sábado, 27 de diciembre de 2008

Falleció Samuel Huntington

(ACTUALIZADO, 29 DE DICIEMBRE, VER ABAJO)

Acabo de enterarme de que Samuel Huntington murió el 24 de diciembre, a los 81 años. Ver:

http://www.news.harvard.edu/gazette/2009/02.05/99-huntington.html

http://thecaucus.blogs.nytimes.com/2008/12/27/samuel-huntington-foreign-policy-theorist-dies-at-81/

¿Qué decir sobre Huntington? Obviamente, es un clásico de la ciencia política y de las relaciones internacionales. Una referencia ineludible, a pesar de, o más bien precisamente por, lo controversial de sus planteamientos y las múltiples implicancias políticas prácticas de sus ideas. En lo personal, en general, sus primeros libros me parecen mucho más acertados que los últimos. Seleccionando entre algunos de sus libros principales, El orden político en las sociedades en cambio (1968) me parece un libro notable, un clásico; un libro cuya lectura sería muy provechosa a la luz, por ejemplo, del debate que tenemos en el Perú respecto a la coexistencia entre crecimiento económico, debilidad político-institucional y protesta social. El informe de la Comisión Trilateral sobre la gobernabilidad de la democracia (1975), polémico, texto que mereció un mayor y mejor debate que el que suscitó en su momento, marcado por una excesiva ideologización; La tercera ola. La democratización a finales del siglo XX (1991), imprescindible. Más adelante, de el Choque de las civilizaciones (1996) acaso sea cierto que tiene un tinte muy conservador, sin embargo es un libro que estoy seguro que muchos han criticado sin haber leído; finalmente, Who Are We: The Challenges to America's National Identity (2005), me atrevería a considerarlo un libro simplemente fallido.

Sobre algunos de estos textos, ver:

http://www.scribd.com/doc/8317647/The-Crisis-of-Democracy-Michel-Crozier-Samuel-Huntington-Joji-Watanuki

http://www.foreignaffairs.org/19931201faresponse5213/samuel-p-huntington/if-not-civilizations-what-samuel-huntington-responds-to-his-critics.html

http://martintanaka.blogspot.com/2006/11/samuel-p-huntington-revisits-clash-of.html

http://www.guardian.co.uk/world/2001/oct/21/afghanistan.religion2

http://martintanaka.blogspot.com/2007/03/huntington-y-la-migracin-hispana-en-los.html

http://www.nytimes.com/2004/05/02/magazine/02QUESTIONS.html?ex=1230526800&en=f4f0090b4037fcb9&ei=5070

Finalmente, recomiendo especialmente ver la entrevista a Huntington realizada por Richard Snyder y Gerardo Munck que aparece en el libro Passion, Craft, and Method in Comparative Politics (Baltimore, Johns Hopkins University Press, 2007). Allí se puede ver el itinerario intelectual de Huntington y sus ideas principales. Ver:

http://books.google.com.pe/books?hl=es&id=4DANzOOHdm4C&dq=Passion,+craft,+and+method+in+comparative+politics&printsec=frontcover&source=web&ots=7x75pvCDlS&sig=hau_uH7b2fKn7qqisu072MDjWtA&sa=X&oi=book_result&resnum=4&ct=result#PPA210,M2

ACTUALIZACIÓN, 29 de diciembre

Ver texto de Francis Fukuyama:
http://the-american-interest.com/contd/?p=688

Y de Jesús Silva-Herzog:
http://blogjesussilvaherzogm.typepad.com/el_blog_de_jess_silva_her/2008/12/huntington-el-orden-y-la-identidad.html

6 comentarios:

Fabber dijo...

Hola Martín. Coincido contigo en que su último libro pasa de ser polémico pero imprescindible (como el "Clash ...") a una filípica xenófoba menos seria .

Una errata: La Tercera Ola no es de Huntington sino de Toffler.

Saludos

Martín dijo...

Fabber,

me refería a:

Huntington, Samuel: The Third Wave. Democratization in the Late Twentieth Century. University of Oklahoma Press, 1991.

Corregí el post para evitar una confusión con Toffler, gracias.

Fabber dijo...

Entonces va para mi propio récord de erratas y con dos motivos, porque ahora me acuerdo haber leído un par de capítulos de ese libro.

Cosas que nos pasan a los padawan. ¡Saludos!

Anónimo dijo...

Hola Martin

Justo estoy preparando algo sobre Huntington y el Peru, asi es que aprovecho tu post para plantear algunas ideas, a ver si alguien se anima a opinar. Relacionar a Huntington y su "El Orden Politico..." con lo que pasa en el Peru es atractivo, pues efectivamente vemos que no hay instituciones nacionales que prevengan la protesta social a nivel local. El Peru es un pais con muy pocas instituciones: ni partidos, ni clientelismo estable, ni un Estado que llegue a todo el territorio. Con instituciones consolidadas habria medios para prevenir y canalizar estos conflictos locales. De acuerdo hasta alli.

Sin embargo, tambien es cierto que esa protesta local no se termina sintiendo a nivel nacional, mucho menos en la magnitud que sugiere Huntington en el libro. No hay instituciones, pero tampoco hay la violencia que predice el libro. La ausencia de canales que conecten lo local con lo nacional Aldo Panfichi ha escrito algo sobre esto: muchos conflictos, poco impacto nacional. Lo vincula con la ausencia de recursos, segun recuerdo. Es decir, la falta de instituciones en cierta forma evitaria que la violencia del tipo que señala Huntington escale.

¿Es que el marco teorico es insuficiente y hay que mirar mas de cerca lo que realmente paso en los casos que discutio H? De pronto en los casos que toca si existia alguna forma de organizacion que canalizo la violencia a nivel nacional (clientelismo, canales estatales?). ¿O es que la tesis es muy precisa, pensada para momentos de modernizacion en los que se pensaba que el Estado estaba en capacidad de lograr cambios radicales en poco tiempo, produciendo una mayor movilizacion (digamos, Peru en los sesenta/ setenta)?

Si te fijas, es comun en varios editorialistas desde tiempos de Toledo declarar el fin del gobierno o considerarlo en jaque cada vez que hay protesta local. Con presidentes con popularidad minima se asume que esa protesta puede acabar con el gobierno. Las cosas no parecen ir de la mano. Cada vez que un actor nacional como Humala intenta aprovechar esa protesta, no logra hacerlo. Solo en el Peru he visto que el ganador de la eleccion en primera vuelta siete meses despues sea barrido en las elecciones locales. En cambio mira a Morales en Bolivia con 50% de aprobacion pero con protestas mucho mas fuertes a nivel nacional que incluso ponen en discusion la base constitucional del regimen.

¿Es que la falta de instituciones no solo permite la violencia local, sino que tambien evita la violencia a nivel nacional?

Saludos,

Eduardo

Martín dijo...

Eduardo,


interesante... mi reacción, que da para pensarlo mucho más. H. habla de violencia como posibilidad, pero de varias otras: intervención de militares en política (la mayor cantidad de referencias a AL están cuanto habla de eso), y de diversas dinámicas mediadas por el sistema de partidos. Respecto a esto último, habla también de dinámicas de polarización y de políticas de "superoferta" como diría Linz. Creo que H. no usa el término, pero creo que estaría de acuerdo con la preocupación por el resurgimiento de dinámicas populistas.

Mi lectura sería que en nuestros países el problema con la debilidad institucional es el populismo, "el regreso del líder", formas plebiscitarias de democracia, autoritarismos competitivos, etc. Da para seguirla, saludos.

Anónimo dijo...

Interesante. El problema con la debilidad institucional en el pais entonces no esta en el incremento del desorden sino en que la incrementa la posibilidad de una "sorpresa" electoral", que una persona sin programa tome el poder. Suente todavia cercano a Huntington.

Creo, ademas, que la debil institucionalidad que impide que la violencia local escale o que hayan movimientos nacionales no constituye limite alguno para el populista en el poder. Sin respeto por los metodos democraticos, el ganador tiene medios para reforzar su control sobre la sociedad. Usa el Estado para afianzar su cercania a la poblacion y se deshace de instituciones estatales debiles y desprestigiadas que limitan su poder.

Por ejemplo (asumamos a Humala como populista), puede que Humala sea un fracaso como aglutinador de protestas en tiempos no electorales pero eso no implica que en el poder no pueda ser un presidente con control sobre la sociedad y hasta amplia popularidad. El "desorden politico" y el costo de no tener instituciones, entonces, se nos aparece cada cinco años.

Saludos,

Eduardo