lunes, 20 de junio de 2011

Dinámica gobierno – oposición

Artículo publicado en La República, domingo 20 de junio de 2011

¿Qué pasará en los próximos años en cuanto a la dinámica entre oficialismo y oposición dentro de nuestra “democracia sin partidos”? Desde la ciencia política diversos autores expresan preocupación por una situación en la que coinciden un gobierno débil sin mayoría en un Congreso fraccionado, lo que puede llevar a crisis de gobernabilidad. Sin embargo, en un país como el nuestro el oficialismo puede armar mayoría aprovechando la indisciplina de los bloques supuestamente opositores; lo que hizo el APRA con la UPP en el Congreso saliente es muy elocuente. El mejor candidato para ser el próximo UPP sería Solidaridad Nacional, con 9 representantes, pero todos independientes invitados en su lista.

¿Cómo armará mayoría Gana Perú? Es cierto que se trata de una bancada muy heterogénea, que expresa la premura e improvisación con la cual se armaron las listas de postulantes. Recordemos que UPP eligió 45 congresistas en 2006, y al final del periodo la bancada del Partido Nacionalista articula apenas a 22. Sin embargo, esta vez el oficialismo cuenta con el acceso al poder como gran cohesionador, lo que funcionará siempre y cuando se perciba que los beneficios de la cercanía al gobierno superan a los costos. Recordemos que los bajos niveles de aprobación a la gestión del presidente Toledo produjeron numerosas desersiones (Perú Posible llegó en 2001 con 47 escaños, igual que Gana Perú, pero terminó con 34). De otro lado, los 21 votos de PP son claves. Sin embargo, están en una situación muy complicada: pueden terminar asumiendo el pasivo del gobierno de Humala, pero poco de su activo, como ocurrió con el FIM y el gobierno de Toledo, o con el PPC con el segundo gobierno de Belaunde. De un lado, la incorporación de los técnicos independientes de PP al gobierno obliga a una alianza, para conseguir algunas ventajas en medio de una sangría; de otro lado, las posibilidades electorales de Toledo en 2016 obligan a mantener cierta distancia, para que sea confundido con el candidato oficialista.

¿Quién encabezará la oposición? Podría pensarse que el fujimorismo, con su bancada de 37 congresistas, que casi triplican los que tuvieron en 2006. A pesar de esto, probablemente tendrán menos poder que antes. En el Congreso saliente sus 13 votos eran fundamentales para que el APRA tuviera mayoría. Ahora esos votos contarán para construir un bloque de oposición, cuyo contorno no está claro. Podría formarse entre el fujimorismo, la Alianza para el Gran Cambio (12 congresistas) y los cuatro apristas, que sumarían 53 representantes; pero para tener mayoría requerirían que por lo menos un sector de Perú Posible se aleje del oficialismo. De otro lado, ¿qué figuras serán los referentes de la oposición? Tampoco queda claro. Probablemente, la oposición sea extraparlamentaria, donde movimientos de protesta callejera, líderes como Alan García y los poderes de facto marquen la agenda.

VER TAMBIÉN (23 de junio):

¿Qué oposición tendrá al frente Ollanta Humala?
23/06/2011.
http://www.otramirada.pe/que-oposicion-tendra-al-frente-ollanta-humala

2 comentarios:

Eduardo dijo...

Puesto que no encuentro un mecanismo para dejar un comentario respecto de este blog en su conjunto, por oposición a comentar una entrada individual, permíteme tomarme la licencia de registrar este comentario a tu blog como si fuese un comentario a tu última entrada.

Académica e intelectualmente, considero que tu blog es refrescante, por ser el único, o al menos el único visible, que busca dar a sus lectores una luz para entender una realidad tan confusa como la política peruana, antes que aprovechar esta confusión para la promoción de su postura y/o sus preferencias políticas individuales.

En un país como el nuestro, en que la cultura cívica es tan poco desarrollada que las posiciones políticas se forman principalmente en torno a conveniencias individuales y no a visiones articuladas del país, es rescatable que alguien ofrezca un análisis basado en la búsqueda de la realidad objetiva como principio, por dos grandes razones:

En primer lugar, porque nos ofrece a los ciudadanos la oportunidad de formarnos una opinión basada en hechos, no las opiniones de otros.

En segundo lugar, porque, basados en los principios de rendición de cuentas y de que "quien no la debe, no la teme", podemos sostener que quienes sientan incomodidad por tu forma de hacer análisis político probablemente son quienes tienen algo que ocultar, justamente para que no sea objeto de análisis.

Y esto es precisamente la base de la democracia.

Saludos,
Eduardo León

Martín dijo...

Eduardo: muchas gracias por el comentario, es reconfortante saber que hay lectores que valoran el esfuerzo que se hace... saludos.