilice este apelativo. Puede que se deba a la creciente conciencia étnica que corre en el nuevo siglo.
[Para seguir en la misma onda: ver texto de Zizek sobre Gates, de abril del año pasado: http://es.geocities.com/zizekencastellano/artloscomlibdavos.htm ]
Gobiernos de izquierda y oposición en los Andes
Artículo publicado en Perú21, martes 13 de febrero de 2007
En las últimas semanas, en los países del vecindario andino con gobiernos de izquierda, las cosas han estado muy movidas; los presidentes electos recientemente, que gozan del apoyo de la mayoría de la población, están usando ese respaldo para intentar pasar por encima de los marcos institucionales existentes. En Venezuela, el presidente Chávez logró que el Congreso aprobara una "ley habilitante", que le permitirá legislar directamente. Si se quisiera derogar una de sus leyes, se tendría que convocar un referéndum. En Bolivia, el gobierno de Morales promovió cambios legislativos que buscaban poder revocar a los prefectos (nuestros presidentes de región) de oposición, así como cambios en el reglamento de la Asamblea Constituyente, para poder aprobar parcialmente la nueva Constitución por mayoría simple. En Ecuador, el presidente Correa pretende convocar a una nueva Asamblea Constituyente (apenas 10 años después de la de 1997), y se teme que, de obtener mayoría en ella, cierre el Congreso e inicie un proceso de reorganización y copamiento de todos los poderes públicos, como ocurrió en Venezuela desde el año 2000.
¿Traspasarán estos gobiernos la línea que separa un ejercicio democrático del poder y se convertirán en autoritarismos plebiscitarios, es decir, regímenes sin controles institucionales efectivos, pero que gozan del apoyo mayoritario de la población en virtud de sus retóricas y prácticas populistas o revolucionarias? La respuesta no está, a mi juicio, en las buenas intenciones de sus líderes, ni en la firmeza de sus convicciones democráticas, sino en la fuerza de la oposición para impedirlo.
En Venezuela es clara la precariedad de la oposición. A pesar de que esta obtuvo un 36% de los votos en la elección presidencial de diciembre pasado, no tiene presencia en el Congreso (el 100% de los representantes son chavistas porque la oposición boicoteó la elección de diciembre de 2005) ni presencia importante a nivel de las gubernaturas como para poner límites efectivos al chavismo. Bolivia es diferente: si bien Morales ganó superando la mayoría absoluta de los votos en diciembre del 2005, con lo que el MAS obtuvo mayoría en la Cámara de Representantes, no tiene mayoría en el Senado; y en las elecciones de prefecturas (nuestras regiones), la oposición ganó seis de las nueve en disputa. Esto le permitió a la oposición imponer condiciones en la Asamblea Constituyente electa en julio pasado, en las que el MAS también obtuvo mayoría: como la obligación de que la nueva Constitución sea aprobada por dos tercios, no por la mayoría de los representantes. En Ecuador, el poder de Correa es muy limitado. Cabe recordar que Alianza País obtuvo apenas un 23% de los votos en primera vuelta en octubre pasado, y no presentó candidatos al Congreso por considerarlo intrínsecamente corrupto. Sus posibilidades de ganar en un enfrentamiento abierto con la oposición son escasas, y los costos que esta lucha tendrá para ese país, enormes.
En las últimas semanas, en los países del vecindario andino con gobiernos de izquierda, las cosas han estado muy movidas; los presidentes electos recientemente, que gozan del apoyo de la mayoría de la población, están usando ese respaldo para intentar pasar por encima de los marcos institucionales existentes. En Venezuela, el presidente Chávez logró que el Congreso aprobara una "ley habilitante", que le permitirá legislar directamente. Si se quisiera derogar una de sus leyes, se tendría que convocar un referéndum. En Bolivia, el gobierno de Morales promovió cambios legislativos que buscaban poder revocar a los prefectos (nuestros presidentes de región) de oposición, así como cambios en el reglamento de la Asamblea Constituyente, para poder aprobar parcialmente la nueva Constitución por mayoría simple. En Ecuador, el presidente Correa pretende convocar a una nueva Asamblea Constituyente (apenas 10 años después de la de 1997), y se teme que, de obtener mayoría en ella, cierre el Congreso e inicie un proceso de reorganización y copamiento de todos los poderes públicos, como ocurrió en Venezuela desde el año 2000.
¿Traspasarán estos gobiernos la línea que separa un ejercicio democrático del poder y se convertirán en autoritarismos plebiscitarios, es decir, regímenes sin controles institucionales efectivos, pero que gozan del apoyo mayoritario de la población en virtud de sus retóricas y prácticas populistas o revolucionarias? La respuesta no está, a mi juicio, en las buenas intenciones de sus líderes, ni en la firmeza de sus convicciones democráticas, sino en la fuerza de la oposición para impedirlo.
En Venezuela es clara la precariedad de la oposición. A pesar de que esta obtuvo un 36% de los votos en la elección presidencial de diciembre pasado, no tiene presencia en el Congreso (el 100% de los representantes son chavistas porque la oposición boicoteó la elección de diciembre de 2005) ni presencia importante a nivel de las gubernaturas como para poner límites efectivos al chavismo. Bolivia es diferente: si bien Morales ganó superando la mayoría absoluta de los votos en diciembre del 2005, con lo que el MAS obtuvo mayoría en la Cámara de Representantes, no tiene mayoría en el Senado; y en las elecciones de prefecturas (nuestras regiones), la oposición ganó seis de las nueve en disputa. Esto le permitió a la oposición imponer condiciones en la Asamblea Constituyente electa en julio pasado, en las que el MAS también obtuvo mayoría: como la obligación de que la nueva Constitución sea aprobada por dos tercios, no por la mayoría de los representantes. En Ecuador, el poder de Correa es muy limitado. Cabe recordar que Alianza País obtuvo apenas un 23% de los votos en primera vuelta en octubre pasado, y no presentó candidatos al Congreso por considerarlo intrínsecamente corrupto. Sus posibilidades de ganar en un enfrentamiento abierto con la oposición son escasas, y los costos que esta lucha tendrá para ese país, enormes.
domingo 11 de febrero de 2007
Entrevista a Gianni Vattimo

Para calentar un poco el ambiente ante la visita de Vattimo, pego esta interesante entrevista del suplemento Ñ del diario El Clarín, de abril de 2006.
ENTREVISTA A GIANNI VATTIMO
"Necesitamos un nuevo Lutero"
El filósofo italiano, que llegará mañana al país (viene a inaugurar la Cátedra abierta sobre desarrollo, ética y cultura), habla en esta entrevista de su particular interpretación del pensamiento contemporáneo —el nihilismo, la crítica de la metafísica, la hermenéutica, la posmodernidad— como instancias singulares en el desarrollo del mensaje cristiano. Opina sobre las relaciones entre arte y política. Sobre la encíclica de Benedicto XVI: "Nadie puede leer allí una efectiva preferencia por la caridad". Y critica al Vaticano: "La identificación de la moral con el uso correcto de la sexualidad me parece, más que una herejía, una estupidez".
________________________________________
En enero, Gianni Vattimo cumplió setenta años, y lleva por lo menos cuarenta dedicándose —con notable éxito— a la filosofía. En lo que respecta a su oficio, esto quiere decir que Vattimo tiene escrita una obra original, significativa, y también que ha llegado a un momento de madurez en el cual se puede todavía esperar de él un escrito mayúsculo —proyecta una Ontología de la actualidad—: el texto que recupere la tarea de toda una vida y sume a ella, precisamente, la experiencia y la sabiduría vividas mientras se reflexionaba, se interpretaba, se escribía.
Vattimo se hizo conocido en el panorama intelectual de Occidente por la manera fecunda en que logró vincular los tres legados fundamentales de la filosofía contemporánea —el nihilismo de raíz nietzscheana, la crítica de Heidegger a la metafísica y las herramientas conceptuales de la hermenéutica— con el pensamiento católico y cristiano, para la conformación de una especie de nuevo humanismo que él llamó "pensamiento débil", no porque padezca alguna debilidad sino porque procura el "debilitamiento del ser". El "pensamiento débil", dice Vattimo, busca debilitar al ser, o sea dejar de atribuirle "características fuertes" (desde todo punto de vista) para reconocerlo, en cambio, "ligado al tiempo, a la vida y a la muerte". Sólo así —afirma Vattimo— será posible la "emancipación humana", la "progresiva reducción de la violencia y de los dogmatismos".
Aquí, en la convicción de que existe un vínculo entre la ontología y la consecución de la felicidad, se concentra la obra y la vida de Vattimo. La obra se encuentra en libros como El pensamiento débil (1983), El fin de la modernidad (1985) y Más allá de la interpretación (1994), en los que relee una o varias tradiciones filosóficas: el nihilismo, la posmodernidad —entendida como "pasaje de las unidades fuertes a las multiplicidades débiles, del dominio a la libertad, del autoritarismo a la democracia"—, la hermenéutica. En otros libros, como Creer que se cree (1996), Después de la cristiandad (2002), y El futuro de la religión (2005), Vattimo vincula sus lecturas filosóficas con el programa de "un cristianismo no religioso", un proyecto ligado con su vida y con su intensa actividad política y cívica.
Ha militado en el Partido Radical, en el Ulivo, con los Democratici di Sinistra (con quienes llegó a ser diputado en el Parlamento Europeo) y en el comunismo; ha sido candidato a intendente en un pueblo de Cosenza, integró agrupaciones que luchan por los derechos de los homosexuales, y es un prolífico líder de opinión. Se pronuncia habitualmente —en las páginas de los diarios La Stampa, Il Manifesto, El País, Clarín— en temas como el aborto, la eutanasia, el uso de células madre; en asuntos legislativos y universitarios; o para exhortar, desde los púlpitos más diversos, a la recuperación de la raíz neotestamentaria del catolicismo.
En ocasión de su cumpleaños, un periodista preguntaba a Vattimo si, como Bobbio, él también creía que los afectos valen más que los conceptos. Vattimo respondió allí que lo que a él lo entusiasman son los compromisos político-filosóficos (también dijo que, a diferencia de otros filósofos profesionales, él no tiene "otras cosas más importantes que hacer"). Sin embargo, dejó abierta la cuestión de si esos compromisos son afectos o conceptos. Con esta pregunta comienza la conversación telefónica que da lugar a esta entrevista.
- —La filosofía había situado en esa distinción entre conceptos (racionales) y afectos (no racionales) el núcleo de la objetividad. Desde su punto de vista ¿cómo se vinculan y cómo se diferencian conceptos y afectos?
- —Estaba reflexionando que ésta es para mí una distinción muy difícil de aceptar porque si pienso en el único maestro filosófico que tengo, Heidegger, él no diferenciaría nunca conceptos de afectos. Cada concepto surge en un ambiente afectivo: mi órbita afectiva, mi universo de intereses, de existencia; por lo tanto, cuando hago filosofía ¿ejercito los afectos o los conceptos? Ambos. Si no tuviera afectos no me importarían en absoluto los conceptos (¿por qué me ocuparía de conceptos si no hubiera pasiones debajo?). Los conceptos viven solamente en un ambiente afectivo, el de las emociones, el de las relaciones conmigo, con los demás. No haría distinción entre ellos.
- —En algunos círculos filosóficos anglosajones se estudia hoy el papel de las emociones (la vergüenza, la repugnancia, la ira), y los afectos ligados a ellas, en los modos de argumentar, en las fundamentaciones jurídicas, legales, políticas.
- —Creo que no se pueden distinguir las emociones tan netamente porque, así, los conceptos deberían ser caracterizados desde una objetividad, pero yo no creo en absoluto en la objetividad, me parece un sueño científico.
- —En algunos de sus escritos recientes sobre estética me pareció encontrar una posición más escéptica sobre las posibilidades de un "arte político" que en - El fin de la modernidad- .
— Ya no me acuerdo cuál era mi posición sobre el arte y la política en El fin de la modernidad pero no creo ser muy escéptico. El arte es capaz de abrir mundos alternativos. Coincido, en este sentido, con la teoría de Bertolt Brecht: el arte nos hace ver lo que no existe en nuestro mundo, lo que no es conciliable con él, y suspende nuestra familiaridad con el mundo tal como es. Pero en cuanto a sus posibilidades de proyectar un mundo diverso, ahí es más complicado. Lo que leemos en las novelas o lo que vemos en un cuadro abstracto difícilmente inspiren un mundo distinto. Ni Les mademoiselles d''Avignon, de Picasso, podrían ser concebidas como el proyecto de una belleza femenina futura en contra de los nazis. Hoy hay una oposición estética al dominio de lo económico, como la hubo antes y seguirá habiéndola: artistas que no insisten tanto en producir obras sino en inspirar comportamientos. Quizás un buen modo de oponerse a la guerra de Irak sería que todas las mañanas ocurriera algo en la Quinta Avenida (no sé: que todos se tiraran al piso con cara de muertos). Lo estético impacta en la experiencia individual, suspende nuestra pacífica pertenencia al mundo tal como es, y puede anticipar una posición de resistencia. Pero no le pediría a los artistas que hicieran programas electorales. El concepto fundamental del arte es que el arte molesta. Un colega me recordaba, días atrás, que Kant decía que la peor de todas las artes es la música porque molesta a los vecinos. El arte molesta porque pone piedritas en el engranaje de la pura vida económica. Para decidir si un arte es verdadero o no basta ver que no corresponda demasiado con la economía. Como se ve, no se trata de una definición eterna del arte.
Cristianismo y religión
Desde hace una década, Vattimo se viene dedicando a mostrar cómo las mejores tradiciones de la filosofía contemporánea derivan o fueron anticipadas por el cristianismo. "La verdad del cristianismo es la disolución de las metanarraciones; el nihilismo posmoderno", escribió. Y también: "La hermenéutica, en su sentido más radical, no hace más que desenvolver la maduración del mensaje cristiano". En el útlimo de los ensayos de Vattimo publicados en español —"La edad de la interpretación", que forma parte del volumen El futuro de la religión (Paidós)— se lee: "Nuestra cultura no tendría sentido sin el cristianismo". Esta afirmación tiene, en la interpretación de Vattimo, el sentido contrario al que intentan extraer de ella algunos de los nuevos apologistas del ateísmo, para quienes la religión cristiana tiene la culpa de todos los males del mundo a lo largo de la historia. Michel Onfray, por ejemplo, denuncia: el colonialismo, la esclavitud, el nazismo, la insatisfacción, la discriminación. Pero acaso la afirmación que hace Vattimo sea tan amplia como la protesta desmesurada y vana de Onfray. ¿Qué significa la omnipresencia histórica y cultural del cristianismo? ¿Es algo más que el hecho de estar incluidos en una tradición de lecturas? ¿En qué consistiría, entonces, la fe?
Para Vattimo, el cristianismo nos define histórica y culturalmente, en gran medida, por su tradición literaria —las Escrituras— o, mejor, por el "mensaje" que las Escrituras contienen. La única verdad de las Escrituras, "que no puede ser objeto de desmitificación, no es enunciado experimental, lógico ni metafísico, sino apelación práctica, es la verdad de la caritas: el amor". En esta verdad, además, el cristianismo anticipa el final de la metafísica, ya que "el amor, como sentido último de la revelación, carece de verdadera ultimidad". La "educación cristiana" ha enseñado a la filosofía, por otra parte, a "no creer en el fundamento, en la causa primera, en la violencia implícita en toda ultimidad, en todo primer principio que acalle cualquier nueva pregunta". En cuanto a la fe, en el artículo "Hos mé. Heidegger y el cristianismo", Vattimo hace algunos intentos por definir la fe, o, al menos, por decifrar una concepción heideggeriana de la fe compatible con su propia visión de la cristiandad. Se trata de dos definiciones negativas, esbozadas a propósito de una lectura del curso sobre fenomenología de la religión que dictó Heidegger, en Friburgo, en 1920. La fe, dice Vattimo, "no es fe en la certeza de acontecimientos históricos acontecidos, que con su verificado carácter extraordinario habrían de fundamentar la creencia en el anuncio". Y un poco más adelante: la separación entre la fe de los primeros cristianos y el pensamiento representativo "señala la tarea de pensar una fe sin ''contenidos'' —tal vez, por tanto, sin dogmas y sin una teología como ciencia—".
Entrevista completa en:
http://www.clarin.com/suplementos/cultura/2006/04/08/u-01173063.htm
ENTREVISTA A GIANNI VATTIMO
"Necesitamos un nuevo Lutero"
El filósofo italiano, que llegará mañana al país (viene a inaugurar la Cátedra abierta sobre desarrollo, ética y cultura), habla en esta entrevista de su particular interpretación del pensamiento contemporáneo —el nihilismo, la crítica de la metafísica, la hermenéutica, la posmodernidad— como instancias singulares en el desarrollo del mensaje cristiano. Opina sobre las relaciones entre arte y política. Sobre la encíclica de Benedicto XVI: "Nadie puede leer allí una efectiva preferencia por la caridad". Y critica al Vaticano: "La identificación de la moral con el uso correcto de la sexualidad me parece, más que una herejía, una estupidez".
________________________________________
En enero, Gianni Vattimo cumplió setenta años, y lleva por lo menos cuarenta dedicándose —con notable éxito— a la filosofía. En lo que respecta a su oficio, esto quiere decir que Vattimo tiene escrita una obra original, significativa, y también que ha llegado a un momento de madurez en el cual se puede todavía esperar de él un escrito mayúsculo —proyecta una Ontología de la actualidad—: el texto que recupere la tarea de toda una vida y sume a ella, precisamente, la experiencia y la sabiduría vividas mientras se reflexionaba, se interpretaba, se escribía.
Vattimo se hizo conocido en el panorama intelectual de Occidente por la manera fecunda en que logró vincular los tres legados fundamentales de la filosofía contemporánea —el nihilismo de raíz nietzscheana, la crítica de Heidegger a la metafísica y las herramientas conceptuales de la hermenéutica— con el pensamiento católico y cristiano, para la conformación de una especie de nuevo humanismo que él llamó "pensamiento débil", no porque padezca alguna debilidad sino porque procura el "debilitamiento del ser". El "pensamiento débil", dice Vattimo, busca debilitar al ser, o sea dejar de atribuirle "características fuertes" (desde todo punto de vista) para reconocerlo, en cambio, "ligado al tiempo, a la vida y a la muerte". Sólo así —afirma Vattimo— será posible la "emancipación humana", la "progresiva reducción de la violencia y de los dogmatismos".
Aquí, en la convicción de que existe un vínculo entre la ontología y la consecución de la felicidad, se concentra la obra y la vida de Vattimo. La obra se encuentra en libros como El pensamiento débil (1983), El fin de la modernidad (1985) y Más allá de la interpretación (1994), en los que relee una o varias tradiciones filosóficas: el nihilismo, la posmodernidad —entendida como "pasaje de las unidades fuertes a las multiplicidades débiles, del dominio a la libertad, del autoritarismo a la democracia"—, la hermenéutica. En otros libros, como Creer que se cree (1996), Después de la cristiandad (2002), y El futuro de la religión (2005), Vattimo vincula sus lecturas filosóficas con el programa de "un cristianismo no religioso", un proyecto ligado con su vida y con su intensa actividad política y cívica.
Ha militado en el Partido Radical, en el Ulivo, con los Democratici di Sinistra (con quienes llegó a ser diputado en el Parlamento Europeo) y en el comunismo; ha sido candidato a intendente en un pueblo de Cosenza, integró agrupaciones que luchan por los derechos de los homosexuales, y es un prolífico líder de opinión. Se pronuncia habitualmente —en las páginas de los diarios La Stampa, Il Manifesto, El País, Clarín— en temas como el aborto, la eutanasia, el uso de células madre; en asuntos legislativos y universitarios; o para exhortar, desde los púlpitos más diversos, a la recuperación de la raíz neotestamentaria del catolicismo.
En ocasión de su cumpleaños, un periodista preguntaba a Vattimo si, como Bobbio, él también creía que los afectos valen más que los conceptos. Vattimo respondió allí que lo que a él lo entusiasman son los compromisos político-filosóficos (también dijo que, a diferencia de otros filósofos profesionales, él no tiene "otras cosas más importantes que hacer"). Sin embargo, dejó abierta la cuestión de si esos compromisos son afectos o conceptos. Con esta pregunta comienza la conversación telefónica que da lugar a esta entrevista.
- —La filosofía había situado en esa distinción entre conceptos (racionales) y afectos (no racionales) el núcleo de la objetividad. Desde su punto de vista ¿cómo se vinculan y cómo se diferencian conceptos y afectos?
- —Estaba reflexionando que ésta es para mí una distinción muy difícil de aceptar porque si pienso en el único maestro filosófico que tengo, Heidegger, él no diferenciaría nunca conceptos de afectos. Cada concepto surge en un ambiente afectivo: mi órbita afectiva, mi universo de intereses, de existencia; por lo tanto, cuando hago filosofía ¿ejercito los afectos o los conceptos? Ambos. Si no tuviera afectos no me importarían en absoluto los conceptos (¿por qué me ocuparía de conceptos si no hubiera pasiones debajo?). Los conceptos viven solamente en un ambiente afectivo, el de las emociones, el de las relaciones conmigo, con los demás. No haría distinción entre ellos.
- —En algunos círculos filosóficos anglosajones se estudia hoy el papel de las emociones (la vergüenza, la repugnancia, la ira), y los afectos ligados a ellas, en los modos de argumentar, en las fundamentaciones jurídicas, legales, políticas.
- —Creo que no se pueden distinguir las emociones tan netamente porque, así, los conceptos deberían ser caracterizados desde una objetividad, pero yo no creo en absoluto en la objetividad, me parece un sueño científico.
- —En algunos de sus escritos recientes sobre estética me pareció encontrar una posición más escéptica sobre las posibilidades de un "arte político" que en - El fin de la modernidad- .
— Ya no me acuerdo cuál era mi posición sobre el arte y la política en El fin de la modernidad pero no creo ser muy escéptico. El arte es capaz de abrir mundos alternativos. Coincido, en este sentido, con la teoría de Bertolt Brecht: el arte nos hace ver lo que no existe en nuestro mundo, lo que no es conciliable con él, y suspende nuestra familiaridad con el mundo tal como es. Pero en cuanto a sus posibilidades de proyectar un mundo diverso, ahí es más complicado. Lo que leemos en las novelas o lo que vemos en un cuadro abstracto difícilmente inspiren un mundo distinto. Ni Les mademoiselles d''Avignon, de Picasso, podrían ser concebidas como el proyecto de una belleza femenina futura en contra de los nazis. Hoy hay una oposición estética al dominio de lo económico, como la hubo antes y seguirá habiéndola: artistas que no insisten tanto en producir obras sino en inspirar comportamientos. Quizás un buen modo de oponerse a la guerra de Irak sería que todas las mañanas ocurriera algo en la Quinta Avenida (no sé: que todos se tiraran al piso con cara de muertos). Lo estético impacta en la experiencia individual, suspende nuestra pacífica pertenencia al mundo tal como es, y puede anticipar una posición de resistencia. Pero no le pediría a los artistas que hicieran programas electorales. El concepto fundamental del arte es que el arte molesta. Un colega me recordaba, días atrás, que Kant decía que la peor de todas las artes es la música porque molesta a los vecinos. El arte molesta porque pone piedritas en el engranaje de la pura vida económica. Para decidir si un arte es verdadero o no basta ver que no corresponda demasiado con la economía. Como se ve, no se trata de una definición eterna del arte.
Cristianismo y religión
Desde hace una década, Vattimo se viene dedicando a mostrar cómo las mejores tradiciones de la filosofía contemporánea derivan o fueron anticipadas por el cristianismo. "La verdad del cristianismo es la disolución de las metanarraciones; el nihilismo posmoderno", escribió. Y también: "La hermenéutica, en su sentido más radical, no hace más que desenvolver la maduración del mensaje cristiano". En el útlimo de los ensayos de Vattimo publicados en español —"La edad de la interpretación", que forma parte del volumen El futuro de la religión (Paidós)— se lee: "Nuestra cultura no tendría sentido sin el cristianismo". Esta afirmación tiene, en la interpretación de Vattimo, el sentido contrario al que intentan extraer de ella algunos de los nuevos apologistas del ateísmo, para quienes la religión cristiana tiene la culpa de todos los males del mundo a lo largo de la historia. Michel Onfray, por ejemplo, denuncia: el colonialismo, la esclavitud, el nazismo, la insatisfacción, la discriminación. Pero acaso la afirmación que hace Vattimo sea tan amplia como la protesta desmesurada y vana de Onfray. ¿Qué significa la omnipresencia histórica y cultural del cristianismo? ¿Es algo más que el hecho de estar incluidos en una tradición de lecturas? ¿En qué consistiría, entonces, la fe?
Para Vattimo, el cristianismo nos define histórica y culturalmente, en gran medida, por su tradición literaria —las Escrituras— o, mejor, por el "mensaje" que las Escrituras contienen. La única verdad de las Escrituras, "que no puede ser objeto de desmitificación, no es enunciado experimental, lógico ni metafísico, sino apelación práctica, es la verdad de la caritas: el amor". En esta verdad, además, el cristianismo anticipa el final de la metafísica, ya que "el amor, como sentido último de la revelación, carece de verdadera ultimidad". La "educación cristiana" ha enseñado a la filosofía, por otra parte, a "no creer en el fundamento, en la causa primera, en la violencia implícita en toda ultimidad, en todo primer principio que acalle cualquier nueva pregunta". En cuanto a la fe, en el artículo "Hos mé. Heidegger y el cristianismo", Vattimo hace algunos intentos por definir la fe, o, al menos, por decifrar una concepción heideggeriana de la fe compatible con su propia visión de la cristiandad. Se trata de dos definiciones negativas, esbozadas a propósito de una lectura del curso sobre fenomenología de la religión que dictó Heidegger, en Friburgo, en 1920. La fe, dice Vattimo, "no es fe en la certeza de acontecimientos históricos acontecidos, que con su verificado carácter extraordinario habrían de fundamentar la creencia en el anuncio". Y un poco más adelante: la separación entre la fe de los primeros cristianos y el pensamiento representativo "señala la tarea de pensar una fe sin ''contenidos'' —tal vez, por tanto, sin dogmas y sin una teología como ciencia—".
Entrevista completa en:
http://www.clarin.com/suplementos/cultura/2006/04/08/u-01173063.htm
Gianni Vattimo en Lima
Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Facultad de Letras y Ciencias Humanas - EAP de Filosofía
Revista Iberoamericana de Filosofía SOLAR
Sociedad Peruana de Hermenéutica
SEMINARIO INTERNACIONAL DE HERMENÉUTICA
19 – 22 de febrero 2007
Lunes 19 de febrero
9:30 am – 10 am
Inauguración:
Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas
Director de la Escuela Académico Profesional de Filosofía
10 am – 11: 30 am
Conferencia:
“Hermenéutica de la encrucijada. Fundamentos para una hermenéutica analógico-crítica.”
Ponente:
Dr. Francisco Arenas-Dolz (Universidad de Valencia)
Comentadores:
Alan Pisconte Quispe (UNMSM)
Rubén Quiroz Ávila (Universidad Complutense de Madrid)
Moderador:
Jorge Quispe Cárdenas
11:30 – 1 pm
Conferencia:
“Estética y hermenéutica: Diálogo con Gianni Vattimo”
Ponente:
Dr. D. Jacinto Rivera de Rosales (Vicedecano de la Facultad de Filosofía de la UNED)
Comentadores:
Lic. Andrés Piñeiro (Universidad San Martín de Porres)
Lic. Augusto del Valle (PUCP)
Moderador:
Santiago Ortega
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras UNMSM
7 pm
Presentación de libros:
Jesús Conill, Ética hermenéutica. Crítica desde la facticidad,
Tecnos, Madrid 2006.
Mauricio Beuchot & Francisco Arenas-Dolz (directores), 10 palabras
clave en hermenéutica filosófica, VD, Estella 2006.
Presentadores:
Dr. Francisco Arenas-Dolz (Universidad de Valencia)
Dra. Teresa Oñate y Zubia(UNED)
Dr. José Carlos Ballón (UNMSM)
Lugar: Centro Cultural de España
Martes 20 de febrero
10:am – 11: 30 am
Conferencia:
Hermenéutica espiritual y ontología del límite
Ponente:
Dra. Teresa Oñate y Zubia (UNED)
Comentadores:
Mg. Miguel Angel Polo Santillán (UNMSM)
Lic. Víctor Samuel Rivera (Universidad Federico Villarreal)
Moderador:
Saúl Rengifo Vela
11:30 – 1 pm
Mesa redonda:
“La hermenéutica contemporánea”
Participan:
Dr. Oscar Barreda (Universidad San Agustín de Arequipa)
Mg. Zenón Depaz Toledo (UNMSM)
Dr. Santiago López Maguiña (Director del Instituto de Investigaciones Humanísticas-UNMSM)
Dra. Yolanda Westphalen (UNMSM)
Moderador:
Iván Abrill Mendoza
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras UNMSM
7 pm
Homenaje y Conversación con Vattimo.
Presentan:
Rubén Quiroz Ávila (Universidad Complutense de Madrid)
Ricardo Ramón (Director del Centro Cultural de España)
Participan:
Dr. Gianni Vattimo (Italia)
Dra. Dña. Teresa Oñate y Zubia (UNED)
Dr. D. Francisco Arenas-Dolz (Universidad de Valencia)
Dr. D. Jacinto Rivera de Rosales (Vicedecano de la Facultad de Filosofía de la UNED)
Lugar: Centro Cultural de España
Miércoles 21 de febrero
Entrega del Doctor Honoris Causa al Dr. Gianni Vattimo
Lección Magistral del Profesor Vattimo: “Religión y Violencia”.
Laudatio a cargo del Profesor José Ignacio López Soria
Lugar: Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Jueves 22 de febrero
10 am – 1pm
Homenaje y conversación con filósofos peruanos
Presentador:
Percy Encinas
Participan:
Dr. Gianni Vattimo (Italia)
Dr. Francisco Miró Quesada Cantuarias (Sociedad Peruana de Filosofía)
Dr. José Ignacio López Soria (OEI)
Mg. José Carlos Ballón Vargas (UNMSM)
Mg. Zenón Depaz Toledo (UNMSM)
Mg. Miguel Ángel Huamán (UNMSM)
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras UNMSM
Viernes 23 de febrero
10 am – 12:30 m
Proyección de la película:
“Gadamer un maestro del siglo XX”.
(Duración aprox. 2: 30 h). Serie completa de seis programas de televisión del espacio: “Voces del Pensamiento”, dirigido por la Profesora Teresa Oñate. CEMAV (Centro de Estudios de la Imagen)-UNED. Este Programa de Filosofía en Televisión se emite por Televisión Nacional de España Cadena 2 (TV2). En la Serie-Gadamer participan profesores de máximo relieve, especialistas en hermenéutica y corrientes actuales de pensamiento. La realización estética ha corrido a cargo del Grupo Palimpsestos: Investigaciones Estéticas y Políticas de la UNED.
12: 30 m.
Presentación de libros
Modera: Rubén Quiroz Avila
Teresa Oñate. Para leer la metafísica de Aristóteles en el siglo XXI.
Ed. Dickynson, Madrid, 2001.
Teresa Oñate con la colaboración de Cristina García Santos: El nacimiento de la filosofía en Grecia. Viaje al inicio de Occidente.
Ed Dickynson,Madrid, 2004. Con CD.
T. Oñate, C.Gª-Santos, M.A.Quintana: Hans Georg Gadamer. Ontología Estética y Hermenéutica. Ed. Dickynson, Madrid, 2005. Con DVD
T. Oñte,C.Gº.Santos y M.A. Quintana: Hans Georg Gadamer. El Logos de la Era Hermenéutica. Ed.UNED. Éndoxa--Fac. Filosofía, Madrid, 2005- Con DVD.
Teresa Oñate. Ética de las verdades hoy. Homenaje a Gianni Vattimo.
Ed.UNED- Aula Abierta. Madrid, UNED, 2006. Contiene DVD.
Jacinto Rivera de Rosales y Mari Carmen López: El cuerpo. Perspectivas filosóficas. Ed. UNED-Estudios, Madrid, 2002.
Jacinto Rivera de Rosales: El cuerpo del sujeto. Madrid, UNED, 2002.
Clausura y pisco de Honor
Palabras del Coordinador General del Seminario
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras UNMSM
Organizan:
Escuela Académico Profesional de Filosofía
Revista Iberoamericana de Filosofía SOLAR
Sociedad Peruana de Hermenéutica
Coordinador: Rubén Quiroz Ávila
Auspicia:
Centro Cultural de España- Embajada de España
Organización de Estados Iberoamericanos
Universidad Inca Garcilaso de la Vega
INGRESO LIBRE
Facultad de Letras y Ciencias Humanas - EAP de Filosofía
Revista Iberoamericana de Filosofía SOLAR
Sociedad Peruana de Hermenéutica
SEMINARIO INTERNACIONAL DE HERMENÉUTICA
19 – 22 de febrero 2007
Lunes 19 de febrero
9:30 am – 10 am
Inauguración:
Decano de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas
Director de la Escuela Académico Profesional de Filosofía
10 am – 11: 30 am
Conferencia:
“Hermenéutica de la encrucijada. Fundamentos para una hermenéutica analógico-crítica.”
Ponente:
Dr. Francisco Arenas-Dolz (Universidad de Valencia)
Comentadores:
Alan Pisconte Quispe (UNMSM)
Rubén Quiroz Ávila (Universidad Complutense de Madrid)
Moderador:
Jorge Quispe Cárdenas
11:30 – 1 pm
Conferencia:
“Estética y hermenéutica: Diálogo con Gianni Vattimo”
Ponente:
Dr. D. Jacinto Rivera de Rosales (Vicedecano de la Facultad de Filosofía de la UNED)
Comentadores:
Lic. Andrés Piñeiro (Universidad San Martín de Porres)
Lic. Augusto del Valle (PUCP)
Moderador:
Santiago Ortega
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras UNMSM
7 pm
Presentación de libros:
Jesús Conill, Ética hermenéutica. Crítica desde la facticidad,
Tecnos, Madrid 2006.
Mauricio Beuchot & Francisco Arenas-Dolz (directores), 10 palabras
clave en hermenéutica filosófica, VD, Estella 2006.
Presentadores:
Dr. Francisco Arenas-Dolz (Universidad de Valencia)
Dra. Teresa Oñate y Zubia(UNED)
Dr. José Carlos Ballón (UNMSM)
Lugar: Centro Cultural de España
Martes 20 de febrero
10:am – 11: 30 am
Conferencia:
Hermenéutica espiritual y ontología del límite
Ponente:
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Mg. Miguel Angel Polo Santillán (UNMSM)
Lic. Víctor Samuel Rivera (Universidad Federico Villarreal)
Moderador:
Saúl Rengifo Vela
11:30 – 1 pm
Mesa redonda:
“La hermenéutica contemporánea”
Participan:
Dr. Oscar Barreda (Universidad San Agustín de Arequipa)
Mg. Zenón Depaz Toledo (UNMSM)
Dr. Santiago López Maguiña (Director del Instituto de Investigaciones Humanísticas-UNMSM)
Dra. Yolanda Westphalen (UNMSM)
Moderador:
Iván Abrill Mendoza
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras UNMSM
7 pm
Homenaje y Conversación con Vattimo.
Presentan:
Rubén Quiroz Ávila (Universidad Complutense de Madrid)
Ricardo Ramón (Director del Centro Cultural de España)
Participan:
Dr. Gianni Vattimo (Italia)
Dra. Dña. Teresa Oñate y Zubia (UNED)
Dr. D. Francisco Arenas-Dolz (Universidad de Valencia)
Dr. D. Jacinto Rivera de Rosales (Vicedecano de la Facultad de Filosofía de la UNED)
Lugar: Centro Cultural de España
Miércoles 21 de febrero
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Lección Magistral del Profesor Vattimo: “Religión y Violencia”.
Laudatio a cargo del Profesor José Ignacio López Soria
Lugar: Casona de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos
Jueves 22 de febrero
10 am – 1pm
Homenaje y conversación con filósofos peruanos
Presentador:
Percy Encinas
Participan:
Dr. Gianni Vattimo (Italia)
Dr. Francisco Miró Quesada Cantuarias (Sociedad Peruana de Filosofía)
Dr. José Ignacio López Soria (OEI)
Mg. José Carlos Ballón Vargas (UNMSM)
Mg. Zenón Depaz Toledo (UNMSM)
Mg. Miguel Ángel Huamán (UNMSM)
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras UNMSM
Viernes 23 de febrero
10 am – 12:30 m
Proyección de la película:
“Gadamer un maestro del siglo XX”.
(Duración aprox. 2: 30 h). Serie completa de seis programas de televisión del espacio: “Voces del Pensamiento”, dirigido por la Profesora Teresa Oñate. CEMAV (Centro de Estudios de la Imagen)-UNED. Este Programa de Filosofía en Televisión se emite por Televisión Nacional de España Cadena 2 (TV2). En la Serie-Gadamer participan profesores de máximo relieve, especialistas en hermenéutica y corrientes actuales de pensamiento. La realización estética ha corrido a cargo del Grupo Palimpsestos: Investigaciones Estéticas y Políticas de la UNED.
12: 30 m.
Presentación de libros
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Teresa Oñate. Para leer la metafísica de Aristóteles en el siglo XXI.
Ed. Dickynson, Madrid, 2001.
Teresa Oñate con la colaboración de Cristina García Santos: El nacimiento de la filosofía en Grecia. Viaje al inicio de Occidente.
Ed Dickynson,Madrid, 2004. Con CD.
T. Oñate, C.Gª-Santos, M.A.Quintana: Hans Georg Gadamer. Ontología Estética y Hermenéutica. Ed. Dickynson, Madrid, 2005. Con DVD
T. Oñte,C.Gº.Santos y M.A. Quintana: Hans Georg Gadamer. El Logos de la Era Hermenéutica. Ed.UNED. Éndoxa--Fac. Filosofía, Madrid, 2005- Con DVD.
Teresa Oñate. Ética de las verdades hoy. Homenaje a Gianni Vattimo.
Ed.UNED- Aula Abierta. Madrid, UNED, 2006. Contiene DVD.
Jacinto Rivera de Rosales y Mari Carmen López: El cuerpo. Perspectivas filosóficas. Ed. UNED-Estudios, Madrid, 2002.
Jacinto Rivera de Rosales: El cuerpo del sujeto. Madrid, UNED, 2002.
Clausura y pisco de Honor
Palabras del Coordinador General del Seminario
Lugar: Auditorio de la Facultad de Letras UNMSM
Organizan:
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Revista Iberoamericana de Filosofía SOLAR
Sociedad Peruana de Hermenéutica
Coordinador: Rubén Quiroz Ávila
Auspicia:
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Universidad Inca Garcilaso de la Vega
INGRESO LIBRE
viernes 9 de febrero de 2007
Racismo, exclusión, marginalidad, y CVR

DOMINGO 11 DE FEBRERO
Excelente el debate que se ha armado sobre la persistencia de las concepciones racistas y formas de discriminación basadas en ellas en el Perú de hoy (ver post de más abajo y comentarios). Quiero agradecer todos los comentarios, muy inteligentes. Tenemos acuerdos y discrepancias, pero ha sido un debate fructífero, al menos para mí.
El debate sigue, y es interminable. Creo que las principales ideas están planteadas ya. Para ir cerrando (por ahora) este capítulo, diría solamente dos cosas: todos (me incluyo) pecamos de impresionismo; se trata de un terreno muy resbaladizo, y se necesita mucha más investigación, y muy rigurosa, sobre estos temas. Las cosas son nada claras, no hay, me parece, "verdades evidentes" en esta materia, por lo que debemos ser muy cuidadosos en nuestra fundamentación. Creo que sería muy ilustrativo explorar sistemáticamente las diferencias y semejanzas entre Perú, Ecuador, Bolivia, México, Guatemala y otros países de la región con poblaciones indígenes importantes, y analizar las maneras en que subsiste o persisten el racismo y la discriminación basado en éste.
Segundo, tal vez una manera de establecer un acuerdo con mis detractores sea considerar que estamos evaluando la realidad desde dos puntos de vista, desde dos criterios diferentes. Yo estoy enfatizando la comparación de la situación actual con la de hace unos cuarenta años; ésta última, con importantes continuidades desde las épocas coloniales. Mi tesis es que pesan mucho más los cambios que las continuidades, que las prácticas discriminadoras basadas en concepciones racistas antes eran centrales en las relaciones sociales, y que ahora, simplemente, no; aparecen como rezagos inaceptables precisamente por ser arcaísmos. La discriminación basada en la raza ahora es un componente más, y creo que no el principal, para dar cuenta de las situaciones de exclusión: pesan más las condiciones socioeconómicas, particularmente la educación, el género.
Dos referencias adicionales: ver de Carolina Trivelli, "Pobreza indígena", donde se muestra que la pobreza en la población de origen indígena se debe más al tipo de ocupación, al ámbito geográfico donde se vive, a los niveles educativos, a la articulación de las familias a circuitos mercantiles más dinámicos, que al origen étnico de las familias, aunque este factor también cuente.
http://www.iep.org.pe/textos/DDT/ddt141.pdf
De otro lado, cuestionar la idea de que para entender el Perú de hoy pesan más los cambios que las continuidades del pasado colonial, es entrar a debatir la tesis central del clásico "Clases, Estado y nación", de Julio Cotler. Eso es lo que intenté hacer en este artículo: “Clases, Estado y nación en el Perú”. En: Que Hacer, n° 156, septiembre – octubre 2005. Lima, DESCO (p. 46-53). Allí sostengo que el viejo orden oligárquico se derrumbó, el problema es que no ha sido sustituido propiamente por ningún otro, con lo cual el panorama está signado por la fragmentación, pero también por una desordenada y achorada democratización social.
Bueno, yo enfatizo los cambios, y varios de mis críticos miran la realidad, a mi juicio, desde un deber ser. No contrastan lo actual con el pasado, sino lo actual con un deber ser igualitario: por ello, enfatizan más la persistencia del racismo. Concedo que, en este caso, es muy importante atender el deber ser. Pero no perdamos de vista lo mucho que hemos avanzado. Y comparto plenamente la preocupación por este tema, y me identifico con las campañas para denunciar y sancionar las prácticas discriminatorias de todo tipo.
Pero ya que estamos debatiendo sobre estos temas tan importantes, y que no tenemos miedo a discrepar, y a meternos en terrenos muy sensibles, y de aprender de estos debates, quiero recoger una invitación a debatir sobre qué aporta el informe de la CVR sobre estos temas. Algunos citan el informe de la CVR y mencionan el hecho de que la gran mayoría de víctimas fueron quechuahablantes andinos, y que esto sería una prueba más del carácter racista de nuestra sociedad.
Bueno, yo también discrepo con este planteamiento. Creo que la CVR tiene tesis contradictorias: de un lado, dice eso: el número de víctimas, y la "indiferencia" frente a ellas, serían expresión de racismo. Pero también dice otras cosas: que ambas serían consecuencia de tratarse de poblaciones marginalizadas, separadas de los procesos de modernización y democratización que marcaron a la sociedad peruana. El carácter trunco, incompleto de estos procesos, habría generado bolsones de marginalidad, en los que habría prosperado la violencia. Violencia que además, ojo, enfrentó en gran medida a comunidades contra comunidades, no siendo tan cierta esa imagen de una población "entre dos fuegos", entre el ejército y sendero.
De allí la "indiferencia" frente a la matanza que ocurría: primero, porque se trataba de cosas que ocurrían en los márgenes y a contracorriente de otros procesos en el país (democratización y modernización, avance de un APRA socialdemócrata y de una izquierda socialista), y porque, en gran medida, pero difícil de precisar, estábamos ante conflictos inter e intra comunales, que eran potenciados por la intervención de sendero y del ejército. Por esta razón, es que tampoco las poblaciones afectadas están muy interesadas en reabrir el debate sobre los temas de la CVR. Ojo: la supuesta "indiferencia" no sólo es del "Perú oficial", sino también de los propios afectados.
Sé que estos temas son muy delicados y que mi posición es muy debatible, pero a esa conclusión llegué luego de leer el informe de la CVR (completo, por supuesto). Escribí algo al respecto: unos adelantos salieron publicados en:
“La propuesta de la CVR sobre las reformas institucionales: ¿cómo enfrentar el problema de la exclusión social?”. En: Cuestión de Estado, nº 33-34, marzo de 2004 (p. 49-53). Lima, Instituto de Diálogo y Propuestas.
“Los partidos y la violencia: la política del avestruz”. En: Ideele, Revista del Instituto de Defensa Legal, n° 157, septiembre de 2003 (p. 72-75). Informe de la CVR: oportunidad histórica para reconocernos y reaccionar. Lima, IDL.
Estos son adelantos de un texto más grande que, espero, saldrá publicado este año en un libro compilado por Carlos Iván Degregori sobre la CVR. De él saco unos extractos, que pueden verse en:
http://martintanaka1.blogspot.com/2007/02/racismo-exclusin-marginalidad-y-cvr.html
Saludos, espero que, más allá de estar de acuerdo o en desacuerdo, compartamos que el debate sobre estos temas es fundamental.
AÑADIDO: Como verán, los temas discutidos aquí pueden dar algunas luces a la discusión sobre el cálculo de víctimas del conflicto armado interno estimado por la CVR. Ver discusión al respecto en el blog de Silvio:
http://grancomboclub.blogspot.com/2007/01/los-guarismos-documentados-por-la-cvr.html#links
miércoles 7 de febrero de 2007
Sobre la persistencia del racismo y la discriminación
Hola,
he recibido varios comentarios muy interesantes a mi post y a mi artículo del martes en Perú 21 dedicados al problema del racismo y la discriminación, que agradezco y quiero comentar a continuación.
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/sobre-eisha-y-la-discriminacin.html
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/un-comentario-sobre-el-operativo.html
A ver. Algunos llaman la atención sobre la importancia del racismo y la discriminación como fenómenos centrales de nuestra realidad social, y cuestionan que los considere como rezagos del pasado. Ambos se darían a través de prácticas "solapeadas", por eso no serían tan visibles, aunque seguirían existiendo.
¿Desde qué angulo veo las cosas? Considero que el punto de partida histórico irrefutable es que venimos de tradiciones racistas y discriminadoras. En efecto, históricamente, uno de los criterios centrales de jerarquización fue el racial, dentro de concepciones en las cuales había razas superiores e inferiores, de lo que se deducían tratos diferenciados para las personas, según su raza. Esto no fue exclusivo del Perú, sino de todos los países diversos racialmente; no olvidemos que las ideologías y prácticas racistas recién empiezan a retroceder en el mundo, de manera decisiva, en la segunda mitad del siglo XX, hace muy, muy poco. Otra cosa que debemos recordar es que el racismo involucra tanto al discriminador como el discriminado: ambos perciben como legítimas esas concepciones; y dentro de la jerarquía, siempre hay alguien arriba y abajo de uno, de modo que las concepciones racistas y las prácticas discriminadoras las encuentra uno en todas partes.
¿Por qué el racismo empieza a retroceder? A mi juicio, principalmente, porque llega un momento en el cual las personas no aceptan más ser discriminadas. En algún momento, las personas sienten injustas las cosas, y se rebelan. Lo hacen de dos modos: protestando abiertamente, o indirectamente. En el Perú, el camino mayoritario fue el indirecto, a través de la migración. Esto fue consecuencia de procesos de modernización, expansión de mercados, del sistema educativo... la gente empieza a darse cuenta de que tiene opciones, de que no sólo queda resignarse pasivamente y aceptar su destino. En ese momento, el racismo como ideología y la discriminación como práctica empiezan a retroceder, porque la gente ya no las acepta.
Sobre el tema de la migración y la cholificación, hay bastante escrito en las ciencias sociales: ver autores como Jürgen Golte, Norma Adams, Fernando Fuenzalida, Matos Mar, Aníbal Quijano, Giorgio Alberti, Julio Cotler, Carlos Franco, Carlos I. Degregori. Algo más reciente, ver de Erdmute Alber, ¿Migración o movilidad en Huayopampa? Nuevos temas y tendencias en la discusión sobre la comunidad campesina en los Andes. IEP, 1999.
Ver por ejemplo el clásico de Alberti y Cotler, sobre la educación rural:
http://www.iep.org.pe/textos/DDT/Aspectos%20sociales%20de%20la%20educaci%F3n.pdf
Allí ustedes verán que, en una encuesta aplicada a inicios de la década de los años setenta, un alto porcentaje de personas decía estar de acuerdo con la frase "unos nacen para mandar y otros para obedecer", o que es cierto que "uno no puede cambiar su propio destino". Comparen eso con los resultados del último latinobarómetro: Perú es el país de la región que tiene el más alto porcentaje de respuestas positivas a la pregunta: "¿ud. cree que alguien que nace pobre puede llegar a ser rico?".
A esto llamo yo un cambio gigantesco en las mentalidades. La gente no acepta fatalmente su destino, por haber nacido en algún lugar, ser de alguna raza, o de alguna condición social. Todos aspiran y sueñan con el cambio, y creen que es posible, y se rebelan en contra de los encasillamientos sociales.
Esto no significa que hayan desaparecido concepciones racistas, ideas según las cuales hay razas superiores e inferiores. Para mí lo importante es que ya no es admisible, desde estas concepciones, justificar prácticas discriminadoras. La gente no lo acepta. Esto es lo importante. Y en la medida en que los discriminados tengan más herramientas para defenderse, el racismo tendrá que reducirse a lo más íntimo, no podrá ser una práctica social.
Finalmente, una interesante reflexión sobre las ciencias sociales. Un comentario dice algo así como: Manrique dice una cosa, Tanaka dice otra, ¿en qué quedamos? Estas discrepancias entre científicos sociales, ¿no cuestionan el carácter "científico" de las "ciencias sociales"?
Sobre esto, varias cosas. Primero, que también en la física o la astronomía hay grandes debates y diferencias de opinión entre los científicos. Segundo, una cosa es una columna de opinión, y otra un estudio científico. Tercero, en este debate, como supondrán, creo modestamente tener la razón, y baso mi opinión en cierta evidencia, como la citada más arriba. Supongo que Nelson piensa lo mismo, y creerá tener también su evidencia. Deberíamos comparar ambas, ver cuál es más convincente, y así dirimir este debate, y seguir avanzando.
Considero que un científico social debe dar opiniones tratando de basarse, lo más posible, en la evidencia y estudios disponibles, y limitar las impresiones generales, las preferencias y apuestas políticas, que nos pueden llevar, a la larga, a ser comentaristas como cualquier otro ciudadano medianamente informado.
Es un desafío grande. Yo creo que en las ciencias sociales peruanas, todavía, hay demasiada especulación, demasiado ensayismo, demasiada ideología, y poco estudio, poca investigación, poca recolección sistemática de datos, poca metodología rigurosa. Yo creo en el carácter científico de las ciencias sociales, pero también noto demasiada pereza y falta de investigación y disciplina en muchos colegas. Ojo que no lo digo por Nelson, que tienen contribuciones fundamentales en muchos campos, incluyendo el estudio de la problemática del racismo. Lo digo en general.
Corto por ahora...
ACTUALIZACIÓN: Viernes 9 de febrero.
Sigo comentando comentarios interesantes que me dejan. Quiero aclarar que no pretendo negar que exista un problema racial en el Perú; lo que quiero decir es que se presenta de una manera totalmente diferente a como se presentaba hace 40 años, y que el cambio ha sido positivo y espectacular. Es cierto sin embargo que todavía vivimos dentro de una cultura criolla hegemónica que ubica a lo andino en un escalón bajo de la escala social, y lo occidental blanco sigue teniendo una ubicación preeminente. La cholificación, en el plano de las identidades, fue la estrategia defensiva que acompañó el proceso de migración: se "escondió" la cultura andina tradicional, y se inventó una nueva identidad, más moderna y urbana, pero también alejada de los cánones criollos.
Me parecen por ello muy importantes todas las iniciativas que lleven a revalorar las raíces andinas de nuestra nacionalidad. Creo que este proceso alentará y fortalecerá nuestra cholificación, dicho sea de paso. Sobre estos temas escribí un artículo en octubre pasado, referido al uso del quechua. Saludos.
http://martintanaka.blogspot.com/2006/10/movimiento-indgena-y-el-uso-del.html
he recibido varios comentarios muy interesantes a mi post y a mi artículo del martes en Perú 21 dedicados al problema del racismo y la discriminación, que agradezco y quiero comentar a continuación.
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/sobre-eisha-y-la-discriminacin.html
http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/un-comentario-sobre-el-operativo.html
A ver. Algunos llaman la atención sobre la importancia del racismo y la discriminación como fenómenos centrales de nuestra realidad social, y cuestionan que los considere como rezagos del pasado. Ambos se darían a través de prácticas "solapeadas", por eso no serían tan visibles, aunque seguirían existiendo.
¿Desde qué angulo veo las cosas? Considero que el punto de partida histórico irrefutable es que venimos de tradiciones racistas y discriminadoras. En efecto, históricamente, uno de los criterios centrales de jerarquización fue el racial, dentro de concepciones en las cuales había razas superiores e inferiores, de lo que se deducían tratos diferenciados para las personas, según su raza. Esto no fue exclusivo del Perú, sino de todos los países diversos racialmente; no olvidemos que las ideologías y prácticas racistas recién empiezan a retroceder en el mundo, de manera decisiva, en la segunda mitad del siglo XX, hace muy, muy poco. Otra cosa que debemos recordar es que el racismo involucra tanto al discriminador como el discriminado: ambos perciben como legítimas esas concepciones; y dentro de la jerarquía, siempre hay alguien arriba y abajo de uno, de modo que las concepciones racistas y las prácticas discriminadoras las encuentra uno en todas partes.
¿Por qué el racismo empieza a retroceder? A mi juicio, principalmente, porque llega un momento en el cual las personas no aceptan más ser discriminadas. En algún momento, las personas sienten injustas las cosas, y se rebelan. Lo hacen de dos modos: protestando abiertamente, o indirectamente. En el Perú, el camino mayoritario fue el indirecto, a través de la migración. Esto fue consecuencia de procesos de modernización, expansión de mercados, del sistema educativo... la gente empieza a darse cuenta de que tiene opciones, de que no sólo queda resignarse pasivamente y aceptar su destino. En ese momento, el racismo como ideología y la discriminación como práctica empiezan a retroceder, porque la gente ya no las acepta.
Sobre el tema de la migración y la cholificación, hay bastante escrito en las ciencias sociales: ver autores como Jürgen Golte, Norma Adams, Fernando Fuenzalida, Matos Mar, Aníbal Quijano, Giorgio Alberti, Julio Cotler, Carlos Franco, Carlos I. Degregori. Algo más reciente, ver de Erdmute Alber, ¿Migración o movilidad en Huayopampa? Nuevos temas y tendencias en la discusión sobre la comunidad campesina en los Andes. IEP, 1999.
Ver por ejemplo el clásico de Alberti y Cotler, sobre la educación rural:
http://www.iep.org.pe/textos/DDT/Aspectos%20sociales%20de%20la%20educaci%F3n.pdf
Allí ustedes verán que, en una encuesta aplicada a inicios de la década de los años setenta, un alto porcentaje de personas decía estar de acuerdo con la frase "unos nacen para mandar y otros para obedecer", o que es cierto que "uno no puede cambiar su propio destino". Comparen eso con los resultados del último latinobarómetro: Perú es el país de la región que tiene el más alto porcentaje de respuestas positivas a la pregunta: "¿ud. cree que alguien que nace pobre puede llegar a ser rico?".
A esto llamo yo un cambio gigantesco en las mentalidades. La gente no acepta fatalmente su destino, por haber nacido en algún lugar, ser de alguna raza, o de alguna condición social. Todos aspiran y sueñan con el cambio, y creen que es posible, y se rebelan en contra de los encasillamientos sociales.
Esto no significa que hayan desaparecido concepciones racistas, ideas según las cuales hay razas superiores e inferiores. Para mí lo importante es que ya no es admisible, desde estas concepciones, justificar prácticas discriminadoras. La gente no lo acepta. Esto es lo importante. Y en la medida en que los discriminados tengan más herramientas para defenderse, el racismo tendrá que reducirse a lo más íntimo, no podrá ser una práctica social.
Finalmente, una interesante reflexión sobre las ciencias sociales. Un comentario dice algo así como: Manrique dice una cosa, Tanaka dice otra, ¿en qué quedamos? Estas discrepancias entre científicos sociales, ¿no cuestionan el carácter "científico" de las "ciencias sociales"?
Sobre esto, varias cosas. Primero, que también en la física o la astronomía hay grandes debates y diferencias de opinión entre los científicos. Segundo, una cosa es una columna de opinión, y otra un estudio científico. Tercero, en este debate, como supondrán, creo modestamente tener la razón, y baso mi opinión en cierta evidencia, como la citada más arriba. Supongo que Nelson piensa lo mismo, y creerá tener también su evidencia. Deberíamos comparar ambas, ver cuál es más convincente, y así dirimir este debate, y seguir avanzando.
Considero que un científico social debe dar opiniones tratando de basarse, lo más posible, en la evidencia y estudios disponibles, y limitar las impresiones generales, las preferencias y apuestas políticas, que nos pueden llevar, a la larga, a ser comentaristas como cualquier otro ciudadano medianamente informado.
Es un desafío grande. Yo creo que en las ciencias sociales peruanas, todavía, hay demasiada especulación, demasiado ensayismo, demasiada ideología, y poco estudio, poca investigación, poca recolección sistemática de datos, poca metodología rigurosa. Yo creo en el carácter científico de las ciencias sociales, pero también noto demasiada pereza y falta de investigación y disciplina en muchos colegas. Ojo que no lo digo por Nelson, que tienen contribuciones fundamentales en muchos campos, incluyendo el estudio de la problemática del racismo. Lo digo en general.
Corto por ahora...
ACTUALIZACIÓN: Viernes 9 de febrero.
Sigo comentando comentarios interesantes que me dejan. Quiero aclarar que no pretendo negar que exista un problema racial en el Perú; lo que quiero decir es que se presenta de una manera totalmente diferente a como se presentaba hace 40 años, y que el cambio ha sido positivo y espectacular. Es cierto sin embargo que todavía vivimos dentro de una cultura criolla hegemónica que ubica a lo andino en un escalón bajo de la escala social, y lo occidental blanco sigue teniendo una ubicación preeminente. La cholificación, en el plano de las identidades, fue la estrategia defensiva que acompañó el proceso de migración: se "escondió" la cultura andina tradicional, y se inventó una nueva identidad, más moderna y urbana, pero también alejada de los cánones criollos.
Me parecen por ello muy importantes todas las iniciativas que lleven a revalorar las raíces andinas de nuestra nacionalidad. Creo que este proceso alentará y fortalecerá nuestra cholificación, dicho sea de paso. Sobre estos temas escribí un artículo en octubre pasado, referido al uso del quechua. Saludos.
http://martintanaka.blogspot.com/2006/10/movimiento-indgena-y-el-uso-del.html
Globalisation and its contents
En The Little Magazine, vol. 5, nº 4-5, se pueden leer sobre el tema artículos de:
Amartya Sen
Günter Grass
Joseph E. Stiglitz
Meghnad Desai
Jug Suraiya
Sunil Khilnani
Ver: http://www.littlemag.com/globalisation/
Amartya Sen
Günter Grass
Joseph E. Stiglitz
Meghnad Desai
Jug Suraiya
Sunil Khilnani
Ver: http://www.littlemag.com/globalisation/
martes 6 de febrero de 2007
Sobre 'Eisha' y la discriminación

Artículo publicado en Perú 21, martes 6 de febrero de 2007
El domingo 28 de enero se llevó a cabo el 'Operativo Empleada Audaz' en las playas de Asia, al sur de Lima. El lunes 29, Nelson Manrique señaló en su columna en este diario que "en Asia se juegan cosas mucho más importantes de lo que podría creerse a simple vista". Según Manrique, uno de los problemas centrales del Perú es que, a partir de Velasco, cambiaron profundamente las estructuras económicas y sociales, pero no tanto las subjetividades, debido al carácter autoritario del gobierno militar. Así, persistirían hasta nuestros días las prácticas discriminatorias y racistas de la sociedad oligárquica.
Este retraso en el plano de las mentalidades explicaría prácticamente todos nuestros males, desde la violencia política, la hiperinflación, la crisis del Estado, la corrupción, el colapso del sistema de partidos. Me parece que la idea del 'operativo' se basa en un diagnóstico como este: de lo que se trata es de cambiar las mentalidades para que se ajusten a las nuevas realidades económicas y sociales.
Estoy en desacuerdo con Manrique, tanto en el diagnóstico como en sus consecuencias prácticas. Yo creo que en el Perú, por el contrario, el cambio de mentalidades ha sido gigantesco, de proporciones épicas. El cambio económico y social del que habla Manrique empezó con el cambio de mentalidades. Desde mediados del siglo pasado, los peruanos empezaron a rebelarse en contra de las concepciones racistas y de las prácticas discriminadoras. Ya que no tenían el poder suficiente para cuestionarlas de manera directa, lo hicieron indirectamente, a través de la migración, fenómeno masivo que hizo que nuestro país pasara de ser un país rural a uno urbano en 40 años. El Perú se nacionalizó "cholificándose", como señaló el sociólogo Aníbal Quijano, en la década de los años sesenta. Si bien podemos encontrar rezagos de racismo hasta hoy, creo que nos escandalizan precisamente por tratarse de arcaísmos intolerables.
Si el problema no está en las conciencias, ¿dónde está? Porque es cierto que existen problemas en cuanto a las condiciones del trabajo doméstico, la privatización de espacios públicos y la persistencia de prácticas discriminatorias. A mi juicio, el problema está en que los discriminados no tienen herramientas para hacer valer sus derechos ante los más fuertes. Lo que se deduce de esto no es la necesidad de hacer llamados a la conciencia, sino el dar herramientas para que se puedan defender los que lo necesitan.
¿Qué implica esto? Responder preguntas de este tipo: ¿Cómo hacer para que una empleada pueda denunciar abusos sin sufrir represalias? ¿Qué cambios se pueden hacer a las leyes y reglamentos existentes? ¿Cómo hacer intervenir al Ministerio de Trabajo para que sancione el incumplimiento de las normas vigentes? ¿Cómo facilitar las denuncias ante Indecopi por prácticas de discriminación? ¿Deberíamos aumentar las sanciones por este delito? ¿Cómo sancionar a las autoridades que no hagan respetar el uso público de los espacios?
El domingo 28 de enero se llevó a cabo el 'Operativo Empleada Audaz' en las playas de Asia, al sur de Lima. El lunes 29, Nelson Manrique señaló en su columna en este diario que "en Asia se juegan cosas mucho más importantes de lo que podría creerse a simple vista". Según Manrique, uno de los problemas centrales del Perú es que, a partir de Velasco, cambiaron profundamente las estructuras económicas y sociales, pero no tanto las subjetividades, debido al carácter autoritario del gobierno militar. Así, persistirían hasta nuestros días las prácticas discriminatorias y racistas de la sociedad oligárquica.
Este retraso en el plano de las mentalidades explicaría prácticamente todos nuestros males, desde la violencia política, la hiperinflación, la crisis del Estado, la corrupción, el colapso del sistema de partidos. Me parece que la idea del 'operativo' se basa en un diagnóstico como este: de lo que se trata es de cambiar las mentalidades para que se ajusten a las nuevas realidades económicas y sociales.
Estoy en desacuerdo con Manrique, tanto en el diagnóstico como en sus consecuencias prácticas. Yo creo que en el Perú, por el contrario, el cambio de mentalidades ha sido gigantesco, de proporciones épicas. El cambio económico y social del que habla Manrique empezó con el cambio de mentalidades. Desde mediados del siglo pasado, los peruanos empezaron a rebelarse en contra de las concepciones racistas y de las prácticas discriminadoras. Ya que no tenían el poder suficiente para cuestionarlas de manera directa, lo hicieron indirectamente, a través de la migración, fenómeno masivo que hizo que nuestro país pasara de ser un país rural a uno urbano en 40 años. El Perú se nacionalizó "cholificándose", como señaló el sociólogo Aníbal Quijano, en la década de los años sesenta. Si bien podemos encontrar rezagos de racismo hasta hoy, creo que nos escandalizan precisamente por tratarse de arcaísmos intolerables.
Si el problema no está en las conciencias, ¿dónde está? Porque es cierto que existen problemas en cuanto a las condiciones del trabajo doméstico, la privatización de espacios públicos y la persistencia de prácticas discriminatorias. A mi juicio, el problema está en que los discriminados no tienen herramientas para hacer valer sus derechos ante los más fuertes. Lo que se deduce de esto no es la necesidad de hacer llamados a la conciencia, sino el dar herramientas para que se puedan defender los que lo necesitan.
¿Qué implica esto? Responder preguntas de este tipo: ¿Cómo hacer para que una empleada pueda denunciar abusos sin sufrir represalias? ¿Qué cambios se pueden hacer a las leyes y reglamentos existentes? ¿Cómo hacer intervenir al Ministerio de Trabajo para que sancione el incumplimiento de las normas vigentes? ¿Cómo facilitar las denuncias ante Indecopi por prácticas de discriminación? ¿Deberíamos aumentar las sanciones por este delito? ¿Cómo sancionar a las autoridades que no hagan respetar el uso público de los espacios?
domingo 4 de febrero de 2007
Flags of Our Fathers, de Clint Estwood

Vayan a ver Flags of Our Fathers, de Clint Eastwood. No se pierdan las fotos y la escena final, que viene al terminar los créditos. El día que fui al cine, prácticamente nadie se quedó a ver las fotos que aparecen con los créditos, y se perdieron parte valiosa de la película. Espero que estrenen pronto Letters from Iwo Jima. Y les recomiendo el artículo de Buruma. Saludos.
Eastwood's War
By Ian Buruma
Flags of Our Fathers
a film directed by Clint Eastwood
Letters from Iwo Jima
a film directed by Clint Eastwood
A common factor in conventional war movies, whether they are made by Americans, Europeans, or Asians, is the lack of visible enemies. They are there, in the way Indians were there in old westerns, as fodder for the guns on our side, screaming Banzai! or Achtung! or Come on! before falling to the ground in heaps. What is missing, with rare exceptions, is any sense of individual difference, of character, of humanity in the enemy. And even the exceptions tend to fall into familiar types: the bumbling or sinister German, hissing about ways to make you talk, the loud, crass American, the snarling Japanese.
Colonel Saito, the camp commander in The Bridge on the River Kwai(1957), played by Sessue Hayakawa, shows some personal qualities, but they still fall within the well-trodden domain of the stoic samurai, growling his way to the inevitable ritual suicide. Then there are the epic battle films, such as Tora! Tora! Tora! (1970), about the attack on Pearl Harbor, jointly directed by an American (Richard Fleischer) and two Japanese (Kinji Fukasaku and Toshio Masuda). We see historic figures barking orders on the bridges of aircraft carriers and the odd Japanese pilot baring his teeth as he approaches the USS Arizona, but there is no time in the midst of all the gunfire for intimacy.
There are reasons for this lack of enemy characters, both practical and propagandistic. It was hard in Hollywood, until recently, to find enough competent actors to play Japanese roles (or Vietnamese for that matter). Japanese soldiers were usually played by an assortment of Asian-Americans who shouted a few words in barely comprehensible Japanese. Hollywood could have done better but too few people cared. If finding convincing foreign actors was not easy in California, it was even harder in Japan. American soldiers in wartime Japanese propaganda films were often played by White Russians who hardly spoke English. Sometimes Japanese actors with wax noses and blond wigs had to do. And the stock GI in postwar Japanese movies, raping local girls and stomping across the tatami floors in his boots, is usually played by any available white male in need of some easy money. The same principle holds for Chinese movies, by the way, where most "Japanese devils" speak in heavy Chinese accents, and Americans in every accent known to Caucasian man.
The propagandistic reason is perhaps more important than the practical one. Most war movies have been about heroes, our heroes, and individual differences among the enemies were irrelevant, since their villainy could be taken for granted. In fact, showing individual character, or indeed any recognizable human qualities, would be a hindrance, since it would inject the murderousness of our heroes with a moral ambiguity that we would not wish to see. The whole point of feel-good propaganda is that the enemy has no personality; he is monolithic and thus inhuman.
Like the classic western, the war movie as patriotic myth has been challenged more and more since the heroic days of John Wayne and Robert Mitchum. Think of Catch-22 or Platoon or Kubrick's Full Metal Jacket. And even before World War II, such films as All Quiet on the Western Front and La Grande Illusion treated the enemy as human beings. But Clint Eastwood is the first director, to my knowledge, who has made two films of the same battle, showing both sides from the perspective of individual soldiers with fully developed characters. Deftly, without polemics or heavy-handed messages, he has broken all the rules of the traditional patriotic war movie genre and created two superb films, one in English, the other in Japanese: Flags of Our Fathers and Letters from Iwo Jima. The latter, in my view, is a masterpiece.
Tomado del The New York Review of Books, del 15 de febrero de 2007
El texto completo en:
http://www.nybooks.com/articles/19855
viernes 2 de febrero de 2007
Un comentario sobre el "operativo empleada audaz"

Hace varios días que estaba con ganas de hacer un comentario sobre la manifestación contra la pena de muerte en la Plaza Mayor del viernes, y contra la discriminación en Asia del domingo de la semana pasada. Sobre lo primero, felicitaciones a sus promotores y participantes, lograron lo que querían: demostrar cómo funciona aquello de “para mis amigos, todo, para mis enemigos, la ley”. Para adelante, la lección es que es necesaria más organización, más coordinación, entrar a jugar en una cancha más grande.
Sobre lo de Asia, felicitaciones también a los organizadores y participantes. Reconforta saber que tanta gente se haya movilizado para poner en debate temas como la discriminación, el racismo, la prepotencia, la privatización de espacios públicos, las condiciones laborales de las empleadas domésticas. Si me he demorado en hacer un comentario es porque no conozco “Eisha”, nunca he ido, ni tengo amigos cercanos que hayan ido, y que me hayan contado de primera mano los abusos sobre los cuales, felizmente, estamos debatiendo. Así que he estado leyendo lo que se ha escrito, y viendo los videos que se han colgado.
Otra razón adicional de mi demora en hacer un comentario es que tengo algunos apuntes críticos, que quería pensar mejor, y que los presento ahora con el mejor ánimo de hacer este tipo de acciones, que respaldo plenamente, más efectivas.
A verrrrr... me parece muy bien el “operativo”, la propuesta lúdica, buscar poner en debate temas importantes. Poner en debate: me parece que el diagnóstico de fondo es que de lo que se trataría es de “remover conciencias”. El martes pasado Nelson Manrique decía que en el Perú el problema era que habían cambiado las estructuras económicas y sociales, pero no tanto las subjetividades, de allí la persistencia del racismo. Lo que habría que hacer es cambiar las subjetividades, remover conciencias. De allí la lógica del "operativo".
http://www.peru21.com/comunidad/Columnistas/html/ManriqueIndex.html
Estoy totalmente en desacuerdo con Nelson (y con las acciones que se deducen de ese diagnóstico). El cambio de mentalidades en el Perú ha sido gigantesco, épico. La gente no acepta más una situación de subordinación, como hasta, más o menos, la década de los años cuarenta. Por eso el Perú cambió dramáticamente desde entonces. El cambio económico y social del que habla Nelson empezó con el cambio de mentalidades, que se expresó en la migración, que hizo que Perú pasara de ser un país rural a uno urbano en 40 años. Los que no han cambiado en cuanto a mentalidades son una minoría cada vez más marginal, enajenada, y encerrada en pequeñas islas como las de Asia. Creo que por eso es que nos llaman tanto la atención y nos escandalizan. No porque el racismo y la discriminación sean prácticas típicas, sino porque son arcaísmos intolerables. En efecto, el racismo ya fue.
Si el problema no está en las conciencias, ¿dónde está? Porque es cierto que existe un problema. A mi juicio, está en la asimetría de poder entre una gran mayoría sin herramientas para hacer valer sus derechos (plenamente conciente de tenerlos), y una minoría en posiciones de poder que, ella sí, puede ser que no haya cambiado mucho de mentalidad. Frente a esto, como diría Albert Hirschman, hay dos opciones: la voz, o la salida. Piteas y la luchas, o te vas. En general, la gente, por su debilidad, tuvo que irse. Protestó a través de la migración. Y en las ciudades construyó sus propios barrios. Y poco a poco fue avanzando y adueñándose del país que lo excluía. Ya que no podía seguir una estrategia de lucha frontal, optó por rodear el obstáculo. Y así ha avanzado, y así el Perú se nacionalizó cholificándose, como diría Aníbal Quijano en los años sesenta.
En cuanto a las playas del sur, el “Perú cholo” poco a poco se adueñó de la Herradura, luego de El Silencio, luego de Santa María... y no me queda duda de que, con el tiempo, también se adueñará de Asia.
Me temo que la lógica del llamado a las conciencias puede ser inocuo; los abusivos seguirán con su imbecilidad, las empleadas de Asia seguirán aguantando, usando las”armas de los débiles”, de las que hablaba James Scott, y el Perú cholo seguirá andando por sus propios caminos. El asunto, me parece, es dar herramientas para que se puedan defender los que ahora no pueden. Esa es la solidaridad que necesitan.
¿A qué me refiero? Por ejemplo, sobre el tema del trabajo doméstico: ¿cómo hacer para que una empleada pueda denunciar abusos sin sufrir represalias? ¿Qué cambios se pueden hacer a la ley existente sobre trabajo doméstico? ¿Qué iniciativas concretas van a presentar los congresistas que se sumaron a la protesta? ¿Qué dice el Ministerio de Trabajo? ¿Cómo fomentamos más denuncias, sanciones e inspecciones para los que no cumplen con las normas? Sobre el uso de los espacios públicos: ¿qué dice el municipio de Asia? ¿Cómo aseguramos que los municipios en general hagan cumplir las leyes vigentes? ¿Qué cambios habría que hacer a la ley de municipalidades, a los reglamentos de construcción? Sobre prácticas discriminatorias, ¿cómo facilitar denuncias a indecopi y otras instancias? ¿Deberíamos aumentar las sanciones?
Cada uno puede ampliar su lista de preguntas y sugerencias de acciones concretas. Sin ellas, el “operativo” queda en algo simbólico y simpático, pero sin efectos prácticos. Confío en que ellas están por venir, y que el "operativo" es sólo un primer paso.
Timothy Garton Ash y la polémica sobre el multiculturalismo
2007-02-01
Better Pascal than Pascal Bruckner
In the third contribution to a debate on multiculturalism and integration in Europe, Timothy Garton Ash joins Ian Buruma in reponding to the polemic by Pascal Bruckner.
While defending the fundamentals of a free society, such as freedom of expression, with an iron will, we also need a large tolerance for cultural diversity.
By Timothy Garton Ash
"Tous errent d'autant plus dangereusement qu'ils suivent chacun une vérité, leur faute n'est pas de suivre une fausseté, mais de ne pas suivre une autre vérité." Pascal, Pensées
Pascal Bruckner is the intellectual equivalent of a drunk meandering down the road, arguing loudly with some imaginary enemies. He calls these enemies "Timothy Garton Ash" and "Ian Buruma" but they have very little to do with the real writers of those names. I list below some of his misrepresentations and inaccuracies, with a few weblinks for the curious.
Pascal Bruckner speaks in the name of the Enlightenment, but he betrays its essential spirit. The Enlightenment believed in free expression, without taboos. Because I disagree - courteously, precisely and giving clear reasons - with the views of a woman of Somalian origin, Bruckner does not hesitate to imply that I am a racist (he calls me "an apostle of multiculturalism," then describes multiculturalism as a "racism of the anti-racists") and a sexist ("outmoded machismo", "the spirit of the inquisitors who saw devil-possessed witches in every woman too flamboyant for their tastes"). This is exactly the kind of blanket disqualification that he himself criticised in an article in Le Figaro entitled "Le chantage a l'Islamophobie," (reprinted from Figaro here) deploring the way any critic of Islam is (dis)qualified as an Islamophobe racist. Except that here he is the blackmailer. Voltaire would be ashamed of him.
Truly grotesque, to the point of self-parody, is this passage: "The positions of Ian Buruma and Timothy Garton Ash fall in with American and British policies (even if the two disapprove of these policies): the failure of George W. Bush and Tony Blair in their wars against terror also result from their focussing on military issues to the detriment of intellectual debate." Never mind that I have been an outspoken serial critic of the Bush (and Blair) approach on precisely this issue. For Bruckner, white is black and words mean what he wants them to mean. Objectively, comrades, TGA agrees with Bush. Izvestia under Stalin would have been proud of his dialectical argumentation.
Bruckner says I'm an "apostle of multiculturalism." Evidence, please? (For some of what I have written on this subject, see the texts accessible at the Guardian.)
He says I say Ayaan Hirsi Ali's attitude is "irresponsible". Where? (For my expressed admiration for the brave stand she has taken, see both the text of my New York Review essay and my article in the Guardian.)
He says I back up my argument with "the fact that this outspoken young woman belonged in her youth to the Muslim Brotherhood in Egypt." I don't, and I have no evidence that she did - in Kenya, where she then lived. What I say is "having in her youth been tempted by Islamist fundamentalism, under the influence of an inspiring schoolteacher." My source for this: Ayaan Hirsi Ali.
He suggests I construe a symmetry between her and Muhammad Bouyeri, the killer of Theo van Gogh. Nothing could be more ridiculous.
He says that "she - like the French philosophy professor Robert Redeker who has also been issued death threats on Islamicist websites - has to endure the ridicule of the high-minded idealists and armchair philosophers." Here is what I wrote in defence of Redeker.
As for "armchair philosophers," Ian Buruma makes the point that Buruma and I actually go and listen to the people we're writing about, while Bruckner theorises from his Parisian fauteuil. My New York Review article was based partly on an investigative reporting trip to the impoverished housing estates of Seine Saint-Denis, on the outskirts of Paris, as well as on extensive reading and checking my facts. If that is "Anglo-Saxon" I'm proud to be Anglo-Saxon. But I don't think it is. It's just elementary intellectual good practice.
Incidentally, I wonder how much time Pascal Bruckner has spent in the unhappy outskirts of his own city? Or does he merely deduce what he calls "the superiority of the French model" from first principles? It may not work in practice, but it works in theory, so that's alright.
He says my reporting "demonstrates a Francophobia worthy of Washington's Neocons." How? Where? For further evidence of my Francophobia, see my articles here, here and here.
The pity of all this is that there is a vital debate to be had here - one on which the future of free societies in Europe will depend. The truth, apparent to those of us who live in the reality-based community, is that neither the extreme version of live-and-let-die separatist multiculturalism that Ali saw and rightly criticised in Holland (and that has also been seen in some British cities) nor the secularist republican monoculturalism preached by Bruckner and (partly) practised in France have succeeded in enabling Muslim immigrants and their descendants to feel at home in Europe - let alone, to identify themselves as European citizens. Nor has the German, Spanish or Italian way. The serious debate is about which elements from each approach can best be combined to make that happen. And what else can we do in that direction, for example by telling a new European story - one about Europeans coming from very different pasts but heading towards a shared future based on common goals.
Having commented in my New York Review essay that "I regard it as a profound shame for Holland and Europe that we could not keep among us someone like Ayaan Hirsi Ali" I went on to suggest that her approach "is not showing the way forward for most Muslims in Europe, at least not for many years to come. A policy based on the expectation that millions of Muslims will so suddenly abandon the faith of their fathers and mothers is simply not realistic. If the message they hear from us is that the necessary condition for being European is to abandon their religion, then they will choose not to be European." I continue to insist that this is an obvious truth, and an important criticism of the position adopted by both Ali and Bruckner.
While defending the fundamentals of a free society, such as freedom of expression, with an iron will, we also need a large tolerance for cultural diversity, the essential insights of Isaiah Berlin's value pluralism, and an acknowledgment that religious believers can at the same time be reasonable persons and good citizens. In short: less Bruckner, more Pascal.
*
Timothy Garton Ash is Professor of European Studies in the University of Oxford and Isaiah Berlin Professorial Fellow at St Antony's College. His latest book is "Free World".
Tomado de:
http://www.signandsight.com/features/1166.html
Better Pascal than Pascal Bruckner
In the third contribution to a debate on multiculturalism and integration in Europe, Timothy Garton Ash joins Ian Buruma in reponding to the polemic by Pascal Bruckner.
While defending the fundamentals of a free society, such as freedom of expression, with an iron will, we also need a large tolerance for cultural diversity.
By Timothy Garton Ash
"Tous errent d'autant plus dangereusement qu'ils suivent chacun une vérité, leur faute n'est pas de suivre une fausseté, mais de ne pas suivre une autre vérité." Pascal, Pensées
Pascal Bruckner is the intellectual equivalent of a drunk meandering down the road, arguing loudly with some imaginary enemies. He calls these enemies "Timothy Garton Ash" and "Ian Buruma" but they have very little to do with the real writers of those names. I list below some of his misrepresentations and inaccuracies, with a few weblinks for the curious.
Pascal Bruckner speaks in the name of the Enlightenment, but he betrays its essential spirit. The Enlightenment believed in free expression, without taboos. Because I disagree - courteously, precisely and giving clear reasons - with the views of a woman of Somalian origin, Bruckner does not hesitate to imply that I am a racist (he calls me "an apostle of multiculturalism," then describes multiculturalism as a "racism of the anti-racists") and a sexist ("outmoded machismo", "the spirit of the inquisitors who saw devil-possessed witches in every woman too flamboyant for their tastes"). This is exactly the kind of blanket disqualification that he himself criticised in an article in Le Figaro entitled "Le chantage a l'Islamophobie," (reprinted from Figaro here) deploring the way any critic of Islam is (dis)qualified as an Islamophobe racist. Except that here he is the blackmailer. Voltaire would be ashamed of him.
Truly grotesque, to the point of self-parody, is this passage: "The positions of Ian Buruma and Timothy Garton Ash fall in with American and British policies (even if the two disapprove of these policies): the failure of George W. Bush and Tony Blair in their wars against terror also result from their focussing on military issues to the detriment of intellectual debate." Never mind that I have been an outspoken serial critic of the Bush (and Blair) approach on precisely this issue. For Bruckner, white is black and words mean what he wants them to mean. Objectively, comrades, TGA agrees with Bush. Izvestia under Stalin would have been proud of his dialectical argumentation.
Bruckner says I'm an "apostle of multiculturalism." Evidence, please? (For some of what I have written on this subject, see the texts accessible at the Guardian.)
He says I say Ayaan Hirsi Ali's attitude is "irresponsible". Where? (For my expressed admiration for the brave stand she has taken, see both the text of my New York Review essay and my article in the Guardian.)
He says I back up my argument with "the fact that this outspoken young woman belonged in her youth to the Muslim Brotherhood in Egypt." I don't, and I have no evidence that she did - in Kenya, where she then lived. What I say is "having in her youth been tempted by Islamist fundamentalism, under the influence of an inspiring schoolteacher." My source for this: Ayaan Hirsi Ali.
He suggests I construe a symmetry between her and Muhammad Bouyeri, the killer of Theo van Gogh. Nothing could be more ridiculous.
He says that "she - like the French philosophy professor Robert Redeker who has also been issued death threats on Islamicist websites - has to endure the ridicule of the high-minded idealists and armchair philosophers." Here is what I wrote in defence of Redeker.
As for "armchair philosophers," Ian Buruma makes the point that Buruma and I actually go and listen to the people we're writing about, while Bruckner theorises from his Parisian fauteuil. My New York Review article was based partly on an investigative reporting trip to the impoverished housing estates of Seine Saint-Denis, on the outskirts of Paris, as well as on extensive reading and checking my facts. If that is "Anglo-Saxon" I'm proud to be Anglo-Saxon. But I don't think it is. It's just elementary intellectual good practice.
Incidentally, I wonder how much time Pascal Bruckner has spent in the unhappy outskirts of his own city? Or does he merely deduce what he calls "the superiority of the French model" from first principles? It may not work in practice, but it works in theory, so that's alright.
He says my reporting "demonstrates a Francophobia worthy of Washington's Neocons." How? Where? For further evidence of my Francophobia, see my articles here, here and here.
The pity of all this is that there is a vital debate to be had here - one on which the future of free societies in Europe will depend. The truth, apparent to those of us who live in the reality-based community, is that neither the extreme version of live-and-let-die separatist multiculturalism that Ali saw and rightly criticised in Holland (and that has also been seen in some British cities) nor the secularist republican monoculturalism preached by Bruckner and (partly) practised in France have succeeded in enabling Muslim immigrants and their descendants to feel at home in Europe - let alone, to identify themselves as European citizens. Nor has the German, Spanish or Italian way. The serious debate is about which elements from each approach can best be combined to make that happen. And what else can we do in that direction, for example by telling a new European story - one about Europeans coming from very different pasts but heading towards a shared future based on common goals.
Having commented in my New York Review essay that "I regard it as a profound shame for Holland and Europe that we could not keep among us someone like Ayaan Hirsi Ali" I went on to suggest that her approach "is not showing the way forward for most Muslims in Europe, at least not for many years to come. A policy based on the expectation that millions of Muslims will so suddenly abandon the faith of their fathers and mothers is simply not realistic. If the message they hear from us is that the necessary condition for being European is to abandon their religion, then they will choose not to be European." I continue to insist that this is an obvious truth, and an important criticism of the position adopted by both Ali and Bruckner.
While defending the fundamentals of a free society, such as freedom of expression, with an iron will, we also need a large tolerance for cultural diversity, the essential insights of Isaiah Berlin's value pluralism, and an acknowledgment that religious believers can at the same time be reasonable persons and good citizens. In short: less Bruckner, more Pascal.
*
Timothy Garton Ash is Professor of European Studies in the University of Oxford and Isaiah Berlin Professorial Fellow at St Antony's College. His latest book is "Free World".
Tomado de:
http://www.signandsight.com/features/1166.html
Así se trabaja en google...
¿cuánto se parece tu ambiente de trabajo? ¿Cuánto se promueve la creatividad? Tomado de El País, del 21 de enero.
Estos hombres y mujeres gestionan la maquinaria que atiende unos 1.000 millones de consultas diarias. Entramos en Googleplex, el cerebro desde el que se gestiona el buscador más influyente de Internet. Un enorme centro de poder que factura en torno a 10.000 millones de dólares anuales y donde no hay horarios, los empleados van en patinete y el secretismo es la norma.
¿Qué hay dentro de la mente de un googler?, pregunta uno de los ingenieros de la compañía. Sus compañeros empiezan a responder: Ilusión. Sorpresa. Cambio. Indiferencia. Un plan B. Más ilusión. Las opiniones aparecen pintarrajeadas en un tablero de ideas; así es como llaman internamente a las decenas de pizarras que hay por todo Googleplex, la sede central de Google, en plena California. Las pizarras reflejan las ideas, ilusiones, bromas e inquietudes de 3.000 cerebros que están detrás del creciente éxito e influencia de la compañía más importante de Internet.
Son los ingenieros informáticos más brillantes del mundo. Son también los que más dinero ganan, los que mejor comen, los que más se divierten y los que más fácilmente pueden dedicarse a explorar sus propios intereses dentro de su tiempo de trabajo. Pero son también los que más han tardado en conseguir su empleo (han tenido que pasar hasta ocho entrevistas) y los que más sufren la presión de tener que innovar a cada minuto. Google no parece querer ostentar cada día el récord mundial en lanzamiento de productos, así que trabajar aquí exige tener el cerebro en marcha en todo momento, incluido ese que uno aprovecha para aislarse hasta de los propios pensamientos. En los aseos de Google hay ejercicios matemáticos colgados de las puertas. Ni siquiera entonces los ingenieros de Google dejan de pensar.
Atraemos a mucha gente inteligente, confirma Eric Schmidt, el presidente de la compañía. Google, explica, contrata a unas cien personas a la semana; la única manera de alimentar la maquinaria de una compañía que, según Deloitte, es la que más rápido ha crecido en la historia: sus ingresos han aumentado un 437% en cinco años: desde los apenas 200.000 dólares que facturaba en 1999 hasta los más de 961 millones de 2003. Dan Farber, editor de la prestigiosa publicación tecnológica Cnet, explica: Google experimenta una fase de hipercrecimiento. Es la evolución natural de una empresa que tiene un éxito constante, el liderazgo en el mercado más dinámico del mundo [Internet] y la confianza interna, la absoluta creencia, de que puede tener éxito en todo lo que intente.
Google trabaja en 112 países, pero el corazón de todo su negocio o mejor, su cerebro está en Mountain View, en pleno Silicon Valley, la meca tecnológica mundial. Googleplex no es una ciudad, ni siquiera un parque tecnológico. Es un conjunto de edificios situados a cierta distancia, que los googlers recorren a pie, en bicicleta o en patinete. El campus está a una hora en tren de San Francisco, y a un tiempo indefinido en coche, así que, para que sus empleados aprovechen productivamente los atascos, Google ha puesto a su disposición varios autobuses gratuitos que realizan diariamente el recorrido entre la ciudad y la empresa. En los autobuses hay acceso inalámbrico a Internet. Los ingenieros pueden de ese modo usar sus ordenadores portátiles para trabajar mientras se desplazan al trabajo o vuelven a sus hogares. Ya no pueden perder el tiempo ni en los baños ni en los atascos.
Tampoco en las cafeterías. Dicen que Google sirve las mejores comidas de todo Silicon Valley, cortesía de su primer cocinero, Charlie Ayers, antiguo chef de Grateful Dead. Según explica Ayers en el libro Google, de David A. Vise, los fundadores de la compañía, Larry Page y Sergey Brin, querían que sus trabajadores fueran productivos y no perdieran tiempo al salir de la empresa para comer, así que le pidieron que las comidas fueran sanas, variadas y sabrosas. Lo son. Hay una cocina en cada planta de cada edificio, con bebidas, fruta fresca y tentempiés. Todo gratis. Y hay 11 cafeterías, entre ellas una de comida orgánica, donde todo lo que se consume ha sido cultivado allí. Es parte de su declaración culinaria de intenciones, que luce en las paredes: la comida será fresca, se usarán distribuidores locales, y se animará la creatividad de los cocineros.
Google tiene también una declaración de intenciones: organizar la información, y hacer que sea accesible desde cualquier lugar. Puede parecer simple y hasta naif, pero la frase resume toda la estrategia de este buscador, el primero de la Red, que atiende unos mil millones de peticiones al día. Es la idea que llevó a dos jóvenes universitarios a montar un buscador de Internet que funcionara de verdad.
Louis Monier, creador del buscador Altavista, el líder hasta que apareció Google, trabaja para su antigua rival. Y explica: Buscar es una actividad central en Internet, está en su mismo origen. Pero buscar es un término muy simple para describir una actividad muy complicada. Pongamos que un internauta introduce la palabra Saturno en su buscador. Espera que sepa discernir si se habla de un planeta o una marca de coches, si busca comprar o vender, quiere documentos o imágenes. Antes de Google, además, los buscadores se limitaban a organizar los resultados por el número de apariciones de la palabra en una página, y no por la importancia de ésta.
Los fundadores de Google investigaron cómo convertir la relevancia de una web en un algoritmo matemático. Volviendo al ejemplo, si uno busca datos sobre el coche Saturno, lo más probable es que quiera, en primer lugar, información oficial de la compañía, y no las miles de páginas que mencionan el planeta. Brin y Page decidieron que la mejor manera de determinar si una página era relevante para una búsqueda era premiar el número de veces que era enlazada por otra. Es probable, seguía el razonamiento, que las críticas o artículos que hablan del Saturno contengan enlaces a la página principal de la compañía, así que ésa es la más importante para el usuario. Fue la primera vez que un buscador introducía relevancia social además de conceptos tecnológicos.
Brin y Page convirtieron su idea en la patente 6.285.999 y, como fanáticos de las matemáticas, dedicaron su nombre al número que representa un 1 seguido por 100 ceros, aunque lo deletrearon mal, es googol en vez de google. Cuando se dieron cuenta, ya era tarde. La idea era un éxito total. El buscador funcionaba a la perfección, y la página era blanca, limpia, clara. Se cargaba a toda velocidad, en unos tiempos en que Internet andaba en taca-taca. Prescindía de publicidad (sólo después decidió insertar anuncios, siempre separados de la información) y funcionaba muy bien. Era una idea de ingenieros hecha para ingenieros cuyo secreto es que era tan simple y potente que los propios ingenieros empezaron a recomendárselo a sus madres. Miguel Cuesta, que edita desde hace cuatro años un blog dedicado por entero a Google (http://google.dirson.com), explica: No fue necesario ni un centavo para darlo a conocer. El boca a boca de los usuarios fue la única herramienta de marketing y la principal garantía de su éxito. Ese éxito se ha traducido en 380 millones de usuarios al mes, 9.000 millones de dólares en ventas y un valor en Bolsa de 145.000 millones.
El texto completo en:
http://martintanaka1.blogspot.com/2007/02/as-se-trabaja-en-google.html
Tomado de:
http://www.elpais.com/articulo/portada/Planeta/Google/elpepusoceps/20070121elpepspor_6/Tes
Estos hombres y mujeres gestionan la maquinaria que atiende unos 1.000 millones de consultas diarias. Entramos en Googleplex, el cerebro desde el que se gestiona el buscador más influyente de Internet. Un enorme centro de poder que factura en torno a 10.000 millones de dólares anuales y donde no hay horarios, los empleados van en patinete y el secretismo es la norma.
¿Qué hay dentro de la mente de un googler?, pregunta uno de los ingenieros de la compañía. Sus compañeros empiezan a responder: Ilusión. Sorpresa. Cambio. Indiferencia. Un plan B. Más ilusión. Las opiniones aparecen pintarrajeadas en un tablero de ideas; así es como llaman internamente a las decenas de pizarras que hay por todo Googleplex, la sede central de Google, en plena California. Las pizarras reflejan las ideas, ilusiones, bromas e inquietudes de 3.000 cerebros que están detrás del creciente éxito e influencia de la compañía más importante de Internet.
Son los ingenieros informáticos más brillantes del mundo. Son también los que más dinero ganan, los que mejor comen, los que más se divierten y los que más fácilmente pueden dedicarse a explorar sus propios intereses dentro de su tiempo de trabajo. Pero son también los que más han tardado en conseguir su empleo (han tenido que pasar hasta ocho entrevistas) y los que más sufren la presión de tener que innovar a cada minuto. Google no parece querer ostentar cada día el récord mundial en lanzamiento de productos, así que trabajar aquí exige tener el cerebro en marcha en todo momento, incluido ese que uno aprovecha para aislarse hasta de los propios pensamientos. En los aseos de Google hay ejercicios matemáticos colgados de las puertas. Ni siquiera entonces los ingenieros de Google dejan de pensar.
Atraemos a mucha gente inteligente, confirma Eric Schmidt, el presidente de la compañía. Google, explica, contrata a unas cien personas a la semana; la única manera de alimentar la maquinaria de una compañía que, según Deloitte, es la que más rápido ha crecido en la historia: sus ingresos han aumentado un 437% en cinco años: desde los apenas 200.000 dólares que facturaba en 1999 hasta los más de 961 millones de 2003. Dan Farber, editor de la prestigiosa publicación tecnológica Cnet, explica: Google experimenta una fase de hipercrecimiento. Es la evolución natural de una empresa que tiene un éxito constante, el liderazgo en el mercado más dinámico del mundo [Internet] y la confianza interna, la absoluta creencia, de que puede tener éxito en todo lo que intente.
Google trabaja en 112 países, pero el corazón de todo su negocio o mejor, su cerebro está en Mountain View, en pleno Silicon Valley, la meca tecnológica mundial. Googleplex no es una ciudad, ni siquiera un parque tecnológico. Es un conjunto de edificios situados a cierta distancia, que los googlers recorren a pie, en bicicleta o en patinete. El campus está a una hora en tren de San Francisco, y a un tiempo indefinido en coche, así que, para que sus empleados aprovechen productivamente los atascos, Google ha puesto a su disposición varios autobuses gratuitos que realizan diariamente el recorrido entre la ciudad y la empresa. En los autobuses hay acceso inalámbrico a Internet. Los ingenieros pueden de ese modo usar sus ordenadores portátiles para trabajar mientras se desplazan al trabajo o vuelven a sus hogares. Ya no pueden perder el tiempo ni en los baños ni en los atascos.
Tampoco en las cafeterías. Dicen que Google sirve las mejores comidas de todo Silicon Valley, cortesía de su primer cocinero, Charlie Ayers, antiguo chef de Grateful Dead. Según explica Ayers en el libro Google, de David A. Vise, los fundadores de la compañía, Larry Page y Sergey Brin, querían que sus trabajadores fueran productivos y no perdieran tiempo al salir de la empresa para comer, así que le pidieron que las comidas fueran sanas, variadas y sabrosas. Lo son. Hay una cocina en cada planta de cada edificio, con bebidas, fruta fresca y tentempiés. Todo gratis. Y hay 11 cafeterías, entre ellas una de comida orgánica, donde todo lo que se consume ha sido cultivado allí. Es parte de su declaración culinaria de intenciones, que luce en las paredes: la comida será fresca, se usarán distribuidores locales, y se animará la creatividad de los cocineros.
Google tiene también una declaración de intenciones: organizar la información, y hacer que sea accesible desde cualquier lugar. Puede parecer simple y hasta naif, pero la frase resume toda la estrategia de este buscador, el primero de la Red, que atiende unos mil millones de peticiones al día. Es la idea que llevó a dos jóvenes universitarios a montar un buscador de Internet que funcionara de verdad.
Louis Monier, creador del buscador Altavista, el líder hasta que apareció Google, trabaja para su antigua rival. Y explica: Buscar es una actividad central en Internet, está en su mismo origen. Pero buscar es un término muy simple para describir una actividad muy complicada. Pongamos que un internauta introduce la palabra Saturno en su buscador. Espera que sepa discernir si se habla de un planeta o una marca de coches, si busca comprar o vender, quiere documentos o imágenes. Antes de Google, además, los buscadores se limitaban a organizar los resultados por el número de apariciones de la palabra en una página, y no por la importancia de ésta.
Los fundadores de Google investigaron cómo convertir la relevancia de una web en un algoritmo matemático. Volviendo al ejemplo, si uno busca datos sobre el coche Saturno, lo más probable es que quiera, en primer lugar, información oficial de la compañía, y no las miles de páginas que mencionan el planeta. Brin y Page decidieron que la mejor manera de determinar si una página era relevante para una búsqueda era premiar el número de veces que era enlazada por otra. Es probable, seguía el razonamiento, que las críticas o artículos que hablan del Saturno contengan enlaces a la página principal de la compañía, así que ésa es la más importante para el usuario. Fue la primera vez que un buscador introducía relevancia social además de conceptos tecnológicos.
Brin y Page convirtieron su idea en la patente 6.285.999 y, como fanáticos de las matemáticas, dedicaron su nombre al número que representa un 1 seguido por 100 ceros, aunque lo deletrearon mal, es googol en vez de google. Cuando se dieron cuenta, ya era tarde. La idea era un éxito total. El buscador funcionaba a la perfección, y la página era blanca, limpia, clara. Se cargaba a toda velocidad, en unos tiempos en que Internet andaba en taca-taca. Prescindía de publicidad (sólo después decidió insertar anuncios, siempre separados de la información) y funcionaba muy bien. Era una idea de ingenieros hecha para ingenieros cuyo secreto es que era tan simple y potente que los propios ingenieros empezaron a recomendárselo a sus madres. Miguel Cuesta, que edita desde hace cuatro años un blog dedicado por entero a Google (http://google.dirson.com), explica: No fue necesario ni un centavo para darlo a conocer. El boca a boca de los usuarios fue la única herramienta de marketing y la principal garantía de su éxito. Ese éxito se ha traducido en 380 millones de usuarios al mes, 9.000 millones de dólares en ventas y un valor en Bolsa de 145.000 millones.
El texto completo en:
http://martintanaka1.blogspot.com/2007/02/as-se-trabaja-en-google.html
Tomado de:
http://www.elpais.com/articulo/portada/Planeta/Google/elpepusoceps/20070121elpepspor_6/Tes
jueves 1 de febrero de 2007
Entrevista a David Held

David Held - The model is the Velvet revolutions not the war in Iraq (01/07/2007)
Progressive politics need to retain some core values but at the same time address the modern agenda of human rights, gender issues, and environmental problems. Centre –left political forces and civil society movements ought to be effective in bridging the divide between principle and policy.
An interview to Panos Papoulias for Re-Public
Globalization is here to stay
Panos Papoulias: In one of your recent works, The Global Covenant, you speak of the need of reform in the process of globalisation. Which are, in your opinion, the main directions towards which this reform should be targeted?
David Held: Well, there have been two main currents of thought about globalisation. The first is the conventional and well-known neoliberal position, which essentially argues that markets are the key drivers of reform and development. Most of the dominant advocates and most of the dominant institutions of the international order create and sustain rules to enhance that project. On the other side, there are those who argue that the problem is neoliberal globalisation and globalisation itself and we need more local and national solutions to our futures.
I take the position which is neither one nor the other. I think that they are deep problems in the neoliberal version of globalisation, but I also think that globalisation is here to stay. The world has become more interconnected, the IT revolution and the internet are driving new forms of human communication. This is reshaping not just communications themselves, but the nature of doing business, the nature of doing politics; they change the infrastructure of social and economic development. So, I think that underneath the discussion about the future of globalisation today we need to separate various things: that the increasing interconnectedness of the world is here to stay, the question of what should it be is what is at stake.
I think that the neoliberal solution has failed, that is market fundamentalism, on the one side, and the forces of anti-globalisation movements, on the other, do not have a serious answer to the problems of global interconnectedness and to the fact that increasingly the fate and fortunes of each and every country on crucial things –from trade rules to environmental rules- cannot be dealt with local or national solutions.
Is civil society progressive?
PP: You have briefly referred to the shortcomings of the anti-globalisation movements in terms of their response to the issues that stem from the increased level of global interconnectedness. Would you care to elaborate further on the role of social movements in relation to global reform?
DH: I take the view that you can not assume that global movements are necessarily noble or wise; they have to show that in the nature of their politics and in the nature of the work they do. In the United States you can find endless social groups in favour of abortion and just as many against abortion; they are all of them organizations of civil society but not all of them are progressive. The progressive nature of civil society is something that needs to be thought about independently, to some extent, of the movements themselves.
To answer your question generally, I think that in the last 20 to 30 years, beginning with changes in environmental politics driven by the green movements all the way forward to the birth of movements around globalisation, social movements have been tremendously important in putting pressure to change the globalisation agenda, to move it away from the neoliberal model, to press for greater democratisation and accountability of global processes and also national institutions, and have put new issues on the agenda in quite fundamental forms. However, many of these movements act in isolation of each other. There is OXFAM at the forefront of debates about trade, debt, and even poverty. There are the Medicins sans Frontiers doing fantastic work around health and health delivery, and so on. Many multiple groups are doing important work, shifting the agenda on the ground as well as more globally.
We have seen in the last 20 to 30 years a breakthrough of social movements that have shifted the agenda from trade and debt to the environment, sustainability, poverty, and so on. It is the role of intellectuals, of political parties, and so on to discuss this agenda, not simply to accept it just because it has come out of civil society. In other words, we also need to know what makes some contributions of civil society progressive and others not.
The challenges of the centre-left
PP: What would you consider then to be the essence of a progressive civil society or progressivism in politics?
DH: The essence of progressivism today has at its core key principles of global justice, key principles of democracy and accountability, key concerns with the environment and sustainability. It also acknowledges that markets are here to stay but need to be embedded in new kinds of rules. We must accept that if we were to push that agenda successfully we also have to recognise that the dominant powers of the world are not just going to accept it, unless it can also speak to some of their concerns, which are security issues, not just terrorism but also the problem of rogue states and nuclear proliferation. These sorts of issues are not popular in the centre-left. It seems to me that in order for progressivism to meet the challenges of governance, it needs to articulate the concerns of civil society, but also to tackle the conventional agenda. You would not convince the electorate that the centre-left has a competent answer to the questions of governance unless it can infuse its values into these big challenges.
PP: Would you say that the centre-left embodies ideas of what the left used to be 30-40 years ago?
DH: We have to always remember that the left was never embodied in a single, coherent voice and just as much today there are many voices in the centre-left. To some extent that is a good thing: the problem of the interpretation of the world is so complex that there is room for different judgments and positions.
The centre-left needs to be democratic, it needs to be tolerant, it needs to be pluralist, it needs to be open to alternative views. But, what marks it out as opposed to the centre-right is a commitment to certain core values. In my view those core values are some of the traditional values of socialism, but also a set of values that socialism did not properly understand or articulate. It seems to me that Marxist and some other socialist positions just got bits of modern politics wrong. They didn’t understand the state: they thought the state would wither away. They didn’t understand the nature of modern electorates, which are much more diffused and much more fragmented. They didn’t understand the problem of rights and liberties.
Progressive politics need to retain some core values but at the same time address the modern agenda of human rights, gender issues, and environmental problems. Centre –left political forces and civil society movements ought to be effective in bridging the divide between principle and policy.
An interview to Panos Papoulias for Re-Public
Globalization is here to stay
Panos Papoulias: In one of your recent works, The Global Covenant, you speak of the need of reform in the process of globalisation. Which are, in your opinion, the main directions towards which this reform should be targeted?
David Held: Well, there have been two main currents of thought about globalisation. The first is the conventional and well-known neoliberal position, which essentially argues that markets are the key drivers of reform and development. Most of the dominant advocates and most of the dominant institutions of the international order create and sustain rules to enhance that project. On the other side, there are those who argue that the problem is neoliberal globalisation and globalisation itself and we need more local and national solutions to our futures.
I take the position which is neither one nor the other. I think that they are deep problems in the neoliberal version of globalisation, but I also think that globalisation is here to stay. The world has become more interconnected, the IT revolution and the internet are driving new forms of human communication. This is reshaping not just communications themselves, but the nature of doing business, the nature of doing politics; they change the infrastructure of social and economic development. So, I think that underneath the discussion about the future of globalisation today we need to separate various things: that the increasing interconnectedness of the world is here to stay, the question of what should it be is what is at stake.
I think that the neoliberal solution has failed, that is market fundamentalism, on the one side, and the forces of anti-globalisation movements, on the other, do not have a serious answer to the problems of global interconnectedness and to the fact that increasingly the fate and fortunes of each and every country on crucial things –from trade rules to environmental rules- cannot be dealt with local or national solutions.
Is civil society progressive?
PP: You have briefly referred to the shortcomings of the anti-globalisation movements in terms of their response to the issues that stem from the increased level of global interconnectedness. Would you care to elaborate further on the role of social movements in relation to global reform?
DH: I take the view that you can not assume that global movements are necessarily noble or wise; they have to show that in the nature of their politics and in the nature of the work they do. In the United States you can find endless social groups in favour of abortion and just as many against abortion; they are all of them organizations of civil society but not all of them are progressive. The progressive nature of civil society is something that needs to be thought about independently, to some extent, of the movements themselves.
To answer your question generally, I think that in the last 20 to 30 years, beginning with changes in environmental politics driven by the green movements all the way forward to the birth of movements around globalisation, social movements have been tremendously important in putting pressure to change the globalisation agenda, to move it away from the neoliberal model, to press for greater democratisation and accountability of global processes and also national institutions, and have put new issues on the agenda in quite fundamental forms. However, many of these movements act in isolation of each other. There is OXFAM at the forefront of debates about trade, debt, and even poverty. There are the Medicins sans Frontiers doing fantastic work around health and health delivery, and so on. Many multiple groups are doing important work, shifting the agenda on the ground as well as more globally.
We have seen in the last 20 to 30 years a breakthrough of social movements that have shifted the agenda from trade and debt to the environment, sustainability, poverty, and so on. It is the role of intellectuals, of political parties, and so on to discuss this agenda, not simply to accept it just because it has come out of civil society. In other words, we also need to know what makes some contributions of civil society progressive and others not.
The challenges of the centre-left
PP: What would you consider then to be the essence of a progressive civil society or progressivism in politics?
DH: The essence of progressivism today has at its core key principles of global justice, key principles of democracy and accountability, key concerns with the environment and sustainability. It also acknowledges that markets are here to stay but need to be embedded in new kinds of rules. We must accept that if we were to push that agenda successfully we also have to recognise that the dominant powers of the world are not just going to accept it, unless it can also speak to some of their concerns, which are security issues, not just terrorism but also the problem of rogue states and nuclear proliferation. These sorts of issues are not popular in the centre-left. It seems to me that in order for progressivism to meet the challenges of governance, it needs to articulate the concerns of civil society, but also to tackle the conventional agenda. You would not convince the electorate that the centre-left has a competent answer to the questions of governance unless it can infuse its values into these big challenges.
PP: Would you say that the centre-left embodies ideas of what the left used to be 30-40 years ago?
DH: We have to always remember that the left was never embodied in a single, coherent voice and just as much today there are many voices in the centre-left. To some extent that is a good thing: the problem of the interpretation of the world is so complex that there is room for different judgments and positions.
The centre-left needs to be democratic, it needs to be tolerant, it needs to be pluralist, it needs to be open to alternative views. But, what marks it out as opposed to the centre-right is a commitment to certain core values. In my view those core values are some of the traditional values of socialism, but also a set of values that socialism did not properly understand or articulate. It seems to me that Marxist and some other socialist positions just got bits of modern politics wrong. They didn’t understand the state: they thought the state would wither away. They didn’t understand the nature of modern electorates, which are much more diffused and much more fragmented. They didn’t understand the problem of rights and liberties.
So, today the centre-left needs to take the classical concerns of social justice and emancipation at its heart. But, today that agenda needs to be articulated together with the human rights regime, with gender concerns, with environmental sustainability, and a whole range of issues which were not part of the traditional left. To translate the key values of a progressive centre-left into public policy means very hard policy thinking and policy work. It’s not enough anymore for the centre-left to be merely critical and sceptical, it has to articulate a policy that is plausible, feasible, and practical.
PP: You are talking about a mixture of ethical ontology, political ideology, and pragmatism?
DH: Yes, but pragmatism does not have to be a surrender to what we have. That is why I am fiercely critical in all of my work of two sets of policy choices which have shaped the nature of globalisation in recent times: the Washington consensus, on the one side, and the Washington security doctrine, on the other. These are pernicious policy packages; both, it seems to me, rest on misunderstandings of the world as we know it, both can be shown on the basis of evidence to produce counter-productive results.
PP: You are talking about a mixture of ethical ontology, political ideology, and pragmatism?
DH: Yes, but pragmatism does not have to be a surrender to what we have. That is why I am fiercely critical in all of my work of two sets of policy choices which have shaped the nature of globalisation in recent times: the Washington consensus, on the one side, and the Washington security doctrine, on the other. These are pernicious policy packages; both, it seems to me, rest on misunderstandings of the world as we know it, both can be shown on the basis of evidence to produce counter-productive results.
La entrevista completa en: http://www.re-public.gr/en/?p=26
Último número de la Revista de Ciencia Política

del Instituto de Ciencia Política, de la Universidad Católica de Chile. Excelente, como siempre.
ARTÍCULOS
Los procesos de “presupuesto participativo” en América Latina: éxito, fracaso y cambio
Goldfrank, Benjamin. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 03-28.
http://www.puc.cl/icp/revista/pdf/rev262/1GOLDFRANK.pdf
¿Hacia una comunidad regional de seguridad? Las Fuerzas Armadas en la percepción de las elites parlamentarias en Argentina, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay
Fuchs, Ruth. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 29-52.
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‘Path-Dependency’, instituciones políticas y reformas electorales en perspectiva comparada
Marenco, André. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 53-75.
http://www.puc.cl/icp/revista/pdf/rev262/3MARENCO.pdf
Democracia Cristiana y Concertación: los casos de Chile, Italia y Alemania
Walker, Ignacio y Andrés Jouannet. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 77-96.
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El dispar desenlace de la crisis económica en Argentina y Uruguay (2001-2002): una explicación desde la teoría de las prospectivas
Rosenblatt, Fernando. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 97-119.
http://www.puc.cl/icp/revista/pdf/rev262/5ROSENBLATT.pdf
DOSSIER- HANNAH ARENDT
Introduction: Hannah Arendt’s Legacy at 100 Years of Her Birth
Forti, Simona. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 121-123.
http://www.puc.cl/icp/revista/pdf/rev262/6SFORTI.pdf
The Productivity of Power: Hannah Arendt’s Renewal of the Classical Concept of Politics
Brunkhorst, Hauke. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 125-135.
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Natality and Biopolitics in Hannah Arendt
Vatter, Miguel. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 137-159.
http://www.puc.cl/icp/revista/pdf/rev262/8VATTER.pdf
Memory and Promise in Arendt and Nietzsche
Lemm, Vanessa. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 161-173.
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ESTUDIOS
Los tecnócratas y la política en Chile: pasado y presente
Silva, Patricio. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 175- 190.
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Descentralización y democracia en Chile: análisis sobre la participación ciudadana en el presupuesto participativo y el plan de desarrollo comunal
Montecinos, Egon. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 191-208.
http://www.puc.cl/icp/revista/pdf/rev262/11MONTECINOS.pdf
Sistemas electorales y estilos de campaña: los diputados panameños y el voto personalista
Guevara Mann, Carlos. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 209-230. http://www.puc.cl/icp/revista/pdf/rev262/12GUEVARA.pdf
VERBATIM
Democratización: avances y retrocesos en América Latina
Hagopian, Frances. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 231-239.
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RECENSIONES
Barnett, Michael y Martha Finnemore.
Rules for the World. Internacional Organizations in Global Politics
Oyarzún, Lorena. 2006. Revista de Ciencia Política 26 (2): 241-244.
http://www.puc.cl/icp/revista/pdf/rev262/14OYARZUN.pdf
Pueden bajarse todos los artículos en:
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