martes, 11 de noviembre de 2008

Indulto o amnistía para procesados de las Fuerzas Armadas. ¿Qué hacer?

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Artículo publicado en Perú21, martes 11 de noviembre de 2008

http://e.peru21.pe/102/impresa/pdf/2008/11/11/218392.pdf

En el debate sobre los proyectos de ley que buscan indultar o amnistiar a militares injustamente procesados por violación a los derechos humanos, o que enfrentan procesos indebidamente largos, estamos ante un hecho muy peculiar: en términos de las intenciones, todos están de acuerdo.

De un lado se dice que no se quiere exonerar de responsabilidad a quienes violaron los derechos humanos o cometieron delitos; del otro lado, se dice que se comparte la preocupación por juicios excesivamente largos a miembros de las Fuerzas Armadas. Si es así, ¿por qué tanta controversia?

Hay fundadas sospechas de que la propuesta de amnistía o indulto escondería la intención de favorecer indebidamente a quienes no lo merecen o que podría ser utilizada por estos. Ello hace que la comunidad de DD.HH. se haya pronunciado en contra de estas iniciativas, lo que está bien. Sin embargo, esto no significa que no exista un problema serio de cumplimiento de las obligaciones del Estado con los miembros de las FF.AA. y policiales que se enfrentaron a la subversión defendiendo el interés general de la sociedad.

Esta es, me parece, una excelente oportunidad para que la comunidad de DD.HH. tome una iniciativa que demuestre que está también preocupada por la situación de las FF.AA. y policiales, y de concretar una de las ideas de la Comisión de la Verdad y Reconciliación: “La CVR considera que aquellas personas que hayan resultados heridas, lesionadas y muertas en enfrentamientos armados y que pertenecían en ese momento a una organización subversiva terrorista no pueden ser consideradas víctimas. Estas personas tomaron las armas contra el régimen democrático y, como tales, se enfrentaron a la represión legal y legítima que las normas confieren al Estado. Por otro lado, los miembros de las FF.AA., policiales o comités de autodefensa que son heridos, lesionados o muertos en enfrentamientos armados sí son considerados víctimas en este esquema. Estas personas fueron dañadas como consecuencia de un acto legal y legítimo de defensa del orden democrático y merecen el reconocimiento y respeto del Estado y la sociedad” (tomo IX, capítulo 2).

La agenda, en este sentido, es muy grande, y no debería ser dejada a los sectores reaccionarios. Se debe asegurar una defensa adecuada a los policías y militares encausados por haber participado en acciones de combate a la subversión; se debe asegurar el debido proceso y sentencias en plazos razonables; se debe asegurar atención médica a todos los que la requieran, pensiones dignas a personal discapacitado y a las viudas y huérfanos de los caídos en acción. ¿Qué hay de la Defensoría de la Policía? ¿No debería haber algo similar en las Fuerzas Armadas? La solución no es ni el indulto ni la amnistía; entonces, ¿qué se propone?

ACTUALIZACIÓN, 15 de noviembre:

Comentarios a este post:

http://negloaguero.blogspot.com/2008/11/indulto-o-amnista-ninguna-de-las-dos.html
http://www.desdeeltercerpiso.com/2008/11/una-respuesta-a-dos-facistas/
http://uterodemarita.com/2008/11/11/tres-opiniones-sobre-el-indulto-o-la-amnistia/

Daniel Salas escribió también esta crítica:
http://grancomboclub.blogspot.com/2008/11/cmo-no-perder-el-sentido-de-justicia.html

Mi respuesta:

Mi estimado:

está muy bien discrepar, pero me parece que estás criticando cosas que no pienso. Aclaro mi posición si es que no la expresé claramente.

Ciertamente escribí el párrafo que citas, pero el que sigue dice:

"Hay fundadas sospechas de que la propuesta de amnistía o indulto escondería la intención de favorecer indebidamente a quienes no lo merecen o que podría ser utilizada por estos. Ello hace que la comunidad de DD.HH. se haya pronunciado en contra de estas iniciativas, lo que está bien".

En otras palabras, no supongo la buena voluntad de todos los actores, o que sean libres y honestos. ¿Cómo podría pensar eso? Va en contra de cualquier supuesto realista de análisis político. En eso estamos de acuerdo.

Respecto a Obama, no creo que haya ganado por casualidad. Sí dije que la elección fue muy reñida, y que cualquiera de los dos candidatos pudo haber ganado. La balanza se inclinó a favor de Obama después de la crisis financiera, muy bien aprovechada por Obama. De otro lado, en esta elección parece haber pesado más el cambio de preferencias de republicanos a demócratas, antes que el liderazgo de Obama (ver mis posts al respecto). Hay elecciones reñidas, en las que la contingencia pesa más; otras, donde el peso de factores estructurales más generales hacen que el azar importe menos. Ejemplos recientes en EU., las reelecciones de Bush o de Clinton; digamos que Kerry o Dole difícilmente podrían haber hecho algo que revirtiera las tendencias. Esto nos lleva al debate sobre “agencia y estructura”, tema fascinante al que le he dedicado todo un curso este semestre en la maestría de ciencia política (colgué el syllabus en mi blog).

En lo que sí me parece que estamos en desacuerdo es en que tú enfatizas la relación entre el ser y el deber ser en los estudios sociales; yo, en general, creo que es necesario separarlos. En general sigo pensando que lo dicho por Max Weber en “El político y el científico” sigue vigente, y que es una lectura provechosa. Esto no significa, me parece, asumir una posición amoral, sí que el debate sobre la moralidad debe darse de una manera distinta a la del análisis político, estrictamente hablando. No es dejarlo de lado, sí abordarlo de otra manera.

Entonces, simpatizo con la idea de usar más la imaginación y con la idea de evitar caer en posiciones amorales. Es más, trato de seguir esa línea. Si no lo logro en mi blog eso lo dirán los lectores; si no lo logro, eso ciertamente debe considerarse entre mis deméritos. Saludos.

6 comentarios:

José Carlos Agüero dijo...

En mi blog, sobre tu artículo, te dejo un pedacito. Saludos.

"Martín Tanaka ha publicado un artículo en Peru21 sobre la polémica generada en torno a las propuestas de amnistía e indulto presentadas en el Congreso esta semana. Aunque el título es algo infeliz ("Indulto o amnistía para procesados de las fuerzas armadas ¿qué hacer?", que parece sugerir falazmente que el autor considera válidas estas dos opciones), plantea algunos temas con las que hay que estar de acuerdo de todos modos:

1) Que es necesario que el Estado cumpla con atender las demandas de los miembros de las fuerza armadas, policiales y comités de autodefensa que en la lucha contrasubversiva sufrieron diversos daños y secuelas. Este es un derecho de los afectados y sus deudos, y un deber del Estado que no puede aplazarse indefinidamente; 2) Que las ONG deben asumir mejor la agenda de estas organizaciones, pues también se trata de un tema de derechos humanos, 3) que no hay que dejar estos temas en manos de los sectores más reaccionarios, que los usarán para su propio provecho.

Sin embargo, estando de acuerdo en lo sustancial, no quiero dejar de comentar un par de cosas:

- Creo que hay que separar bien las agendas que se vienen manejando, y el artículo no lo hace del todo bien. ¿Quién pide indulto o amnistía? ¿Las organizaciones de deudos y familiares de militares y policías? No, que se sepa. Ellos exigen se cumplan los compromisos de Estado de reparación, que son varios. El indulto lo piden congresistas oficialistas y seguramente militares envueltos en crímenes. Es evidente e indignante la intención de los grupos pro impunidad de manipular la imagen y demandas de los héroes para su provecho. Bien vale la pena contribuir a evidenciar este juego de confusión.

- También está claro que hay que asegurar procesos rápidos, sentencias en plazos razonables y adecuada defensa para los militares que lucharon contra el terrorismo, pero ya fuera de la teoría me pregunto ¿por qué es prioritario hoy para el país resolver de modo urgente los casos de unos pocos militares procesados por desapariciones, torturas, ejecuciones, masacres y violaciones sexuales? No me queda claro por qué eso debe ser un tema A1. Porque esa es la verdad monda y lironda: son muy pocos los casos en proceso y TODOS son por graves violaciones de derechos humanos. No hay otros. Los promotores de estas leyes no han podido dar un solo ejemplo de caso emblemático que merezca una revisión o han falseado datos para confundir a la opinión pública..."

Anónimo dijo...

Consulta: Quisiera saber si existe en alguna parte una base de datos de personas victimadas, desaparecidas y agraviadas, sean civiles o militares durante la guerra civil; no me refiero a las suposiciones o proyecciones aritméticas, sino a casos documentados.
Por otra parte, sobre tu artículo, me parece bueno. De todos modos, creo que no es lo mismo indulto que amnistía, me parece que un defecto de la discusión es el descuido de los términos legales. Creo que los que tienen la ventaja de escribir para el público deberían cumplir mejor esta labor informativa y hasta cierto punto educativa.
Gracias de antemano

Martín dijo...

Sobre el comentario anónimo:

la base de datos que busca, entiendo, debe estar en el archivo de la CVR que tiene la Defensoría del Pueblo.

De otro lado, sobre amnistía e indulto, sé que no es lo mismo; José Carlos tiene razón, el título se presta a confusiones de varios tipos. En realidad el título alude a lo siguiente: en el Congreso hay un proyecto de ley de amnistía (Núñez) otro de indulto (Cabanillas)... ¿qué debemos hacer frente a ellos? Mi respuesta es ninguno de los dos, pero tomemos en serio una agenda con las víctimas del conflicto entre policías y militares. Saludos.

R. Euribe. dijo...

No creo que debe haber amnistia, ni indulto a los que cometiron excesos en la guerra subversiva. La razon principal es que esta es una oportunidad de fortalecer el estado de derecho, y sentar precedentes para futuras generaciones de policias y militares que el uso de las armas se sujetan a la ley.

Sendero nunca fue una amenaza militar grave, su poder de fuego era minimo y su militancia era cerrada. La masacre de comunidades, las fosas comunes, y las desapariciones eran obviamente resultado de esa primitiva mentalidad policial y militar de ejercer abuso sobre la poblacion.

Lo que se puede poner es un programa de conmutacion de penas a cambio de informacion. Es decir, los militares pueden reportar todas las desapariciones y ejecuciones extrajudiciales que hicieron a cambio de reducir las condenas de algunos implicados. Que la verdad completa salga a la luz. Las fuerzas armadas limpiarian su nombre, al afirmar de esta manera su total sujecion al estado de derecho.

Las generaciones futuras de militares deben crecer sobre tradiciones de transparencia y sujeciñn al poder civil.

Jose Alejandro Godoy dijo...

Martin:
¿No crees que la comunidad de DDHH viene impulsando en mayor medida esta agenda en favor de los derechos de militares y policías? He visto los comentarios recientes de Ronald Gamarra y de Sofía Macher y van por la línea que planteas.
De otro lado, ¿que piensas de lo ocurrido en Peru21?

Martín dijo...

JAG,

de acuerdo, creo que últimamente varios, especialmente la CNDDHH, están haciendo un excelente trabajo.

Respecto a Perú21, me pronunciaré muy pronto...