martes, 29 de enero de 2008

Comisión Vargas Llosa y Rocío Silva

Sigo con el tema de Uchuraccay, después de leer algunos blogs. Encontrarán varios recuentos de los sucesos de Uchuraccay:

http://elmorsa.blogspot.com/2008/01/uchuraccay-como-espejo-de-la-violencia.html

http://desdeeltercerpiso.blogspot.com/2008/01/no-olvidemos-uchuraccay.html

Y otros recuentos, desde un ángulo más personal:

http://grancomboclub.blogspot.com/2008/01/uchuraccay.html

http://evillan.blogspot.com/2008/01/uchuraccay-un-comentario-personal.html

http://nilavigil.wordpress.com/2008/01/26/despues-de-25-anos-la-verdad-sigue-escondida/

http://diariolaprimeraperu.com/online/noticia.php?IDnoticia=9544

http://editorialdecesarlevano.blogspot.com/2008/01/misterios-de-uchuraccay.html

http://tiojuan.wordpress.com/2008/01/24/uchuraccay-final-la-otra-masacre/

http://tiojuan.wordpress.com/2008/01/23/uchuraccay-tres-vargas-llosa-vs-el-juez-huayhua/

http://tiojuan.wordpress.com/2008/01/21/uchuraccay-dos-la-comision-vargas-llosa/

http://tiojuan.wordpress.com/2008/01/20/uchuraccay-despues-de-la-tragedia-i/

Finalmente, está el artículo de Rocío Silva, en La República del último domingo. Siempre saco algo provechoso de leer sus artículos, pero esta vez estoy muy en desacuerdo con su análisis. Silva insiste en la hipótesis de una participación directa de militares en la matanza, cuando no hay indicios significativos en ese sentido. De otro lado, su artículo me sirve para ilustrar los prejuicios contra el informe Vargas Llosa. Silva dice:

"(...) la Comisión Uchuraccay validó la tesis del “salvajismo, la barbarie y la postergación” como causales de los asesinatos, cuando en realidad se estaba obviando las tensiones que se habían producido por el miedo a la presencia de Sendero Luminoso, la llegada de los “sinchis” y la felicitación que hizo el gobierno a la comunidad de Huaychao de una situación similar pero acontecida contra senderistas. Todas estas circunstancias pesaron mucho más en los hechos luctuosos que la supuesta otredad del sujeto andino (...)

Según informe de APRODEH los comuneros actuaron instigados por los Infantes de Marina, quienes días antes habían llegado a Uchuraccay con víveres, para promocionar la nueva estrategia antisubversiva planteada por el general Clemente Noel, jefe político-militar de la zona: cooptar a la población de las zonas altas para evitar el "corredor" de los comandos senderistas por las montañas. A los comuneros se les indicó que los "amigos vienen por el aire, los enemigos por la tierra". Noel, en su defensa, sostuvo que los comuneros habían confundido a los periodistas con senderistas pues los primeros portaban una bandera roja y entonaban canciones subversivas, responsabilizando a la temeridad de los periodistas y la ignorancia de los comuneros como los causantes de la masacre. Nuevamente la otredad aparece como respuesta ante la responsabilidad y la duda".


http://kolumnaokupa.blogsome.com/2008/01/28/uchuraccay-y-la-otredad/

¿Qué dice Vargas Llosa en el artículo que les recomendé en el post anterior? Veamos:

"En Huaychao encontraron los cadáveres de siete guerrilleros. Los campesinos pudieron quedarse con sus armas, pero el general Noel había dado órdenes de que no se las dejaran, pues, según él, las armas atraerían a los “delincuentes subersivos” con más fuerza todavía que el deseo de vengar a sus muertos. Los varayocs (autoridades tradicionales de la comunidad) refirieron, a través de un intérprete, que habían dado muerte a esos “terrucos” valiéndose de una estratagema. Al verlos acercarse, el pueblo de Huaychao salió a su encuentro, agitando banderas rojas y dando vítores al Partido Comunista del Perú (nombre oficial de Sendero Luminoso) y a la lucha armada. Coreando las, consignas y cantos de “la milicia”, escoltaron a los guerrilleros hasta la casa comunal. Cuando los tenían totalmente cercados, se abalanzaron sobre ellos y los mataron en pocos segundos con hachas, cuchillos y piedras que llevaban bajo los ponchos. Sólo un “senderista” consiguió huir, malherido. Eso era todo lo que sabía, en su jubilosa conferencia de prensa del 21 de enero, el general Clemente Noel. Ni siquiera estaba enterado de que tres de los siete guerrilleros linchados eran niños de 14 y 15 años, alumnos del Colegio Nacional de Huanta, que habían desaparecido de casa de sus padres hacía algunos meses. Lo ocurrido en Huaychao era la punta del iceberg de unos tremendos sucesos que simultáneamente habían tenido lugar en muchas comunidades de las alturas de Huanta y que sólo se irían conociendo en los días y semanas posteriores.

¿Cómo recibió el Perú la noticia de los linchamientos de Huaychao? El gobierno, los partidos democráticos y la opinión pública independiente, con sentimientos parecidos a los del general Noel. !Qué alivio! Los campesinos no se identifican con los terroristas, más bien los combaten. Entonces, Sendero Luminoso no durará mucho. Ojalá otras comunidades sigan el ejemplo de Huaychao y acaben con los dinamiteros de centrales eléctricas y asesinos de alcaldes. En tanto que los sectores
democráticos reaccionaban de este modo, la extrema izquierda se negaba de plano a creer que los campesinos hubieran sido los autores del hecho y proclamaban, en el parlamento y en el Diario de Marka que los verdaderos ejecutores de los guerrilleros eran “sinchis” o fuerzas paramilitares disfrazadas de campesinos. Nadie, sin embargo, se detuvo a reflexionar sobre el problema jurídico y moral que planteaban también los linchamientos de Huaychao ni el peligroso precedente que significaban. Ocurre que no sólo los militares y los periodistas están desentrenados para la democracia en un país que ha padecido una larga dictadura: todos los ciudadanos contraen el mal.

(...)

"En 1981 los “sinchis” pasaron por Uchuraccay a un ritmo de una vez cada dos meses, buscando infructuosatnente a los “senderistas”. Pero, en 1982, Alejandrina de la Cruz no vio a ninguna patrulla, hasta el 18 de diciembre, en que abandonó Uchuraccay. Sin embargo, los uchuracaínos aseguran que los “sinchis” llegaron una vez más, luego de la partida de la maestra, en helicóptero. Cuando les pidieron que se quedaran a proteger el pueblo, les respondieron que no podían y que si los “terrucos” venían debían defenderse y matarlos”.

(...) En Uchuraccay, cinco “senderistas” habían sido linchados el 22 de enero, y el número de “terrucos” ejecutados en toda la zona era, por lo menos, de 24 (acaso bastantes más) No lo sabían los expedicionarios y, al parecer, ni siquiera Juan Argumedo. Pero la zona a la que se acercaban estaba profundamente perturbada y los comuneros vivían un estado de furor y de pánico, o, como dicen ellos, de chagwa (desorden, caos). Estaban convencidos de que, en cualquier momento. los “senderistas” regresarían a vengar a sus muertos. Aumentaba el miedo y la rabia de los campesinos el sentirse en inferioridad de condiciones, por carecer de armas de fuego. La sorpresa que había permitido los primeros linchamientos ya no era posible. Este era el ánimo que reinaba en Uchuraccay, donde unos trescientos comuneros se hallaban reunidos en cabildo, cuando los pastores o centinelas vinieron a avisar que un grupo de forasteros se acercaba al centro comunal.

(...)

Otro elemento incierto es el de la bandera roja. El general Noel dijo que los periodistas fueron asesinados porque se presentaron en Uchuraccay con una bandera comunista y lo mismo dijeron a la Comisión los comuneros. Pero es evidente que esto no tiene asidero, como muestran las fotos de Willy Retto. ¿Para qué hubieran llevado los periodistas una bandera que sólo les hubiera significado riesgos? Lo probable es que esta fuera una versión fraguada por la comunidad al darsecuenta de su error, para dar mayor fuerza a su tesis de que confundieron a los forasteros con “senderistas”".


Termino con esto: 25 años después, los prejuicios, estereotipos, la ideologización, continúa entorpeciendo la comprensión de lo ocurrido.

20 comentarios:

Silvio Rendon dijo...

"Silva insiste en la hipótesis de una participación directa de militares en la matanza, cuando no hay indicios significativos en ese sentido."

Hola Martín,

RSS no habla de "participación directa" por ningún lado. Sólo habla de miedo de los comuneros y que actuaron instigados por los Infantes de Marina. Instigar no es lo mismo que participar directamente. De hecho con tus citas de la Comisión Vargar Llosa confirmas que los comuneros fueron instigados.

Le has dedicado un post entero por un error de lectura.

Saludos,

Martín dijo...

Silvio:

Silva dice:

"Muchos años después, salió a la luz una probable razón por la cual la Comisión Uchuraccay había llegado a una conclusión tan genérica, que no resolvía sino que por el contrario empantanaba, la búsqueda de una verdadera justicia: prefirieron evitar las consecuencias político-militares de inculpar a miembros de las fuerzas armadas difuminando la responsabilidad que, en 1987, recayó sobre tres miembros de la comunidad, Dionisio Morales, Simeón Aucatoma y Mariano Ccasani..."

Decir "inculpar a miembros de las fuerzas armadas", para mí, implica, asignarles una participación directa, más allá del hecho de que Noel haya dicho "amigos vienen por el aire, los enemigos por la tierra". Además, al inicio Silva reseña a Wiener cuando dice “entonces… ¿lo que yo vi el 30 de enero de 1983 no eran militares vestidos de campesinos sino campesinos vestidos de militares y "sinchis?”, y concluye "todavía existen más preguntas y ambigüedades que respuestas rotundas sobre lo que sucedió".

Y el propósito central del post, mi estimado, no es referirme a la supuesta participación directa de las FFAA. Es criticar la lectura prejuiciosa que hace del informe Vargas Llosa, que me parece más que elocuente.

Así que, ¿error de lectura? No me parece... saludos.

Silvio Rendon dijo...

Martín,

Si alguien instiga tiene responsabilidad aunque no haya tenido "participación directa", entendiendo por ésta la ejecución directa de una matanza. Por lo tanto equiparar "inculpar a miembros de las fuerzas armadas" no es señal de hablar de participación directa. He aquí tu error. Pero claro, si incluyes en la "participación directa" a la instigación (cosa que vendría bien que redefinas y expliques), pues sí que la hubo, como tú mismo señalas.

Que las comunidades iquichanas reaccionaran con violencia a la incursión de Sendero Luminoso ha quedado muy claro después de muchos años. He escrito algo en

http://grancomboclub.blogspot.com/2008/01/uchuraccay.html

Fue un proceso de "autodefensa", primero condenado y posteriormente glorificado por las izquierdas.

Sin embargo, instigación de parte de los militares hubo, como años después hubo instigación de las propias izquierdas a rechazar a Sendero. Los tiempos cambiaron mucho y éstas acabaron por aceptar lo que antes se condenaban.

Y en todo esto los comuneros cargaron con el pato y no quienes los instigaron. Es fácil echarle la culpa a los ejecutores directos y dejar fuera de vista a los instigadores (en Uchuraccay) e incluso a los que dan las órdenes (grupo Colina). La historia ahora es que había varios sectores de la sociedad peruana que hacían justicia por mano propia, sin nadie arriba que los instigara, sin radios estilo Rwanda que los promoviera y que los justificara. No descarto esta "violencia independiente", pero es claro que es un discurso muy conveniente... para los instigadores.

Martín dijo...

Silvio:

"Si alguien instiga tiene responsabilidad aunque no haya tenido "participación directa", entendiendo por ésta la ejecución directa de una matanza. Por lo tanto equiparar "inculpar a miembros de las fuerzas armadas" no es señal de hablar de participación directa. He aquí tu error".

Insisto. No creo que haya error. Su artículo empieza, basado en Wiener, sugiriendo que la versión de que los sinchis mataron a los periodistas en plausible. Por eso dice, respecto a la controversia entre Uceda y Wiener, que "todavía existen más preguntas y ambigüedades que respuestas rotundas sobre lo que sucedió".

Además, cuando dice "Muchos años después, salió a la luz una probable razón por la cual la Comisión Uchuraccay había llegado a una conclusión tan genérica... prefirieron evitar las consecuencias político-militares de inculpar a miembros de las fuerzas armadas difuminando la responsabilidad que, en 1987, recayó sobre tres miembros de la comunidad...".

Ella dice que esa probable razón surge "mucho tiempo después" de los hechos citados por un informe de APRODEH, en donde se habla de cómo los militares instigaron la matanza.

En fin. Te concedo que Silva no sostiene directamtente la tesis de que los sinchis mataron a los periodistas, pero sí dice que "todavía existen más preguntas y ambigüedades que respuestas rotundas sobre lo que sucedió", y le da credibilidad a lo de Wiener. A mi juicio, la tesis de que los sinchis mataron a los periodistas simplemente no tiene sustento.

Respeto a que los instigadores tienen que rendir cuentas, totalmente de acuerdo. E insisto en el tema central de mi post: el informe y el artículo de Vargas Llosa también dicen eso (que hubo una instigación irresponsable), a diferencia de lo que sugiere Silva en su artículo. Y eso es consecuencia de criticar sin haber leído, y dejarse llevar por prejuicios. Saludos, espero que ahora sí las cosas hayan quedado claras.

Anónimo dijo...
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Silvio Rendon dijo...

Bueno, desde hace algún tiempo evito tener la última palabra en una discusión. Considero mejor dejar las interrogantes y que los lectores y lectores se formen sus propias opiniones. Simplemente dejaré en claro un par de cosas.

- No fueron los sinchis. Fueron los pobladores de Uchuraccay. Creo que eso ha quedado claro. No veo que RSS sostenga lo contrario, por más citas de Wiener que incluya o por más que hable de ambigüedades. Hubiera sido mejor que le respondas a Wiener y no a RSS por lo que dice Wiener. Por ejemplo, podrías haber comenzado diciendo "Le salió el fascismo a Raúl Wiener....".

- Los instigadores han pasado piola después de décadas. A los pobladores de Uchuraccay se les cayó el mundo. Hasta ahora no hay un militar condenado no sólo por las instigaciones, sino por las atrocidades perpetradas durante tantos años. La letra pequeña de uno o de varios informes no iba a ser suficiente para cambiar esta realidad. Noel, Mori, Huamán, etc. Nadie se mete con ellos. Sólo Telmo Hurtado está detenido, pero en EEUU. ¿Y el resto? El tema sólo vuelve cuando conviene a intereses políticos, como cuando denunciaron a Humala por Madre Mía en plena campaña electoral.

- La comisión Vargas Llosa dejó cabos sueltos, pues las instigaciones del ejército eran la punta del iceberg de una política antisubversiva que propugnaba la eliminación del enemigo. Que en el Perú hubiera pobladores que rechazaran a SL fue novedoso entonces (y no sólo para las izquierdas). Huaychao fue un caso "exitoso" porque aparentemente no se equivocaron. Ahí no hubo comisión investigadora. Uchuraccay fue un "error" (en el sentido que mataron a las personas equivocadas) pero parte de la misma política antisubversiva instigada, y tolerada por el ejército: "si los “terrucos” venían debían defenderse y matarlos”."

Leo a Uceda sobre los hornos crematorios apodados, la "ladrillera", en los que se quemaban los cadáveres desenterrados en la inmediaciones del aeropuerto de Ayacucho, con conocimiento de las altas autoridades del país (entonces gobernaba Alan García). Veo cómo Del Castillo niega en el juicio a Fujimori que de 1985 a 1990 hubiera grupos paramilitares en el Perú. Queda muy claro que muchos en el Perú mataron cruelmente y no les pasó nada....Comparado con eso, veo que los pobladores de Uchuraccay pagaron pato y fuerte. Mi sentido de justicia no se ve nada servido. No sé si el tuyo.

Martín dijo...

Silvio:


nuevamente, el sentido de mi post era criticar la satanización sin fundamento del informe Vargas Llosa, resultado de la ideología. El artículo de Silva era una ilustración perfecta de mi punto. El tema de si fueron los sinchis o no, es un tema secundario, derivado del primero.

En cuanto a Wiener, cité su último artículo sobre el tema:

http://diariolaprimeraperu.com/online/noticia.php?IDnoticia=9544

Podría decirse que Wiener no debe estar muy de acuerdo con lo que dice Vargas Llosa (tampoco con la CVR, que dicen básicamente lo mismo), pero no lo tergiversa.

Noel, Mori, Huamán y muchos otros deben responder, de acuerdo. Que las autoridades políticas durante el gobierno aprista deben responder, de acuerdo.

"Queda muy claro que muchos en el Perú mataron cruelmente y no les pasó nada... mi sentido de justicia no se ve nada servido. No sé si el tuyo".

De acuerdo, tampoco el mío. La respuesta es no. Me preguntas como sugiriendo que mi sentido de justicia sí está "servido", cosa que me parece poco elegante, por decirlo de algún modo. Mejor "lo dejo ahí".

Respecto a tu comentario sobre Uceda... a mí me parece que la tesis de Uceda sobre el gobierno de García más bien tiende a ser indulgente. Respecto a grupos paramilitares, su tesis es (si me acuerdo bien) que había iniciativas del ejército, que venían de los años de Belaunde, varias de las cuales usaban el nombre de Rodrigo Franco, y que ellas nada tenían que ver con el grupo vinculado a Ríos y Mantilla (de allí sale el grupo Colina, del que uno sabe siguiendo la historia de Sosa). Este último grupo (el de Ríos-Mantilla) habría tenido relativamente poca participación, como un intento fracasado de atentado contra el nuevo diario. No me acuerdo bien.

Ricardo Alvarado dijo...

Habría que añadir que el ingeniero Alberto Morote, comisionado de la CVR, se negó en un principio a suscribir las conclusiones del informe de la CVR sobre la matanza de Uchuraccay. Fue sólo ante la presión del gobierno y del resto de comisionados que abandonó sus reservas.

Los investigadores del futuro deberán esclarecer, en torno a este y otros temas del informe de la CVR, porque el doctor Lerner y compañía impidieron a un comisionado expresar sus dudas frente a la refrendacion del Informe Vargas Llosa (que fue lo que en la práctica hizo la CVR) mientras que el general Arias Grazziani pudo negar, con total desparpajo y dejando testimonio por escrito en el mismo Informe Final, la responsabilidad criminal de las Fuerzas Armadas en la guerra sucia.

Martín dijo...

Ricardo:


mi impresión sobre el punto: el informe de la CVR es gigantesco, aborda muchísimos temas, es imposible que todos estén de acuerdo en todo. Firmar el informe expresa un acuerdo general, no específico en todos los puntos. Intuyo que lo de Morote podría verse de esta manera. No me parece que él fuera alguien con una agenda específica (Uchuraccay), como sí Arias, una suerte de "representante" de las FFAA. y del presidente Toledo.

Respecto a Arias. Como que el trabajo de la comisión tuvo dos dinámicas; una parte más académica, si quieres, de investigación, que uno encuentra en los estudios de caso. De otro lado, una más "política" que se encuentra en las conclusiones generales, que es lo único que la mayoría de las personas que dicen haber leído el informe han leído. Ambas cosas no necesariamente coinciden. La segunda se alimenta gruesamente de la primera, pero mediada por una lectura política, que allí sí, implicó una suerte de negociación entre los comisionados. Arias como miitar estaba preocupado por la responsabilidad de las FFAA., por eso firmó con reservas. Saludos.

ocraM dijo...

hola Martín

efectivamente, la tesis de Uceda es que ningún grupo se llamó "Rodrigo Franco", sino que esa fue una denominación de varios grupos militares para desviar la atención hacia el destacamento de Mantilla, a quien finalmente se le atribuyeron varios crímenes que no habrían cometido. si se me permite un pequeño aporte, lo poco que yo he hurgado de ese tema -encuentros con actores involucrados- me indica que Uceda tiene razón. lo que no necesariamente exculpa ni es indulgente con el régimen aprista. por ejemplo, el entrenamiento del grupo de Mantilla por agentes de la CIA fue avalado por el gobierno de García.

(aquí habría que recordar que mucho de lo que sostiene Uceda se corresponde a lo poco que la CVR sostiene en la parte referida al Comando Rodrigo Franco, donde más bien muestra una perplejidad inusual)

por lo demás, el debate está muy interesante y me gustaría escuchar lo que la misma Rocío tenga que replicar.

Silvio Rendon dijo...

Hola Martín,

Un par de cosas:

1. No dudo que hayas puesto el enlace a Wiener. El tema es que si Wiener dice algo con lo que uno no coincide, uno le responde a Wiener, no a quien lo cita. Wiener no tergiversará a Vargas Llosa y lo rechazará de plano, pero sostiene justamente la tesis que criticas, y no te metes con él, sino con otra persona que lo cita. Curioso.

2. Lo que me extraña en tu discurso general sobre estos temas es tu poco énfasis en la responsabilidad de los militares. Mi mezcla de indignaciones, como es normal, es diferente a la tuya. Pero bueno, retracto mi "no sé si el tuyo" (escrito más como una invitación a que te pronuncies - cosa que has hecho - , al estilo de un luismigueliano "no se tú /pero yo no dejo de pensar", que como una acusación (1) a tu persona) y me quedo con afirmar que mi sentido de justicia no se ha visto nada servido con lo que pasó en Uchuraccay.

Cuando pienso en Uchuraccay, no puedo dejar de pensar en los militares que dan luz verde para que los comuneros maten "terrucos". Esto implica corresponsabilidad. ¿Qué pasaría si trasciende (un caso hipotético) que la policía en la ciudad les dice a los pobladores que maten a los violadores? Seguramente habría una gran indignación ciudadana. Nadie diría que los pobladores actuaron "por su cuenta" y que la policía no tuvo nada que ver. No se necesita que haya policías disfrazados formando parte de los ejecutores para hablar de responsabilidad en un asesinato.

Había otras opciones. Los militares podrían haberles dicho: "si ven terrucos, los reducen, los capturan, pero no los matan". Los pobladores los entregan a los militares y éstos a las autoridades judiciales para que sean juzgados. De haber sido esta la consigna, no creo que los uchuraccaínos ni huaychaoinos hubieran matado a los periodistas ni a los "senderistas", respectivamente. Así es como se hubiera procedido en un estado de derecho. En los dos casos, Uchuraccay y Huaychao, no había necesidad de matar a nadie. No se trató de ninguna confrontación armada. Fueron emboscadas.

Creo que la comisión Vargas Llosa quedó atrapada en los prejuicios de la época de una manera más sutil que la que pensamos: se quedó en la constatación de que los uchuraccaínos eran los ejecutores, no sinchis disfrazados, y dejó que ese fuera su mensaje fundamental. Dejó como algo muy secundario la incitación de los militares y no le siguió la pista lo suficiente. Hay locutores de radios rwandesas condenados por el genocidio de ese país. Son muchos los personajes que pueden llevar a una masacre. No basta con constatar quiénes fueron los ejecutores directos. El tema no era tan simple como lo propugnaban las izquierdas de la época, pero constatar la ejecución directa de los pobladores era sólo el primer paso para zanjar responsabilidades. El caso no acababa con esta constatación. Había que seguir la pista hasta sus últimas consecuencias y eso no se hizo. Letra pequeña nomás. Ese no fue el centro del mensaje. En tal sentido, acusar a la CVLl de encubrimiento (tal vez la palabra más correcta sería minimización o subestimación del rol de los militares en la masacre) no era completamente descabellado. Concentrada en su constatación de que habían sido los propios pobladores y no sinchis disfrazados, se limitó a acusar con fuerza a los pobladores, mientras que deslizaba algunos párrafos sugerentes sobre la responsabilidad militar. Notemos que sí que hay una gran diferencia entre la CVLl y la CVR, que sí profundiza mucho más en la letalidad de la política antisubversiva de los militares. Por eso las derechas (incluyendo a diversos militares) le cayeron encima a la CVR, cosa que no ocurrió con la meliflua CVLl de convicciones absolutas y relativas.

3. Y sobre Uceda, pues no me refería sólo al "comando Rodrigo Franco", sino a los hornos crematorios. En las zonas de emergencia no hubo esos comandos aparte, sino las propias fuerzas militares desaparecían no sólo a las personas, sino también a sus cadáveres.

Saludos,
______

(1) Si te quisiera acusar, usaría una expresión más fuerte y directa, tipo "le salió el fascismo a Martín Tanaka". Además (y esto sí está escrito para picarte), si escribiera algo así, ahí seguro que no me acusas de no ser elegante...

Martín dijo...

Silvio:


lo de Wiener no tiene nada de curioso. Una vez más, el sentido de mi post era criticar a quienes critican algo o alguien tergiversando lo que dicen, ya lo he dicho varias veces. Me parece que Silva lo hace con VLL. Wiener no. Punto. Respecto a Vargas Llosa o la CVR, todo mundo tiene derecho a criticar lo que quiera, pero sin tergiversar lo que dicen. Ese es mi punto. Mi propósito no era defender la visión del informe Vargas Llosa, solamente definir bien qué dice y qué no. Y tu comentario "para picarme" aludiendo a un artículo de Wiener, simplemente no lo entiendo.

"Lo que me extraña en tu discurso general sobre estos temas es tu poco énfasis en la responsabilidad de los militares". No sé a qué te refieres por "mi discurso general sobre estos temas", y por qué asumes "mi poco énfasis en la responsabilidad de los militares". Me atribuyes gratuitamente posiciones en el aire, me parece que es un recurso retórico poco elegante, por decirlo de algún modo, nuevamente.

Yo leo tu comentario y estoy 100% de acuerdo con casi todo lo que dices, no sé por qué asumes que pienso otra cosa. Yo también me quedo con una fuerte sensación de injusticia con lo de Uchuraccay, si no fuera así no me hubiera ocupado del asunto.
A mí también me parece una irresponsabilidad azuzar que los comuneros maten "terrucos". También me parece espantoso que después de eso, los dejen indefensos, sabiendo que venía una represalia. Eso quise decir en mi artículo sobre Uchuraccay en Perú 21.

Estoy de acuerdo con que la comisión Vargas Llosa quedó atrapada en el debate sobre la presencia de los sinchis (por obra de la izquierda, que insiste aún ahora en esa tesis), perdiéndose de vista la responsabilidad de los militares en el manejo de todo esto, la estrategia de usar a la población como "carne de cañón". Pienso que el rollo de la comisión VLL siguió un énfasis "culturalista" pretendiendo así buscar una mirada indulgente con los uchuraccaínos "atávicos" (no los acusó "con fuerza" en ningún momento, ojo), en vez de insistir en el tema de fondo: ¿cuál es y debe ser la estrategia contrasubversiva?

Finalmente, es desproporcionado comparar el informe de VLL con el de la CVR, y de allí sacar conclusiones. Pero te diría más: sectores de derecha también critican a VLL, porque finalmente él también ha apoyado el trabajo de la CVR. Recuerdo alguna editorial de A.Mariátegui criticando a VLL al respecto, por ejemplo.

Y sobre lo de Uceda. Uceda tiene una posición relativamente indulgente con el APRA, porque sostiene que las atrocidades venían de sectores del ejército, no de grupos promovidos desde el gobierno.

Anónimo dijo...

Martín,
Al iniciar el artículo de Uchuraccay con las citas de tres periodistas, mi intención era precisamente mostrar que a 25 años de la masacre, quedan dudas por encima de las certezas que, en algún momento, periodistas y comentaristas blandieron a propósito del Informe de Mario Vargas Llosa. No resalto la cita de Wiener por sobre las de Uceda y Cruz: son puntos de vista de un sector que en ese momento estaban políticamente muy cercanos, y que ahora, digamos, tampoco se encuentran tan distantes. A pesar de las diferencias no podemos decir que Wiener, Cruz y Uceda sean personas antagónicas. Y precisamente porque son periodistas en actividad me interesaba mostrar las diferencias en cuanto a sus opiniones sobre la génesis de los hechos.
Por otro lado, cuando estuve en el año 2001 en la zona de Uchuraccay, muchos años después como comento en el texto pero no señalo la fuente, un ex sinchi, cuyo nombre no revelaré, me confirmó que él estuvo entre los miembros de las fuerzas del orden que, organizados por las FFAA y bajo la batuta de Clemente Noel, asistieron a los pobladores de las altunas iquichanas con alimentos y frazadas y les dijeron: "los amigos vienen por el aire, los enemigos por la tierra". Sólo me comentó eso, y no me dio detalles al respecto.
Por otro lado, y como me comentó Daniel Salas en un post de mi kolumna, él tiene razón cuando señala que el Informe hace referencia a las instigaciones de los sinchis y de las FFAA. El problema es que se enfatizan las causas mediatas. En todo caso, el último domingo, Rodolfo Cerrón Palomino, lingüista y quechuista que fue asesor de la Comisión Uchuraccay, declara en el diario El Comercio que no se logró establecer una verdadera comunicación o diálogo diáfano entre los comuneros y la comisión. Confesión que además incluye y acepta los estereotipos con los cuales ellos mismos, antropólogos y lingüistas, llegaron a las alturas iquichanas. No dudo de las buenas intenciones y la buena fe de Mario Vargas Llosa, desgraciadamente, una investigación apurada produjo muchos problemas posteriores, incluso el vejamen del propio escritor por un tribunal que tampoco entendía el problema, por el contrario, sólo utilizaron su investidura para acrecentar el resentimiento y la diferencia.

Martín dijo...

Rocío (asumo que el último comentario anónimo es de Rocío Silva):

muchas gracias por tu comentario, que aclara tu punto de vista. Aclara que no te sumas al rollo de "si lo dice Vargas Llosa no es cierto" (más ahora que se ha "reconciliado" con García). Me sigue pareciendo que la redacción de tu artículo daba a entender que Vargas Llosa no decía lo que sí decía, pero ahora aclaras el asunto. Respecto a los sesgos del informe, estamos de acuerdo. Saludos.

Rocio Silva Santisteban dijo...

Efectivamente, soy RSS sino que aún soy torpe con el tema de poner exactamente las entradas al blog, sobre todo, cuando me rechaza mi URL de blogsome.
Estoy tratando de hacerlo ahora bien, a ver si puedo..
Rocío

Silvio Rendon dijo...

Hola Martín,

Quiero aclararte un par de cosas.

1. En el tema de Uchuraccay te centraste en criticar a RSS, a los prejuicios de las izquierdas de hace un cuarto de siglo y a tanta gente, dejando en un segundo plano la responsabilidad de los militares. Tienes dos posts dedicados al tema que evidencian lo que digo. Señalártelo no es atribuirte nada en el aire, ni ser poco elegante. Está ahí, documentado en lo que has escrito. Tal vez alguien pueda decir "pero es obvio" que hay una crítica/condena/reprobación a los militares. Pues para mí no es obvio. Si no la leo, no me es obvio. Lo tengo que preguntar.

Si uno ve un vacío justo es pedirle al autor que lo remedie. Es legítimo también distanciarse y preguntarle al autor si para comenzar lo considera un vacío o no. Ese y no otro fue mi tono y mi comentario anterior. Pues te lo he preguntado y me has respondido. Asunto aclarado. Me queda claro que es sólo un tema de énfasis.

Es lo que decía antes. Cada uno tiene mezclas diferentes de indignaciones. Veinticinco años después tú te indignas en primer lugar con la ideologización y con quienes según tú tergiversan a Vargas Llosa y dedicas dos posts al respecto. Veinticindo años después, yo sigo indignado en en primer lugar con los militares y su "si ven terrucos los matan".

2. Repito mi primer comentario. Dices "Silva insiste en la hipótesis de una participación directa de militares en la matanza, cuando no hay indicios significativos en ese sentido".

En mi opinión, Silva no insiste en nada de eso. Creo que se trató de un error tuyo, que te señalé muy oportunamente, sin ramificación ni doble sentido. Hubieras podido ser algo más abierto a mi alcance, y darle una oportunidad de ser correcto, pero no; te cerraste del todo. Mi primera hipótesis era que se trataba de un error de lectura. Puede ser. Yo los tengo. No creo que tú no. Ahora, dada tu insistencia, ya no sé qué tipo de error es, pero sí me queda muy claro que fue un error.

3. Mi comentario "para picarte" te lo decía sí con ironía pero sin mala intención, aludiendo a un comentario que te hizo Wiener. Este señor te hizo un comentario muy fuerte que no respondiste, al menos no con la misma fuerza que él tuvo contigo. Me pareció que respondías duramente a quienes te señalamos tus errores o te hacemos ironías suaves, pero dejabas pasar las palabras duras, como las de Wiener. Tal vez si te decíamos algo así de duro, lo tomabas más deportivamente...

Pero bueno, yo también ya me puse serio y me guardo mis ironías para otras ocasiones.

Saludos,

Martín dijo...

Silvio:


Hace rato que tengo la impresión de que este es un diálogo bilateral ante una tribuna vacía, deberíamos seguir esto, si acaso, vía correo electrónico. Pero nuevamente me siento obligado a responder. Ojalá hubieras terminado tu post con esto:

"Si uno ve un vacío justo es pedirle al autor que lo remedie. Es legítimo también distanciarse y preguntarle al autor si para comenzar lo considera un vacío o no. Ese y no otro fue mi tono y mi comentario anterior. Pues te lo he preguntado y me has respondido. Asunto aclarado. Me queda claro que es sólo un tema de énfasis".

Muy cuerdo. Pero lo que dices después me obliga a responder.

"Cada uno tiene mezclas diferentes de indignaciones. Veinticinco años después tú te indignas en primer lugar con la ideologización y con quienes según tú tergiversan a Vargas Llosa y dedicas dos posts al respecto. Veinticinco años después, yo sigo indignado en en primer lugar con los militares y su "si ven terrucos los matan".

Primero. No es cierto que dedique dos post a la tergiversación de Vargas Llosa. El primero (publicado en Perú21) quería llamar la atención sobre el hecho de que los sucesos de Uchuraccay van mucho más allá de lo que sucedió con los periodistas, y se pierde de vista el asesinato de 135 uchuraccaínos.

Pero lo que me incomoda de tu comentario es ese estilo de "superioridad moral" y de "emplazamiento público" que implica, con eso de "lo que me indigna a mí" y "lo que te indigna a tí". Yo pienso que cada uno es libre de tener las indignaciones que tiene, que además, son sentimientos que no son concientes o premeditados. Y cada quien es libre de pronunciarse sobre lo que quiera, y de postear sobre lo que le provoque. En el caso que comentas, yo cité muchos blogs sobre el tema de Uchuraccay, que lo abordan desde diversos ángulos, y en general, siempre trato de escribir o decir algo que no haya sido dicho por otros.

Sobre lo de Silva. Insisto en mi punto. Y ella ya aclaró el suyo (ver comentarios anteriores). Asunto cerrado.

Finalmente, sobre lo de Wiener. "Me pareció que respondías duramente a quienes te señalamos tus errores o te hacemos ironías suaves, pero dejabas pasar las palabras duras, como las de Wiener. Tal vez si te decíamos algo así de duro, lo tomabas más deportivamente".

Sigo sin entender. Aludes a un artículo de Wiener de hace varios años sobre otro tema, no sé qué tendrá que ver.

Respecto a eso de comentario suave - respuesta dura, comentario duro - espíritu deportivo, no es así. Lo que ocurre es que las palabras, duras o suaves, de gente con la que no tengo una relación personal, no me afectan. La gente en general no tiene por qué saber lo que uno piensa, así que es natural que a veces hagan inferencias o deducciones equivocadas, a las que hay que responder, aclarar, hasta donde se pueda.
Muy distinto es el caso de personas con las que uno tiene una relación personal, que saben, más o menos, cómo uno piensa.

Bueno, dicho esto, cierro mis comentarios sobre el tema, porque el intercambio se está poniendo muy personal, y siento que no tengo nada más que añadir. Bueno, una raya más al tigre de nuestros interminables debates de tantos años. Un abrazo.

Anónimo dijo...

Como siempre las disciplinas teóricas dominantes no hacen más que utilizar argumentos vacíos lo cual no hace más que corroborar lo que los mismos pragmáticos consideran como “emotividad seudo científico sociales”. Y esto es lo que se percibe en este artículo. Al parecer, intentas ejercer una labor de Instrucción o una investigación policial para deslindar responsabilidades penales sin tener tales facultades.

Creo que te olvidas que entonces la Constitución de 1979 reconocía al Estado Peruano como democrático y social, la protección de lo- que este texto llamaba- derechos humanos estaba garantizada. El sistema normativo era el adecuado para que sea aplicado. Sin embargo hay que recordarte que el Estado Social nunca se materializó mucho menos en las zonas andinas como Ayacucho y gran parte de los andes norteños y del sur. Un Estado militarizado con un centralismo exacerbado cuyos gobernantes nunca se preocuparon de la protección de los derechos constitucionales de las personas (castellano-parlantes o quechua-hablantes, da igual porque tal Constitución reconocía el derecho a la igualdad) implica responsabilidad política. El problema es que tal responsabilidad en el derecho no se ha juridificado. Tampoco el derecho penal imperante e importado es el adecuado para regular realidades sociales plurales como la peruana. Tal como debes saber, adolecemos de un ius puniendio que arrastra viejas taras del liberalismo donde el sujeto de derechos y el reo o culpable ha sido creado desde la imagen del sujeto occidental.
Así las cosas haría falta un análisis más serio y no recurrir a ver la viga en el ojo ajeno cuando la paja en el nuestro también tiene su tamaño. Lo digo por tu crítica sin fundamento que haces a Silva, la crítica gira en torno al mismo círculo.

Juan Gargurevich dijo...

Amigos:
Complican un poco las cosas.
Los familiares de los periodistas y los periodistas mismos observan el caso desde una sola y simple ventana: la muerte y la impunidad consiguiente, que persiste pero que no prescribe.
La conversa ha sido muy interesante. Ojalá Rocìo se anime a organziar algo sobre el tema..desde la ventana aludida, es decir, los periodistas y la imounidad porque "Jaime Ayala" y otros son casos que sangran tanto como Uchuraccay.

Juan Gargurevich

Daniel Salas dijo...

"Tal como debes saber, adolecemos de un ius puniendio que arrastra viejas taras del liberalismo donde el sujeto de derechos y el reo o culpable ha sido creado desde la imagen del sujeto occidental."

Me gustaría saber qué otros tipos de sujetos hay. ¿Sujetos orientales? ¿Sujetos indígenas? ¿Y qué hay si diferenciamos los sujetos de Lince o Barranco? Y si multiplicamos tanto los "tipos" de sujetos ¿no incurrimos precisamente en esa inconmensurabilidad que presupone la imposibilidad de entendimiento y cooperación?