miércoles, 21 de febrero de 2007

Sobre la "oda a la fotocopia"



El domingo pasado en La República, Rocío Silva escribió un artículo provocador, la "Oda a la fotocopia", en donde dice que "la fotocopia anillada de un ejemplar completo se ha vuelto la manera imprescindible de poder estudiar, conocer, investigar, ergo, remontar lo que algunos sociólogos denominan "la colonialidad del saber""; y termina diciendo que "la fotocopia es una reivindicación imprescindible en un mundo académico injusto". El texto puede verse en:

http://www.larepublica.com.pe/content/view/143469/


Ha llegado hoy a mi correo una respuesta del historiador Carlos Contreras: el debate recién empieza, qué les parece.


San Miguel, 21 de Febrero de 2007

Sres. La República
Suplemento Domingo

Ponderar la piratería de libros a texto completo como la manera de combatir la desigualdad en el acceso al conocimiento y romper con la “colonialidad del saber”, a la que nos invita la habitualmente aguda escritora Rocío Silva Santisteban en su “Oda a la fotocopia”, creo que es ver sólo un lado del problema, sin detenerse en sus consecuencias de largo plazo. Si en el Perú los libros académicos no se fotocopiasen impunemente, como hoy sucede, sus tirajes serían mayores, sus precios serían más bajos, los estudiantes podrían estudiar en volúmenes conservables por más tiempo, conociendo quién es el autor y cómo se titula la obra; y, lo más importante, se escribirían más libros, porque los editores podrían contratar su hechura a los autores, con alguna seguridad de poder recuperar la inversión mediante la venta.

¿No se han percatado de que en el Perú no es escriben, casi, libros de texto universitario? ¿Que nuestros estudiantes tienen que educarse con libros de texto escritos para otras realidades? ¿Qué en nuestro medio las editoriales privadas de libros académicos han desaparecido y para publicar sólo queda depender de algún mecenazgo sin fines de lucro, como en los tiempos del Antiguo Régimen? Eso sí que es colonialidad del saber.


Carlos Contreras

6 comentarios:

Diego Viñas dijo...

Hay un problema secundario que se desprende de la copia de los libros, manuales o lo que sea, el proceso de fragmentación del material de estudio. Ya no se leen libros completos sino capítulos, así en un apunte de facultad uno lee un capítulo de algún libro de de Durkheim, otro sobre Locke, Rousseau y así sucesivamente, se fragmenta el acceso al conocimiento y eso determina el conocimiento fragmentado que se tiene cuando se termina una carrera universitaria si no es reforzado con el estudio personal e individual de las obras de esos autores. Personalmente lo considero una falacia desde ese punto de vista que esto se constituya como un proceso integrador. El problema es como asegurar el acceso al material de estudio. En mi opinión es un proceso que desintegra integrando. Saludos

Roberto dijo...

martín, reproduzco por aquí mi comentario a carlos...

Creo que el tema de las fotocopias y el acceso al conocimiento da para mucho. Como he podido ver a lo largo de los años en Cholonautas, los estudiantes confían mucho más en sus fotocopiadoras que en el Internet al momento de buscar información. Es más, algunas de ellas son verdaderas bibliotecas "virtuales", muy bien equipadas.

En todo caso, hay varias cosas que tratar aquí. En primer lugar, el lugar de enfoque: ¿acceso a la información o derechos sobre la obra? ¿el usuario o el autor?

Allí me parece que quienes han avanzado bastante es la gente que se ha organizado alrededor de Creative Commons y que proponen ante el copyright, el copyleft. Un punto medio entre la posición extrema de Rocío Silva y la defensa del derecho total sobre la obra, en la que el autor finalmente decide si el libro, la canción, el disco, la imagen, pueden ser reproducidos de acuerdo al fin que le de el usuario: si el usuario quiere lucrar o si no, si es para fin educativo o si no.

Sugiero allí ver la página www.creativecommons.org.pe

Es más o menos lo justo, que el autor decida si quiere que su libro o ensayo se reproduzca libremente, dependiendo del fin que quiera el lector/usuario/reproductor.

Diego Viñas dijo...

En el sentido que usted lo plantea nunca hubiesemos leído a Kafka, las obras trascienden a quienes las crean son patrimonio de la humanidad es todo caso podría reducirse o aumentarse el número de años que una persona tiene derecho a lucrar con su obra o que se respete la autoría (esto último es uno de los puntos viscerales de Creative Commons), pero esa persona no ha nacido sola, no se ha formado sola, y además el lenguaje es una construcción social si ha llegado a desarrollar capacidades intelectuales y físicas que le permitieron convertirse en un creador es gracias a la sociedad (aun aquel que no se haya movido en ámbitos académicos). Es la misma discusión que se da con respecto a la música. Esta es una discusión esencial para la liberación y universalización del conocimiento ya que la globalización se ha mostrado insuficiente. Saludos

Moi: A fille dijo...

La realidad respecto a las fotocopias de textos académicos ha acaparado en demasía las universidades y centros de enseñanza secundaria. Por mi parte, sí creo que la fotocopia permite el acceso, en mayor medida, a textos académicos que no se encuentran al alcance de nuestros bolsillos. Muchos universitarios quisiéramos poseer colecciones completas de autores de antaño o del presente, pero se nos es imposible abarcar todo durante los ciclos de la universidad. De ahí que la "fragmentación" de la información parezca grave, pero es todo lo contrario: el acceso a partes de una obra nos permite interesarnos en el libro, disco o imagen, para luego comprometernos a acceder a la obra completa. Ciertamente, no todos los estudiantes tenemos esta visión, pero sin las fotocopias, la iniciativa ni siquiera existiría: ver los precios de los libros es desalentador para cualquiera.

Por otro lado, el tema de los derechos de autor o los "derechos" del usuario de la obra es bastante difícil de equilibrar, puesto que hay intereses encontrados. Internet, por ahora, se ha convertido en el arma más temible para ambos, ya que se ha puesto en tela de juicio si la libre proliferación de la cultura debería abarcar a todos sin costo alguno... sin considerar los gastos del autor de la obra. Ciertamente, creo que los usuarios deberían aportar lo necesario para cubrir los gastos del autor, y precisamente ahí, ese monto debe dejar también una ganancia que se ajuste con el contexto económico de la población que paga por esa obra.

Sé que es difícil, y hasta a mí me cuesta creer la cantidad de aranceles que los libros tienen para venderse en el Perú... pero mientras esto perdure, y la informalidad continúe vigente como una cultura paralela (dando beneficios inmediatos y de corto alcance), las fotocopias seguirán reinando en las aulas universitarias.

Anónimo dijo...

¿Por qué los autores o editores no se piratean a sí mismos? Pregunto, nada más.

Bernie dijo...

Bueno, el libro de Scarlett O,Phelan "De Tupac Amaru a Tupac Catari" era un grupo de ensayos y ponencias con tema en comun pero no claramente conectados entre si pero lo compre de estudiante en la libreria Epoca a 35 s. el 97. Y tuve que hacer todo lo contrario posteriormente con el otro libro "Rebeliones...", jijiji...bueno, hay libros que se prestan para la "fragmentacion" y otros que no, incluso este libro de el miedo a la libertad tenemos que el breve capitulo 2 es practicamente el alma del asunto...jejeje pero bueno asi es la cosa, el que puede puede, el que no, a la libreria de la facu, el que ni eso a Amazonas, y el que ni eso a la fotocopia o al pdf.