jueves, 24 de febrero de 2011

Wikileaks y la alianza entre fujimoristas y apristas

¿En qué medida los "wikileaks" recientemente revelados, que se refieren a las relaciones entre fujimoristas y apristas redefinen la discusión sobre este tema y las maneras en que lo hemos discutido en el pasado? Este tema lo he abordado muchas veces antes en este blog. Ver al respecto:

http://martintanaka.blogspot.com/2009/04/el-juicio-fujimori.html

http://martintanaka.blogspot.com/2008/11/volver-al-futuro.html

http://martintanaka.blogspot.com/2008/08/la-negociacin-entre-apristas-y.html

Mi opinión es que los "wikileaks" no nos dicen nada concluyente respecto a si hubo o no una alianza, o sobre los términos de la misma. Por ello, en los últimos días se ha especulado mucho sobre esos asuntos, en los mismos términos que en el pasado, así que me parece que no hay mucho nuevo que decir. Ver por ejemplo:

Wiki roches
Mar, 22/02/2011
Nelson Manrique
http://www.larepublica.pe/22-02-2011/wiki-roches

Vayamos por partes. Para empezar, hay que leer los dos documentos hechos públicos; el primero es del 11 de abril de 2006, donde se reseña una reunión ocurrida esa mismo día en la mañana, poco después de la primera vuelta del 9 de abril. En esa reunión Yoshiyama dice que están muy contentos con los resultados de la elección, que calculan ganar 15 representantes en el Congreso (en realidad fueron 13); Santiago Fujimori comenta que planea visitar a su hermano Alberto en Chile para conversar sobre estrategias de negociación con los dos contendientes de la segunda vuelta, principalmente con el APRA, aunque no cierran la posibilidad de un acuerdo con Humala. Ver:

http://e.elcomercio.pe/66/doc/0/0/2/9/6/296867.pdf

El segundo, acaso más "jugoso", es del 16 de junio de 2006, en el que se reseña una reunión del 12 de junio, poco después de la segunda vuelta, del 4 de junio, es decir, cuando ya se sabe que el nuevo presidente será Alan García. En esa reunión, Keiko y Santiago Fujimori afirman estar listos para "trabajar constructivamente" con el nuevo gobierno; se afirmó que apoyarían en general políticas de responsabilidad fiscal, aumento de la inversión privada, mercados y comercio libre, compensaciones a los sectores que resultan "perdedores" de esas políticas, aumento del gasto social, especialmente en áreas rurales. A cambio, esperarían que termine la "persecusión política" a los fujimoristas supuestamente desarrollada durante el gobierno de Toledo, e "imparcialidad" en el tratamiento legal del ex-presidente Fujimori en cuanto al proceso de extradición de Chile y en cuanto a las acusaciones criminales en su contra. Santiago Fujimori comenta que un acuerdo ideal sería que Alan García permita que Alberto Fujimori vuelva al país (¿?) para ayudar a quitarle votos a Humala en las elecciones municipales y regionales de noviembre. Keiko F. comenta que ve difícil que el ego de García pudiera soportar la presencia de su padre en el país, pero santiago F. se muestra confiado en que ese arreglo podría darse.

Yoshiyama comenta que García no es rencoroso, y que a pesar de haber sido perseguido judicialmente durante el fujimorismo, ha dejado saber a los fujimoristas que ellos no recibirán el mismo trato durante su gobierno. Se exalta el pragmatismo del APRA, su capacidad de negociar con otras fuerzas políticas. Keiko F. menciona que los fujimoristas están abiertos a conversaciones con los apristas, y Santiago F. y Yoshiyama mencionan que esas conversaciones ya se iniciaron, y que éste habría mencionado a funcionarios del gobierno de Fujimori que podrían ser ministros con García. Santiago F. comenta que García no tendría tiempo ni capacidad para impulsar políticas que influyan en los resultados de las elecciones regionales de noviembre, por lo que creía necesario que este empiece a construir una coalición desde ya, antes que esperar a que asuma el mandato. Luego hay comentarios sobre la preocupación que tenían de que los humalistas ganen las elecciones regionales en las 15 regiones donde Humala ganó en segunda vuelta. Y eso es todo.

http://e.elcomercio.pe/66/doc/0/0/2/9/6/296861.pdf

Yo no sé ustedes, pero a mí me parece que estamos casi en las mismas que antes de los "wikileaks". Qué sabemos: que fujimoristas y apristas tienen muchísimo en común, que tienen objetivos comunes, enemigos comunes, amigos comunes; que comparten la misma visión del país. Que votan juntos muy frecuentemente en el Congreso; que muchos exfuncionarios del gobierno de Fujimori han participado en el gobierno de García; que tienen relaciones, por decir lo menos, "muy amistosas". Qué sabemos también: que Fujimori no volvió al Perú a hacer campaña en contra de Humala antes de las elecciones regionales de noviembre de 2006; que Alberto Fujimori fue extraditado y encarcelado; que luego Alberto Fujimori fue condenado por homicidio calificado; que esa condena fue ratificada. Y que a lo largo de todo ese proceso, las relaciones entre fujimoristas y apristas nunca cambiaron en lo sustancial.

Esto nos plantea varias posibilidades. La primera, que hubo un acuerdo, pero "de baja intensidad": los fujimoristas apoyan al gobierno, a cambio de "terminar la persecución política" y de "imparcialidad en el juicio". Como que los fujimoristas dan mucho, pero reciben muy poco o nada a cambio. Una variante de acuerdo de baja intensidad es decir que los fujimoristas apoyan al gobierno a cambio de concesiones menores: impunidad para Raffo o Chacón, las vicepresidencias del Congreso, etc. Puede ser, pero recordemos que la tesis de la alianza siempre sostuvo que la transacción era apoyo a cambio de impunidad para el expresidente. Una segunda posibilidad es que, como dice Manrique en el artículo "linkeado" arriba, el acuerdo sí era por la impunidad, solo que "gracias a jueces probos, que no se sometieron a las presiones del gobierno" la extradición y la condena se dio al final. En ese caso, uno esperaría que la alianza se rompiera, porque su objetivo esencial no se cumplió; pero las relaciones entre fujimoristas y apristas nunca cambiaron, hasta ahora. Podría decirse entonces que esas relaciones se mantienen gracias a una promesa de indulto antes del 28 de julio de 2011; puede ser, pero otra vez me parece poco creíble. Es muy poco probable que el gobierno se atreva a desprestigiarse tanto haciendo algo así; ante iniciativas como el decreto 1097 el gobierno retrocedió, por ejemplo, lo que demuestra que es sensible al escándalo, y los fujimoristas deberían saberlo. ¿Siguen apoyando al gobierno a cambio de una promesa tan incierta? Podría argumentarse entonces que el fujimorismo apoya al APRA a cambio de que este "haga lo que pueda", en cuanto al expresidente, pero sin garantizar ningún resultado. Otra vez, puede ser, pero no suena creíble; nuevamente, los fujimoristas dan mucho, pero reciben poco.

Manrique menciona una variante de la tesis de la alianza: era para "cogobernar". No cuadra, si uno piensa en los enfrentamientos entre Jorge del Castillo y los fujimoristas, o la designación de Yehude Simon en la Presidencia del Consejo de Ministros. Como que la alianza, de haber existido, debió haber tenido propósitos más acotados y específicos.

Más creíble me sigue sonando a mí que los fujimoristas apoyan al gobierno, y el gobierno a los fujimoristas, simplemente, porque piensan igual y tienen iguales intereses en muchas cosas; y a los fujimoristas les conviene llevarse bien con los apristas, y a los apristas les conviene llevarse bien con los fujimoristas (y con Unidad Nacional y con UPP). Por eso nada cambia a pesar de la extradición, encarcelamiento, condena y ratificación de la condena del expresidente. Si la alianza girara en torno a la impunidad, habría habido cambios en la relación entre fujimoristas y apristas después de la extradición o la condena, por lo menos tensiones, recriminaciones, reclamos, pero no hubo nada. A menos que la alianza fuera de baja intensidad (que no incluyera el tema de la impunidad) o que, simplemente, los fujimoristas son pésimos negociadores, y hacen una alianza en la que dan mucho, pero no reciben nada, o reciben muy poco, o solo promesas inciertas a cambio.

En suma, creo que seguimos con las mismas dudas y preguntas de antes de los "wikileaks". Termino diciendo que en esta discusión me acerco o me alejo de las hipótesis posibles según me resultan más o menos creíbles, en otras palabras, no hablo de certezas. La hipótesis de la "alianza" no es descartable. Pero sigue siendo una hipótesis, me parece.

Foto tomada de:
http://www.larepublica.pe/20-02-2011/fujimorismo-ofrecio-apoyo-al-apra-cambio-de-impunidad

3 comentarios:

Rodrigo dijo...

Hola Martín:

Hay algo que no mencionas, y que creo que resulta importante dentro de la hipótesis que algunos sostienen sobre la alianza. Digamos que la impunidad fue imposible por "jueces probos". El partido aprista entonces hace todo lo posible para que la prisión de Fujimori sea lo más llevadera posible. Le ofrece condiciones carcelarias inmejorables, mucha flexibilidad, al punto que la DIROES se convierte casi en un local de campaña en el 2011.

Por otro lado, tal vez hay que dejar de hablar de "alianza con el APRA". Una hipótesis más defendible sería la de una alianza con García. En el aprismo hay sectores fuertemente anti-fujimoristas, como Del Castillo, pero quien gobierno es finalmente Alan. Es con él con quien es importante llevarse bien. Al mismo tiempo, es a él a quien convendría un gobierno de Keiko, antes que al Partido Aprista.

En fin, todo un tema este, que de seguro nunca se cerrará del todo. Veremos cómo se escribe la historia finalmente...

Rodrigo

Anónimo dijo...

El problema de los analistas es que ponen primero su interés político y luego el analisis. No creo que Manrique o La República vayan a aceptar una visión como la tuya, por más que piensen que estas en lo correcto. Uno no espera un debate objetivo entre los candidatos porque están en competencia, pero que pena que tampoco se pueda verlo entre los "intelectuales"

Martín dijo...

Gracias por los comentarios. Rodrigo, diría que lo que mencionas sería una variante según la cual primero es una alianza por impunidad sin éxito en su objetivo, que pasa luego a una alianza de baja intensidad por condiciones carcelarias (no indulto).

Respecto a lo primero, a mí me parece que sería un acuerdo en el cual los fujimoristas dan mucho, pero reciben poco: recordemos que después de la extradición se decía que el pacto haría que la selección de los jueces que verían el caso pondría jueces malos, presionables; luego, que pondrían malos fiscales; luego, que sacarían a Avelino Guillén; luego, que Fujimori pasaría a detención domiciliaria; luego, que declararían nulo el juicio; luego, que pondrían jueces malos para ver la apelación; etc., etc., y nunca pasó nada. Podría decirse que los apristas intentaron de todo y nunca lograron nada, y que igual los fujimoristas quedaron agradecidos por el esfuerzo y por eso nunca rompieron el pacto.

Puede ser, pero nuevamente me parece poco creíble... saludos,