jueves, 9 de julio de 2009

Dos artículos de Fernando Mires

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Honduras: el Demonio en contra del Diablo
Viernes, 3 de julio de 2009

"(...) En cualquier caso, desde un punto de vista que sea jurídico, moral y político a la vez, podemos coincidir en un punto: para defender la Constitución Micheletti violó la Constitución. O lo que es igual: intentó ahuyentar al Demonio con la ayuda del Diablo. O, dicho de modo más refinado: a Satanás con la ayuda de Belcebú. Eso es precisamente lo que nunca, pero nunca hay que hacer en política: entregar la legitimidad constitucional al enemigo. Gracias al golpe de Estado, Zelaya goza hoy de un reconocimiento internacional que nunca tuvo antes y el gobierno de Honduras es, en estos momentos, el más aislado del mundo. Más todavía, y como era de esperarse, el enemigo fundamental de Micheletti, que no es Zelaya, sino Chávez, no perdió la oportunidad que le regalaban para intentar ponerse a la cabeza del anti- golpismo continental. Justamente, en este caso, tenemos una relación inversa a la ya expuesta. Me explico:

A Chávez, como máximo dirigente de esa Komintern del populismo latinoamericano que es el ALBA, es posible criticarlo jurídicamente. Ha violado reiteradamente la Constitución de su país desconociendo resultados electorales y dando continuos golpes de Estado regionales (caso Rosales en Maracaibo, caso Alcaldía Mayor en Caracas) Desde ese punto de vista, Chávez está inhabilitado jurídicamente. Pero sobre todo lo está moralmente. Que él, precisamente él, que hizo su entrada en la política a través de un sangriento golpe de Estado del que nunca se ha arrepentido y que, por si fuera poco, convirtió en vergonzante efeméride patriótica, aparezca investido hoy como el campeón del anti-golpismo es, simplemente, una aberración moral. Y sin embargo, desde el punto de vista político, es difícil criticarlo. Chávez hizo lo que tenía que hacer y una parte de su trabajo la hizo bien. Si el enemigo le abrió un flanco, atacó.

Como el excelente estratega que es, Chávez hizo lo que no hizo Micheletti: reconoció el terreno de lucha, analizó la correlación de fuerzas, y después actuó. Rápidamente entendió Chávez que en Honduras había tenido lugar un golpe de Estado tradicional, de esos que ya no se aceptan en el mundo. Analizó enseguida el espacio latinoamericano y captó que desde el punto de vista político hay dos bandos: el de los gobiernos organizados en el ALBA, la que domina a su antojo, y el de los gobiernos “que no se meten en política” (increíble, pero así es) Movilizar a la OEA y a Insulza, era, bajo esas condiciones, un simple juego de niños.

A la vez, a la OEA y a Insulza se le presentaba una ocasión dorada, y esta no es otra que la de lograr una formal rehabilitación democrática de la tan mal traída organización. En este caso, para la OEA, el desdichado Micheletti no pasa de ser más que un simple chivo expiatorio. Así, la OEA puede realizar en contra de él todo lo que no fue capaz de realizar en contra de Pinochet y Videla y otros golpistas similares. De cualquier modo, la OEA siempre ha sido y es, lo que es y será: un simple reflejo institucional de la miseria política que domina al continente.

Sin embargo Chávez no es políticamente perfecto. Siempre comete el mismo error y nuevamente cayó en la trampa que el mismo se tiende sin cesar: la de sus incontenibles delirios militaristas. En este caso no sólo ha insultado desmedidamente a los políticos de Honduras sino, además, amenazó con invadir con sus “ejércitos libertadores” a esa nación. Con ello terminó por crear en Honduras justamente lo contrario que quería alcanzar con su política intervencionista. En lugar de un sentimiento popular antimperialista ha surgido hoy en Honduras un fuerte sentimiento nacional antichavista. En esa nación del siglo diecinueve, Chávez ha pasado a ser el enemigo de la patria y Zelaya, su representante local. De Zelaya, aunque lo repongan, persistirá la imagen de alguien que es dominado por una potencia extranjera, la de la Venezuela chavista. Ese es y será su estigma.

También Chávez hizo esta vez un cálculo erróneo. Prisionero de su propia ideología, creyó, o intentó hacer creer, que el golpe de Estado había sido el producto de la conspiración de la CIA y del imperialismo yanqui. No contó esta vez con el “factor Obama”.


Texto completo:
http://www.analitica.com/va/internacionales/opinion/6321607.asp

"Socialismo nacional versus democracia social. Una breve revisión histórica"
Nueva Sociedad, nº 217, septiembre-octubre de 2008

"En su origen, el socialismo estaba estrechamente ligado a la democracia. Fue, en sus comienzos, un intento de radicalización de la democracia sobre la base de un proyecto de «democracia social» que pretendía articular libertad política con bienestar económico. El artículo argumenta que esto comenzó a cambiar con el auge del marxismo y la Revolución Rusa, cuando el socialismo pasó a ser visto como algo diferente de –e incluso opuesto a– la democracia. La cara más dramática de esta mutación fueron los socialismos nacionales de tipo fascista y estalinista. Aunque en buena parte de América Latina la democracia social ha ganado terreno, hoy se enfrenta al socialismo del siglo XXI, un tardío intento de regreso a las ideas del socialismo antidemocrático del siglo pasado".

Texto completo:
http://www.nuso.org/upload/articulos/3547_1.pdf

(gracias a Ernesto González)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Se habla de "oportunidades" a la OEA cuando Chavez a cada rato presenta casos para que no sea letra muerta la Carta Democratica.
Me hubiera gustado mas un analisis sobre la "separacion de poderes" y el caracter anti-constitucional de las acciones que un pais debe tomar para no entrar en crisis y que por su misma cuenta arregle sus problemas.
Y es que ya se vio con Fujimori y se repite con Chavez, al presidente lo ven como un ser supremo al que no se le puede hacer mucho. Lo que ahora hay son "golpes" de forma mas que de fondo y al final quien paga es el pueblo a quien se dice representar
¿alguna encuesta que diga el nivel de aprobacion de Zelaya antes de hacer lo que hizo?

Anónimo dijo...

Algo para sonreir. SOlo pasa en LAtinoamerica y la OEA no hace nada:

“La “encuesta” a la que estaba convocando el Señor Zelaya era una de las más extrañas jamás vistas. En lugar de salir a la calle los encuestadores eran los consultados los que tenían que acudir a centros educativos para ser encuestados. Al llegar el consultado el “encuestador” le entregaría una papeleta pidiéndole marcarla para que después la depositara en una urna y se le manchara con tinta indeleble el meñique de una de sus manos para que no pudiese volver a ser “consultado”. Ese procedimiento era tan parecido al empleado en las elecciones hondureñas, que es admirable la viveza criolla de quienes lo diseñaron.”

Anónimo dijo...

Me ha causado curiosidad el cambio de posicion del secretario de la OEA en el caso de Cuba y el de Honduras. Reproduzco sus opiniones:

“Yo soy un gran convencido que el sistema cubano puede evolucionar en la medida en que respetemos lo que los cubanos quieran y, segundo, que no intentemos imponer soluciones, o crear una agitación o un proceso conflictivo dentro de Cuba. En suma, yo creo que nosotros podemos cooperar mucho en la transición en Cuba diciendo claramente que queremos una transición y que queremos que haya democracia, pero al mismo tiempo no pretendiendo imponerla desde fuera y dándole todo el tiempo que sea necesario.”

Contexto:
Insulza pretendió ser el candidato socialista a la presidencia de Chile en las elecciones que se celebrarán en diciembre de este año. Al no lograrlo ahora esta buscando su reelección en la OEA, para lo que necesita el apoyo de Chávez. Por ello, aprovechó la crisis en Honduras para ganar puntos con Chávez y su grupo.

Manuel José dijo...

Que bien escribe Mires, gracias por los artículos