martes, 9 de enero de 2007

Comunicado de responsables de "El Ojo que Llora"

Hola, está circulando, recogiendo adhesiones, y está por aparecer un comunicado público de los responsables del monumento "El Ojo que Llora", que me parece muy importante en el marco del debate sobre la sentencia de la CIDH sobre el tema Castro Castro. Lo cité en mi artículo de Perú 21: "El sentido del memorial es incompatible con cualquier intento de manipular la verdad y la memoria histórica de todos los peruanos. Dentro de ella, tal y como fue señalado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, no puede admitirse que en el “Ojo que Llora” se realicen actos que pretenden olvidar que la guerra interna que se inició en 1980, fue causada por una decisión criminal de Sendero Luminoso de destruir el Estado y la sociedad en el Perú. El memorial fue pensado como un espacio público que contribuya a forjar una cultura de paz en el país y, desde esa perspectiva, condenar los métodos y fines que persiguió esa organización terrorista, así como un rechazo a los crímenes cometidos por agentes de las fuerzas del orden que perpetraron crímenes en nombre de la defensa del Estado".

Acá está el texto completo:


Comunicado público


Las organizaciones de la sociedad civil y personalidades que impulsaron el proyecto “Alameda de la Memoria” y, dentro de él, el Memorial “El Ojo que Llora”, desean poner en conocimiento de la opinión pública lo siguiente:


1. El memorial “El Ojo que llora”, nació como una iniciativa privada destinada a reparar simbólicamente a las miles de víctimas que se produjeron en el país como consecuencia del conflicto armado interno, fortalecer la memoria colectiva de todos los peruanos y promover la paz y la reconciliación en el país. Forma parte de un proyecto mayor, denominado “Alameda de la Memoria”, que integra el “Quipu de la Memoria” y la muestra fotográfica “Yuyanapaq”. Esta iniciativa busca convertirse en un amplio espacio público, en el sentido de pertenencia a todos los peruanos, como existe en otras partes del mundo. La relevancia internacional que ha adquirido este sitio se demuestra en su incorporación en una red de museos que comparten una misión social relacionada con los pasados dolorosos en países como Argentina, Chile, Estados Unidos, Rusia, Inglaterra y Sudáfrica.

2. Los nombres de las víctimas recogidos en el memorial, representan a las peruanas y peruanos que fueron víctimas de violaciones de sus derechos humanos, incluyendo a todas aquellas personas identificadas que fueron agredidas por las organizaciones subversivas o por agentes del Estado, así como los nombres del personal militar, policial y de comités de autodefensa que murieron como consecuencia de su labor de defensa del Estado de Derecho y la democracia en el país. Todos los nombres allí consignados fueron recogidos del Informe Final de la Comisión de la Verdad y Reconciliación y de la información proporcionada por la Defensoría del Pueblo.

3. El sentido del memorial es incompatible con cualquier intento de manipular la verdad y la memoria histórica de todos los peruanos. Dentro de ella, tal y como fue señalado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, no puede admitirse que en el “Ojo que Llora” se realicen actos que pretenden olvidar que la guerra interna que se inició en 1980, fue causada por una decisión criminal de Sendero Luminoso de destruir el Estado y la sociedad en el Perú. El memorial fue pensado como un espacio público que contribuya a forjar una cultura de paz en el país y, desde esa perspectiva, condenar los métodos y fines que persiguió esa organización terrorista, así como un rechazo a los crímenes cometidos por agentes de las fuerzas del orden que perpetraron crímenes en nombre de la defensa del Estado.

4. El Estado tiene la obligación de proteger y defender los derechos humanos de todos los peruanos y de sancionar a quienes los violen. Por eso, así como corresponde realizar juicios justos que lleven a condenas severas a los criminales, corresponde igualmente reconocer sus propios errores y crímenes, sancionar a los responsables y reparar el daño cometido según lo mande la ley. Lo contrario equivaldría renunciar al Estado de Derecho que precisamente los terroristas pretendían destruir. Esto no significa de modo alguno equiparar a las víctimas del senderismo con sus victimarios terroristas. Implica demandar del Estado un comportamiento que esté a la altura ética y legal que lo definen como democracia.

5. Las heridas causadas por esta guerra aún no se han cerrado. Por ello, resulta tan complejo y doloroso recordar las insanias que vivió el país. Desde la sociedad civil y la iniciativa privada, hemos querido aportar con un reconocimiento para todas las víctimas. Queremos recordar que el Estado mantiene una deuda pendiente con todas ellas y debe generar sus propias políticas de reparaciones, sean económicas, simbólicas o morales. El país tiene por delante un largo proceso de reconciliación, en el que es importante contribuir con un lugar de memoria y dignidad, establecido para transmitir un mensaje de paz y de rechazo a la violencia a las futuras generaciones.


Lima, 05 de enero de 2007


ACTUALIZACIÓN, 14 de enero.

El comunicado salió publicado el domingo 14 de enero, en los diarios La República y Perú21. Aparece firmado, entre otros, por:

Mario Vargas Llosa
Gustavo Gutiérrez
Fernando de Szyszlo
Julio Cotler
Juan Acevedo
Alejandro Alayza Mujica
Walter Albán Peralta
Jorge Alvarez Calderón
Augusto Alvarez Ródrich
Carlos Amat y León
Rolando Ames Cobián
Federico Arnillas Lafert
Luis Bambarén Gastelumendi SJ
Martín Beaumont
Enrique Bernales Ballesteros
Cecilia Blondet
Jorge Bruce
Manuel Burga
Baltazar Caravedo
Constantino Carvallo
Gino Costa
Pilar Coll
Frederick Cooper Llosa
Alonso Cueto
Susana De la Puente Wiese
Carlos Iván Degregori
Victor Delfín
Javier Diez Canseco
Alberto "Chicho" Durant
Gastón Garatea Yori, ss.cc
Diego García - Sayán
Miguel Giusti
Sonia Goldemberg
Rafael Gotto
Johanna Hamann
Javier Iguiñiz
Juan Incháustegui
Salomón Lerner Febres
Luis Enrique Longhi Traverso
Carmen Lora
Nicolás Lynch
Sofía Macher
Natalia Majluf
Antonio Maldonado
Iván Meini
Josué Méndez
Lika Mutal
Rosario Narváez
Pepi Patrón
Saúl Peña K.
Jaime Quijandría
Miguel Rubio Zapata
Pablo Rojas Rojas
Catalina Romero
Fernando Rospigliosi
Rafael Santa Cruz
Rocio Silva-Santisteban
Francisco Soberón
Javier Sota Nadal
Martín Tanaka
León Trahtemberg
Carlos Tapia García
José Ugaz Sánchez-Moreno
Esther Ventura
Fernando Villarán
Susana Villarán
Felipe Zegarra R.

Más firmas en:

http://www.pucp.edu.pe/idehpucp/images/docs/version%20final%20comunicado%20el%20ojo%20que%20llora.pdf


De otro lado, acabo de enterarme de un ángulo del problema de qué hacer con el monumento del que no estaba al tanto, y que me parece muy atendible. El tema ecológico, el problema con la propuesta de convertir "El ojo que llora" en un complejo monumental más grande, que afectaría (aún más) las áreas verdes del Campo de Marte. Ver comentario de Ernesto Hermoza.

http://www.presenciacultural.com/blog/2007/01/14/el-ojo-que-llora-y-el-area-verde-intangible-del-campo-de-marte/

10 comentarios:

Roberto dijo...

martín, de todas maneras es complicado y medio ambiguo el comunicado:

¿significa que los 36 presos sin sentencia que murieron no deben estar allí? ¿sacamos a los muertos de la cantuta, de quienes se sospecha pertenecieron a sendero luminoso (tal como sugirió el informe de la cvr)? ¿hay víctimas más víctimas que otras?

justamente, que todas las víctimas por violaciones de derechos humanos, hayan pertenecido, vivado a sendero luminoso, y también aquellos militares que fueron asesinados cobardemente por sl, deben también estar.

ambiguo el comunicado y no dice bien lo que quiere y cuál es el objetivo.

justamente, si algo debe doler e indignarnos, es por qué el estado peruano tuvo como política antisubversiva la eliminación selectiva como estrategia.

dicen que los momentos de crisis nos deben llevar a reflexiones grandes. creo que este es uno de esos momentos.

Roberto dijo...

martin: los nombres de los senderistas muertos en la masacre de castro castro están ya en el monumento el ojo que llora.

no va a ser necesario que la corte lo diga. para cada piedra se usó la base de datos de la cvr.

la pregunta entonces sería: ¿los sacamos? ¿los dejamos?

Martín dijo...

Roberto:

gracias por los comentarios. Lo que pienso es que debemos respetar la ley, pero no debemos permitir que nos tomen por tontos, o terminar haciendo de tontos. La democracia enfrenta enemigos que no son leales, y no juegan limpiamente. Debemos enfrentarlos jugando limpio, pero sin ingenuidad.

En concreto, pienso que la lógica del Ojo que llora es reivindicar a las víctimas del conflicto armado, no a los victimarios. Cierto, hay casos ambiguos. Pero incluir a los miembros del CC de Sendero es, a todas luces, un exceso, a mi juicio. Yo dejaría el monumento como está.

Lo importante para mí es que la democracia debe ser capaz de asumir las demandas por seguridad y orden mejor que los autoritarismos. Y para ello no debemos ser ingenuos. Son temas haro complicados, por supuesto.

alien dijo...

El simbolismo del monumento "el ojo que llora" se ha deformado, por lo que estimo conveniente demolerlo y colocar otro que sea explicito. Aqui un apunte interpretativo

BARBARIE

Oro por los asesinos de mis padres
porque tengo el corazón grande
dejo que pongan un pie sobre mi cabeza
y que escupan en la tumba de mis hijos
No creo en el ojo por ojo ni en el diente
por diente

Permito que en mi ciudad eleven un monumento
como un ojo que llora
por los muertos de mis enemigos
por aquellos que arrasaron las ciudades
y que a golpes de piedra trituraron los cráneos
de los padres de mis amigos
Por aquellos que violaron a las mujeres y
raptaron a los niños

No me importan los soldados lisiados
que desde sus sillas y lechos
no solo soportan el dolor del abandono de su patria
sino el desprecio del homenaje al enemigo
el baile griego sobre las tumbas de los hermanos

Oro por los asesinos de mis padres
pero tengo la muerte en mis ojos
como aquel poema egipcio
tengo el arma en el recuerdo
y el odio surgiendo desde mi alma

No comprendo mi oración
ni a los hijos de mi país
no comprendo como quieren
fomentar la reconciliación
con un puñal en mi corazón

No comprendo tener que pagar
una reparación a los hijos de los asesinos
no comprendo ese derecho
no lo acepto
lo rechazo

El mejor homenaje a nuestros héroes
por encima de cualquier Corte
será demoler el ojo que ríe
elevar allí mismo el monumento
a la victoria
Victoria, victoria de nuestra nación
sobre la barbarie

Aliensombra

Martín dijo...

Saludos. He bloqueado un par de comentarios recibidos aquí, porque contienen insultos. La discrepancia y el debate son bienvenidos, pero la cosa es discutir razonada y razonablemente, con argumentos, no con insultos o simplificaciones groseras.

Amanda Rodríguez dijo...

Buenas Tardes.

Personalmente siento que es una vergenza el tener un monumento a la muerte,a la destrucción, al arrebato, al odio,. Lo que se busca es ¿una reconciliación? de ¿quién con quién?.
¿Quienes fueron los muertos?
Simple. Los muertos siempre son los hombres del pueblo, la carne del cañon es más abundante si se nutre con la carne blanca, blanda y casta del pueblo, los jóvenes.

Los efectivos de las FFAA, eran jóvenes, novatos. Los soldados, no pasaban de 20 años. Los reclutados por Sendero Luiminoso erán jóvenes con un determinado perfil, el cual era explotado por los interesés de su propio partido. No les interesaba matar y no les interesaba morir.

¿Por qué tenemos que recordar sus muertes si ellos eligieron el riesgo de morir a manos de la huestes del Estado decadente al cual pertenecemos todos nosotros?

¿Cuánto dolor en el pecho de una madre por la designación de su hijo a zona de emergencia? ¡No importa!, ese es un perro yanahuma.

No fueron asesinados grandes intelectuales los cuales, vivian en su "exilio literario". Ni un gran pensador fue muerto, tuvieron su oportunidad, vivían las interpretacoiones nuevas de la realidad cambiante, desde un escritorio. Me dirpan que no, puede que no. Pero, no podrán decirme que sí, que se fajaban los lomos por un miserable sueldo de teniete de la policía naciopnal, o por amor a la patria como los miembros de los CAD's, o las autoridades de X, Y comunidad. Siempre dormían en camas decentes, y no tenían que refugiarse a la noche en los campos para no correr riesfgos de ser asesinados. No amarrarse las garetas con alambre de luz, para que el presunto o los presuntos violadores no tuvieran acceso directo nuestro sagrado sexo. O, esconder a nuestras hijas, o esconder nuestros hijos.

Los muertos, eran del pueblo, y para el pueblo.

Pido a los intelectuales, algo simple: Hagan su conmemoración entre ustedes mismos. Tomen un café cubano, beban un pisco peruano o un vino francés, dialogen en inglés, vistance de traje y corbata, reúnance en el Meliá, usen tacones y faldones étnicos, duelance por no haber muerto. Roben cámara a Polizontes. ese podrá ser su único delito.

Dejen al pueblo, lo que es del pueblo. No pido que nos dejen en nuestra propia ignorancia. Pero, no se metan con nuestros dolores, con nuestros muertos, con nuestras heridas. Sigan investigando en tercera persona, sin involucrase con el vulgo.

Por ello: "... hablemos a corazón abierto, con la razón del sentimiento"
A.G.

Atte.

Amanda Rodríguez.

Martín dijo...

Amanda:


gracias por el comentario. Sin embargo, el monumento está dedicado a todas las víctimas de la violencia; no a la muerte, es todo lo contrario.

La inmensa mayoría de los nombres registrados en él pertenecen al pueblo. Ya lo dijo la CVR: la gran mayoría de las víctimas son quechuahablantes, de la sierra rural, con bajos niveles de instrucción.

No olvide el pronunciamiento que he citado, que dice "El sentido del memorial es incompatible con cualquier intento de manipular la verdad y la memoria histórica de todos los peruanos. Dentro de ella, tal y como fue señalado por la Comisión de la Verdad y Reconciliación, no puede admitirse que en el “Ojo que Llora” se realicen actos que pretenden olvidar que la guerra interna que se inició en 1980, fue causada por una decisión criminal de Sendero Luminoso de destruir el Estado y la sociedad en el Perú. El memorial fue pensado como un espacio público que contribuya a forjar una cultura de paz en el país y, desde esa perspectiva, condenar los métodos y fines que persiguió esa organización terrorista, así como un rechazo a los crímenes cometidos por agentes de las fuerzas del orden que perpetraron crímenes en nombre de la defensa del Estado".

Finalmente, no satanice por favor a los intelectuales. En un país en el que se lee poco, en el que la cultura está tan menospreciada, estas actitudes nos siguen hundiendo. Esto no significa que los intelectuales no cometan errores, por supuesto. Hay que señalarlos, pero sin seguirnos tirando todos hacia abajo.

Saludos

Anónimo dijo...

Hola Martin,

Voy a punto de éste artículo, está bien que pretendar defender la razón del monumento, pero lo que yo hubiese esperado como una actitud coherente con el discurso que sostiene que no es un homenaje a terroristas es que ésta misma gente demanda que de inmediato retiren las piedras con los nombres de terroristas probados y recontraprobados. Hasta ahora ninguno de ellos lo ha hecho, no se si por miedo o por complicidad.

Por eso siempre he sido crítico de nuestra clase intelectual por considerarla frívola, pomposa y deliberadamente distanciada de la ciudadanía. No creo que Amanda haya intentado satanizarlos sino más bien darles su dosis de ubicaína, pero es la verdad, lamentablemente ésta gente vive en otra realidad.

Ahora, tienen todo el derecho a vivir donde les plazca. El problema empieza cuando salen a pontificar sobre lo que es mejor para nuestro país. Es ahí donde chocan con la mayoría de nosotros, los que la vivimos y sufrimos a diario en un Perú harto imperfecto,

Saludos.

Martín dijo...

Respecto al último comentario anónimo. Primero, hasta donde sé, el listado de víctimas de la CVR, sobre el cual se inscribieron los nombres en el monumento, es un listado, valga la redundancia, de víctimas. Ocurre que algunas de las víctimas eran miembros de sendero, con grados diversos de responsabilidad, víctimas en tanto fueron ejecutados extrajudicialmente (ver comentario de Roberto acá mismo). Por eso están en la lista.

A mí también me parece chocante que los nombres de miembros del Comité Central de Sendero aparezcan como "víctimas" a pesar de que también lo fueron, en el caso de Castro Castro. Es que también son clarísima, y fundamentalmente, victimarios. Pero en el monumento esto es claramente una excepción. La artista autora del monumento, Mutal, también se ha manifestado en contra de que esos nombres estén, y ese es el sentido de la declaración que firmé.

Respecto a los intelectuales. Evidentemente, hay de todo, como en todas partes. Yo llamaría a criticar a personas con nombre y apellido, antes que a criticar a la actividad intelectual o a "nuestra clase intelectual". Lo mismo vale para militares, abogados, políticos. La actividad intelectual es muy importante para el país: aunque algunos intelectuales en particular puedan o podamos meter la pata. Saludos.


Martín

Fernando Bolaños dijo...

Todo este asunto del Ojo que Llora y los comentarios en este blog me hacen pensar sobre un asunto de fondo: la dificultad que tenemos en nuestro país para dialogar sin descalificar a otros... pensar en demoler en vez de construir, como si algunos tuvieran la exclusividad del dolor o la indignación. Lo que pasó en los 80s es una tragedia de la que no nos hemos recuperado y todo lo que se haga para no olvidarla es importante, para seguir conversando sobre ello, acerca de lo que nos sigue dividiendo como peruanos, que sigue tan vigente como antes.