domingo, 10 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa, el intelectual


Artículo publicado en La República, domingo 10 de octubre de 2010

Mario Vargas Llosa escribió en alguno de sus artículos que el mundo se puede dividir entre quienes prefieren a los perros y quienes prefieren a los gatos. A partir del nobel, el mundo podría dividirse entre quienes festejan y celebran con entusiasmo el premio nobel, y otros que dicen o piensan “sí, pero me quedo con el novelista, no con el personaje público”. Me parece que el nobel premia el conjunto de la obra de MVLL, no solo su producción literaria. Justificar el premio por su “cartografía de las estructuras de poder” y sus “afiladas imágenes de la resistencia, rebelión y derrota del individuo” da cuenta no solo de su producción de ficción y crítica literaria, también de sus crónicas, ensayos y artículos periodísticos.

Estoy entre quienes admiran al escritor de ficción y al intelectual comprometido con los debates contemporáneos. En esto VLL está emparentado con otros grandes escritores latinoamericanos que, como él, todos los años son mencionados merecidamente como candidatos al nobel, como Carlos Fuentes o Ernesto Sábato. En cierto modo este nobel premia a estas figuras intelectuales, que son mucho más que magníficos escritores.

Me encanta que el nobel le de credibilidad al credo de que el talento es fruto del trabajo y la disciplina, en vez de un don natural concedido por la gracia divina. Que se reconozca al peruano que siempre nos abrió las puertas del mundo, con sus crónicas desde Londres, Berlín, o el Congo. Me admira que VLL haya evitado siempre instalarse en el parnaso de la gloria literaria, para asumir la defensa de algunas causas o criticar otras sin preocuparse por las consecuencias. La pasión (e integridad) de sus ideas, como dijo Patricia del Río. Siempre ha alentado grandes debates, y eso es lo destacable, no que estemos de acuerdo o no con sus posturas específicas. Así, hemos leído sus tempranas críticas al carácter dictatorial del régimen cubano, y también a la “dictadura perfecta” del PRI mexicano. Más recientemente, criticó al gobierno de Israel frente al problema Palestino, y al gobierno de los Estados Unidos por la invasión a Irak.

En nuestro país, merecen destacarse algunas batallas libradas por el escritor, que el tiempo ha tendido a refrendar, hecho que la izquierda debiera reconocer: las conclusiones del informe Uchuraccay, con las que coincidió la Comisión de la Verdad; la lucha contra la política de estatizaciones y la defensa de la economía de mercado. Y otras batallas de las que la derecha debiera aprender: la defensa de las instituciones democráticas y de los derechos humanos, o la denuncia de la banalización de la cultura que viene con el imperio del mercado.

En uno de sus libros el filósofo Richard Rorty afirma que la mejor posición intelectual es aquella que es atacada con igual vigor tanto por la derecha como por la izquierda. El conjunto de la obra de MVLL lo hace también amplio merecedor de ese reconocimiento.

VER TAMBIÉN:

MARIO VARGAS LLOSA
Catorce minutos de reflexión
http://www.elpais.com/articulo/opinion/Catorce/minutos/reflexion/elpepuopi/20101010elpepiopi_11/Tes

4 comentarios:

Roberto dijo...

martín, me parece interesante la entrada que le das, pero sí quisiera reparar en esto del mario vargas llosa intelectual.

en primer lugar, siento que MVLL pertenece a esta idea que cada vez desaparece más del intelectual comprometido (propio de la generación de los 50s). en realidad, si uno lo ve en perspectiva, MVLL sigue siendo el guevarista de antaño, solo que sus peleas (mucho más morales que académicas) se sitúan en el campo de la libertad. bien por eso.

allí viene el segundo punto. mario vargas llosa no sale de su sitio de intelectual comprometido (y movido por lo moral). así, su denuncia de la banalización de la cultura es algo poco más que risible cuando no ridícula, por usar una idea de cultura justamente propia de su generación. no llega a comprender (nadie dice que esté de acuerdo) con los aportes del debate sobre cultura y poder de las décadas siguientes. las lee, se esfuerza pero no puede.

el tercer punto, para seguir con MVLL, es lo que tú dices sobre la CVR y el informe Uchuraccay. ¿en qué parte coincidió? ¿en que fueron los campesinos solos? ah, sí. ¿pero en qué más? yo estuve al lado de quienes escribieron ese informe y me pareció que el capítulo fue más bien bastante duro: MVLL no escuchó lo que los campesinos le decían y reclamaban; MVLL escuchó solo lo que quería y que se podía acomodar a esa visión algo decimonónica sobre la cultura y la sociedad (la de tylor).

en fin, es importante analizar a la obra en su conjunto, y al autor de ella dentro de sus contradicciones de las cuales MVLL no escapa, pero siento que su destino sea el mismo que el de otro nobel (y amado por MVLL), sartre, también premiado pero que no terminó desgastándose con los años.

a veces el intelectual se compromete demasiado con su tiempo y con sus banderas que termina ancladas a ellas. mira, por ejemplo, qué rápido envejeció el garcía márquez de lo mágico maravilloso.

nada invalida, por supuesto, el papel de MVLL y su contribución a las letras.

saludos

Luis Enrique Alvizuri dijo...

Señor Tanaka:

1. No hay duda que los méritos literarios los tiene el señor Vargas Llosa. Quizá eso no está en cuestión. El problema se encuentra en las interpretaciones e intencionalidades que esto conlleva. Y es allí, no en el hombre, en donde está el verdadero conflicto.

2. Usted, como persona analítica y conocedora de la repercusión de las ideas y la geopolítica, sabe bien que no se puede desligar la obra del contexto y que las acciones no son suficientes por sí mismas. Si fuese así, si del valor aislado dependiese la importancia social de los hechos, pues tanto Vallejo como Arguedas y otros más se hubiesen coronado también premios Nóbel. Pero, como dijo Ortega, es el hombre y su circunstancia.

3. Pretender ver solo la parte intelectual y no percatarse del ámbito en la que ella se desenvuelve es una mirada sesgada e interesada. ¿Cuántos escritores de altísima calidad produjo el nazismo, el comunismo, por citar solo dos ideologías expectoradas del mundo académico liberal? Suponemos que muchos. Pero de ahí a premiarlos hay un gran trecho. Por lo tanto nada vale por sí solo si no hay un ente que juzga y decide por ello.

4. Las críticas, que en mi opinión son razonables, democráticas y sanas hacia dicha premiación, no pueden ser vistas como actos mezquinos o de ignorantes envidiosos o de fanáticos izquierdistoides. Yo particularmente no me encuentro en ninguna de esas posiciones. Pienso que hay detrás de todo esto una clara intención de exaltar una visión del mundo que corresponde con un momento histórico, y es a eso a las que se dirigen, no al escribidor.

5. Chile tuvo dos premios Nóbel y su pueblo eligió a Allende; mas fue solo con Pinochet que dicho país alcanzó el nivel que su clase dirigente quería. De modo que, para ella, más hizo una dictadura por el sistema que cien premios Nóbel juntos.

6. Por eso creo que las simpatías personales, muy comprensibles e innegables, no deberían obnubilar la perspectiva de los intelectuales serios tanto como para "evitar ver" cosas que no pueden ser desligadas de su verdadero sentido. El premio Nóbel es, y seguirá siendo, un premio político, más que una real medida de las virtudes y valores humanos.

Muchas gracias.

César Lévano Jr. dijo...

Estimado Martín, me parece muy útil la corrección de Roberto que anota que la CVR fue dura con las conclusiones del informe de Uchuraccay. Creo que habría que complementar ese reparo haciendo notar que, al contrario de lo que tú afirmas, Mario Vargas Llosa sí fue ardoroso defensor de la guerra estadounidense en Irak. Vargas Llosa se comportó en este caso como todo un agitador que alabó al Ejército de Liberación Norteamericano y al Internacionalismo Estadounidense (palabras estas últimas de George W. Bush). No le falta razón a Roberto cuando sostiene que MVL sigue siendo el guevarista de antaño. Dicho sea de paso, tú escribes que MVL asume la defensa de ciertas causas sin preocuparse por las consecuencias. Quizá en este caso -la guerra en Irak- nuestro novelista sí debió preocuparse por las consecuencias, aunque no necesariamente para él.
Por otro lado, estoy completamente de acuerdo con la tesis central de tu artículo. El premio es multilateral y reconoce no sólo la narrativa vargaslloseana, sino también la publicística. Digo que estoy de acuerdo porque me parece que la participación de MVL en la vida pública es invalorable: Habiendo podido restringirse al arte, se expuso a las molestias del discurso político. Por eso estamos en deuda con con este autor. De haberse quedado callado, de todos modos hubiera recibido el Nobel (tal vez incluso más temprano). Eso hay que reconocerlo sin más, como haces tú en tu escrito.
Si ya me estaba siendo difícil resistir a la tentación de enviarles esta página, las intervenciones de Roberto y Luis Enrique me terminan de incitar. Dice Roberto que la percepción de mundo del novelista responde a la de su generación. No se ha sido capaz de asimilar lo que vino después. Lee, pero no comprende....Este determinismo generacional me desconcierta. Más aún cuando Mario Vargas Llosa es un testigo presencial (desde los cafés parisinos), del surgimiento de la crítica de la relación conocimiento-poder. Si de la generación se tratase, MVL tendría que ser firme partidario de esa crítica. Si no lo es, la explicación debe hallarse en otro contexto, yo me inclinaría más bien por un factor mencionado por Roberto en su post: ".....esa visión algo decimonónica sobre la cultura y la sociedad (la de tylor)". Se trataría, sobre todo, de una percepción del mundo particular, no de una presión en primer término sincrónica.
En cuanto al excesivo compromiso del intelectual con su tiempo y con sus banderas......Allí hay algo que me inquieta y quizá no sea la petición de principios del relativista: La idea del "compromiso excesivo" también puede ser resultado de una época propensa a la apatía.....Creo que no puedo desprenderme del juicio (judío) frankfurterano según el cual el fracaso de la cultura evidenciado en Auschwitz se debe en primer lugar a ese Verzicht auf Angriff, renuncia al ataque, del que en un momento hicieron gala algunos de los más grandes intelectuales que haya dado la humanidad.

Martín dijo...

Gracias por los comentarios. Quisiera acotar que me sigue pareciendo que el informe Uchuraccay de VLL fue criticado centralmente porque supuestamente encubrió una matanza de periodistas por parte de militares, y la CVR llegó a la misma conclusión. Respecto al discurso antropológico del informe Uchuraccay, me parece que quien lo contradice es Cecilia Méndez en sus trabajos sobre los iquichanos, no la CVR. Al menos no explícitamente.

Respecto a Irak, la verdad es que yo recuerdo que VLL criticó la invasión a Irak por violar el derecho internacional. Recuerdo que también, una vez producida la invasión, desde sus crónicas en El País, sostuvo que Irak estaba de todas maneras mejor sin que con Hussein. Espero no estarme acordando mal. Saludos,