domingo, 14 de febrero de 2010

De los principios a las políticas

Artículo publicado en La República, domingo 14 de febrero de 2010

El sábado 6 Alberto Adrianzén y el martes 9 Nelson Manrique tuvieron a bien comentar en estas páginas un par de artículos míos, el primero reseñando el reciente libro La transición inconclusa... (también en este diario), y el segundo comentando sobre la objetividad en las ciencias sociales, en mi blog martintanaka.blogspot.com

¿Qué distingue a los militantes y activistas de los científicos sociales? Los primeros deben dar buenas razones a favor de las causas que defienden, y desarmar argumentos contrarios a las mismas; considero que un científico social debe más bien intentar explicar por qué las cosas son como son, estar siempre abierto a que la realidad no se ajuste a sus preferencias, deseos o hipótesis, y dar cuenta de ello. Estoy de acuerdo con Manrique cuando dice que la objetividad es finalmente una quimera; pero de ello no se debe deducir que tenemos derecho a ser subjetivos y arbitrarios. Por el contrario, se deduce que debemos hacer todos los esfuerzos posibles por controlar nuestros inevitables sesgos.

Para un científico social trabajar temas políticos es complicado: a diferencia de otros terrenos más distantes a la vida cotidiana, sobre los sucesos políticos todos tenemos como ciudadanos opiniones legítimas. De otro lado, todos los científicos sociales tenemos preferencias, valores, simpatías, y es difícil controlarlas. Las discusiones generadas a partir de la publicación de Usted fue aprista de Manrique son elocuentes al respecto. Además, la cosa se complica más cuando científicos sociales asumen banderas partidistas, como pudo verse en las discusiones generadas por la reciente adhesión de intelectuales como Adrianzén, Lynch, López, Jiménez y otros a la candidatura presidencial de Ollanta Humala.

Estos profesionales cuestionan el modelo neoliberal, lo que es legítimo. Sin embargo, creo que desde ahora deberíamos esforzarnos todos en ser más precisos: ¿qué significa eso? Hago la misma sugerencia a los economistas del blog Actualidad Económica del Perú (aeperu.blogspot.com), que opinan en este diario. ¿Cuáles son las medidas concretas alternativas? (los simpatizantes del modelo, por su lado, deberían decirnos concretamente cómo combatir la exclusión social). La idea es que estos debates salgan del ámbito de especialistas y se conviertan en propuestas que puedan ser recogidas por los candidatos en sus campañas. Y acaso en el camino descubriremos que, lo que ubicados en plano principista parecen grandes desavenencias, al pasar al plano de las políticas concretas en realidad son diferencias de matiz. A estas alturas nadie razonable propone ni la destrucción del Estado ni un intervencionismo soviético. En general, me parece que en nuestro país los debates en este terreno se parecen más a los chilenos y brasileños que a los argentinos o bolivianos. Nuestro problema, en realidad, me parece que está en la precariedad de nuestro sistema político.


AMPLIACIÓN:

Sobre los temas comentados en el artículo, ver:

http://martintanaka.blogspot.com/2010_02_01_archive.html
http://martintanaka.blogspot.com/2010_01_01_archive.html

Profundizando en el tema del último párrafo del artículo, ver por ejemplo:

Debate Necesario
miércoles 20 de enero de 2010
Pedro Francke
http://aeperu.blogspot.com/2010/01/debate-necesario.html

Francke arranca muy bien, pidiendo evitar debates falsos. Luego, identifica temas de controversia. Todos queremos aumentar la recaudación, pero unos proponen bajar los costos laborales para promover la formalización, mientras que otros aumentar los impuestos a las empresas mineras, petroleras y de finanzas. Muy bien. Pero después, me parece que viene una enumeración de cosas que podrían generar consensos amplios: defender derechos laborales reconocidos internacionalmente, promover la agricultura y la pequeña empresa, incentivos varios para promover el turismo, el avance tecnológico, el surgimiento de nuevas industrias, la descentralización de la economía... recientemente, por ejemplo, el gobierno neoliberal actual ha aprobado una ley que exonera de impuestos a las actividades económicas que se ubican por encima de los 2500 metros. Al margen de que sea una mala iniciativa, esto sugiere que se puede ser "neoliberal" y dar incentivos que promuevan actividades específicas.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Responderá a esta crítica de Hildebrandt, señor Tanaka?

¿Creerá el señor Martín Tanaka que su ideología es invisible, sus adhesiones discretas y sus sesgos sutiles? Pobre señor Tanaka: hace tiempo que, contra lo que él cree, aparece con todo al aire en su papel de fan del sistema “realmente existente”. El señor Tanaka cree que las ciencias sociales son un búnker de concreto que lo protege del escrutinio público. El señor Tanaka cree que ser ambiguo y sibilino es ser aristotélico. No, señor Tanaka: haga usted lo que, con todo derecho, hicieron alguna vez Bernard Henri-Lévy o André Glucksman (siguiendo la tradición de Aron o Maurras): muestre la camiseta por la que juega y sufre. Nadie se lo va a reprochar. Lo que es patético es que se vista de negro y pretenda ser árbitro.

http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas/matar-a-la-madre_56874.html

Juan Garcia dijo...

Cientifico social?!

Solo porque se usa algo de estidistica? Cuando cualquier cientifico verdadero sabe que una relacion estadistica no significa causalidad. Ademas, lo que la estadistica en realidad representa es la ignorancia de los verdaderos procesos detras de los fenomenos.

Mas aun si tenemos en cuenta que en 'las ciencias' sociales se trabajan con relaciones estadisticas del orden del 30 por ciento o menos.

Pero la estadistica sirve para aparentar saber mucho y permanecer en las sombras, en lo vago e impreciso. Tanaka lo sabe!

Martín dijo...

Juan:

en las ciencias sociales en general y en la ciencia política en particular el carácter "científico" viene del uso de metodologías tanto cuantitativas como cualitativas, que siempre debe ser sometidas a crítica. Nuevamente, entre el conocimiento que surge de una observación rigurosa y una metodología precisa, y la especulación pura, me quedo con lo primero, con todas sus limitaciones, que por supuesto existen.

Al respecto recomiendo ver:

The Oxford Handbook of Political Methodology
Box-Steffensmeier, Janet M., Brady, Henry E. y Collier, David, eds., 2008.

Saludos

Anónimo dijo...

Estoy tratando de ser paciente para darle lectura y relectura a todo lo que el señor Takaba viene exponiendo ultimamente. Creo que corresponde una respuesta larga y pedagógica a los intelectuales de panteón como el señor Tanaka. Hildebrant ha sido mezquino en dedicarle dos lineas, quiza sea porque piensa que no merece mas o simplemente bastaba con ello. Creo que es pertinente preparar una respuesta que le permita al señor Tanaka abrir los ojos y darse cuenta que no es un mundo de ciegos. Pues sus pretendidas objetividades y cientificismo pueden servirle como refugio en sus aulas(donde somete sus criterios a la aprobacion o desaprobación del alumno), pero no en el mundo real donde la real politik obliga a los seres humanos(incluidos los intelectuales) a guiarse por ideologías. Ya esta demasiado vieja la pretensión de querer estar al margen. Solo Fujimori podría apelar al independentismo de palabra mientras agita con las dos manos su adhesión al neoliberalismo cavernario. La viveza criolla hace que algunos intelectuales crean que pueden subirse a una burbuja y a partir de alli teoretizar, hablando de rigurocidades solo contrastables y plausibles por la tribuna al cual se pertenece, o toleradas por alumnos incipientes e intelectuales caballerescos.

Empecemos el debate señor Tanaka, lo esperamos en la plaza.


James Fernandez Pozo
UNMSM

Post data:
Creo que es de muy mal gusto que Ud. "recomiende" determinado texto. No es de caballeros, menos de polemistas. Como cuestión metodológica ponga las citas exactas al pie de su discurso, y si ha usado un argumento de algún intelectual o estudioso que apoye su postura indiquelo como Bibliofrafia, y remitase exactamente a las paginas o párrafos correspondientes. Y si luego vuelve a remitirse a determinado autor proceda de la misma manera.

Martín dijo...

Sr. Fernández:

pienso que en nuestro país pecamos de exceso, no defecto de ideología. Es lo que modestamente pienso, y por eso me parece que a la ideología hay que controlarla. No desaparecerla, ciertamente, tarea por demás imposible, porque, como usted dice, en el fondo las ideologías son necesarias para ubicarse en el mundo. El problema es que el mundo ha cambiado tanto, que las ideologías muchas veces estorban, antes que ayudan. Los mapas cognitivos de la política no sirven como antes, como señalara Norbert Lechner hace ya algunos años. Recomiendo ver al respecto "Los nuevos perfiles de la política. Un bosquejo" (1994):

http://www.scribd.com/doc/18064944/los-nuevos-perfiles-de-la-politica-norbert-lechner

Estos son temas de debate en los que hace tiempo estoy metido, si no no tendría este blog ni escribiría todas las semanas en La República.

Finalmente, si recomiendo textos es porque este blog tiene una intención pedagógica. Creo que uno debe compartir lo que sabe. Así que lo seguiré haciendo. Saludos.