sábado, 20 de diciembre de 2008

Después de ir al teatro...

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Comparto con ustedes algunas impresiones, desde mi condición de espectador común y silvestre, después de haber asistido recientemente a un par de funciones de teatro en Lima.

Si bien disfruto mucho de las "artes escénicas", y el teatro como género me gusta, confieso que en general soy poco entusiasta con lo que solemos ver en el país, por eso no voy mucho y trato de ser muy selectivo (a lo que se suma la falta de tiempo). Ocurre un poco lo que pasa con el cine peruano: digamos que de cinco películas que salen, tres son muy malas, una es aceptable, y una muy buena. Podríamos discutir sobre esas proporciones, en todo caso tengo la impresión de que en teatro ellas son mejores que en el cine, pero igual hay que ser selectivo. Una ventaja evidente que tiene el teatro es que los productores pueden elegir montar obras que son ampliamente reconocidas como buenas, mientras que en el cine hay que ser creativo desde el inicio (lo que nos lleva al tema de la dramaturgia peruana, pero ese es otro cantar). Y por supuesto, ambos deben descansar en buenas actuaciones. Y allí sí que todos tienen problemas.

El tema es que, leyendo a la crítica teatral, uno no puede formarse una buena impresión, y termina eligiendo a ciegas. Mi opinión es que la crítica teatral es en general muy pobre, muy poco informativa. No es propiamente crítica, por lo general es reseña, o el compartir impresiones muy subjetivas (como hago yo ahora), con escasas excepciones.

Hace unos días fui al Teatro Británico a ver Amadeus. Salí muy satisfecho. Claro, la obra en sí misma es muy buena, así que de entrada ya había algo a favor. La puesta en escena, interesante (me gustó el triángulo, funciona muy bien como símbolo); aunque para mi gusto, Bruno Odar es responsable del 90% del buen resultado. Más todavía, por momentos me quedé con la sensación de que la obra sería mejor si fuera solamente un monólogo, como que los demás personajes estorbaban. No sé hasta qué punto eso es responsabilidad de Shaffer, del director, o de algunas malas actuaciones. Volveré sobre esto último al final. Ver también el comentario de Luis Aguirre:

http://bloodyhell-la.blogspot.com/2008/11/amadeus.html

Lo peor por supuesto es ver una obra con un texto intrascendente y malas actuaciones: el resultado por supuesto es insatisfactorio. Esa es la impresión que me quedó la vez anterior a la que fui al Británico, a ver Al pie del Támesis. Es el tipo de experiencia que te puede llevar a decir, "si esto es el teatro, entonces no vuelvo más, porque el teatro no me gusta". Yo diría que no necesariamente el teatro no te gusta, es que viste algo malo, simplemente. Digo esto con mucho respeto por el autor, el director y los actores; precisamente porque sabemos que son muy buenos, el resultado fue muy decepcionante.

Fui también a ver En casa / en Kabul. Basta bucear un poco por internet para saber que es una obra muy reconocida, muy pertinente para los momentos actuales. Si bien la obra es en efecto muy rica y sugerente, salí algo fastidiado, sensación que ha aumentado con el paso de los días. Lo primero es que me molesta mucho que acá veamos una "versión resumida", asumiendo una condición de subdesarrollados. ¿Por qué en Nueva York o Madrid la obra dura cuatro horas, con tres actos, dos intermedios, y aquí solo dos y media, dos actos con un intermedio? Yo me siento estafado. ¿Por qué en otros países pueden comentar el monólogo al inicio de una hora de duración y acá solo podemos comentar uno de 25 minutos? Conclusión: si quieres ver teatro de verdad míralo en otro país, porque acá te dan versiones adulteradas. Es como ir al cine a ver El Padrino, que dura 175 minutos, y te pongan solamente 110, "porque es muy larga". ¿No es una estafa? Si voy a una librería a comprar El Quijote no me pueden vender una versión resumida en 150 páginas. En todo caso, me deben advertir eso de entrada.

De otro lado, nuevamente el problema de las actuaciones: una Gabriela Velásquez que marca una diferencia muy grande con el resto, la mayoría de las actuaciones bien, pero un par que casi te arruinan la obra. Tal vez algunos tuvieron una mala noche en la función a la que fui; tal vez una obra recortada pierda coherencia. No sé. ¿A qué me refiero con malas actuaciones? Sobre todo a las maneras de hablar. A veces, los actores hablan tan atropelladamente que no se les entiende (ni lo que dicen, ni sus intenciones); otras, hablan de manera impostada, tan "falsa", que a uno nunca le resulta "creíble" el rollo de sus personajes. Cuando hablo de "falso" o "creíble" enmarco estos conceptos en el "universo de la obra", por así decirlo, soy conciente de que hay propuestas realistas y no realistas dentro del teatro. Como sea, la propuesta tiene que lograr ser persuasiva dentro de sus parámetros, y para ello se requiere siempre de buenas actuaciones. ¿Ejemplos? Bruno Odar y Gabriela Velásquez.

El problema es que unas cuantas malas actuaciones pueden llegar casi a arruinar una obra, si es que esos personajes aparecen frecuentemente. Es un poco como lo que se comenta de El Padrino III; así, la mala actuación de Sofía Coppola casi habría arruinado una gran película (entre paréntesis, eso es lo que se dice, porque a mí esa actuación no me pareció mala, y El Padrino III me gusta tanto como las otras dos). En fin, en medio de todo, la oferta teatral en Lima ha crecido y hay más y mejores opciones que antes. Cuestión de seguir avanzando. Pero para esto necesitamos, entre otras cosas, más crítica y discusión.

8 comentarios:

Jorobado dijo...

Con unos amigos solemos tener una frase: "el teatro peruano no existe". Al final, Ricky Tosso termina teniendo mas talento que Alonso Alegria, de lejos...Say no more.

Rafael dijo...

Los estudiantes de cine prestan mucha antencion a la larga lista de creditos al final de cada pelicula, y es que el arte cinematografico o teatral, es la conjugacion de varios talentos, no solo de los actores o el director.

Quizas haga falta en el Peru, que surjan mas profesionales especializados en cada area (Iluminacion, vestuario, ambientacion, fotografia, oratoria, sonido, guiones, produccion comercial, marketeo, presupuesto, etc). Asi la calidad se eleva y el publico gustoso no se pierde ninguna pelicula.

Para los que disfrutan del buen cine, les recomiendo que miren el documental "Visions of Light. The Art of Cinematography" (lo pueden bajar con un torrent). Junto con los actores, el guion y el director, el director de fotografia es el mago escondido, el arquitecto anonimo de todo gran film.

Ángel Portales dijo...

La crítica a la obra de Vargas Llosa, dados los calificativos que usa el administrador de este blog, debería presentar siquiera un argumento para justificarlos.

Martín dijo...

Para Angel:

no soy crítico ni mucho menos, pero estos comentarios me suenan cuerdos:

http://www.elcomercio.com.pe/edicionimpresa/Html/2008-04-03/fantasmas-que-no-dan-miedo.html

http://sinorietur.blogspot.com/2008/03/al-pie-del-tmesis.html

Saludos.

Anónimo dijo...

"¿Por qué en otros países pueden comentar el monólogo al inicio de una hora de duración y acá solo podemos comentar uno de 25 minutos?" El publico peruano se aburre rapidamente.
No somos de una cultura donde el teatro es parte importante de nuestro desarrollo cultural. Es incluso considerado como 'entretenimiento caro'.

El cine tiene mucho mas captacion, pero igualito somos malos para producir buenas peliculas.
rafo

Javier dijo...

Yo también fui a ver Amadeus. En verdad, en Cusco donde nací, el teatro es inexistente. ¿Será por eso que me pareció buena? En todo caso, la película me gusta más:

http://www.youtube.com/watch?v=VBWCSc8CspA&feature=PlayList&p=1D882F13FF0ED1C0&index=0

quique dijo...

Agrego una pregunta que, en cierta forma, recoge las dudas que planteas y que, como columnista, quizá puedas aclarar: por qué en otros países los artículos de opinión tienen entre 10 y 12 párrafos, mientras que en el nuestro no podemos excedernos los 3,500 caracteres (una cara A4) si queremos que nos publiquen, por lo menos en diarios? Ojo que esto es reciente; basta revisar los periódicos de los 80.

Saludos por fiestas!

Martín dijo...

Quique:

el número de caracteres con espacios que yo tengo en LR es 2900, y en P21 tuve 2764. El por qué es algo que yo no podría responder. Saludos.