viernes, 7 de diciembre de 2007

La clave: ¿la habilidad o el esfuerzo? (consejos para estudiantes)

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Sigo con "consejos para estudiantes"; esto es tomado del blog orgtheory.net, un artículo de Carol S. Dweck:

http://orgtheory.wordpress.com/2007/12/06/you-definitely-need-more-than-talent/

"(...) I developed a broader theory of what separates the two general classes of learners—helpless versus mastery-oriented. I realized that these different types of students not only explain their failures differently, but they also hold different “theories” of intelligence. The helpless ones believe that intelligence is a fixed trait: you have only a certain amount, and that’s that. I call this a “fixed mind-set.” Mistakes crack their self-confidence because they attribute errors to a lack of ability, which they feel powerless to change. They avoid challenges because challenges make mistakes more likely and looking smart less so. Like Jonathan, such children shun effort in the belief that having to work hard means they are dumb.

The mastery-oriented children, on the other hand, think intelligence is malleable and can be developed through education and hard work. They want to learn above all else. After all, if you believe that you can expand your intellectual skills, you want to do just that. Because slipups stem from a lack of effort, not ability, they can be remedied by more effort. Challenges are energizing rather than intimidating; they offer opportunities to learn. Students with such a growth mind-set, we predicted, were destined for greater academic success and were quite likely to outperform their counterparts.

We validated these expectations in a study published in early 2007. Psychologists Lisa Blackwell of Columbia University and Kali H. Trzes niewski of Stanford University and I monitored 373 students for two years during the transition to junior high school, when the work gets more difficult and the grading more stringent, to determine how their mind-sets might affect their math grades. At the beginning of seventh grade, we assessed the students’ mind-sets by asking them to agree or disagree with statements such as “Your intelligence is something very basic about you that you can’t really change.” We then assessed their beliefs about other aspects of learning and looked to see what happened to their grades.

As we had predicted, the students with a growth mind-set felt that learning was a more important goal in school than getting good grades. In addition, they held hard work in high regard, believing that the more you labored at something, the better you would become at it. They understood that even geniuses have to work hard for their great accomplishments. Confronted by a setback such as a disappointing test grade, students with a growth mind-set said they would study harder or try a different strategy for mastering the material.

The students who held a fixed mind-set, however, were concerned about looking smart with little regard for learning. They had negative views of effort, believing that having to work hard at something was a sign of low ability. They thought that a person with talent or intelligence did not need to work hard to do well. Attributing a bad grade to their own lack of ability, those with a fixed mind-set said that they would study less in the future, try never to take that subject again and consider cheating on future tests".


Creo que de esto podemos sacar lecciones valiosas. Siempre he creído que la inteligencia como virtud está sobreestimada. En la vida universitaria y académica la inteligencia ciertamente es importante; pero creo más en el trabajo, la perseverancia, la humildad. Además, ellos pueden ayudar a desarrollar la inteligencia. La inteligencia sin trabajo y perseverancia queda en la promesa de algo que nunca llega a realizarse, a concretar. Pasecitos, huachitas, pero sin remates y sin goles. Sin humildad, sin reconocer nuestras limitaciones, nunca las superaremos.

Como dice el artículo, sobreestimar la inteligencia o entenderla como algo innato, que se tiene o no se tiene, hace no valorar el esfuerzo, hace temer la posibilidad de equivocarse (porque eso demostraría que no se tiene aquello que no se puede adquirir), lo que inhibe el arriesgarse y experimentar. Acaso por eso estudiantes brillantes no terminan haciendo sus tesis, o satisfaciendo las expectativas que despiertan. Y terminan cubriendo sus falencias con palabrería u otras coartadas, un arte que sí descansa en una suerte de habilidad innata. Lo importante no es tanto aprender, sino parecer inteligente; lo que lleva a no exponerse a situaciones donde uno podría mostrarse tal cual uno es en realidad, lo que lleva a buscarse un entorno mediocre. Aquí lo mejor es ser la cabeza de ratón.

Por el contrario, entender correctamente que es la práctica la que hace al maestro, lleva a esforzarse, trabajar, y avanzar sobre la base del ensayo y el error. No hay que tener miedo a equivocarse. Lo importante es aprender de la experiencia. La cosa es producir, atreverse, a veces acertaremos y a veces nos equivocaremos, pero a la larga avanzaremos. La cosa es perseverar, buscarse un entorno del cual uno pueda aprender, es decir, buscar a quienes son mejores que uno, no iguales o peores. Es mejor ser cola de león. Así es como se avanza.

Digamoslo así: por ejemplo, la mejor experiencia al asistir a una conferencia no es escuchar cosas de las que uno ya sabe, o constatar que uno conoce y está al tanto de los términos del debate; es cuando uno descubre la magnitud de su ignorancia; cuando uno descubre territorios totalmente inéditos, caminos totalmente inimaginados. Ese es el momento en el cual uno empieza el aprendizaje.

Esto que funciona para los estudiantes funciona también para uno, y para los colegas, ciertamente.

COMPLEMENTO:

Eduardo Dargent me recomendó leer un artículo del NYT que viene a cuento: ¿qué tipo de estudiantes y qué tipo de habilidades promueve el sistema educativo? Esos estudiantes con esas competencias, ¿son los que se necesitan para enfrentar nuestros problemas? Se necesita inteligencia, trabajo, disciplina, pero también independencia, sentido crítico, iniciativa... "Perhaps it’s simply impossible for a top-down memorization-based elite to organize a flexible, innovative information economy, no matter how brilliant its members are".

http://www.nytimes.com/2007/12/04/opinion/04brooks.html?ex=1197435600&en=5c7d3c6f0877c735&ei=5070&emc=eta1

7 comentarios:

Susana Frisancho dijo...

Martín,
veo que estas entrando a temas educativos. Bien! Por alli pasa todo, desde mi punto de vista. Queria comentar que tu visión de la inteligencia es correcta: actualmente se sabe que no se trata de una capacidad fija e inmutable que viene exclusivamente por herencia. Esto no es así, la inteligencia es fundamentalmente capacidad de adaptación y por lo tanto está influída por muchas variables (ademas de la carga genética del individuo), muchas de ellas ambientales como tu bien señalas (la práctica, el tipo de tarea, etc.). Y para el buen desempeño d euna persopna, factores tales como la motivación, la capacidad metacognitiva y el juicio moral son tan o más importantes que la inteligencia en sí misma.

Paco Yunque dijo...

En nuestro país lo que en verdad cuenta para el éxito profesional de los estudiantes son dos cosas:

1. A quiénes conoces.

2. Si es que los que conoces son importantes (para que te jalen pe).


Puede que seas inteligente o no, humilde o no, perseverante o no... pero lo que es crucial es si te manyas con la "gentita".

Sí o no Tanaka?

Martín dijo...

Paco Yunque:


nuestras ciencias sociales tienen serias limitaciones, una de ellas es la de los privilegios asociados a conocer a "la gentita". Digamos que entre conocer y no conocer, conocer "a la gente" te facilita las cosas. Diría que si eso no va acompañado por alguna virtud y capacidad, pues a la larga no dura.

De otro lado, uno muy bueno y perseverante, poco a poco puede darse a conocer, y superar los problemas de "falta de contactos" inicial. Para ello hay que trabajar, y también saber construir relaciones.

Otro consejo para estudiantes: encuentren la manera de hacerse conocer, si no son conocidos. Siéntense adelante; hagan preguntas y comentarios inteligentes; sáquense buenas notas; asistan a conferencias, y hagan buenas intervenciones; publiquen; no se metan en controversias inútiles, y aporten con ideas novedosas, críticas.

Eso de "la gentita", en suma, es ciertamente una limitación, pero no me parece una barrera infranqueable. Saludos.

Anónimo dijo...

Si lo que se debería privilegiar es el esfuerzo sobre la inteligencia (aunque es mejor si se complementan), habría que hacer una evaluación crítica del sistema de ingreso a las universidades del país.
En universidades como la Católica se está utilizando el examen de Evaluación de Talento en donde se enfocan básicamente en Razonamiento Verbal y Matemático que si bien requiere cierto esfurezo, no es tan exigente como los examenes pasados en donde se requerian conocimientos en otras materias como Historia y Geografía. Es decir, se está poniendo por encima la inteligencia sobre el esfurzo. Desde mi experiencia particular, ingrese a esa Universidad por el sistema de Evaluación de Talento en el examen de Primera Opción y estudie sólo una semana antes del examen.
Eso fue hace 5 anos. Según tengo entendido el examen de admisión es aún más fácil hoy en día, privilegiando el ingreso de alumnos de colegios mas pudientes por lo que ahora no se estaría evaluando ni el esfuerzo y tampoco la inteligencia sino quien tiene el dinero para ir a un mejor colegio (en el examen de ingreso hay preguntas ahora en inglés lo que claramente favorece a alumnos de colegios privados, además de otros mecanismos de ingreso exclusivos para este tipo de colegios)
No tengo conocimiento sobre las formas de ingreso a otras universidades pero dudo que sean muy distintos a este.

Mallory dijo...

Creo que es útil siempre analizar qué tipo de alumnos somos y hacer un esfuerzo de análisis metacognitivo acerca del cómo aprendemos, lo que ciertamente revela mucho de nuestra personalidad. Sin embargo, me parece necesario también que profesores en la universidad reflexionen acerca del cómo enseñan y qué estrategia utilizan para llegar a nosotros los alumnos. En la mayoría de casos he tenido la suerte de tener a profesores sin duda muy inteligentes y con un bagaje intelectual muy amplio (lo cual lo incluye a usted), pero creo que la mayoría hace su clase muy a los que los gringos llamarían "teacher- centered" y no "student-centered". Me pregunto si los profesores han escuchado alguna vez la voz de aquel alumno sentado en un rincón, que asiste a clases pero jamas habla. Un buen ejercicio puede ser medir el tiempo en que un profesor habla en clase y el tiempo en el que los alumnos lo hacen. En la mayoría de clases, el primer número sobrepasa abrumadoramente al segundo. Es cierto... esto puede ser un asunto que le compete al deseo de aprender de los alumnos (y cómo estos entienden su propio aprendizaje), pero es necesario también que todo profesor reflexione acerca de la manera de impulsar o facilitar este deseo en quienes deberían ser el objetivo de toda educación.

Anónimo dijo...

La educación en nuestro pais es de caracter memorista y desgraciadamente muchas veces lo que se pormueve desde el colegio es sacar una "buena nota" que en muchas ocasiones no implica haber aprendido,ya que esta no necesariamente es sinonimo de un proceso que implique razonamiento y reflexión , sino a para obtener estas "buenas notas" muchas alumnos haran lo que "crean conveniente para obtenerlas" (plagio) .
Es por ello que creo que es muy importante que nuestros maestros se conviertan en nuestros guias y nos demuestren que todo lo que vamos aprehendiendo de alguna forma es útil y nos puede servir no solo para aprender nosostros, sino tambien para poder ayudar a los demás

SP dijo...

Hace poco me enteré que la PUC había hecho algunas mediciones que dejaban como resultado que los alumnos que habian entrado por Primera Opcion mostraban mejor rendimiento a lo largo del tiempo, y de lejos, en comparación de los que habian entrado por la evaluacion del talento. No sé cuales sean las diferencias entre ambas pruebas, o talvez haya marcado diferencia el famoso ciclo Cero que má que un ciclo netamente universitario es una suerte de tránsito entre la educacion básica en la superior. Yo siempre vi al ciclo Cero como una sacada de plata, pero no sé, talvez tenga ventajas reales que se ven a la larga