miércoles, 3 de febrero de 2010

Recomendaciones variadas

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Recomendaciones variadas de lectura. Primero, Stanislao Maldonado retoma una discusión en la que participé hace algún tiempo, actualizada con la reciente nominación al Oscar de "La teta asustada":

lunes 1 de febrero de 2010
Reivindicando a Romerito (I)
Stanislao Maldonado

Hace un tiempo se armó en la blogosfera una discusión interesante que tenía que ver con la peruanidad y la forma en que los peruanos percibimos el éxito y el fracaso de los connacionales. Esta surge a partir de una serie de posts que escribiera Silvio Rendón en el Gran Combo Club acerca de lo que él llama el “síndrome romerito”, que más o menos refiere a esta suerte de incapacidad que tendríamos los peruanos para ganar. Martín Tanaka desde su blog contrapuso al “síndrome romerito” con lo que él denomina el “efecto salmón” y el “efecto caballo de troya”, haciendo notar con ello de que el éxito requiere, por un lado, del apoyo de otros (en el caso de un deportista, de buenos técnicos, buenos dirigentes, apoyo de la empresa privada, entre otras cosas) y –por el otro- de la existencia de grupos de avanzada que van abriendo la cancha para los que vienen detrás. Los logros recientes de Kina Malpartida y de Claudia Llosa, a diferencia del “fracaso” de Romerito, serían –de acuerdo con Tanaka-una expresión de lo anterior:

“Digamos que Romerito perdió porque estaba muy solo: era un buen boxeador, pero no tenía buena esquina. Tal vez Kina Malpartida ganó porque, además, de ser buena, tenía buena esquina. Y esa buena esquina, el apoyo profesional que requería para avanzar, no lo tenía en el Perú. Por ello tuvo que conseguirlo en Australia y en los Estados Unidos. La anécdota de que con pasaporte peruano no consiguió visa para poder pelear en los Estados Unidos, y que por ello tuvo que sacar pasaporte australiano es muy elocuente. Peleó con una bandera de Australia: no importa. Lo importante es que su triunfo puede ser útil para los deportistas peruanos.

Creo que algo parecido se puede decir de Claudia Llosa: su éxito también puede ser leído como fruto de la iniciativa de un grupo de adelantados. Lo que no consiguieron aquí lo consiguieron fuera. No importa: su éxito puede abrir puertas y dar oportunidades a más peruanos." (El Efecto Salmón y el Caballo de Troya)

Quiero retomar la discusión, pero dándole énfasis a una suerte de dimensión distributiva implícita en el debate que me parece se perdió un poco en la discusión original. Mi argumento va como sigue: para evaluar el éxito de un peruano en el exterior, deberíamos prestar atención no solo a las limitaciones que este enfrenta por el hecho de ser peruano, sino también a las limitaciones que están asociadas con el lugar original que este ocupa en la distribución del ingreso... "


http://asesinatoenelmargen.blogspot.com/2010/02/reivindicando-romerito-i.html

De otro lado, un post de Gonzalo Gamio comentando un artículo de Sinesio López sobre la derecha peruana, en el que dejé un comentario:

SEPARAR Y REUNIR: SINESIO LÓPEZ SOBRE LA DERECHA PERUANA
Lunes, 01 de Febrero de 2010, 04:08:11 p.m.
Gonzalo Gamio Gehri

Decía Platón en El Sofista que las actividades fundamentales de la dialéctica son la separación y la unión conceptual: saber hacer las distinciones adecuadas, y elaborar síntesis cuando la ‘naturaleza de la cosa’ así lo amerita. Se trata de una lección fundamental que trasciende el ámbito propio de la filosofía, pues echa luces sobre el quehacer intelectual en general.

Leo con sumo interés el artículo del notable maestro Sinesio López – La derecha en el Perú – en el que hace un retrato crítico de las actitudes y referentes del derechista criollo. Como es peculiar en sus escritos, procede con agudeza y manejando muy bien la ironía. También se expresa con dureza, con la contundencia de aquel que, además de estar acostumbrado al rigor de las polémicas académicas, conoce el combate ideológico-político. El autor combina el argumento con la sátira:

“En el Perú no existen investigaciones históricas y empíricas que ayuden a definirla mejor. La peruana es una derecha difusa, borrosa, sin perfiles claros. Ella alberga a conservadores y a reaccionarios, a los defensores de la tradición y del statu quo, a los promotores del autoritarismo (la mano dura) y a los arribistas de toda laya. Cuando son católicos pertenecen al Opus Dei o al Sodalitium y, por eso mismo, son fundamentalistas pues fusionan la religión con la política. Son endogámicos: estudian en los mismos colegios, pertenecen a los mismos clubs exclusivos, se divierten en las mismas playas de moda, leen los mismos best sellers y, desde luego, a Vargas Llosa, su novelista favorito”.

Es más que seguro que algunos de los miembros de estos grupos religiosos conservadores protestará por la mención, que sin duda les molestará. Es verdad que la mención puede resultar algo gruesa, dado que existe una “derecha católica” (y también existe una “derecha evangélica”, lo señalo al paso) activa en la política que no necesariamente pertenece a estos grupos; la expresión también se refiere a individuos que se han asimilado a otra clase de colectivos completamente diferente, de tipo más “ideológico-cultural”, para decirlo de algún modo. En realidad, existen numerosos grupos tradicionalistas de extrema derecha religiosa y / o política – particularmente en la Red –, que responden a los más diversos y extraños idearios y programas de acción (entre los más radicales están los que se describen, curiosamente, como “católicos”, pero rechazan el Concilio Vaticano II en clara sintonía con el lefrebvrismo, y en clara contradicción con su declaración inicial; fustigan - sin mayores argumentos, en la línea del integrismo que practican - el “modernismo teológico”, pero pretenden confundir torpemente al lector identificándolo sin más con la defensa de la cultura moderna, que ellos rechazan de plano en todos sus aspectos). Asimismo, la mención a Vargas Llosa podría ser objetada desde diversos puntos de vista. Difícilmente La Fiesta del Chivo podría ser complaciente con el ideario autoritario que cultiva la derecha radical.

Creo que es preciso introducir matices en la lectura de López, y a eso me dedicaré en este post, a hacer distinciones en torno a las diferentes posturas asociadas comúnmente con la "derecha", pues es preciso no confundirlas....


http://gonzalogamio.blogspot.com/2010/01/separar-y-reunir-sinesio-lopez-sobre-la.html

Finalmente, una excelente referencia sobre "el estado del arte" en la ciencia política contemporánea, pertinente para la discusión sobre la objetividad en las ciencias sociales que planteé aquí:

lunes 1 de febrero de 2010
"Objetividad" y ciencias sociales
http://martintanaka.blogspot.com/2010/02/objetividad-y-ciencias-sociales.html

c h a p t e r 1
THE STATE OF THE DISCIPLINE, THE DISCIPLINE OF THE STATE
robert e. goodin

The Oxford Handbook of Political Science
Edited by Robert E. Goodin
Jul 2009

"(...) Here, however, I want to focus on one characteristic feature of these periodic “great debates” within the profession: their Manichean, Good versus Evil form. Nor is it found in only those major episodes that traumatized the profession as a whole. Even as regards the more substantive “great debates” within each of the various subdisciplines, there is a remarkable penchant for representing the options in “either–or” fashion. Behavioralist or traditionalist, structure or agency, ideas or interests, realist or idealist, rationalist or interpretivist: you simply have to choose, or so we are constantly told.

On all those dimensions, and many others as well, the only proper response is to refuse to choose. Respond, insistently, “Both!” Both sides to the argument clearly have a point, both are clearly on to something. Elements of both need to be blended, in some judicious manner (not just any will do), into a comprehensive overall account.

The “tyranny of small differences” is a notorious hazard across all of life. Among academics on the make, the tendency to exaggerate the extent of their differences, so as to emphasize the novelty and distinctiveness of their own contribution, powerfully fuels that general phenomenon (Moran 2006). Still, those are the machinations of “youngsters in a hurry” (Cornford 1908, 5), not the settled judgements of seasoned practitioners confident of their place in the profession.

That may seem a strong conclusion, but it has history on its side. Remember the equanimity with which the behavioral revolution was originally greeted by those then ruling the profession.

If the behavioral revolution’s main tenets are behavior, science, pluralism and system, then “traditionalists” had little reason to oppose it. Research on behavior at the individual levels was already being done in the 1930s and 1940s ...—and those who did not do it had little objection to those who did. The commitment to science was of long standing. . . . Pluralism as empirical theory was hardly new—indeed, the “latent theory of the traditionalists as . . . [a] ‘parallelogram of forces’ . . .” sounds a lot like pluralism. (Dryzek 2006b, 489–90)

Not until that revolution had been won was it seriously challenged, and even then in a way the mainstream studiously ignored. Leo Strauss’s vituperative “Epilogue” to Storing’s 1962 Essays on the Scientific Study of Politics constituted the challenge, but “the challenge was never officially accepted by the profession of political science.” Other political theorists (Schaar andWolin 1963) were left to “come to the defense of political science.” And “political theorists . . . were left to squabble among themselves in their isolation from the discipline at large,” which proceeded basically to ignore “both the accusations that had been made against them and the proffered defense” (Saxonhouse 2006, 847–8).

“Multi-perspectival approaches” are the embodiment of the refusal to succumb to the demands of “either–or.” The fruitfulness of such approaches, and the willingness of members of the profession not merely to tolerate but to embrace them, is evinced across the ten-volume series of Oxford Handbooks of Political Science. Constructivists co-edit and coauthor with rationalist-realists (Reus-Smit and Snidal, this volume), critical theorists with post-structuralists (Dryzek, Honig, and Phillips, this volume), qualitative methodologists with quantitative (Box-Steffensmeier, Brady, and Collier, this volume); and all of them celebrate the synergies. Nowadays very few sophisticated philosophers or social scientists believe in covering-law positivism anymore (Moon 1975; Kitcher 1981; Hay 2002). But instead of throwing their hands up in despair, they turn to whole other disciplines that systematically map the many other contextual factors upon which political outcomes depend (Tilly and Goodin, this volume; cf. Flyvbjerg 2001 and Laitin 2003).

For a brief worked example of how such a multi-perspectival approach might work, consider the “new institutionalism.” Distinction-mongers divide that into multiple distinct “new institutionalisms” which they insist are incompatible in their fundamental epistemological and ontological assumptions: rational-choice, historical, constructivist, network (Rhodes, Binder, and Rockman 2006, chs. 2–5), discursive (Schmidt 2008). But it is not really all that hard to see coherent ways of synthesizing them all.

Of course, any attempt at synthesis has to start somewhere and in so doing will inevitably privilege some of those building blocks more than others.My own inclination is to start with a basically rational-choice account of intentional agents pursuing their projects through games of a slightly richer sort than ordinary game theory captures. Out of the interplay of those interactions, institutionalized solutions to their common problems emerge and acquire normative force among those who want to rely on those institutionalized solutions for future dealings (the constructivist and network institutionalist insight). Some branches of the extensive form of the game end sooner and less satisfactorily than others, with all possibilities for further development having been played out; in those cases we must either resign ourselves to making do with nonideal arrangements or face the prospect of a sharp and costly renegotiation of our settled practices (the historical institutionalist point). Often however we can simply shift among a plurality of different institutions governed by different norms and involving different players to address different problems we encounter (constructivist, discursive, and network institutionalisms again). In short, thinking how intentional goal-seeking agents might operate on and through history, developing shared norms and institutions as an aid to doing so seems to me a tolerably good synthesis of the many ostensibly “very different” strands of the new institutionalism (Goodin 1996; 2000; see similarly Knight 1992; Hay and Richards 2000; Orren and Skowronek 2004; Offe 2006; Hertting 2007; and most especially Olsen 2009).

That seems a good example of the potential fruitfulness of judicious combinations of ostensibly either–or approaches within political science. Such multi-perspectival accounts can come from collaboration via interdisciplinary or multidisciplinary research teams (Moran 2006). Or they might come from hybrid “border-crossing” scholars who themselves sit at the intersection of multiple different disciplines and move easily between them (Dogan and Pahre 1990; Dogan 1996; Rudolph 2002). Or they might come from collaborations across different sub-disciplines within political science, or from collaborations across some ostensible “great divide” within the same
sub-discipline..."

http://fds.oup.com/www.oup.com/pdf/13/9780199562954.pdf

lunes, 1 de febrero de 2010

"Objetividad" y ciencias sociales

En las últimas semanas aparecieron un par de textos, de Nelson Manrique y Gonzalo Gamio, que discuten el tema de la "objetividad" en las ciencias sociales. Los tres somos profesores universitarios, y esto da pie para un pequeño diálogo interdisciplinario, entre un filósofo, un historiador y un politólogo, que podría ser de utilidad para estudiantes y colegas. Ver:

La objetividad
Mar, 19/01/2010
Nelson Manrique
http://www.larepublica.pe/node/244968

Jueves 28 de enero de 2010
SOBRE LA OBJETIVIDAD Y LA CIENCIA SOCIAL
Gonzalo Gamio
http://gonzalogamio.blogspot.com/2010/01/sobre-la-objetividad-y-la-ciencia.html

Ambos textos plantean temas interesantes de discusión, y algunos requieren a mi parecer de precisiones, necesarias para evitar confusiones perniciosas. Escribo los comentarios que siguen poniéndome un poco en plan de profesor de metodología de ciencia política, teniendo como interlocutor imaginario a un estudiante de la especialidad. Aclaro que si bien la metodología no es mi campo principal, sí lo es la investigación, por eso he tenido a mi cargo seminarios de tesis en los últimos semestres.

Empiezo por la idea principal que quiero transmitir. Estoy totalmente de acuerdo con que el "conocimiento objetivo" es una quimera; pero la conclusión que debemos sacar de ello es que precisamente por eso en la investigación debemos esforzarnos al máximo por ser rigurosos y por seguir un método, de modo que nuestros planteamientos estén bien fundamentados, evalúen los temas de estudio con criterios y unidades de medida justas, se sostengan en evidencia recogida sin sesgos, siguiendo un protocolo, y sean verificables, contrastables, falsificables, sometibles a crítica, es decir, esforzarnos por reducir lo más posible el margen para la subjetividad y la arbitrariedad. Aún así, debemos siempre ser humildes, porque nunca lograremos evitar del todo sesgos, supuestos no examinados, escapar de múltiples determinaciones sociales, epistemológicas. El problema es transmitir el mensaje de que, como la objetividad no existe, solo existe la subjetividad, y por lo tanto todos estamos autorizados a decir lo que nos de la gana y a defender aquello en lo que creemos sin ningún control. Mi experiencia personal es que, aunque parezca exagerado, este riesgo es mucho más grande de lo que uno supondría en nuestras ciencias sociales.

Pasando al texto de Manrique: partiendo de lo anterior, es que pienso que el investigador sí debe tratar de ser lo más "neutral" posible, entendiendo por ello el estar totalmente abierto a que los datos de la realidad no correspondan con nuestras preferencias o deseos, o con nuestras hipótesis iniciales. Es más, el diseño de investigación debe favorecer la probabilidad de falsear nuestras hipótesis, no verificarlas, para así darles más robustez. Yo pienso que en nuestras ciencias sociales el vicio más recurrente en el que caemos es querer acomodar la realidad a nuestros deseos, opciones políticas o simples prejuicios, antes que cualquier otro. Esto se explica porque venimos de una tradición de excesiva politización, mal entendida. Atención que no pienso que sea realista ni deseable una concepción de "neutralidad" como vaciada de principios, valores. Hacemos ciencia social desde un compromiso con valores como la libertad, la democracia, la equidad, el pluralismo, la diversidad cultural, la honestidad científica, la búsqueda del conocimiento, etc. Pero nuevamente, debemos estar siempre abiertos a que la realidad no se ajuste a nuestras preferencias y a que nuestro "conocimiento" sea siempre provisional y debatible. Lo que sí me parece muy complicado es hacer ciencia social y manejar adhesiones partidistas específicas; complicado, no imposible.

De otro lado, Manrique plantea una discusión sobre el justo medio, y la plantea mal: el justo medio desde Aristóteles no es asumir equidistancia entre las posiciones "existentes en plaza". Es buscar la posición correcta entre extremos definidos en el terreno teórico, o principista. Cuando Aristóteles dice que la valentía es el justo medio entre la cobardía y la temeridad no construye los extremos viendo las posiciones de otros, sino considerando tipos de respuesta ante situaciones amenazantes. Quien sigue el justo medio nunca se rige por lo que hagan o digan los demás; por el contrario, al definir su posición principistamente, es un referente para los demás. Y el punto medio no implica equidistancia: la valentía está más cerca de la temeridad que de la cobardía. Manrique cae en el viejo vicio de caricaturizar las posiciones contrarias para así rebatirlas fácilmente. Sobre estos temas algo he comentado antes, ver:

http://martintanaka.blogspot.com/2006/10/el-justo-medio-en-aristteles.html

Respecto a Gamio; de acuerdo con que hay que ser riguroso siempre, se sigan metodologías cuantitativas o cualitativas, se escriba un ensayo generador de hipótesis o se realice una investigación acotada que busca verificar la verdad o falsedad de un enunciado o hipótesis concreta. Si yo dictara un curso de metodología, empezaría con algunas sesiones de epistemología, y concluiría lo mismo que Gamio; la "objetividad" es una quimera. Pero como dije antes, la conclusión de ello es la necesidad de ser riguroso y de controlar la subjetividad y las preferencias del investigador, y de seguir un modelo "humilde" de conocimiento científico, hacer explícitos y transparentes nuestros supuestos para estar atentos a sus límites, como dice Gamio.

De acuerdo también con que nuestras ciencias sociales deben ser plurales en cuanto a enfoques, metodologías, teorías, etc. A los autores hay que leerlos, conocerlos y aprovecharlos en todo lo que se pueda, nunca descartarlos de saque. Sin embargo, Gamio puede caer sin proponérselo en el error que critica, con una suerte de descalificación de la teoría de la elección racional. Estoy de acuerdo con que hay "versiones extremistas" de esa teoría, pero atención que eso se puede decir de cualquier teoría. Y también hay versiones razonables, de las que podemos aprender mucho. Debemos sacar provecho de las mejores versiones de las teorías, no de las peores. Escribí algo sobre esto hace algunos años, "Individualismo metodológico, elección racional, movilización de recursos y movimientos sociales: elementos para el análisis". En: Debates en Sociología, nº 19. Revista de la Facultad de Ciencias Sociales de la PUCP. Lima, 1994. Un autor que a mí me gusta mucho, y que es un magnífico ejemplo de alguien que parte de la teoría de la elección racional para dar cuenta también de sus límites es Jon Elster. Ya he recomendado antes su lectura, ver:

http://martintanaka.blogspot.com/2009/05/jon-elster.html

La teoría de la elección racional es una teoría muy importante en la ciencia política, junto con muchas otras. Es parte de nuestra tradición disciplinaria, y hay que reivindicarla como tal. Cuando dicto cursos de teoría en ciencia política, suelo decir que lo que me parece más sabio es definir la utilidad de las teorías según los temas de investigación, antes que cualquier otra cosa. Y son nuestros intereses de investigación los que nos harán simpatizar más o menos con un enfoque teórico; así, esa preferencia no es fruto de ninguna "superioridad ontológica", es simplemente resultado de nuestra especialización y de nuestra particular forma de ver el mundo. Felizmente quedaron atras nociones como que "no estaría bien" ser funcionalista (o especializarse en la teoría de la elección racional) por su epistemología individualista; del mismo modo que es absurdo pensar que "no estaría bien" ser marxista por su colectivismo. Toda teoría tiene elementos valiosos que debemos aprovechar según nuestros intereses de investigación, y todas tienen puntos ciegos y limitaciones que debemos intentar compensar echando mano de otras herramientas. Así, las teorías deben ser pensadas como "fuente de preguntas", antes que como "fuente de respuestas" como solía muy bien decir Guillermo Rochabrún en sus clases de teoría sociológica. Buenas teorías, o un buen uso de las teorías, abren buenas preguntas y marcan pistas útiles, fructíferas, de investigación. Las respuestas, siempre parciales, las da la investigación empírica rigurosa.

Gráficos:

http://www.emeraldinsight.com/fig/1580050101001.png
http://www.emeraldinsight.com/fig/2500050207001.png

domingo, 31 de enero de 2010

“La transición inconclusa” y Humala .

Artículo publicado en La República, domingo 31 de enero de 2010

La semana pasada comenté el reciente libro de Alberto Adrianzén, La transición inconclusa, y terminaba diciendo que es inevitable relacionar los planteamientos del mismo con el reciente respaldo del autor, junto a otros profesionales de izquierda, a la candidatura presidencial de Ollanta Humala.

Si el diagnóstico es que de lo que se trata en el Perú de hoy es de romper con la continuidad neoliberal y de refundar la política mediante una asamblea constituyente plenamente soberana; si es que se piensa que la candidatura de Humala es la única opción “realmente existente” y viable después del fracaso de las candidaturas de izquierda en 2006; y si es que se confía en que esta vez se superarán los problemas de una candidatura improvisada, entonces ese respaldo parece lógico.

Lo que suena extraño para mí es que muchos de quienes apoyan hoy a Humala antes trabajaran en los gobiernos de Valentín Paniagua y de Alejandro Toledo (haciéndolo muy bien, dicho sea de paso). ¿Cómo se entiende esto? En su libro Adrianzén señala que con Paniagua habríamos vivido la posibilidad de una "refundación republicana", un pacto antiautoritario que expresara la "nueva mayoría política" forjada en el combate al fujimorismo; mientras que con Toledo habríamos tenido la continuidad tanto del modelo económico como de viejas prácticas políticas (p. 187-189). Así, de las potencialidades de la transición se justifica el apoyo a Paniagua o Toledo, y de las limitaciones aparecidas conforme avanzó el gobierno de Toledo se justifica el alejamiento de este y el actual apoyo a Humala.

Sin embargo, ¿no suena ingenuo el haber pensado que Toledo haría el tipo de cambios que ahora plantea Ollanta Humala? No me parece justo acusar a Toledo de “traicionar” un programa radical que nunca fue suyo; esto solo es posible mediante la construcción, un tanto artificiosa, de un “programa de la transición”, respaldada por una “mayoría política” que me parece solo existió como proyecto en la cabeza de algunos, pero no en la realidad ni en las intenciones de Paniagua o Toledo. En realidad, me parece que el respaldo a Humala no se deduce de la “transición inconclusa”, sino de la radicalización que han experimentado algunos en los últimos años, al calor de la oposición al actual gobierno de García.

El problema con esto es que parece confirmar un patrón según el cual la izquierda, incapaz de crear partidos propios mínimamente viables, según las coyunturas ingresan y tratan de controlar e imponer sus agendas a liderazgos y grupos ajenos, pero los abandonan cuando se debilitan, para buscar nuevos. ¿No sería mejor para la izquierda apostar por un proyecto propio, aunque fuera de largo plazo? Y si no, ¿no habría sido más consecuente integrarse y apostar por fortalecer el Partido Nacionalista? Respaldar una candidatura, pero no un partido, no contribuye a reducir el caudillismo ni a fortalecer nuestras precarias instituciones.

VER TAMBIÉN:

Sáb. 30 ene '10
Descifrando una adhesión
Santiago Pedraglio
http://peru21.pe/impresa/noticia/descifrando-adhesion/2010-01-30/266866

Una explicación necesaria Sáb, 30/01/2010
Alberto Adrianzén
http://www.larepublica.pe/disidencias/30/01/2010/una-explicacion-necesaria

sábado, 30 de enero de 2010

Revisando la democracia delegativa

No perderse este texto de Guillermo O'Donnell.

REVISANDO LA DEMOCRACIA DELEGATIVA
Guillermo O’Donnell
Enero 2010

Nota: El presente texto es primera versión de un capítulo en un futuro libro colectivo que discutirá diversos aspectos de lo que he denominado “democracia delegativa.” Hay por lo tanto varios aspectos relevantes al tema que serán tratados por los futuros coautores. A pesar, por lo tanto, del carácter preliminar e incompleto de este texto, debido a que aborda temas que creo no son sólo de interés académico (con las demoras típicas de este tipo de publicación) sino también de fuerte actualidad, me he acogido a la hospitalidad de la página web de nuestro Club para que llegue sin demora a la consideración (y, espero, discusión) de Uds. Agradezco los valiosos comentarios de G. Rozenwurcel a la presente versión.

I.INTRODUCCIÓN

Publiqué mis reflexiones sobre la “democracia delegativa” (en adelante DD) por primera vez en portugués, en 1991.[1] Tenía entonces en consideración los gobiernos de Menem (Argentina), Collor (Brasil) y la primera presidencia de Alan García (Perú). Tracé algunas características que aún me parecen válidas de lo que llamé en esos textos “un nuevo animal” que estaba surgiendo en nuestra región; pero otras características del tipo propuesto y de su posible dinámica estaban en esa época vinculadas a las políticas (llamadas) neoliberales que se impusieron en esa época, que determinaron que esos gobiernos (así como algunos que lo sucedieron poco después, especialmente Fujimori) aplicaran políticas que afectaron duramente su popularidad. Actualmente, ya en el siglo XXI, han emergido los que a mi entender son nuevos casos de DD —los gobiernos Kirchner en la Argentina, Correa en Ecuador, Ortega en Nicaragua, García en su nuevo mandato en Perú, Chávez en Venezuela (aunque ver abajo acerca de deslizamientos hacia el autoritarismo) y Uribe en Colombia. En contraste con los casos de décadas precedentes, los gobiernos recién listados han gozado de dos ventajas: una, la gran expansión de la economía internacional que favoreció notoriamente las exportaciones latinoamericanas; otra, el debilitamiento de las ideas neoliberales y de las instituciones que las propiciaban (y a veces imponían).

Ambos factores hicieron posible que en los casos recientes se adoptaran, en contraste con los anteriores, políticas económicas y sociales fuertemente expansivas –del aparato del estado incluido--, que dieron un fuerte respaldo inicial a los respectivos gobiernos, aunque cabe agregar que esa bonanza ocurrió con independencia de que se tratare o no de un caso de DD. Pero, como sabemos, la crisis económico-financiera desatada a partir de la segunda mitad de 2007 disminuyó el “viento de cola” de la economía internacional y presenta actualmente (comienzos de 2010) varios interrogantes acerca de su continuidad respecto de los productos exportables de estos países y sus futuros precios. A la consiguiente crisis de estas DD, o al menos una difundida puesta en duda acerca de los expansionistas “modelos de desarrollo” precedentes, se han sumado importantes factores más propiamente políticos y domésticos que hacen a características propias de las DD y sus modalidades de funcionamiento, a las que me refiero abajo. Esta conjunción de factores ha llevado actualmente a situaciones que han alimentado vigorosamente tendencias autoritarias ya existentes en el comienzo de algunos de estos casos (Venezuela y Colombia) o a una creciente sensación de crisis e incertidumbre, acompañada de preocupantes transgresiones legales e institucionales (Argentina y Ecuador).

En parte por la espectacularidad que han tenido en el pasado no pocas decisiones de estos gobiernos, y en parte por la sensación de crisis que los afecta actualmente, se despertó recientemente un renovado interés, no sólo en círculos académicos, por el concepto de la DD. Fue así como Osvaldo IazzettaI, con la valiosa cooperación de sus colegas de la Universidad Nacional de Rosario organizaron en esta ciudad, en Octubre 2009, una jornada de discusión sobre el tema. Esa jornada mostró la complejidad del mismo y el acuerdo de los participantes continuar en su indagación desde sus áreas de conocimiento teórico y empírico. Este es el origen del futuro volumen, del que el presente texto es un anticipo para el CPA.

II.UNA CARACTERIZACIÓN DE LA DEMOCRACIA DELEGATIVA.

Comienzo con una caracterización de la DD; aquí enuncio aspectos básicamente estáticos, dejando para la sección IV los dinámicos...

Texto completo en:

http://clubpoliticoargentino.blogspot.com/2010/01/revisando-la-democracia-delegativa.html

ACTUALIZACIÓN, 1 de febrero de 2010

Ver también:

1 de febrero de 2010
Las democracias delegativas en la mirada (profana) de un economista
Breves reflexiones inspiradas en el análisis de G. O’Donnell
Guillermo Rozenwurcel
Enero de 2010
http://clubpoliticoargentino.blogspot.com/2010/02/las-democracias-delegativas-en-la.html

Y TAMBIÉN:

Entrevista con Guillermo O´Donnell
"Debemos pedir un armisticio en la política"
El prestigioso politólogo considera que los "exabruptos e insultos" del Poder Ejecutivo contra otros poderes del Estado "orillan la crisis institucional", dice que "líderes como Kirchner son víctimas de su éxito" y advierte que "hay un riesgo autoritario" en la Argentina
Por Ricardo Carpena
Domingo 31 de enero de 2010
Enfoques - La Nación
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1227521

jueves, 28 de enero de 2010

Manifiesto ¡Por la gran transformación del Perú! (2)

Sigo con el tema del post anterior:

http://martintanaka.blogspot.com/2010/01/manifiesto-por-la-gran-transformacion.html

¿Cómo entender que quienes tuvieron una importante y positiva participación en los gobiernos de Paniagua y Toledo ahora digan que están en contra de la continuidad neoliberal en lo económico y de un modelo excluyente en lo político, y que es por eso que apoyan hoy a Humala?

Me parece que la única manera de hacerlo coherente es que se pueda sostener un argumento como este: "siempre estuve en contra del neoliberalismo y de la exclusión política, apoyé a Paniagua / Toledo en nombre de eso, pero ellos traicionaron esas banderas, que ahora levanta Humala".

Veamos este razonamiento con más detenimiento. En su libro La transición inconclusa, Adrianzén habla de una transición frustrada por culpa de Toledo; con Paniagua habríamos vivido la posibilidad de una "refundación republicana", un pacto antifujimorista, antiautoritario, que expresara la "nueva mayoría política" forjada en el combate al fujimorismo; mientras que con Toledo habríamos tenido la continuidad tanto del modelo económico como de viejas prácticas políticas (p. 187-189). En su libro El argumento democrático sobre América Latina, Lynch dice que Toledo encarnó la posibilidad de hacer las grandes reformas que Paniagua no estuvo en condiciones de hacer, pero que fue abandonando progresivamente ese camino: partiendo por el gabinete de Roberto Dañino, "que ensaya una transición entendida como transacción", hasta el de Kuczynski, "que significa la vuelta al gobierno de los ricos sin mayores intermediarios" (p. 128-129). Sobre ambos libros he comentado antes acá:

http://martintanaka.blogspot.com/2010/01/la-transicion-inconclusa.html

http://martintanaka.blogspot.com/2009/12/elites-o-neoliberalismo.html

Otra argumentación interesante es la del economista Félix Jiménez. Según éste, con Toledo sí se habría roto con el modelo neoliberal; las limitaciones estarían por las continuidades en lo político, expresadas emblemáticamente, en eso coincide con Lynch, en la presencia de Kuczynski como Presidente del Consejo de Ministros (agosto 2005 - julio 2006). Ver por ejemplo:

28/12/05: Perú: ¿el fin de la hegemonía neoliberal? (I)
"El patrón de crecimiento actual, lo hemos dicho, es distinto al neoliberal porque está creando mercados internos; está incorporando al mercado a la población pobre y provinciana del país; está avanzando hacia adentro sin cerrarse al mundo y sin crear déficit externos ni presiones inflacionarias; ya no es adicta al dólar; y, su financiamiento no depende de los flujos de capitales extranjeros. Pero, debido al corto período de crecimiento (52 meses) no han aumentado significativamente los puestos de trabajo ni ha mejorado la calidad del empleo; tampoco han aumentado los ingresos. La calidad de vida de la mayoría de la población no ha mejorado, el sistema educativo está en crisis...".
http://blog.pucp.edu.pe/item/22126

29/12/05: Perú: ¿el fin de la hegemonía neoliberal? (final)
"Pero para que no se trunque esta nueva oportunidad de desarrollo nacional integrador, hay que culminar la transición política hacia la democracia, practicando la decencia y combatiendo la indecencia. La transición política a la democracia se pervirtió durante el gobierno de Toledo. Este alimentó la práctica del cinismo como forma de negación de su fujimorismo en todos aquellos que apoyaron al dictador o actuaron como sus cómplices. El país necesitaba de una cura moral, de la práctica de la decencia como el "supremo valor moral en toda clase de relación –personal, social, política y profesional". Sin embargo, nada de esto ocurrió, pues en el propio seno del gobierno de Toledo se ubicaron aquellos que colaboraron con el sátrapa, que practicaron la hipocresía o afectaron sin pudor los intereses nacionales. El típico operador del fujimorismo económico y político es el primer ministro actual".
http://blog.pucp.edu.pe/item/22127

Como puede verse, en estos tres casos el diagnóstico de "la transición" y sus potencialidades justifica la participación en los gobiernos de Paniagua o Toledo, y la evaluación de sus limitaciones, achacadas a la evolución ulterior del gobierno de Toledo, justifica el alejamiento de este y el actual apoyo a Humala. Recordemos que Adrianzén fue asesor de Paniagua, Lynch fue Ministro de Educación de Toledo (julio 2001-julio 2002) y luego asesor del presidente (aparentemente hasta octubre del mismo año); Jiménez ocupó diversos cargos durante el gobierno de Toledo, en el viceministerio de hacienda, el MEF, y el Banco de la Nación hasta 2005. Sinesio López fue director de la Biblioteca Nacional hasta el final del gobierno de Toledo, y es más, en algún momento pareció que continuaría en el cargo durante García, antes del nombramiento de Hugo Neira. Es importante mencionar que todos tuvieron actuaciones destacadas. Sobre este tema ver "Liderazgos en transición. Trayectorias de liderazgo político en el Perú", de Carlos Vargas:

http://www.pucp.edu.pe/departamento/ciencias_sociales/images/documentos/Liderazgo_en_Peru.pdf

La pregunta, habiendo llegado a este punto es, ¿no suena ingenuo el haber pensado que Toledo haría el tipo de cambios que ahora plantea Ollanta Humala? ¿No suena exagerado criticarlo por no haber hecho "la gran transformación" del Perú? En realidad, más razonable es pensar que ni Paniagua ni Toledo tenían metas "fundacionales", al menos no en el sentido en que las plantea Humala, y más bien los "Ciudadanos por el cambio" critican ahora la transición (cuando antes la apoyaron) porque se han radicalizado en los últimos años, y esa radicalización los ha acercado a Humala.

Paniagua planteó, correctamente metas modestas: llevar a cabo una transición exitosa, y sentar algunas bases para diversas reformas institucionales. Fácil de decir, difícil de hacer, considerando que no tenía fuerza propia. Y Toledo nunca se planteó ni cambiar radicalmente el modelo económico, ni refundar el orden político. En todo caso, el manejo económico empezó a mostrar más flexibilidad y apertura, como apunta Jiménez, y en lo político se planteó una reforma integral a la Constitución de 1993 (sin alterar nada de manera dramática), en medio de un gran consenso inicial, pero que quedó trunco por el debilitamiento de su gobierno. Hizo también importantes reformas políticas, la más destacada la constitución de gobiernos regionales con presidentes electos. En ese marco, muchos de los "Ciudadanos por el cambio" hicieron contribuciones valiosas, que ahora desmerecen un tanto al resaltar el carácter trunco, la frustración o la traición del "programa de la transición".

No me parece que se pueda acusar a Toledo de "traicionar" un programa radical, que nunca fue suyo (el gobierno de Toledo tuvo muchas limitaciones y podría ser calificado de decepcionante, pero por otras razones; básicamente, porque pudiendo hacer más hizo menos). Esto solo es posible mediante la construcción, un tanto artificiosa, de un "programa de la transición", respaldada por una "mayoría política" que me parece solo existió como proyecto en la cabeza de algunos, pero no en la realidad ni en las intenciones de Paniagua o Toledo. Como decía, más bien me parece que los "Ciudadanos por el cambio" se han radicalizado durante el actual gobierno de García, de modo que lo que antes les parecía bien, o aceptable, ahora parece malo, y se identifican ahora con posturas que proponen romper con la continuidad económica y política. Resulta curioso registrar que Lynch, Adrianzén y López fueron del grupo más centrista dentro de la izquierda durante el primer gobierno de García (el grupo "Zorro", que siguió a Barrantes -junto a Dammert, Murrugarra, Tapia-, que buscó alguna forma de entendimiento con el APRA y un Acuerdo nacional), mientras que ahora en su segundo gobierno se han radicalizado. A diferencia de Raúl Wiener ("Libio", o "antizorro" en el pasado), quien estuvo en posiciones radicales tanto en el pasado como ahora.

El problema es que las dudas y cuestionamientos que dejan estos cambios difíciles de entender generan una impresión que es muy extendida actualmente en los círculos políticos: en la gente de izquierda no se puede confiar. Según esta visión, los izquierdistas militan en pequeños grupos informales, a falta de partidos capaces de concitar un mínimo respaldo; según las coyunturas, ingresan y tratan de controlar e imponer sus agendas a liderazgos y grupos con respaldo electoral y con influencia política; pero los abandonan cuando se debilitan, y buscan nuevos grupos. Tendríamos así diversos grupos que armaron partidos sin éxito, y que por ello se colgaron del liderazgo de Barrantes en la década de los años ochenta, luego estuvieron en UPP con Pérez de Cuéllar, luego con Paniagua o Toledo, y ahora con Ollanta Humala, por mencionar solo algunos liderazgos medianamente exitosos (porque también se sumaron a experimentos fracasados). Por eso me imagino que Humala debe ver con algo de recelo a quienes por ahora lo apoyan, porque intuye que cuando su estrella empiece a menguar, podrían dejarlo de lado. Por ahora, ambos se necesitan mutuamente.

¿No sería mejor para la izquierda apostar por un proyecto propio, aunque fuera de largo plazo, en vez de sumarse una y otra vez a proyectos ajenos, y luego lamentarse por sus limitaciones (y asumir el costo político de esos errores)?

Termino con un último punto, que ameritaría otro post: frente a la imagen de izquierdistas que son parte de redes informales que saltan de un grupo a otro en busca de influencia, ¿cómo se percibe a sus pares en la derecha? Parecería que tenemos una red de tecnócratas liberales vinculados al Estado que continúan en posiciones importantes a pesar de los cambios de gobierno; no es que cambien de grupo político, más bien se mantienen en el Estado y son los grupos políticos los que cambian en el gobierno. Pero estos asuntos debería ser tema de otro comentario.

martes, 26 de enero de 2010

Manifiesto ¡Por la gran transformación del Perú!


El 17 de enero pasado, salió publicado en el diario La República el manifiesto ¡Por la gran transformación del Perú! El 20 de enero se realizó una conferencia de prensa, con la presencia de Ollanta Humala. Ver:

http://albertoadrianzen.lamula.pe/2010/01/18/intelectuales-peruanos-apoyan-candidatura-presidencial-de-ollanta-humala/

El apoyo de los profesionales que firman el manifiesto ha generado ya cierto debate. Ver por ejemplo:

http://elcomercio.pe/impresa/notas/lealtad-politica-no-existe/20100119/400325

http://e.elcomercio.pe/66/impresa/pdf/2010/01/19/ECES190110a3.pdf

http://www.otramirada.pe/el-decano-de-las-calumnias

Este manifiesto suscita muchos temas de discusión. Uno de ellos es el de la relación entre intelectuales y política, que interesa mucho a este blog. Sobre esto, algunas reflexiones.

Creo que debemos partir por reconocer que el mundo de la academia y el de la política son esencialmente diferentes, aunque se trate de académicos interesados en temas políticos, o de políticos dados a la reflexión académica. En la academia debemos ser humildes, lo más "objetivos" que podamos, reconocer que nuestro conocimiento es siempre provisional, sometible a críticas, hay que estar siempre abierto a reformulaciones, correcciones, actualizaciones, según se presente más evidencia, aparezcan nuevas metodologías, enfoques teóricos, etc. Por el contrario, los políticos deben moverse transmitiendo certeza, pasión, deben convencernos de que ellos tienen la razón y son los demás los que están equivocados. Un académico no suele ser buen político porque suele ser demasiado alambicado y atento a los matices, no suele transmitir bien convicciones partidistas; el político no suele ser buen académico porque suele acomodar la evidencia según su conveniencia, de modo de justificar sus posiciones. Al mismo tiempo, un académico o intelectual es más principista, mientras que los políticos son más pragmáticos. Los primeros no se mueven bien en el mundo de las inevitables transacciones políticas, los segundos a veces se olvidan de lo que verdaderamente importa en su búsqueda del poder. La excepción a esto se da en aquellos contextos en los que están en juego valores esenciales, en los que los académicos e intelectuales sí pueden actuar de manera apasionada en torno a un programa claro, y la acción de los políticos se justifica en nombre de los valores supremos que defienden; por ejemplo, cuando se combate a gobiernos autoritarios.

Ahora bien, el que sea difícil para un académico o intelectual hacer política no significa que no pueda o deba hacerla, en tanto es un ciudadano como cualquier otro. Es más, en un país como el Perú, con un nocivo discurso antipolítico tan fuerte, es bueno que los ciudadanos asuman compromisos políticos. El asunto es saber que se trata de un paso muy problemático, tanto para ser eficaz en lo político como riguroso en lo académico; y si es que esa incursión en la política se hace debilitando la construcción de un sistema político, o fortaleciéndola. Es claro que conductas oportunistas debilitan organizaciones; mientras que conductas principistas y la lealtad política las fortalecen. Apoyar esfuerzos serios de construcción de propuestas es bueno; apoyar liderazgos personalistas sería malo.

A la luz de estas consideraciones, ¿qué decir de los "Ciudadanos por el cambio"? Algunos ven en el apoyo a Humala una suerte de inconsecuencia con valores de izquierda y democráticos: Ver por ejemplo:

Por una izquierda civilizada
Alberto Vergara Paniagua, 16 de noviembre de 2009
http://www.poder360.com/article_detail.php?id_article=3027

Las dos caras del deseo / PAREDES OPORTO, Martín
http://www.desco.org.pe/apc-aa-files/6172746963756c6f735f5f5f5f5f5f5f/04_Paredes_176.pdf

“Las élites subordinan su compromiso democrático a sus intereses de corto plazo”
Entrevista/Eduardo Dargent
http://www.larepublica.pe/archive/all/domingo/20091122/12/node/233954/todos/1558

Si bien simpatizo con este punto de vista, reconozco que se trata de un tema opinable. Depende de cómo se entiende lo central en una propuesta de izquierda, y de cuánta confianza despierta el liderazgo de Humala. Para unos, juzgando por sus antecedentes, Humala no sería ni de izquierda ni democrático, para otros sería la izquierda "realmente existente" y habría que creer en diversas declaraciones en las que se muestra contrario a la reelección y respetuoso del pluralismo político. Recientemente, además, la Corte Suprema desistió de acusar a Humala por violaciones a los DD.HH.

Hay otro ángulo, que es el resaltado en el video de Frecuencia Latina y la nota de El Comercio de arriba: es el cuestionamiento a que personajes que tuvieron diversas responsabilidades en los gobiernos de Toledo y Paniagua apoyen ahora a Humala, no a AP ni a PP, lo que sería una forma de "transfuguismo". Mi opinión es que no necesariamente. Como han señalado los "Ciudadanos por el cambio", ellos siempre se definieron como izquierdistas independientes, y no asumieron militancia, como Henry Pease, por ejemplo, quien sí se integró a Perú Posible (y allí sigue). Digamos que ni a Victor Andrés García Belaunde ni a Alejandro Toledo debe haberles sorprendido la lectura del comunicado.

¿No hay problema, entonces? Sí creo que hay un problema, poco discutido, y que tiene que ver, nuevamente, con la relación entre intelectuales y política. Lo que a mí me resulta difícil de entender es cómo quienes participaron en los gobiernos de Paniagua y Toledo (y lo hicieron muy bien, es importante destacarlo), ahora digan que apoyan a Huamala porque cuestionan la continuidad del modelo neoliberal y de un orden político excluyente. Esto nos lleva a una discusión sobre el carácter de los gobiernos de Paniagua y Toledo, sus limitaciones, y el tipo de cambios que sería necesario impulsar en el Perú desde el 2010-2011. Seguiré sobre el tema.

domingo, 24 de enero de 2010

La “transición inconclusa”

Artículo publicado en La República, domingo 24 de enero de 2009

Apareció recientemente el libro La transición inconclusa. De la década autoritaria al nacimiento del pueblo, de Alberto Adrianzén (Lima, Otra Mirada, 2009). Libro complejo y valioso que abre muchos temas de discusión.

Difícil resumir el planteamiento central del libro, que parte de una discusión sobre las relaciones entre democracia, autoritarismo y capitalismo, analiza luego el gobierno militar 1968-1980, la transición, la década de los años ochenta, el fujimorismo y su colapso, la transición con Paniagua y Toledo, y la situación actual. Al inicio el autor plantea que existiría una suerte de incompatibilidad, o cuando menos una fuerte tensión, entre el capitalismo, basado en una dominación de clase, y el principio de igualdad esencial a la democracia. Los Estados populistas habrían buscado superar esa incompatibilidad con políticas de integración “desde arriba”, que quedaron truncas, como las del velasquismo en nuestro país; más adelante, en las transiciones y en las democracias establecidas en nuestros países veríamos de un lado estilos “delegativos”, plebiscitarios de ejercer el poder y, del otro, la aplicación de duras políticas de ajuste neoliberal, con altos costos sociales. En nuestro país, el fujimorismo sería la máxima expresión de esta incompatibilidad entre economía de mercado y democracia, que llevó a la constitución de un gobierno autoritario neoliberal y corrupto, legitimado de manera clientelística. Con Paniagua y Toledo se abrió la posibilidad de un gran cambio, de una “refundación republicana”, que conciliara liberalismo con democracia, pero quedó trunca.

¿Qué se deduce de esto? Que consolidar la democracia, llevar a buen puerto la transición inconclusa, requiere cuestionar tanto el modelo económico como formas elitistas de democracia; desde este ángulo, lo que sucede en Venezuela, Ecuador o Bolivia serían diferentes formas de cumplir con esta meta, de recuperar la soberanía y satisfacer demandas nacionalistas. Estaríamos viviendo un “momento constitucional” en el que mediante “poderes constituyentes originarios” (no “derivados”, propios de un constitucionalismo liberal), se puede dar lugar a un “nacimiento del pueblo”, liberado de ataduras que lo oprimen.

Hay muchos temas de debate, me concentro en uno que me parece central, referido a la conciliación entre democracia y liberalismo. El autor los plantea como incompatibles, cuando en el mundo en general han demostrado ser una conjunción hegemónica, vía las políticas socialdemócratas; el autor rescata esa posibilidad solamente para ensalzar al gobierno de Paniagua, pero luego la descarta al entusiasmarse un tanto acríticamente con lo que sucede en Venezuela, Ecuador y Bolivia. Es inevitable relacionar los planteamientos del libro con el reciente respaldo del autor, junto a otros profesionales, a la candidatura presidencial de Ollanta Humala. Seguiré con el tema la próxima semana.

domingo, 17 de enero de 2010

Reformas electorales


Artículo publicado en La República, domingo 16 de enero de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2010&mes=01&dia=17&pid=1&sec=1634&pag=17

Alguna vez Óscar Dancourt dijo que la macroeconomía era importante no tanto porque buenas políticas, por sí mismas, pudieran llevarnos al desarrollo; sino porque malas políticas podían originar verdaderas catástrofes. Lo mismo se podría decir de las reformas electorales: un buen diseño dará buenos resultados solo si se acompaña de muchas otras cosas; pero un mal diseño tendrá rápidamente efectos desestructurantes. El debate sobre estos temas se ha concentrado en las propuestas gubernamentales de establecer el voto voluntario y el recorte del mandato parlamentario a dos años y medio. No simpatizo con ninguna de las dos: la primera por sí sola no resolverá ningún problema (y podría crear otros), y la segunda no resolverá los problemas de representación, y además creará mucha inestabilidad política (la elección a mitad de periodo será una suerte de plebiscito a favor o en contra del gobierno, y el desempeño de los parlamentarios individuales será tema secundario). A pesar de ello, estas iniciativas no me preocupan mucho, porque es poco probable que se concreten, así como la amenaza de cierre del Congreso.

El verdadero problema está en que en las últimas semanas se han aprobado otras reformas electorales sin mayor debate, que pueden tener efectos muy preocupantes. Así, se acaba de promulgar la ley 29490, que modifica la ley de partidos políticos: en general, esta ley establece disposiciones más exigentes para los partidos nacionales y los movimientos regionales y organizaciones locales, y equipara las exigencias de los dos últimos con los primeros, a través de la elevación del número de firmas necesarias para la inscripción, exigencias de democracia interna y transparencia, entre otros asuntos. Me parece que es una buena ley, porque creo que la manera de fortalecer nuestro sistema de partidos es a través de mecanismos que hagan que los fuertes sobrevivan, y queden en el camino los débiles e improvisados.

También se ha promulgado la ley 29470, que modifica la ley 27683, de elecciones regionales. Se introduce la segunda vuelta y se cambia la forma de elección de los consejeros regionales (estableciendo a la provincia como una suerte de distrito uninominal), entre otras cosas. Supuestamente la segunda vuelta daría más legitimidad al presidente regional, y el cambio en la elección del consejo regional lo haría más representativo. En realidad, no creo que ninguno de esos objetivos se cumpla, porque la segunda vuelta creará una mayoría artificial, y en el consejo regional se perderá la proporcionalidad del voto. Peor todavía, estos dos elementos juntos pueden crear serios problemas de gobernabilidad, ya que puede ocurrir que el presidente regional ganador sea uno que tuvo un muy bajo respaldo en primera vuelta, y pocos o ningún consejero de su lista, entre otros problemas. Una reforma de este tipo debió discutirse mucho más, y debemos estar atentos a los efectos que producirá.


VER TAMBIÉN:

Ley 29470, que modifica la ley 27683, ley de elecciones regionales. Perú, diciembre 2009
http://www.scribd.com/doc/25321537/Ley-29470

Ley 29490, que modifica ley de partidos políticos, diciembre 2009, Perú
http://www.scribd.com/doc/25321444/Ley-29490

Fragmentación, mujeres y centralismo
Sáb, 16/01/2010
Alberto Adrianzén
http://www.larepublica.pe/disidencias/16/01/2010/fragmentacion-mujeres-y-centralismo

Cuestiones de la polis
07/ene/2010: Oficialismo descarta su propuesta de 'renovación por mitades' y propone recortar mandato parlamentario a dos años y medio
http://blog.pucp.edu.pe/item/83945

"La propuesta del Apra no mejora el Congreso"
Publicado el 08 de Enero, 2010 por tuesta
(Agenciaperu.tv) LIMA.- El especialista en Sistemas electorales y sistemas de Partidos, Fernando Tuesta Soldevilla, analizó la propuesta del APRA para que el Congreso tenga mejores legisladores estableciendo la posibilidad de sacarlos del cargo, según la opinión de los ciudadanos en elecciones, a mitad del mandato. Tuesta argumenta la debilidad de esta iniciativa. Fue entrevistado este jueves por la tarde, en su casa San Isidro.
http://blog.pucp.edu.pe/fernandotuesta/quotla-propuesta-del-apra-no-mejora-el-congresoquot

domingo, 10 de enero de 2010

Después del informe de la Comisión Bagua

Artículo publicado en La República, domingo 10 de enero de 2009

El informe final de la comisión especial para investigar y analizar los sucesos de Bagua ha generado mucha controversia, y las posiciones se han alineado según la cercanía con posiciones gubernamentales o de oposición, como era esperable. La única manera de defender una posición sobre bases mínimamente firmes debe sustentarse lo más posible en hechos verificables, y el informe deja la impresión de basarse más en prenociones e interpretaciones que en evidencia.

¿Estamos a tiempo de sacar lecciones provechosas de los trágicos sucesos de Bagua? Recordemos que están también las comisiones especiales que trabajan sobre los mecanismos de consulta previa con los pueblos indígenas amazónicos, sobre estrategias de desarrollo para esta población y sobre los decretos legislativos cuestionados por sus organizaciones. Está también la comisión investigadora del Congreso presidida por Güido Lombardi. Ojalá que las recomendaciones de las comisiones especiales sean parte de un amplio debate, en el Congreso, en el espacio público, y en las campañas electorales regionales y nacional, y que puedan expresarse en medidas concretas en el corto plazo.

En cuanto a la comisión del Congreso, ella deberá superar las limitaciones del informe de la comisión especial: señalo algunos aspectos que me parecen claves para ello. En primer lugar, sabemos que los decretos legislativos expedidos en el marco de la implementación del TLC con los EE.UU. eran inconstitucionales por no haber sido consultados; si eran buenos o no, y el análisis de sus implicancias es parte de un debate político legítimo, por lo que no cabe acusar a sectores opositores al gobierno de manipulación. Habría que profundizar en el pésimo e irresponsable manejo político de la negociación que siguió al inicio de las protestas. Una débil Presidencia del Consejo de Ministros dio lugar a mensajes contradictorios y hasta provocadores por parte del poder ejecutivo, y un Congreso sin posición clara hizo que el Ministerio del Interior terminara teniendo un protagonismo desmedido, peor aún, la policía terminó siendo el principal interlocutor (y víctima) de los actores de la protesta.

Sobre el operativo de desalojo, mal planificado e implementado, hay mucho pan que rebanar. Hay múltiples denuncias sobre excesos policiales; no olvidar que hay diez muertos y 82 heridos por arma de fuego, no solo en la carretera Fernando Belaunde, también en las ciudades de Bagua y Bagua grande. En su momento hubo múltiples denuncias de un número mayor de muertos, y las diligencias realizadas para investigarlas deben hacerse públicas. Finalmente, está la respuesta de los actores de la protesta; deben estar muy presentes en el análisis los 23 policías asesinados, y 14 heridos por armas de fuego. Ninguna acción de protesta puede llegar a esto, y sus culpables deben ser sancionados. Este nivel de violencia debe ser explicado, y la tesis de la manipulación no es satisfactoria.


VER TAMBIÉN:

- Informe Final de la Comisión Especial para Investigar y Analizar los Sucesos de Bagua
- Propuesta Nacional de Desarrollo Económico
- Aportes Técnicos para mejorar la normatividad forestal
- Grupo Nacional de Coordinaciòn para el desarrollo de los Pueblos Amazónicos
http://www.pcm.gob.pe/Prensa/ActividadesPCM/2009/Diciembre/29-12-09-D.htm

Post Bagua. Ritmo, tambor y dudas
Patricia Wiesse
http://www.revistaideele.com/node/635

Notas desde Lenovo:

Otras tareas pendientes más allá de la investigación de Bagua
http://notasdesdelenovo.wordpress.com/2010/01/06/otras-tareas-pendientes-mas-alla-de-la-investigacion-de-bagua/

Comisión investigadora de Bagua licuó información y testimonios
http://notasdesdelenovo.wordpress.com/2010/01/02/comision-investigadora-de-bagua-licuo-informacion-y-testimonios/

Ideelemail nº 625, 15 de diciembre del 2009
COMISIÓN BAGUA: UN INFORME QUE CON RAZÓN NADIE SE ATREVE A DEFENDER
Ernesto de la Jara
http://www.justiciaviva.org.pe/webpanel/doc_int/doc17122009-202902.pdf

BAGUA: UN INFORME FALLIDO E INCOMPLETO
Jose Alejandro Godoy
http://www.desdeeltercerpiso.com/2010/01/bagua-un-informe-fallido-e-incompleto/

miércoles, 6 de enero de 2010

Bolivia: tensiones irresueltas

Recomiendo vivamente la lectura de este libro a todos los interesados en la actualidad boliviana. Un libro muy variado, plural, equilibrado, con muy buenos textos, con muchos temas de debate. Disponible completo en línea.

Tensiones irresueltas. Bolivia, pasado y presente.
John Crabtree, George Gray Molina y Laurence Whitehead, editores. La Paz, Informe Nacional sobre Desarrollo Humano en Bolivia - Plural eds., 2009.

Introducción

Una historia de tensiones no resueltas
John Crabtree

Parte I. Etnicidades

Larga memoria de lo étnico en Bolivia, con temporales oscilaciones
Xavier Albó

Visibilizar a los mestizos en Bolivia
Carlos Toranzo

Sobresimplificando identidades: el debate sobre lo indígena y lo mestizo
Diego Zavaleta

Parte II. Regionalismo

Regionalismo, revisitado
José Luis Roca

De hegemonías y ejemonías: una perspectiva histórica sobre los recursos del Estado
Rossana Barragán

Parte III. Relaciones Estado-sociedad

Relaciones Estado/sociedad en Bolivia: la fuerza de la debilidad
George Gray Molina

La debilidad del exceso: democracia desbordada y Estado boliviano
Franz Xavier Barrios Suvelza

Parte IV. Constitucionalismo

La maduración del poder constituyente en Bolivia
Eduardo Rodríguez Veltzé

La constitución del país y las reformas a la Constitución Política
Luis Tapia

Parte V. Estrategias de desarrollo económico

La importancia del gas en la economía boliviana
Carlos Miranda

Más allá del gas: entre la base estrecha y la base ancha
Fernanda Wanderley

Parte VI. Bolivia y la globalización

Bolivia en el mundo: sus relaciones económicas internacionales
Juan Antonio Morales

Los efectos perversos de la globalización neoliberal en Bolivia
Carlos Arze Vargas

Conclusión

La “refundación” más reciente de Bolivia: ¿qué tan original?
Laurence Whitehead

http://www.revistadesarrollohumano.org/boletin/enero_10/tenirresueltas.pdf

domingo, 3 de enero de 2010

2009-2010

Artículo publicado en el diario La República, domingo 3 de enero de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2010&mes=01&dia=03&pid=1&sec=1634&pag=17

Al hacer un balance de los acontecimientos más importantes del 2009, sin duda el más relevante es la contundente condena del expresidente Alberto Fujimori en abril, como autor mediato de los delitos de homicidio calificado, lesiones graves y secuestro agravado. Esta sentencia ha sido considerada ejemplar y un referente para la justicia en el mundo. Sin embargo, para el 2010 quedan dudas respecto a si esta sentencia será definitiva: es inminente el fallo en segunda instancia de la Corte Suprema, y el reciente indulto presidencial a José Enrique Crousillat ha llevado a algunos a pensar que el gobierno maniobra para liberar al condenado como parte de la tan mentada “alianza apro-fujimorista”.

El otro gran acontecimiento del 2009 fueron los luctuosos sucesos de junio en Bagua, con un saldo de 33 personas fallecidas (23 efectivos policiales, cinco pobladores de Bagua y cinco indígenas), un desaparecido (el mayor Bazán) y más de 200 heridos. Para el 2010 quedan también dudas de que saquemos lecciones provechosas de esta terrible experiencia: la reciente entrega del informe final de la comisión especial para investigar y analizar los sucesos de Bagua muestra que las controversias no se han superado, de allí la negativa de los comisionados Jesús Manacés y Carmen Gómez a firmar el informe.

A la luz de este escueto balance, ¿cómo se perfilan las cosas para el 2010, que estará marcado por las elecciones regionales y municipales? Una manera de verlo es pensar que el gobierno continuaría con una política agresiva de promoción a las inversiones sin tomar en cuenta a las comunidades, o que habrá retrocesos en materia de lucha contra la corrupción o violaciones a los derechos humanos, lo que prefiguraría un año de mayor conflictividad. Mi hipótesis sería que no.

Pienso que conforme avancen los meses la atención del país y de los operadores políticos y sociales estará cada vez más concentrada en las elecciones del 2010 y del 2011, y habrá cada vez menos expectativas en autoridades que estarán de salida, con cada vez menor capacidad para tomar decisiones importantes. En este sentido, se ahondará un rasgo que ha sido característico del gobierno de García: el no haber tenido ningún programa claro de reformas. De allí que algo que lo ha caracterizado ha sido lanzar sucesivamente iniciativas que luego quedaron en nada, lo que revela que se mueve por consideraciones pragmáticas, no por grandes proyectos o convicciones.

Los puntos políticos se ganan por saber correr la ola de la economía internacional y por un manejo efectista del corto plazo. Así se entiende que después de los sucesos de Bagua se hayan derogado sin mayor problema los decretos 1090 y 1064; también la lógica que explica la actitud del gobierno frente a la condena a Fujimori como ante el indulto a Crousillat: la conveniencia de García de sacarse del camino a un rival político y presionar a la prensa opositora, respectivamente.

VER TAMBIÉN:

¿Pudo ser de otro modo?
Carlos Basombrío, Mar. 29 dic '09
http://peru21.pe/impresa/noticia/pudo-otro-modo/2009-12-29/264346

Ene 03 2010
Corte Suprema ratifica histórica sentencia de 25 años de prisión a Fujimori por crímenes de lesa humanidad
http://blog.dhperu.org/?p=6004

SE RATIFICA CONDENA A FUJIMORI A 25 AÑOS DE PRISION
Escrito por: Jose Alejandro Godoy
http://www.desdeeltercerpiso.com/2010/01/se-ratifica-condena-a-fujimori-a-25-anos-de-prision/

Sentencia de Segunda Instancia: 2 de enero de 2010
http://www.pj.gob.pe/CorteSuprema/SalasSupremas/SPT/documentos/R.N.%20N%C2%BA%2019-01-2009-A.V..pdf

Informe final de la comisión especial para investigar y analizar los sucesos de Bagua
http://martintanaka.blogspot.com/2010/01/informe-final-de-la-comision-especial.html

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Debate sobre la identidad nacional (francesa)

Salgamos por un momento de los debates sobre nuestra coyuntura y miremos más allá.

Me parece fascinante el debate que se está dando sobre la identidad nacional en Francia. Surge de una iniciativa del gobierno de Sarkozy, por lo que ha sido mirado con justificado recelo, pero ya empiezan a salir discusiones interesantes, precisamente sobre la pertinencia e implicancias de un debate como ese. ¿Es un intento de legitimar un modelo de nacionalismo conservador y excluyente, o una oportunidad para denunciar los problemas de exclusión y construir una noción de identidad plural, democratizadora, incluyente? ¿Debe la identidad plantearse sobre bases nacionalistas, o republicanas? En particular es interesantísimo el debate al respecto entre Alain Finkielkraut y Alain Badiou, publicado hace unos días por Le Nouvel Observateur. Estas discusiones resultan muy pertinentes para nosotros pensando en las conmemoraciones y celebraciones por el bicentenario de nuestros países (lamentablemente, todo en francés).

Ver:

Grand débat sur l’identité nationale
Les objectifs du grand débat sur l’identité nationale
Eric BESSON, Ministre de l’immigration, de l’intégration, de l’identité nationale et du développement solidaire a ouvert lundi 2 novembre 2009 un grand débat sur l’identité nationale. L’organisation de ce débat constitue l’un des engagements souscrit par le Président de la République lors de la campagne présidentielle, repris dans la lettre de mission qu’il a adressée, avec le Premier Ministre, à Eric BESSON, le 31 mars 2009.
http://www.debatidentitenationale.fr/

"Contre débat sur l'identité nationale"
Vous trouverez dans ce dossier "Contre débat sur l'identité nationale", miroir volontaire du site lancé par Eric Besson, de quoi répondre à ceux qui voudraient simplifier le débat, en opposant immigrés et "bons Français", ceux qui voudraient privilégier la Nation au mépris de la République et, je cite à nouveau Jacques Julliard, poser une fois pour toute "cette identité abstraite à laquelle les Français de tous temps et de toutes origines seraient censés devoir se conformer".
http://tempsreel.nouvelobs.com/speciales/contre_debat_sur_lidentite_nationale/

Exclusif. Identité nationale, sarkozysme, Israël...
Finkielkraut-Badiou: le face-à-face
Par Aude Lancelin
Réunis pour la première fois dans la presse, l'auteur d'«Eloge de l'amour» et celui d'«Un coeur intelligent», débattent de l'identité nationale, de la politique sarkozyste et d'Israël. Un affrontement idéologique d'une rare violence, qui a été arbitré au «Nouvel Observateur» par Aude Lancelin, et dont voici le verbatim intégral
http://bibliobs.nouvelobs.com/20091217/16522/finkielkraut-badiou-le-face-a-face

Badiou Vs Finkielkraut: débat «d'une rare violence»
http://www.slate.fr/story/14581/badiou-vs-finkielkraut-debat-ideologique

domingo, 27 de diciembre de 2009

Navidad y solidaridad

Artículo publicado en La República, domingo 26 de diciembre de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2009&mes=12&dia=27&pid=1&sec=1634&pag=17

La noche del 24 de diciembre en Lima se escuchó por doquier gran cantidad de explosiones de artefactos pirotécnicos prohibidos. Su manipulación causa todos los años incendios y muertes; esto no parece importarle demasiado a los padres que compran estos productos, a los importadores, productores y comercializadores, tampoco a las autoridades. De otro lado, 42 peruanos murieron en un camión desbarrancado en Cusco en los días previos a la navidad; también en días pasados los medios reportaron que peritos forenses del ministerio público exhumaron en una fosa 30 cadáveres, 25 de los cuales eran de niños, en la provincia ayacuchana de Víctor Fajardo. Según testimonios recogidos por la fiscalía, en noviembre de 1983 miembros de Sendero Luminoso reclutaron a la fuerza a comuneros de la localidad de Raccaya, incluyendo un gran número de niños, desplazados hasta la escuela del poblado de Umasi. Las muertes se habrían producido cuando efectivos del ejército fueron a reprimir a la columna de sendero. Uno esperaría que estos acontecimientos fueran primera plana en todos los medios del país y motivo de luto nacional. No lo ha sido.

¿Qué podemos decir de esta relativa indiferencia? En ocasiones se ha esgrimido el argumento del racismo: no me convence, porque esta parece involucrar a todos los grupos sociales. ¿Somos los peruanos poco solidarios? Según la reciente encuesta de la U. Católica sobre valores, de cobertura nacional urbana, un 16% de los entrevistados señala que la solidaridad es una de las principales virtudes de los peruanos; al mismo tiempo, un 13% dice que uno de nuestros principales defectos es que preferimos ocuparnos de nuestras propias cosas, antes que del interés público. ¿Son estos resultados contradictorios? No necesariamente: pienso que los peruanos sí somos solidarios, pero dentro de nuestras pequeñas identidades, fidelidades, localidades. Y nos resulta muy difícil reconocernos en colectivos amplios, sentirnos parte de un “nosotros” nacional. Viene a la mente la diferencia establecida por el sociólogo Emile Durkheim entre la solidaridad mecánica y la solidaridad orgánica en una sociedad.

Esto no es culpa de nuestra idiosincrasia o de nuestra cultura, necesariamente. Los sentimientos de pertenencia colectiva no solo surgen espontáneamente, también se construyen: a través de una política económica incluyente e integradora, de la construcción de espacios públicos y referentes comunes por parte de nuestras elites, de una escuela pública que promueve la valoración de nuestra diversidad cultural y resalta lo que nos une como peruanos, en particular compartir una historia y un gran proyecto de vida en común, de la existencia de actores políticos nacionales representativos, de medios de comunicación que en efecto nos comunican, no nos segmentan o dividen. Si todo lo anterior funciona tan mal, no deberíamos sorprendernos por las actitudes que exhibimos.


VER TAMBIÉN:

Alerta en Lima por pirotécnicos
Sáb. 26 dic '09
http://peru21.pe/impresa/noticia/alerta-lima-pirotecnicos/2009-12-26/264153

¿Pasajeros de segunda?
Sáb, 26/12/2009
Mirko Lauer
http://www.larepublica.pe/observador/26/12/2009/pasajeros-de-segunda

Exhuman los cadáveres de 25 niños asesinados durante la década del 80
Hallazgo. Testigos aseguran que habrían sido víctimas de malos militares. Primera Fiscalía Penal Supraprovincial de Ayacucho ordenó diligencia luego de 26 años. La ubicación fue posible por declaración de campesinos.
Elías Navarro. Ayacucho.
http://www.larepublica.pe/archive/all/larepublica/20091223/1/node/240135/total/01

Casos del departamento de Ayacucho reportados a la CVR
Año: 1983
Lugar: AYACUCHO / VICTOR FAJARDO / CANARIA / RACJAYA
Responsables: Sin determinar, Ejercito, PCP - Sendero Luminoso
Testimonios: 100249, 100250, 100251, 100252, 100290, 100291, 100293, 100325, 100540, 201453
El 31/10/1983, en el poblado de Racjaya, distrito de Canaria, miembros del PCP-SL incursionaron en la zona y reclutaron a 54 comuneros, entre hombres, mujeres y menores de edad, conduciéndolos a la escuela del poblado de Umasi, donde pernoctaron. Enterados de la situación, miembros del Ejército Peruano atacaron la escuela, produciéndose un enfrentamiento en la que murieron 55 personas identificadas, todas naturales de Racjaya.
http://www.cverdad.org.pe/ifinal/pdf/Tomo%20-%20ANEXOS/PDFSAnexo4/AYACUCHO.pdf

Masacre en Umasi (1983)
Roberto Bustamante
26 Dec, 2009
http://www.elmorsa.pe/2009/12/26/masacre-en-umasi-1983/

IOP-PUCP Encuesta VALORES Y EXCLUSION SOCIAL
17 de diciembre del 2009
http://www.pucp.edu.pe/iop/files/sondeo_56.pdf

El presidente de los panetones
Por: Gustavo Rodríguez
http://elcomercio.pe/impresa/notas/presidente-panetones/20091226/386111

Una memoria compartida
Jue, 02/04/2009
Manuel Burga
http://www.larepublica.pe/aproximaciones/02/04/2009/una-memoria-compartida

domingo, 20 de diciembre de 2009

Encuestas recientes

Artículo publicado en La República, domingo 20 de diciembre de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2009&mes=12&dia=20&pid=1&sec=1634&pag=17

Apareció recientemente el Latinobarómetro 2009, bastante comentado en los últimos días. Destacamos entre los 18 países de la región porque somos los menos satisfechos con el funcionamiento de la democracia, los que más percibimos que existe discriminación en nuestro país, los que menos creemos en la eficacia del voto para cambiar las cosas. En general, estamos muy abajo en cuanto a la aprobación a la gestión del gobierno actual, la satisfacción con la marcha de la economía, la evaluación de cuán democrático es el país, de cuánto se ha avanzado en combatir la corrupción, de cuán justa es la distribución de la riqueza. ¿Hay entonces en el Perú una demanda por cambios radicales? No necesariamente. El Latinobarómetro nos presenta también como los más escépticos respecto a la capacidad del Estado para resolver los problemas. En el mismo sentido, la última encuesta de intención de voto de la Universidad Católica pregunta qué debería hacer el próximo gobierno con la política económica actual: 16% piensa que debe mantenerse, 45% que deben hacerse reformas parciales, mientras que un 34% propone cambios radicales.

De otro lado, si bien la aprobación a la gestión de nuestro presidente es una de las más bajas de la región, también lo es que el 29% que le da IPSOS-APOYO y el 30% que le da la U. Católica en diciembre están por encima del 24% de los votos que obtuvo García en la primera vuelta de 2006. Lo que sí llama la atención es que según la primera ese 29 sube a 36% en Lima y 33% en el norte del país, así como a un 62 y 42% en los sectores “A” y “B”, respectivamente, mientras que cae a un 14 y 13% en el centro y oriente, y a un 20% en el sector más pobre. Tampoco hay una correspondencia directa entre los niveles de descontento que registra el Latinobarómetro con las preferencias electorales que registran las últimas encuestas, en las que los principales candidatos son Luis Castañeda, Keiko Fujimori, Ollanta Humala, Alejandro Toledo y Lourdes Flores. Si bien Humala puede identificarse con propuestas de cambio radicales, según la U. Católica Humala perdería en segunda vuelta con todos los anteriores.

Lo que a mí me preocupa más es ver cómo Luis Castañeda y Keiko Fujimori encabezan las preferencias electorales con un desempeño tan pobre. A O. Humala, A. Toledo y L. Flores ya los conocemos, con sus virtudes y defectos; con ellos, mal que bien, sabemos a qué atenernos. Sin embargo, ni Castañeda ni K. Fujimori tienen un mensaje claro, y juegan permanentemente a la ambigüedad; peor aún, lo que podemos deducir por su trayectoria es que serán poco transparentes, autoritarios, en el primer caso, y en el segundo, a estos dos elementos habría que sumar una agenda de retrocesos en materia de institucionalización democrática, combate a la corrupción, sanciones a violaciones a los derechos humanos. Estos dos candidatos deben ser sometidos a una crítica y a un escrutinio público mucho más exigente.


VER TAMBIÉN:

El Perú a la cola de la región
Vie, 18/12/2009
Sinesio López
http://www.larepublica.pe/el-zorro-de-abajo/18/12/2009/el-peru-la-cola-de-la-region

Tiempos de contrarreforma
Sáb, 19/12/2009
Alberto Adrianzén M.
http://www.larepublica.pe/disidencias/19/12/2009/tiempos-de-contrarreforma

Informe Latinobarómetro 2009
http://www.latinobarometro.org/

ESTUDIO DE OPINIÓN
ENCUESTA NACIONAL URBANA IPSOS-APOYO
Diciembre 2009
http://www.ipsos-apoyo.com.pe/sites/default/files/opinion_data/Opinion%20Data%20Diciembre%202009.pdf

IOP - PUCP
Encuesta Nacional Urbana. INTENCIÓN DE VOTO 2011
http://www.pucp.edu.pe/iop/files/sondeo_54.pdf

martes, 15 de diciembre de 2009

Bases de datos Latinobarómetro 1995-2005 disponibles

Una buena noticia: por fin el Latinobarómetro ha hecho de acceso público sus bases de datos, entre 1995 y 2005. Algo es algo. Se pueden conseguir en su página web, en la sección "bases de datos", previa inscripción gratuita. Ver:

http://www.latinobarometro.org/

domingo, 13 de diciembre de 2009

“La política es sucia”

Artículo publicado en La República, domingo 12 de diciembre de 2009

http://www.larepublica.pe/pagina_impreso.php?pub=larepublica&anho=2009&mes=12&dia=13&pid=1&sec=1634&pag=17

El jueves pasado el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, recibió el premio Nobel de la paz en Oslo, y en su discurso de aceptación no evitó abordar la controversia de su designación y la paradoja de premiar a un presidente que libra varias guerras en distintas partes del mundo: según Obama, guerras justas, siguiendo al filósofo Michael Walzer. Para algunos, este discurso es la confirmación de un liderazgo realista, muestra de la responsabilidad de un estadista que asume la realidad tal como es y actúa sobre ella conciente de las limitaciones y costos de su accionar. Para otros, fue un discurso cínico y decepcionante, que confirmaría lo distinto que resulta el presidente comparado con el candidato que encarnó la promesa de un gran cambio. La brecha entre expectativas y realidades se da también respecto al presidente Lula, que recientemente visitó nuestro país. ¿Cómo un presidente socialista puede hacer compras de armas millonarias? ¿Cómo puede tener relaciones con Irán? ¿Cómo puede gastar tanto dinero en la organización de las olimpiadas y del mundial de futbol en un país con tanta pobreza?

Este tipo de consideraciones hace que mucha gente confirme un prejuicio muy arraigado: la política es esencialmente sucia, todos los políticos claudican, terminan siendo comprados o asimilados por “el sistema”. Sin embargo, la pregunta es hasta qué punto esta decepción es fruto de que creamos expectativas irreales de las virtudes y capacidades de los candidatos, de nuestra inmadurez, de nuestra ignorancia e ingenuidad respecto a cómo funciona la política, el Estado, las políticas públicas. El problema es que la consecuencia práctica de esto es alejar a personas valiosas de la política, con lo que esta tiende a quedar en manos de los más inescrupulosos.

Pienso también que la política es sucia, aunque no por ello menos digna. Hay muchos trabajos sucios, necesarios y dignos, como los que hacen recogedores de basura, gasfiteros, o desatoradores de tuberías de desagüe, por así decirlo. En otras palabras, es necesaria la participación política, pero siendo concientes de que toda empresa colectiva implica renuncias y tolerancia; y que la relación con los adversarios pasa necesariamente por la negociación y las concesiones.

En su libro El político y el científico Max Weber dice que dejar la puerilidad política implica entender que “la realidad es que en su dinamismo ya no es lo bueno lo que sólo produce el bien y lo malo el mal, sino que, a menudo, suele ocurrir a la inversa”. Ahora, bien, esto no implica caer en un realismo cínico. Weber también dice que “Es completamente cierto, y así lo prueba la historia, que en este mundo no se consigue nunca lo posible si no se intenta lo imposible una y otra vez”. Otra manera de verlo es recordar que la política debe ser entendida como “el arte de hacer posible lo necesario”. Pensar en esto para las elecciones que se vienen.

MÁS:

Obama’s Nobel Remarks
Published: December 10, 2009
Following is the transcript of President Obama's speech at the Nobel Peace Prize ceremony in Oslo on Wednesday, as released by the White House:
http://www.nytimes.com/2009/12/11/world/europe/11prexy.text.html

Una defensa de la guerra (justa)
10 de diciembre de 2009
http://blogjesussilvaherzogm.typepad.com/el_blog_de_jess_silva_her/2009/12/una-defensa-de-la-guerra-justa.html

Is Obama's War in Afghanistan Just?
Michael Walzer - December 3, 2009
http://www.dissentmagazine.org/online.php?id=314

Hace algunas semanas leí en el blog de Rafael León un comentario muy relacionado con el tema que planteo, referido a su relación con Marco Arana:

"El asunto es que, tal como yo ya lo suponía, Marcos Arana decidió saltar a la arena política y lanzarse a inscribir un partido, Tierra y Libertad, con el cual participar en las próximas elecciones generales, con el mismo Arana como candidato a la presidencia de la República. Para mí, en lugar de que la noticia sellara la coherencia de mi propia lógica y me creara entusiasmo, fue como si se bajara el soufflé en el horno, algo se aguó, algo se derrumbó como dice la balada. ¿Y qué fue eso que patinó a pesar de que de alguna manera yo lo había estado esperando? La desconfianza en la política. La posibilidad de encontrar a un personaje sumamente interesante, entreverado con la gentuza que desde hace demasiado tiempo define la clase política que nos gobierna. La certeza de que al verlo declarar en los medios desde ese momento en adelante, me iba a remitir a las leguleyadas y a las pendejadas de las que se valen los congresistas y los ministros y los oficialistas y los opositores para poder mantenerse lactando de la teta del poder. Debo confesar (si estamos hablando de un cura, además) que me ha preocupado este cambio de impresión mío frente a Arana. No tengo ningún elemento objetivo como para afirmar que el cura ya haya entrado a la cuchipanda politiquera y sin embargo, de alguna extraña manera ya lo estoy descalificando. De pronto el problema, antes que de él, es mío, por no atreverme a cambiar un punto de vista que en el fondo hasta me resulta cómodo, que consiste en alinearse con casi todo el país en el descrédito por la política. De repente lo que toca más bien es ensuciarse las manos y tomar el riesgo y meter las narices ahí donde más apesta, para quitarle las riendas a tanta gente corrupta, ignorante, improvisada y cortoplacista. No lo sé, son mares de dudas y cuando digo mares, relevo la magnitud y el tamaño de ellas. Pues no descartaría tener una segunda conversación con Marcos Arana, pero esta vez ya no sobre los rituales del agua sino sobre las bases de Tierra y Libertad, los espacios del partido para gente de pensamiento del todo independiente pero afín a la preocupación ambientalista. ¿Por qué no? ¿Qué es lo peor que puede pasar? Habla, navegante".

Rafael León Un Evangelio Según Marcos (2)
10/Sep/2009
http://www.caretas.com.pe/Main.asp?T=3123&BlogsAction=PL&Code=1#Post_199