martes, 3 de julio de 2012

Batallas por la memoria

El pasado jueves 28 de junio se presentó en el Centro Cultural de la PUCP el libro de Gonzalo Portocarrero, Profetas del odio. Raíces culturales y líderes de Sendero Luminoso (Lima, Fondo editorial PUCP, 2012). Ya he comentado sobre el libro, aquí.

Como es de conocimiento público, el abogado de Abimael Guzmán, Alfredo Crespo, junto a presuntos integrantes del MOVADEF, interrumpió la presentación del libro, insultó al autor, y terminaron lanzando arengas senderistas. Frente a este hecho, ¿cómo debieron reaccionar quienes estuvieron ese día? ¿Cómo deberíamos reaccionar nosotros ante algún hecho similar en el futuro?

Quiero empezar diciendo que no es en absouto mi ánimo el de criticar a quienes estuvieron ese día en la presentación del libro. Los senderistas sabían  que el auditorio había asistido a un evento académico, y que nadie estaría listo para un debate o una confrontación con ellos. Y uno en frío piensa en cómo debieron ser las cosas y le parecen claras, pero por supuesto una cosa muy diferente es haber estado allí. Precisamente, los senderistas se aprovechan de la buena fe de las personas, de la confusión, de la ingenuidad, de la falta de reflejos políticos. Para los senderistas, me parece, el juego es claro: utilizar la presentación del libro para crear un evento político propagandístico propio, "denunciar" las "falsedades" de los "lacayos del imperialismo", boicotear la presentación de un libro que denuncia a Abimael Guzmán como un "profeta del odio", y de paso, lanzar la advertencia de que harán acciones similares en el futuro, para así generar miedo, autocensura, para dificultar  que en el futuro se sigan generando espacios de reflexión y debate que dejen en claro el carácter totalitario del senderismo.

Siendo las cosas así, fue un tremendo error darle la palabra a Crespo, y permitirle convertir un evento académico en un espacio para lanzar consignas proselitistas. Toda presentación de libros tiene una dinámica preestablecida, y los organizadores no debieron dejarse arrebatar el control de la situación. Pero este no es un problema que se resuelve con un moderador más enérgico, con PROSEGUR, con la policía, o a empujones, porque el uso de la fuerza, aunque legítimo en este caso, los ayuda a victimizarse. Está claro que ellos igual iban a armar su espectáculo, porque no les interesa el debate, sino conseguir una tribuna para lanzar sus consignas. Y uno no puede concedérsela.

La respuesta tiene que ser política. Esto significa que, con sendero allí, de lo que se trata no es de seguir con un debate académico, porque ya no es posible, sino de impedir que la presentación de un libro se convierta en una victoria política de ellos; de lo que se trata es que se convierta en una derrota. ¿Cómo? Pues denunciando claramente lo que Sendero Luminoso es, un grupo terrorista, homicida. Y si ellos se paran delante tuyo y te gritan consignas a favor de Abimael Guzmán, lo que hay que hacer es pararse y gritarles también en la cara que repudiamos a los asesinos y terroristas. Gritar ¡no al terrorismo!, demostrar que ellos son minoría, y que la mayoría los repudia hubiera convertido el intento del boicot en una victoria democrática, y una demostración efectiva de que la sociedad peruana rechaza a los "profetas del odio". Eso requería el liderazgo de alguien y después una respuesta colectiva, pero lamentablemente no se dio. Queda de tarea para todos. Que esta falta de respuesta política no se repita. Desde la academica criticamos muy cómodamente a los partidos políticos "por no hacer política", por "abandonar la lucha ideológica" en las universidades, reivindicamos la importancia de las "batallas por la memoria", pero cuando las papas queman permitimos que nos lorneen en nuestra propia casa, como el Centro Cultural de la PUCP, y digo esto como profesor de la PUCP. Muy mal para nosotros, como comunidad académica.

La respuesta tiene que ser política. Y con mucha preocupación percibo cómo nuestros estudiantes de ciencias sociales se han ido despolitizando (incluyendo por supuesto también los de ciencia política), así como nuestras ciencias sociales en general, apegándose a un modelo cada vez más estrechamente "profesional". Con esto no quiero decir que debamos meternos a militar en partidos políticos (cosa que nada tiene de malo, por cierto, y ojalá más se animaran a hacerlo), o que la profesionalización sea mala, pero sí me parece preocupante que el rango de intereses y motivaciones parezca cada vez más pequeño, perdiéndose de vista los "temas grandes" y la preocupación por los temas de debate público. Viendo las cosas desde este ángulo, no resulta tan sorprendente la falta de reacción ante las provocaciones de Sendero en un evento académico de profesores y estudiantes de ciencias sociales de la Universidad Católica. Tenemos que revisar lo que estamos haciendo.

Termino con un recuerdo personal. Si no estoy mal, en el primer semestre de 1988 el senador Rolando Ames presentaba el Informe en minoría de la Comisión investigadora sobre los sucesos de los penales de 1986, en el J-101, hoy auditorio Gustavo Gutiérrez, que estaba totalmente lleno. En esa ocasión, en medio de la presentación, un grupo de senderistas de la universidad, bastante pequeño, pero bien organizado, decidido y bullicioso, irrumpió en el salón, lanzando vivas al "camarada Gonzalo" y denunciando el informe Ames, por "reaccionario" y por pretender "negar los crímenes del genocida Alan García". Al igual que hoy, la sorpresa hizo que cundiera el desconcierto. Algunos reaccionaron "represivamente": es decir, quisieron sacar a los senderistas a empujones. Otros hacían llamados a la calma, pero las arengas senderistas no paraban. Un pequeño grupo de senderistas lograba inmovilizar a decenas, cientos de profesores y estudiantes, la mayoría de izquierda, y boicotear la presentación del informe, en plena Facultad de Ciencias Sociales. Hasta que alguien se paró y gritó: "contra la violencia terrorista... " y todo el auditorio respondió "...Izquierda Unida". El auditorio respondió políticamente, y las consignas contra el terrorismo y por una izquierda democrática acallaron totalmente al grupo de senderistas, que terminó retirándose del auditorio.

Al final, la presentación del informe Ames terminó siendo excelente, un triunfo político de la izquierda democrática y una derrota del senderismo. Ese mismo día yo, estudiante de sociología, decidí inscribirme en Izquierda Unida, convencido de que solo una respuesta organizada sería capaz de sacar al país adelante, y de que, si cada uno seguía aislado y desorganizado, el senderismo nos pasaría por encima. Como sabemos, Izquierda Unida implosionó poco después, así que mi militancia fue realmente corta. En todo caso, aprendí algo que hasta ahora no olvido, a pesar de que ahora estamos en otro tiempo y de que la militancia partidaria no es una opción como era antes: que la respuesta al senderismo tiene que ser política, y organizada. Así como reclamamos a los partidos que hagan su trabajo, los científicos sociales debemos hacer el nuestro. Y ojo que si no somos capaces de responder de manera democrática y efectiva al desafío del senderismo, la cancha será ganada por quienes pretendan imponer soluciones meramente represivas.

VER TAMBIÉN:

domingo, 29 de enero de 2012
Memoria y MOVADEF

ACTUALIZACIÓN, 4 de julio

Ver también:

PROFETAS DEL ODIO
José Alejandro Godoy

3.7.12
Movadef no pone las reglas
Gustavo Faverón

3Jul
Sobre lo debatible y la política
Roberto Bustamante

Algunas consideraciones sobre la Carta de Javier Urbina
4 julio 2012
Erich Luna

ACTUALIZACIÓN:

Martín Santivañez
"Cobardes, ingenuos y terroristas"
Correo, 6 de julio

ACTUALIZACIÓN, 9 de julio

Mario Camoirano
"El lugar de la memoria de Tanaka"

9 comentarios:

Eduardo Villanueva dijo...

Martín, me gusta que plantees la necesidad de una respuesta política, pero creo que ha pasado una serie de cosas en el camino que nos ha hecho olvidar la política en el análisis de lo político, como mencionas, y me permito incluir el hecho que tras 20 años de su derrota política, parece que SL es apenas un tema académico. No creo que nadie estuviera preparado para eso, en el contexto actual.
Tengo un recuerdo ligeramente distinto del tuyo sobre esa aparición de SL en Sociales el 88: creo que cuando la gente se les acercó, sacaron navajas, y solo ahí se intentó contestar con consignas; y recuerdo también que cuando se planteó llamar a la policía varios compañeros de IU dijeron que eso sería intolerable. Apenas complementar tu recuerdo.

Luis Chacón dijo...

Martín, me parece acertada tu opinión. Sin duda, bajo el protexto de la democracia no se debe permitir este tipo de apariciones de Movadef, quienes-sin siquiera haber leído el libro de Portocarrero-realicen estos tipos de apariciones para lograr mayor tribuna, y es obvio que su reacción hubiese sido la misma si es que no permitían que hable el abogado del asesiono y cobarde de Abimael Guzmán. Esperamos que para uno próxima aparición (porque seguro se dará), el público haga respetar su presencia, el evento y -sobre todo- la memoria de quienes sí recordamos y lamentamos los sangrientos hechos del terrorismo. Saludos.

Agustín Panizo dijo...

Estoy de acuerdo con lo que planteas, y en desacuerdo con lo que dice Gustavo Faverón. Según este último, la supuesta victoria de los académicos fue no caer en la provocación y respetar el formato de la presentación. Yo creo que más bien se trató de una derrota: los académicos se escudaron en el protocolo, en el formato de la presentación del libro para rehuir la confrontación política, y con ello se perdió la gran oportunidad de callar a los senderistas y poner en evidencia su irreflexiva y fanática postura, plagada de consignas y carente de argumentos. Además, una cosa no quita la otra: bastaba con gritar "NUNCA MÁS, COBARDES GENOCIDAS", apabullarlos y luego continuar con la presentación.

lucia dijo...

muy de acuerdo. todavía me cuesta creer que a nadie le salió alguna frase potente o algún grito así desde un rincón profundo del cuerpo.

Martín Tanaka dijo...

El 3 de julio de 2012 18:19, Ricardo Letts
Martín Tanaka, hola, gracias.

Traté sin éxito de publicar en tu blog.

(1)Alfredo Crespo,(SL), venía con su gente y con su plan para enfrentar un libro que los golpea. No programaban espacio para que pudiesen defender a su "patrocinado",... irrumpieron.

(2) El primer deber de SL, (con Guzmán y otros presos y todo), es formular una expresión pública autocrítica: de sus errores, del por qué de sus fracasos, del daño a la causa del pueblo y a la nación, a las familias campesinas, sus víctimas.

(3)La PUCP, así como publica "Profetas del Odio", debe organizar el debate y dar espacio de participación ordenada a todas las partes aludidas.

(4) Me ofrezco a participar. A ayudar a organizar. Pido que me inviten. Hemos polemizado 100 veces con SL y 100 veces los hemos derrotado. Ricardo Letts, Presidente Comité Malpica.

En esa sala lo 1º que había que hacer era poner orden.

Eso obligaba a exigir silencio. Conquistado el silencio, se alcanzaba la base: respeto a la mesa y al director del debate,...
lo siguiente era dar la oportunidad concreta de intervenir,...
a quienes tuviesen fundadas razones, derechos.
Y cumplir con ellos.

Fraternalmente, RLC

Anónimo dijo...

Interesantes y para meditar, las palabras de Martín Tanaka. Debería si desarrollar por qué abandonan los jóvenes de ahora la política,y en especial los que estudian Ciencia Política, jóvenes con medios y razones para hacerla . Presumo que por la misma razón por las que abandonó Izquierda Unida el Sr. Tanaka: ya no creen en la política criolla, en la política que por decenios y siglos se hace en el Perú, en la política de componendas al servicio de una parte menuda (o.5%)de la población, la única que se beneficia del "crecimiento", pues para la inmensa mayoría, como una vez dijo Alvarez Rodrich, sólo le caen las cáscaras que les tira el bus de la modernidad: Y hasta lo han oficializado como "chorreo", o sea cuando se llenen los tazones de los de arriba,cuando hayan comido y bebido hasta el hartazgo, tiren las sobras para los de abajo, la inmensa mayoría. Por eso, a los jóvenes decentes de esta generación les repugna la política.
Cuánto bueno sería desarrolle el tema el Sr. Tanaka.

Anónimo dijo...

Me parece de mal gusto que cambie la realidad, el día de hoy en el Diario Correo DESMIENTEN varias narraciones que hace en este artículo.

Martín Tanaka dijo...

Al último anónimo: no es que haya querido "cambiar la realidad", es solamente que las personas recordamos de maneras diferentes lo que pasó ese día, bastante confuso, y percibido de maneras diferentes. Según mis recuerdos, nadie del PUM "acompañó" a la senderista, al contrario, ellos fueron claves para hacerlos callar. Lo del "arriba Alianza" es cierto y yo lo había olvidado, pero yo recuerdo que fue un grito de alguien de adentro.

En todo caso, los recuerdos de Camoirano creo que no afectan el sentido principal de la anécdota y de mi argumentación.

Anónimo dijo...

se puede deducir que lo escrito en el diario correo es cierto, y tu dices medias verdades, .....delirios de izquierda..... estudien matematica... para que dejen de delirar..