lunes, 13 de agosto de 2007

Racismo, discriminación, democratización

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En los últimos días he estado comentando sobre temas relacionados al racismo y la discriminación en nuestro país. Se me quedaron algunas cosas por decir, que propongo a manera de hipótesis muy iniciales, para seguirlas pensando y trabajando. Con esto termino por ahora con este asunto, para no hacer monotemático a este blog...

Venimos de una tradición histórica racista, qué duda cabe. Sin embargo, las cosas nunca fueron tan esquemáticas como alguna gente piensa: algo que es totalmente equivocado es caer en cierto sentido común, en el que caen muchos extranjeros bien intencionados, que es pensar que en el Perú hay 500 años de opresión de una población indígena mayoritaria por una minoría blanca. En realidad, ni la población indígena ni la población blanca fueron homogéneas en el Perú; y siempre hubo alianzas variables entre sectores sectores indígenas y sectores blancos y criollos. Más adelante, tendremos que tanto a lo largo de la colonia, como durante la república, hubo una legislación que protegió a la población indígena, así como procesos que favorecieron una integración y un mestizaje, más que en otras latitudes. Así, hasta mediados del siglo XIX existía una élite indígena relativamente fuerte, próspera, con poder, integrada a circuitos económicos dinámicos. Recién es hacia finales del siglo XIX que se da esa imagen de un mundo indígena rural débil, inerme, explotado, olvidado, por las élites criollas-oligárquicas. Estos temas han sido estudiados muy bien por la historiadora Cecilia Méndez, por ejemplo. Les recomiendo ver, entre otras cosas:

"Incas sí, indios no: Apuntes para el estudio del nacionalismo criollo en el Perú". IEP, Lima, 1996. (Documento de Trabajo N° 56)

http://www.cholonautas.edu.pe/modulo/upload/Mendez.pdf

"Las paradojas del autoritarismo: ejército, campesinado y etnicidad en el Perú, siglo XIX al XX". En: Iconos, Revista de Ciencias Sociales no. 26. FLACSO, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, Sede Quito. Septiembre 2006. pp. 17-34.

http://bibliotecavirtual.clacso.org.ar/ar/libros/ecuador/flacso/iconos/iconos26/mendez1.pdf

Pero luego, tenemos que en el siglo XX, desde la década de los años cuarenta, ocurrió una rebelión popular, expresada en la migración, que cuestionó la exclusión del indígena y del mestizaje criollo, que democratiza el país a través de lo que Quijano llamó "cholificación", una nueva forma de mestizaje, más inclusivo. Ciertamente se trató de una estrategia defensiva, no fue por el lado de la reivindicación de la identidad indígena, pero se trató de un mestizaje más inclusivo que el propuesto por las élites. Sobre estos temas recomiendo que vean "Las sociedades interculturales: un desafío para el siglo XXI", de Fernando García, coordinador, FLACSO Quito, 2000, especialmente el trabajo de Sinesio López, referido al caso peruano. Este proceso de democratización "chola" tuvo su punto político más alto en las reformas del Gral. Velasco.

http://www.flacso.org.ec/docs/sasocintercul.pdf

Yo soy de los que piensa que durante las últimas décadas el cambio cultural y las actitudes en cuanto al tema racial han sufrido una revolución, básicamente porque "los de abajo" ya no aceptan más la autoridad de "los de arriba". Ya he comentado sobre esto anteriormente:

http://martintanaka.blogspot.com/2007/02/sobre-la-persistencia-del-racismo-y-la.html

Algo nuevo que quisiera añadir es una idea que de alguna manera me viene sugerida por Cecilia Méndez, también de un post anterior:

http://martintanaka.blogspot.com/2007/08/sobre-racismo-y-democratizacin-cecilia.html

Esta democratización chola, siguió avanzando, con dificultades, en medio de las múltiples crisis y la violencia que nos tocó vivir en la década de los años 80. En los últimos años, sin embargo, perdió algo de su filo democratizador, y tenemos así una democratización que siguió pero de manera caótica, medio achorada, de un futuro incierto.

Pero desde entonces, algunos sectores de las élites han iniciado una suerte de "reacción": que prospera en un contexto de derrota de Sendero Luminoso (ojo que tanto Sendero como algunos miembros del ejército masacran a población rural de origen indígena); más adelante, de desaparición de la izquierda, de consolidación del sentido común del fujimorismo, de hegemonía de la sociedad "neoliberal", de predominio del mercado, de crecimiento económico y relativa prosperidad para algunos sectores.

Así, han ido surgiendo nuevas formas de discriminación, que no son abiertamente racistas, pero que nos remiten a esa tradición. Las nuevas tienen que ver más con factores sociales y económicos, dentro de las cuales entran también elementos como la moda, la cultura, el "buen gusto", etc. Expresan el sentir de élites que no se reconocen en el país, en un ambiente de prosperidad en el que se sienten "seguros". Aunque se asustaron un poco con Humala.

Por esto, lo del "operativo empleada audaz", el cierre temporal de "Café del Mar", las denuncias por discriminación en "La Sede", el debate sobre el afiche del festival de cine de la PUC, etc., a pesar de que nos remiten a espacios de élite, me parecen que plantean temas importantes. De otro lado, el país mayoritario sigue tratando de hacerse camino, por sus propios medios, claro está, muy al margen de todo esto.

Termino recomendando la lectura de un texto reciente de Paulo Drinot, sobre los debates en torno al Monumento "El ojo que llora", aparecido en el último Hueso Húmero. A su manera ilustra varios de los desencuentros del país, tanto de unas élites para las cuales el problema del conflicto armado debería simplemente olvidarse, como de sectores "progresistas" que no han logrado que su discurso tenga repercusión más allá de reducidos círculos universitarios.

"El Ojo que Llora, las ontologías de la violencia y la opción por la memoria en el Perú, de Paulo Drinot. En Hueso Húmero nº 50.

http://huesohumero.perucultural.org.pe/502.shtml

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Seguimos pensando y trabajando Martín, tomando tus palabras, y gracias al maestro que llevas dentro y, por la documentación que nos has puesto en tu blog (gran empresa de desasnación, que te imponemos) entre ellos los de Cecilia Méndez que acabo de leer. El caso de Santa Cruz lo había tocado el maestro César Lévano en uno de sus editoriales de La Primera hace unas semanas. En La República, Rocío Silva busca poner el punto sobre las ies y, el guadalupano, Mario Munive, pone la nota graciosa cuando titula su texto (refiriéndose al afiche): Fue sin querer queriendo. Tenemos trecho para rato, pero como tú dices, para no hacernos monotemáticos en tu blog, lo dejamos aquí. Un abrazo.
José Carlos Contreras

PPMR dijo...

¡ Qué interesante el actual momento peruano ! El Perú cholo pugna por ser hegemónico, en lo cultural, en lo económico y hasta en lo político. Miremos sino las reflexiones de http://podercholo.blogspot.com

De seguro que por ahí va el cierre de las fracturas sociales de las que habla la CVR y de las que habló la reflexión sobre la guerra del Pacífico

J. M. Sosa Sacio dijo...

Estimado Martín,

te agradecemos que continúes con el tema, ahora desde una perspectiva más completa y necesaria, superando los temas coyunturales. Sí pues, al parecer los cholos somos una vaina.

Creo compartir en gran medida tu lectura del proceso de mestizaje, aunque discrepo con respecto a algunas afirmaciones que suavizan lo ocurrido (al referirte al mundo indígena rural victimizado como una mera “imagen”, no te permites afirmar que en verdad este país no era de ellos, el “Perú profundo” que señaló Basadre) o que podrían denotar ciertos prejuicios (como visualizar el proceso democratizador de los 80 hacia aquí como solo caótico, incierto y achorado, cuando es más que eso –sin embargo, no usas más calificativos para este proceso–)

Ayer conversaba con mi hermano y le preguntaba si él era cholo. Me decía que no, que los cholos son los que viven en la sierra y que también son cholos los achorados, que han inmigrado y no han sabido adaptarse a la modernidad. Le explicaba que para las ciencias sociales (“proceso de cholificación”), para el común de las personas (“todos somos cholos”), como para el DRAE (argumento desesperado) “lo cholo” aludía al mestizaje, sin que ello signifique ineludiblemente lo achorado y antimoderno. Además, le decía que había cierto prejuicio (racista) en entender como “cholo” solo como lo anómico o violento del mestizaje, peor si considera a este como único y verdadero heredero de lo andino en la costa (lo mestizo de raigambre andina, pero “pulcro” en términos occidentales, ya no sería cholo). Ante esta réplica, me dijo: “No soy cholo”, como única y definitiva respuesta.

No pues. El país mayoritario es el país: somos nosotros. Todos somos hijos de esta “otra modernidad” (C. Franco) que se produjo con las migraciones, la reforma velasquista y la violencia política, que describes. Pero el cuadro queda incompleto en tu análisis. “De otro lado, el país mayoritario sigue tratando de hacerse camino, por sus propios medios, claro está, muy al margen de todo esto”, dices, como afirmando que la democratización chola es la de los otros, lejana, ajena. Todos estamos haciéndonos camino, Martín, y no estamos tan al margen de todo esto. Hay muchísimos bemoles, pero somos parte de un mismo proceso.

Cuando digo que “el país mayoritario es el país” no se trata solo un juego de palabras, ni tampoco me refiero a un país de otros. Me refiero a nosotros: nosotros que leemos o escribimos en los blogs también somos hijos de este proceso, por herencia directa (ascendientes migrantes en algún grado) o por intercambio cultural (nos mezclamos en el colegio, en la universidad, en el vecindario) A todos nos ha cambiado la vida el proceso de cholificación: hoy todos somos cholos. Hoy vivimos una nueva peruanidad que, contra el viejo estatus quo (que, como señala Cecilia Méndez, reacciona(rá) conservadoramente ante los actores emergentes), se subvierte y se impone de tantas formas. Ya no hay marcha atrás. Los bárbaros que describes hemos construido una peruanidad nueva y distinta, que solo el prejuicio puede verlo como exclusivamente achorado, informal y desarticulado; los nuevos peruanos no solo son los emergentes y emprendedores en términos económicos, sino todos los que competimos de igual a igual con las antiguas élites, en diferentes ámbitos (cualquier Universidad, no solo las limeñas, dan cuenta de ello)

Sobre nuestra nueva peruanidad, culturalmente mestiza, hay mucho que decir, y ni siquiera se queda en el asunto del “proceso de cholificación” costeño. El mestizaje es mucho más profundo.

Ahora bien, para terminar (por fin, dirán) lo señalado tampoco quiere decir que no exista aun postergación y discriminación. Existe, y les corresponde a las nuevas élites (unas que no estén divorciadas de la realidad) mirar más allá, hacer realidad una república de todos y para todos. Asimismo, les toca señalar los ánimos reaccionarios de algunos, que se traducirán en más discriminación y racismo. Por ello, si de algo deben haber servido estas discusiones, espero que no sea solo para sentirnos mejor opinando contra la lacra que es el racismo, sino para construir juntos un país de todos, para constituirnos en élite del nuevo país, y hacer de nuestro país aquel que hace tanto todos nos merecemos.

Disculpa, para variar, la extensión.

Juan Manuel

Andres dijo...

Totalmente de acuerdo con Juan Manuel cuando le dice a Tanaka:

"Pero el cuadro queda incompleto en tu análisis: “De otro lado, el país mayoritario sigue tratando de hacerse camino, por sus propios medios, claro está, muy al margen de todo esto”,dices, como afirmando que la democratización chola es la de los otros, lejana, ajena. Todos estamos haciéndonos camino, Martín, y no estamos tan al margen de todo esto. Hay muchísimos bemoles, pero somos parte de un mismo proceso."

Yo tambien he notado en Martin Tanaka y en ciertos comentaristas como Roberto Bustamante un aire que dice que la discrimacion no es con ellos o el afiche "fallido" no los insulta a ellos, insulta a los otros. Yo solo me rio. Si en el afiche hubieran puesto a Tanaka o Roberto en ese contexto, con sus perfiles de asiatico y mestizo respectivamante, el afiche igual hubiera sido racista. Es que hay algunas personas que alucinan que ciertas cosas, como titulos, profesion, o algo tan insulso como meter huachafamente ingles en medio de lo que escriben o hablan, las blanquea (palabrita que que Vargas LLosa ha usado muchas veces para explicar los estupidos prejuicios de ciertos latinoamericanos que se creen blancos contra los mestizos pobres).

Por otro lado, imaginense que un ciudadano ponen una denuncia a Idecopi porque considera que el afiche del Festival de Cine es racista. Imaginense, tambien, a Tanaka trabajando en Indecopi (algo totalmente posible en el futuro) siendo parte del grupo de personas que procesa la denuncia. En fin, el hubiera llegado a la conclusion que el poster es fallido, mas no racista, ni discriminatorio. Este ejemplo practico y la acotacion de arriba de Juan Manuel a Tanaka, me hace pensar lo desfado de la realidad de ciertos academicos.

Esto me hace recordar,tambien, cuando Tanaka en unos de sus analisis dijo que el no veia entre el fujimorismo y el Apra pruebas de una alianza concreta sino solo veia coincidencias, dejando a entender que no hay que preocuparse. Como si lo importante seria saber si la alianza es concreta o tacita. Las peores y mas malignas alianzas son las tacitas, por que son dificiles de notar y consiguientemente hacen mas daño. Las colusiones entre empresas para fijar precios son casi todas tacitas, pero igualmente sancionadas drasticamente, y no es necesario como prueba un contrato o una reunion entre las partes, sino que los hechos y el comportamiento de las partes son la prueba suficiente. Entre el Apra y el fujimorismo habido, no solo desde el inicio del gobierno, sino desde la campaña presidencial actitudes que muestran una alianza que solo un sociologo sin sentido comun no se da cuenta.

Leyendo algunos articulos de Tanaka en este blog, veo como se llena la boca con estadisticas y analisis cientificos-sociales sobre racismo y discriminacion, pero a la hora de delucidar algo tan obvio, parece que tiene pelos en la lengua y se enreda (como bien lo noto Silvio Rendon) y luego se lanza con un aliento de academico arrogante diciendo que es mejor ver esto desde una prespectiva mas general.

No mojes pues Tanaka, si no puedes darte cuenta de una discriminacion tan obvia en un caso especifico, que credibilidad puedes tener en tus sesudos analisis profundos.

Martín dijo...

Una aclaración para Juan Manuel y Andrés:

“De otro lado, el país mayoritario sigue tratando de hacerse camino, por sus propios medios, claro está, muy al margen de todo esto”, dices, como afirmando que la democratización chola es la de los otros, lejana, ajena. Todos estamos haciéndonos camino, Martín, y no estamos tan al margen de todo esto. Hay muchísimos bemoles, pero somos parte de un mismo proceso (JM)".

Totalmente de acuerdo con JM. Si no pensara así, no estaría escribiendo sobre esto. Cuando dije “el país mayoritario sigue tratando de hacerse camino, por sus propios medios, simplemente me refería a que "Café del Mar", "La Sede", y los concurrentes al festival de cine de la PUC, son parte de una élite, el país mayoritariamente vive otras cosas. También dije, ojo, que a pesar de esto, acá están planteados temas importantes.

Para Andrés: este es un blog de debate, no tenemos que estar de acuerdo, la polémica es bienvenida. Lo que para tí es obvio para mí no lo es, y viceversa. Y del debate cada lector sacará sus propias conclusiones. Para ti es obvio que el afiche es racista: para mí no. No es que “no pueda darme cuenta de algo tan obvio”. Es simplemente que pensamos diferente.

De otro lado, evitemos pelearnos con molinos de viento, creyendo pelear con ogros gigantes. Ejemplo: “... Tanaka en unos de sus analisis dijo que el no veia entre el fujimorismo y el Apra pruebas de una alianza concreta sino solo veia coincidencias, dejando a entender que no hay que preocuparse”. En realidad, sí creo que no hay alianza entre el fujimorismo y el APRA, pero también creo que sí hay muchos motivos por qué preocuparse por sus coincidencias.

Otra: “... he notado en Martin Tanaka y en ciertos comentaristas (...)un aire que dice que la discrimacion no es con ellos o el afiche "fallido" no los insulta a ellos, insulta a los otros... hay algunas personas que alucinan que ciertas cosas, como titulos, profesion, o algo tan insulso como meter huachafamente ingles en medio de lo que escriben o hablan, las blanquea”.

Nada que ver: mi interés en estos temas nace precisamente de que me tocan personalmente. Recuerda que la comunidad peruano japonesa sufrió discriminación, persecución y acoso, hasta hace muy poco, e incluso hasta hoy hay algunos rasgos de ello.

En fin. Está bien el debate, pero evitemos caricaturizar las posiciones del adversario. Pelearse con un muñeco de paja y ganar es bien fácil. Mejor es pelear con los mejores argumentos del oponente, mejor todavía aprender de ellos. Saludos.

J. M. Sosa Sacio dijo...

Completamente de acuerdo con las atingencias, Martín. Un verdadero diálogo implica respeto, racionalidad y despersonalización de en los términos.

Andrés, si no estás de acuerdo con los plantamientos de Tanaka –y deliberadamente no sentaré posición sobre estos– deberías plantear los porqués. Me alegra que hayamos estado de acuerdo, pero una posición no queda bien parada si no la sabemos argumentar. Por el contrario, le hacemos daño. Eso me pasó con mi hermano y su “no soy cholo”.

Mi punto no fue, ni será, atacar al interlocutor: un debate no es para ganar, sino para aprender, para mejorar las respuestas que estamos exponiendo, a través del intercambio.

Volviendo al tema, Martín, lo que decía es que vale la pena contar en esa “mayoría” también a las nuevas élites (cholas), y no solo a las mayorías excluidas. Seguramente estamos de acuerdo, tal vez el asunto es de énfasis. Como te he dicho antes, también veo que estos asuntos permiten tocar los temas de fondo. Gracias por eso.

Rafael Barrantes dijo...

Leo recién el texto de Drinot que comentas. Me parece bueno salvo por dos asuntos que me parecen errores terribles: 1) Dice Drinot “Si de lo que se trata es de homenajear a todas las víctimas de la violencia, es evidente que, desde esta perspectiva, debería incluirse a todos los senderistas, y no solo los senderistas asesinados ilegalmente por el Estado” Drinot está caricaturizando. Nadie dijo que todos los senderistas son víctimas. Y por las citas en las que se apoya se supone que Lerner, Tapia, Ciurlizza y otros defendería tal posición. 2) Dice que “es importante reconocer que mientras que las ideas sobre el pasado y el proyecto de nación contenidos en el Informe de la CVR y en El ojo que llora no se vean expresados y representados en un proyecto político concreto, es poco probable que la memoria incluyente se convierta en la memoria nacional.” En esta parte está reduciendo la relación entre memoria y política a la mediación político partidaria. Las luchas o las llamadas “batallas por la memoria” tienen un profundo impacto en la sociedad justamente desde lo simbólico. Configuran el marco de lo pensable sobre qué se puede hacer y no se puede hacer en temas políticos como reformas institucionales, reparaciones, etc. Las memorias son ideológicas, aunque no en un sentido político partidario. Se mueven a otro nivel como el de la hegemonía.
Esos dos asuntos debilitan gravemente el texto, que en su mayor parte es inteligente y agudo.

fredy dijo...

Me he tomado el tiempo de leer los comentarios que este post ha sucitado, de hecho es un tema espinoso porque al parecer Martìn, no te atreves a pronunciar la frase: El Perù es un paìs racista.

Y es un racismo atìpico porque es un racismo al revès, de una minorìa contra una mayorìa. Es un racismo velado, nunca dicho abiertamente, sobreentendido, por un lado se condena y por el otro se practica.

Y me parece que tù no quieres ver esto, prefieres argumentar en contra o cerrar los ojos ante una realidad. Sì, es posible, como ya lo han intentado varios autores e investigadores cambiar la palabra racismo por otra mas conveniente.

Cuando he conversado con turistas de diversas nacionalidades se asombran de lo que sucede en el Perù, mi paìs, con los descendientes de los Incas, aunque claro ya me diràs que no existe la pureza, etc. Pero ese es otro tema. Lo cierto es que puedo ver otros puntos de vista y no sòlo el punto de vista de los investigadores sociales.
Atentamente.
Fredy
http://es.netlog.com/fredyvillacortachirinos