domingo, 6 de marzo de 2011

Deseos, prejuicios y la evidencia

Artículo publicado en La República, domingo 6 de marzo de 2011

Se calienta la campaña y el debate electoral, y se hace cada vez más difícil distinguir entre, de un lado, nuestros deseos e intereses, o nuestros prejuicios y, del otro, lo que la evidencia disponible sugiere.

Consideremos los recientes ataques a las empresas encuestadoras. Quienes aparecen rezagados en las encuestas de intención de voto acusan a estas de manipular los resultados. De nada parece servir que una revisión de los informes de todas las encuestadoras de prestigio arrojen los mismos resultados, dentro de los márgenes de error estadísticos; se prefiere construir teorías conspiratorias en donde todas las encuestadoras, que compiten entre sí por proporcionar la información más confiable, se ponen unánimamente de acuerdo para apoyar a unos y perjudicar a otros. Lo triste es ver cómo un sector de la opinión pública se suma entusiastamente a estos cuestionamientos sin fundamento. Prima la defensa del candidato particular o la animadversión ante entidades que aparecen arrogándose un “saber objetivo”. Es difícil aceptar que las cosas no son como uno quisiera que sean.

También las ONGs son objeto de estos cuestionamientos. En los últimos días, se acusó a la ONG Reflexión Democrática de ser un instrumento de las empresas mineras para “comprar congresistas”. Según este razonamiento, para una empresa que tuviera ese objetivo, en vez de financiar directa y discretamente a un candidato, sería mejor hacer un aporte a su gremio, que luego financia a la ONG, que luego llama a un concurso público de candidatos, que son seleccionados por un jurado independiente, en donde los ganadores reciben capacitación y apoyo para sus campañas, y se comprometen públicamente a defender valores y principios democráticos, sin saber qué empresas o entidades financiaron el proyecto por el cual fueron seleccionados. La tesis de la compra de congresistas no se sostiene, pero es una excelente bandera para intentar desprestigiar a algunos rivales. Nuevamente, un sector de la opinión pública sigue estos cuestionamientos: interviene aquí un cierto sentido común antiempresarial y el recelo que algunos sienten por las causas que promueven las ONGs. Recordemos que en las últimas elecciones municipales en Lima se acusó sin fundamento alguno a otra institución, el Peru Support Group, de ser una organización senderista, con el objetivo de perjudicar la candidatura de Susana Villarán y atacar a quienes promueven la bandera de los derechos humanos.

Por supuesto que encuestadoras y ONGs, como todas las demás instituciones y organizaciones que intervienen en el debate público, deben ser sometidas a crítica y escrutinio; por supuesto que también cometen errores, que deben ser señalados y corregidos. Pero este debate muestra a mi juicio cómo entre nosotros priman los deseos, prejuicios, simpatías y antipatías, sobre el análisis de la evidencia disponible. Signos de la inmadurez de nuestra comunidad política.

VER TAMBIÉN:

Encuestas presidenciales comparadas 2010-2011 (actualizado a marzo del 2011)
http://iop.pucp.edu.pe/images/documentos/Encuestas%20presidenciales%20comparadas%202010-2011%20(PDF).pdf

Comunicado de Reflexión Democrática sobre el programa "Impulso para un mejor Congreso 2011- 2016
http://www.reflexiondemocratica.org.pe/index.php?option=com_content&view=novedades&menid=83&id=393

Sobre el Peru Support Group:
http://martintanaka.blogspot.com/2010/09/john-crabtree-del-peru-support-group.html
http://martintanaka.blogspot.com/2010/09/peru-support-group.html

3 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Has revisado la lista de favorecidos antes de opinar?
¿Qué te parece que lo reciba Cecilia Chacón, por ejemplo?

Martín dijo...

Anónimo:

por supuesto que sí. La lista es esta, son 23 beneficiarios:

http://www.reflexiondemocratica.org.pe/documentos/LISTA%20FINAL%20IMPULSO%20PARA%20UN%20MEJOR%20CONGRESO%202011%202016[2].pdf

Mira a qué se comprometen:

http://www.reflexiondemocratica.org.pe/index.php?option=com_content&view=article&id=391&menid=105

A cada quien le puede gustar o no nombres específicos de los seleccionados. Pero las críticas debieran ir a los jurados que hicieron la selección, principalmente. No suena bien que se beneficie a una parlamentaria con problemas judiciales que no han sido aclarados suficientemente. Debieran tener criterios más exigentes.

Sí creo que en adelante RD debería esforzarse en lograr una representación más plural. Es claro que el humalismo está subrepresentado, aunque RD comenta que fueron invitados y no quisieron participar. Allí hay mucho que mejorar.

Luis Enrique Alvizuri dijo...

Sr. Tanaka:

1. Si bien es cierto que en algunos países, como Estados Unidos, se sabe que determinados congresistas representan a empresas específicas, aquí en el Perú esto se maneja como un secreto, al punto que recién sale a la luz pero no por obra de sus gestores (la ONG Reflexión Democrática) sino a través de un Wikileaks (y eso dice bastante).

2. De modo que sí es grave porque, en primer lugar, no se actúa con transparencia; al igual que el caso Rospigliosi, se espera a que se haga público para recién ahí confirmar la responsabilidad (sabiendo que se va a saber de todas maneras). En segundo término, porque todos estos señores insisten a voz en cuello que ellos solo van a velar por los intereses del Perú, sin mencionar que antes han recibido "instrucciones" sobre cómo orientar la legislatura, las cuales tienen un marcado sesgo neoliberal.

3. Y en tercer lugar, pero no último, ¿cuántos peruanos tienen el privilegio de ser financiados así no más, ya sea en sus trabajos, negocios o vida política? Este "apoyo desinteresado" no lo goza cualquiera. Y nadie se cree el cuento que sea gratis, que no genere un "compromiso". Entre peruanos no nos podemos leer la mano y todos nos conocemos bien y sabemos cómo funcionan las cosas.

4. No porque algo resulte bien en EEUU tiene que pasar lo mismo en el Perú. Ese es el clásico argumento de quienes quieren meter leyes al caballazo simplemente porque así lo hacen los países "desarrollados". Aquí las cosas son diferentes y tienen orientaciones distintas. Por mi parte esto confirma algo que yo, particularmente, ya sabía: la relación directa del poder real (las empresas) con el poder representativo (sumisión total). Pero lo delicioso es ver cómo poco a poco lo que se trata de mantener en secreto va saliendo a la luz para vergüenza de las "nobles familias", quienes fungen de ser santas e inmaculadas pero que, en verdad, son parte inherente de la inveterada corrupción del país (porque lo que nadie dice, pues es tabú, es que, para que exista corrupción, tiene que haber un empresario que la incentive, y aquí en el Perú solo se menciona al funcionario que se deja corromper como si él fuese el único actor de esta telenovela).

Muchas gracias.